Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

María José Carrión es una reaccionaria redomada

en Conexiones4P/Elenfoque por

María José Carrión demostró ser la perfecta representante de la clase política más reaccionaria y conservadora del país. La demostración la hizo durante un acto político en el que estuvo rodeada de cientos (quizá algún millar) de taxistas que se habían congregado en las goteras de la Asamblea para presentar un proyecto de ley, cuyo principal objetivo es eliminar la competencia de las plataformas tecnológicas como Uber o Cabify.

Desde una tarima colocada para que los políticos y dirigentes gremiales puedan lanzar consignas para halagar a los taxistas, la aspirante a la Alcaldía de Quito trazó en poquísimas líneas un auténtico manifiesto de una de las formas de conservadurismo más radical de la primera mitad del siglo 21. «No puede haber aplicaciones móviles de transnacionales que violenten los derechos de los ciudadanos», gritó Carrión a la multitud de taxistas que la cobijaba con aplausos, vítores y bocinazos de vuvuzelas. «No puede haber ese tipo de aplicaciones que no rinden cuentas a la autoridad. Es nuestra obligación poner cartas en el asunto, querido compañero Carlos», agregó a renglón seguido, dirigiéndose a Carlos Brunis, el dirigente de los conductores de taxis de Quito.

De acuerdo a la frase que Carrión usó durante su arenga, los taxistas son defensores de los derechos de los ciudadanos. En la realidad, la afirmación de Carrión no solo que es una generalización tramposa sino que es completamente falsa. Los taxistas defienden sus derechos (lo cual no tiene nada malo y es perfectamente legítimo) y no los de los ciudadanos en general, que son millones más que ellos.

Si acaso hay otros derechos que defienden los taxistas con su movilización, son quizá los de aquellos políticos o funcionarios del Municipio que entregan las licencias a los taxistas y que, como ha sido demostrado, en ocasiones han hecho fortunas con ese tarea. Basta recordar el caso del concejal Eddy Sánchez, quien fue detenido por la policía e investigado por la Fiscalía acusado de participar en un montaje corrupto en el cual se habría movido, según el fiscal del caso, 80 millones de dólares por las licencias entregadas a los taxistas.

En realidad, son las plataformas tecnológicas como las de Uber y Cabify los que realmente defienden los derechos de los ciudadanos: los ciudadanos clientes y los ciudadanos conductores. Los primeros porque gracias a esa tecnología tienen acceso a un sistema muchas veces más barato, infinitamente más cómodo y práctico y sin duda más seguro que el que brindan los taxis tradicionales.  Los segundos, es decir los conductores, porque esas tecnologías les abre la posibilidad de tener un ingreso que precisamente el mercado laboral edificado por políticos como Carrión les niega. Precisamente el martes 20 de noviembre, pocas horas luego del discurso de Carrión, un conductor de Uber le confesaba a este pelagato que tenía su primer día de trabajo con esa plataforma. Tres días antes, General Motors, la empresa donde trabajaba, le había despedido en un recorte de personal y se había quedado sin ninguna posibilidad de empleo para mantener a su familia y pagar las deudas que contrajo para comprar su casa. Él, como otros muchos, no tienen otra posibilidad de empleo que no sea Uber.

En la segunda parte de la frase con la que trató de complacer a los taxistas, Carrión sacó lo que todo político reaccionario como ella tiene en mente día y noche: la autoridad. «No puede haber ese tipo de aplicaciones que no rinden cuenta a la autoridad». Seguramente en su raciocinio y en su cultura, toda actividad humana debe pasar necesariamente por la aprobación de una autoridad. ¿A qué otra cosa aspira normalmente un político tradicional como Carrión sino a ser una autoridad? Para Carrión y toda la camada de políticos a la que ella pertenece, es evidente que cualquier amenaza a los privilegios de un grupo, en este caso el de los taxistas, debe ser protegida por la autoridad que, en definitiva, son ella y todos los suyos. Por eso, no dudó en rematar su intervención con un amenazante: «esto merece tener una respuesta institucional».

