Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

Nebot mercadea su modelo y el modelo es él

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Como previsto, Jaime Nebot no se despidió en la sesión solemne de Guayaquil de la vida pública. Como previsto, tomó cita con guayaquileños y ecuatorianos en general “desde el día siguiente al último día como alcalde” y para siempre. Esto se reflejó en su discurso que dividió; una parte como rendición de cuentas y la otra como esbozo del relato que ensaya como candidato a la Presidencia de la República.

Nebot se cree su cuento. Siempre pensó en su administración como matriz de una franquicia política exportable al resto del país. Ese es el modelo del cual aún hoy ironiza Rafael Correa. “Si se ha hecho en Guayaquil –dijo– ¿por qué no en el resto del país?”.  Y para que nadie se equivoque, enunció los atributos que no pueden ser sino aquellos que él se otorga: “voluntad, solidaridad, conocimiento, seriedad”.

Guayaquil es el modelo que él instruye que lleven sus candidatos al resto del país. Un modelo que, con adecuaciones, él piensa extender en las próximas elecciones seccionales y que, obviamente, le servirá de plataforma presidencial. Su fórmula es circular: el modelo es suyo, lo articuló durante casi 20 años y ahora lo erige en referencia suprema de éxito en políticas públicas. Además, solo es creíble en la esfera política aquel que pueda mostrar una labor como la suya. El modelo es él.

Nebot no solo anunció el programa político que propone al Ecuador. En Guayaquil, este 9 de octubre, se esculpió un perfil político tan novedoso que cualquiera lo tomaría, con toda la buena fe del mundo, por el traje electoral que le han tallado sus asesores políticos.

Un hombre ecuánime: Nebot no piensa –no todavía– hacer campaña sobre las cenizas del gobierno de Moreno. Empieza, entonces, por Correa que ha dejado un país destruido. Y lo pinta: un Estado gigante, una deuda pública cuantiosa, una caja vacía, una maraña jurídica, un ambiente de desconfianza que dificulta la inversión y el crecimiento.

Un hombre positivo: no es fácil revertir la herencia de Correa, pero es posible, dice Nebot: reducir el gasto, ser austero, recuperar la liquidez, equilibrar los costos y las relaciones laborales para las empresas, generar confianza para atraer inversión.

Un hombre propositivo: en su discurso plantea recurrir al sentido común, al pragmatismo, a la imaginación, a la creatividad para sacar al país del pantano. Formula crear y mantener en la gente y en los inversionistas expectativas promisorias de desarrollo como una condición necesaria para recuperar la economía en el país. Y remata esta parte afirmando que la obligación de los políticos es construir el camino para que los ciudadanos sean ricos. Porque eso es lo que él cree que ellos quieren ser.

Un hombre sencillo: Nebot confiesa que no quiere tener la razón. Que la búsqueda de la libertad y la felicidad ya no corresponde a los partidos políticos sino a grandes corrientes ciudadanas que son anti partidos políticos. La tarea suya como político no es disputar ese liderazgo sino complementar esa misión y “hacer más efectivas esas corrientes populares para resolver los problemas ciudadanos”.

Un hombre desprendido: Nebot dijo que los partidos políticos no deben luchar entre ellos sino luchar en conjunto por los ciudadanos. Que deben superar la costumbre perversa de despotricar los unos de los otros. Que deben sustituir aquello por “la obligación ética, política, pragmática de situarse por encima de sus diferencias y sumar en la búsqueda de soluciones a los problemas del país”.

En claro, Jaime Nebot, con los ojos puestos en la Presidencia de la República, borró en este discurso de campaña buena parte de su biografía y de la historia socialcristiana. Es un buen augurio que solo pide ser corroborado por acciones concretas. Por lo pronto no anunció fecha para ejecutar la parte de su compromiso nacional para “convertir el país que otros dejaron destruido en un país próspero y unido”. Se entiende que ese desafío es aquí y es ahora. Nada propuso, sin embargo, para que los ciudadanos sean testigos de ese makeover político y de ese desprendimiento, anunciados en su discurso, que la historia no registra ni en su caso ni en el de su partido.

Foto: diario El Telégrafo.

7 Comments

  1. Nebot no será presidente jamás. Ya sabemos quien es y a que juega. En la sierra no tiene ya ninguna acogida. Quien entonces? No sé, pero él, NO

    • Así es. El “modelo GYA” se refiere a qué? A los carteles de droga que se quintuplicaron allá? A los piratas en el golfo de Guayaquil que roban a los pescadores? A las cameroneras ilegales que acaban con los recursos en la mar, mientras sus dueños son mejores amigos de Nebot? A la falta de cualquier sistema de prevención de desastres para la ciudad? Al extremo problema ambiental que tiene GYA? A los sicariatos? A la enormísima corrupción en la administración de la alcaldía? A las iglesias evangelicas que viven un auge, incluyendo la vuelta de las formas más recalcitrantes en temas de familia, mujer y LGBTI?

      Ele não!

  2. Los Social Cristianos no entienden, buscan a todos los conocidos ( no importa por qué lo son), para tener mejores posibilidades de ganar elecciones. Recuerdo cuando hacía ejercicios de matemáticas, y por más que repetía no lograba la respuesta correcta. Claro si repetía y repetía el mismo error, frente a mi.

  3. PARECIERA QUE EN EL ECUADOR NO HUBIERA GENTE DE BIEN HASTA AHORA DON JAIME NEBOT ESTA RECOGIENDO TODA LA BASURA DEL CORREISMO Y ALIANZA PAIS, NO LES IMPORTA QUE HAT¿YAN SIDO ADEPTOS DE CORREA Y DE ALIANZA PAIS CON TAL DE GANAR LAS ELECCIONES RECOGEN PERSONAS QUE AYER FUERON CORREISTA COMO CARLOS MORALES Y COMO MARIO ZAMBRANO

  4. Saludos cordiales.
    El Ab. Nebot está “mírame y no me toques” por la presidencia de la república, lamentablemente por ahora parecería ser el único. Aunque al parecer manejaría la presidencia a través de Moreno. Sinceramente no es santo de mi devoción, sin embargo a la hora del té. Me gustaría ver lo que hace.
    Hasta pronto

  5. Ya no se sabe a quién creer, lo cierto es, que cualquiera que opte por ocupar el sillón presidencial, fuere quien fuere, ya no se dedicará a robar porque el correismo, morenismo, APES, RC y RVCD dejaron y dejarán hasta el 2021, al pais en la ruina..Macabro futuro nos espera…

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