Carrión, los políticos como ella y los taxistas no toleran que haya alternativas que, dentro de su esquema mental, no son formales porque no tienen el aval de una autoridad. En realidad, la formalidad de estas nuevas formas de servicios no están avaladas por la autoridad sino por los propios consumidores o ciudadanos. Tanto Uber como Cabify confirman al conductor, sus placas, el tipo de vehículo, el tiempo de llegada y salida, la ruta que usan, el precio que deben cobrar… Además, los usuarios pueden calificarlos y reclamar por el servicio. ¿Hay acaso algo más formal que eso?

Carrión, cuya pre candidatura a la alcaldía fue presentada el 14 de noviembre por la Unión Nacional de Cooperativas de Taxis de Quito, pertenece a la casta de políticos ultra conservadores que miran en cada fenómeno que llega de otro país a una amenaza que merece una respuesta ultra proteccionista. «No puede haber aplicaciones móviles de transnacionales», dice ella que seguramente usa correo electrónico de Google o de Yahoo (empresas transnacionales) para enviar notas a sus amigos taxistas en lugar de los carteros que deben haber existido en los tiempos de sus papás y cuyo trabajo fue precisamente desmontado por la irrupción de las nuevas tecnologías.

Tras la posición de Carrión y la de los taxistas también está, quizá de forma involuntaria, la defensa y protección del sistema de licencias o cupos que se extienden para los taxistas. Se supone que las licencias fueron establecidas para garantizar el buen servicio (cosa que como es evidente no siempre funcionó) pero con la irrupción de estos sistemas la competencia se encargó, de forma mucho más eficiente, de mejorar los servicios y dar las alternativas a los clientes. Las licencias sirven para restringir el número de personas legitimadas a ejercer como taxista. ¿Y por qué motivo los taxistas podrían estar interesados en restringir el número de profesionales legitimados a proporcionar semejante servicio? Por un lado, porque a menor oferta de taxis, mayor tenderá a ser la tarifa que puedan extraer a los usuarios; por otro, porque al fijar un número limitado sobre unas licencias indispensables para ejercer como taxista, el precio de éstas tiende a dispararse.

La defensa del sistema de licencias, además, es el mejor caldo de cultivo para la corrupción y el abuso de poder. El que tiene el poder de entregarlas tiende a beneficiarse de ese esquema. «¿Alguien puede seguir sosteniendo honestamente que el sistema de licencias está pensado para proteger al usuario y no al taxista, viendo cómo se ha instrumentado para limitar la oferta de taxis a disposición del usuario?», se preguntaba el economista español Juan Ramón Rallo en su blog Laissez-Faire de El Confidencial cuando examinaba el fenómeno Uber en España.

En realidad, a más de su evidentemente desesperada necesidad de cosechar adhesiones para ver si llega a ser alcaldesa, lo que Carrión expuso en su declaración es el terror y rechazo que toda una corriente de pensamiento tiene a lo que se llama destrucción creativa. El término fue acuñado por el economista austríaco Joseph Schumpeter en su libro, «Capitalismo, socialismo y democracia» publicado en 1942. Según él, el cambio siempre necesita destruir algo viejo, que se reemplaza por algo nuevo, como ocurrió con los teléfonos celulares que reemplazaron parcialmente a los líneas telefónicas fijas o la música digital que dejó a los acetatos como piezas para coleccionistas. La destrucción creativa explica por qué ciertos segmentos de la sociedad temen al cambio y a la innovación. El rechazo de Carrión a Uber y Cabify no es otra cosa que eso: el repudio al progreso y la negación a la realidad.

El rechazo a la innovación y el progreso que sienten Carrión y todos quienes quieren que se prohiba estas aplicaciones móviles también se explican en la ignorancia. Según una investigación hecha por la Universidad de Seúl, Corea del Sur, la irrupción de Uber en Nueva York no acabó con los taxis tradicionales como muchos vaticinaban sino que los hizo especializarse en ciertas zonas, por lo general fuera de Manhattan, donde no hay tanto acceso a Uber. También les hizo mejorar su servicio y no abusar de los costos. A la postre, los taxistas tuvieron que ingeniárselas para no perder clientela y el servicio de transporte en la ciudad mejoró sustancialmente. «Hallamos que la economía colaborativa de Uber -se lee en el estudio- ha transformada el mercado existente en una forma positiva de bienestar».

Es evidente que Carrión quiere la candidatura a la Alcaldía de Quito y que eso la hace buscar adhesiones como las de los taxistas. Sin embargo, su actitud, su raciocinio y sus argumentos sobre el conflicto entre la innovación representados por Uber y Cabify y el estancamiento que representa el pedido de los taxistas no son aislados. Como Carrión hay una importante e influyente corriente política que también tiene terror a la innovación y al cambio. Son ellos los verdaderos enemigos del progreso. Los progresitas, en realidad, son los otros.

Foto: El Telégrafo

28 Comments

  1. Esta Sra. Carrion una sinverguenza descarada y cinica con cara de suela y atrevida quiere ser Alcaldesa de Quito a esta clase de ratas Qioto la deberian arrastrar por la calles, deberian investigarla a esta mostra y mandarla directo a la carcel porque son complices y encubtidoras de tamta corrupcion que se dio en los 10 años del profugo de la justicia don MAMELUCO.

  2. Han escuchado de actos de corrupción en huber o cabify? Negociados con cupos, con licencias ?. Probablemente no. Esto debido que no lo manejan los políticos y el estado corrupto. El sistema se autoregula por la demanda de calidad de servicio de los usuarios y por la necesidad de los conductores de dar un buen servicio. Dale poder a un político para que regule es darle poder para que sea corrupto.

  3. Y para «señores » taxistas: en vez de estar lloriqueando y pidiendo que con leyes se proteja su pésimo servicio, para tomar a los usuarios como sus víctimas, tomen pues el reto de dar mejor servicio que el de las plataformas tecnologicas, dejen de ser mediocres y arrastrar a sus usuarios a la mediocridad.

  4. Sorprende la audacia de una descalificada, encubridora de los delincuentes Correistas, en presentarse como candidata a la alcaldía de Quito.
    Retrógrada al extremo y demagoga impresentable, haciendo política clientelar al puro estilo corrupto de Correa y otros. Defender a los taxistas en contra de los intereses de los ciudadanos garantiza su fracaso en su audaz intento.

  5. La solución es muy fácil , no voten por ella y a los taxistas le recomiendo si no puedes con ellos únanse , pero eso si den un mejor servicio y compitan en lugar de querer eliminar a la competencia

  6. VEA SEÑORA : USTED LE TENDIÓ ALFOMBRA ROJA A GLAS. USTED ES CAPAZ DE TENDERSE A LA VISTA DE CUALQUIER OPORTUNIDAD QUE LA MANTENGA, PORQUE USTED NO SABE HACER OTRA COSA.

  7. Nuestra querida capital del Ecuador, no merece, ni en el peor de las pesadillas, ni siquiera tener como candidato a semejante personaje completamente involucionanada. Si esta señora hubiese vivido en la época del inventor de la bombilla eléctrica, me imagino que hubiese alineado a los intereses de los fabricantes de velas y los comerciantes de cebo con los mismos argumentos expuestos en su discurso populachero.

  8. Todos los de «alianza país» tienen temor a la innovación y al cambio, desde su irrupción en la política allá por los años 2006 – 2007, recuerdo que una de las propuestas del «mashi» fué erradicar a la telefonía móvil; cuando los campesinos reclamaron en el sentido de que era la única forma de comunicación que disponían, dieron marcha atrás, eso si, jactándose de que «sabían escuchar». Palabras de Patiño. Creo que con UBER pasará lo mismo: Taxistas y políticos retrógrados terminarán aceptando.

  9. Pregunta para los taxistas: ¿alguno de ustedes, alguna vez en la vida, se ha dado el trabajo de tomar en sus manso el plano de Quito (en papel o electrónico) para aprender los nombes de las calles y las direcciones de los sitios?
    Salen a la calle como bobos sin saber nada sobre la ciudad cuando eso es parte esencial de su trabajo.

  10. Vemos como los taxistas hacen marchas para pedir restringir o eliminar un servicio que a los usuarios nos parece excelente. Y los usuarios que hacemos? Ver expectantes como lo van a hacer y esperar que la autoridad no lo haga. Gracias por su artículo, pero yo no soy comunicador y no se cómo se hace, pero sería buena idea que los usuarios apoyemos el servicio en redes sociales, creo que hacer una marcha de apoyo…no se podría; pero dar un click en apoyo a las operadoras si podemos!

  11. De desear seria q la Agencia Nacional de Transporte sea la q califique directamente previo a una dolicitud oata q cafa cinductor q desee poner su unidad a trabajar,le asigne el cupo con un costo simbólico y no como ahora q dejan los puestos como si les hubiere costado una fortuna y asi pocos son los q acceden a esos caprichos,y x otro lado el trabajo debe estar garantizado para todos y a toda modalidad de servicio taxi amarillo,ejecutivo,y de la plataforma tecnológica Uber y Cabify,como regla de la democracia

  12. Justamente este tipo de populistas son los que tanto daño hacen al país. Se aprovechan de la ignorancia de la gente (lamentablemente muchos taxistas no tienen educación adecuada para tratar a las personas, a sus clientes) para conseguir votos y luego encaramarse al poder que causa tanta ofuscación en sus mentes y les corrompe hasta el alma. Ejemplo vivo el ex-dictador Correa y sus secuaces.
    Ojala los ciudadanos no se equivoquen y permitan que esta candidata ocupe la alcaldía de Quito. Sería como tener en Quito una réplica del tiempo de Bucaram en Guayaquil: el desastre total.

  13. Tomar un taxi en cualquier ciudad del Ecuador, es mas que una odisea, una VERGUENZA.
    Hay que negociar el valor de la carrera, con un conductor generalmente descortes y muy escasa educacion, luego si el usuario no dispone el dinero completo , el chofer se queda con el cambio por que no tiene suelto.
    Con los Uber y Cabify, la cosa es distinta, el chofer es atento y muchos universitarios o profesionales desempleados, se puede pagar con tarjeta y el valor que aceptó el usuario sin recargo.
    Los votos los ponemos los usuarios y somos la mayoria.

  14. Con su actitud fuera de lugar y de tono, utilizando la manida demagogia, la José María Carrión está demostrando ser poseedora de una mente cuadrada, de piedra…mente rígida, con la cual difícilmente no llegará ni a la esquina.
    Excelente su apreciación, señor Pallares: debemos estar preparados para el cambio, al margen de la edad biológica del ser humano. Esto implica, según Wálter Riso, actuar y tomar decisiones con MENTE ABIERTA.
    Ahora el Ecuador se explica por qué razón José María no dio curso a muchos intentos de juicios políticos contra tantos ladrones, que incluso fueron recibidos en la taberna llamada asamblea, con alfombra roja.
    Quito, tú tranquilo…esta bestia no va a ganar las elecciones.

  15. MI VOTO NO SERÁ PARA ESTA MUJER, NI LOCA PARA DARLE ALAS A ESTA CORREISTA, ES UNA CONVENIENTE Y SEDIENTA DE PODER, POR MI LADO DE UNA VEZ LE DIGO: NOOOOO.

  16. ?Como es que llegan a la politica las personas en el ecuador? los elegimos pero para que …. para que hagan y digan cosas asi …. ?es el pueblo el culpable ? …. y esto se replica en todo el mundo .. es increible. ?Que accion debemos tomar los ciudadanos?, no encuentro manera.

  17. Quien no entienda lo siguiente es un aislado:
    LA SOCIEDAD ES LA DERIVADA (matemáticamente) DE LA TECNOLOGÍA CON RESPECTO AL TIEMPO.
    S=dT/dt.

  18. Exelente comentario Sr. Pallares, ojalá lea esta Sra. que tiene cerebro reducido y corrupto, como lo ha demostrado varias veces. El pueblo de Quito no quiere este tipo de candidatos, a rechazar en la urnas la aspiración a la Alcaldia de MAJO. Despertar ciudadanos concientes, y enterrar con el voto para siempre a esta escoria.

  19. Valiosisimo análisis. Gracias a estas porquerías de politicos es como la mayoría de servicios públicos como el transporte se han vuelto una mafia. Lo mismo sucede en todo el país y con todo tipo de transporte sean taxis, buses, camionetas,etc. Solo los «autorizados» y los que los «regulan» se benefician. Pero el usuario nunca sino vean cuanto cuesta un «puesto» en dichas «cooperativas» por eso tanta piratería, por la necesidad de la gente y si estas nuevas opciones permiten al verdadero beneficiario contar con mejores opciones pues nada detendrá estos cambios. Fuera muy bueno se crearán sistemas de elección de nuestros representantes de similar manera y así se pudiera acabar de una buena vez con las bandas de delincuentes que se dicen políticos y manejan el país a través de sus partidos y movimientos. Alianza País, Socialcristianos, Mpd y toda la sarta de asociados y movimientos con nuevos membretes pero que las conforman siempre las mismas ratas. Pronto se verán cambios en este sentido.

  20. DEMAGOGIA indecorosa y desvergonzada, Los respetables Señores taxistas convencionales deben también dar un salto de época, no se puede detener el avance tecnológico, lo lamentable es que se demore aun la aparición de plataformas tecnológicas que reemplacen a estos políticos indeseables, acostumbrados a vivir de los que trabajan y ademas destruyendo al país con su alcahudeteria y complicidad con la corrupción.

  21. María José Carrión, una de las representantes de la política retrógrada y una correista hasta la médula en estado latente, jamás será alcalde de ningún lado porque no votaremos por ella, no somos amnésicos. Esta clase de políticos que usufructuaron en la Década del corrupto Correa no volverán.

  22. La mencionada Doña Carrión, recibió en tarima (lo que le gusta) a los «compañeros taxistas». Vestida para la ocasión, de amarillo para no desentonar con el gremio, dijo todo lo que quiso, mejor, quisieron oír los marchantes que llenaron luego hasta la Plaza Grande con sus reclamos.
    El asunto del taxismo es sencillo, oferta VS demanda, el usuario decide.

    La importancia de lo ocurrido ayer, lo veo por otro lado:
    Si bien la Doña no se la percibe como candidata fuerte a la alcaldía de Quito, OJO a los demás candidatos, yo me cuidara de ella!!
    Basta recordar la campaña de los taxistas en las anteriores elecciones de burgomaestre donde TODOS apoyaron a Rodas y orgullosamente en el vidrio trasero de sus unidades blandían la Frase «El taxismo con Rodas, futuro alcalde»
    Los dueños, choferes y cooperativas no dan apoyo porque si.
    Atenti candidatos…Atenti!!

  23. La sra Carrión, este Carlitos y el Carlitos del mameluco son los mismos topos correistas y morenistas que aprovechan la ocasión para comprar votos, que Dios libre a Quito, de tener a esta sra de alcalde, porque no tiene ni figura de líder, ni los conocimientos, y peor las ideas de cambio necesarias para guiar a ese gremio de taxistas que requieren modernizar sus actuaciones. Parece que no ha salido ni a la esquina, para darse cuenta que en países vecinos e internacionalmente, este servicio a través de plataformas electrónicas es el más usado por los ciudadanos por SEGURIDAD, y es el que calza con la ERA DIGITAL¡¡¡¡¡. Si podría darse cuenta que sus ideas caducas no riman con los nuevos tiempos no solo debería retractarse de ser candidata de la alcaldía de Quito, sino que también debería jubilarse de la asamblea junto con Normita y Sofía Espín porque son de las mismas que no saben que es la ÉTICA PUBLICA.

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