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Desajustes económicos: fuego cruzado

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En este año el saldo comercial del Ecuador acentuará su rostro negativo: sólo en el mes de enero de 2019 las importaciones superaron a las exportaciones en $248 millones, esto es, casi la mitad del saldo comercial negativo de $515 millones de todo el año 2018.

En los años 2016 y 2017, el saldo positivo de la balanza comercial petrolera (la diferencia entre exportaciones e importaciones petroleras) fue superior al saldo negativo de la balanza comercial no petrolera (la diferencia entre las exportaciones e importaciones no petroleras). En 2018 se revirtió la tendencia, a pesar de un precio del petróleo de $60 por barril, el saldo de la balanza comercial petrolera fue inferior al saldo de la balanza comercial no petrolera.

Al comparar enero de 2019 con enero de 2018, las exportaciones petroleras se reducen $142 millones o 18,2 %, y las exportaciones no petroleras disminuyen $7 millones o 0,4 %. En el mismo período, las importaciones no petroleras aumentan $118 millones o 6,5 por ciento. La tendencia permite inferir que en 2019 habrá menos dólares por petróleo, los dólares provenientes de las exportaciones privadas crecerán poco, mientras las importaciones privadas continuarán su expansión. En consecuencia, un creciente saldo rojo comercial reflejará una mayor salida de dólares de la economía. Limitar las importaciones no será la solución, si, incrementar las exportaciones e impulsar el ingreso de dólares por inversión y capitales.

De otra parte, el sector público está imposibilitado de inyectar dólares a la economía con abundantes créditos externos. Por el contrario, debe expulsar hacia el exterior unos $8.000 millones por el pago de intereses y amortizaciones de la deuda externa y por la importación de derivados para el consumo interno. El Estado está obligado a reducir drásticamente el gasto público, no solo para reducir el déficit público, sino también para disminuir la demanda de importaciones. No obstante, los recursos del FMI y Organismos Multilaterales no serán suficientes para cubrir todas las necesidades de financiamiento provenientes del déficit, amortizaciones y otros pasivos. Las tensiones fiscales serán las mismas de los últimos años, sólo que con otros proveedores de recursos externos. Ingresan dólares producto del acuerdo con el FMI y se cubren gastos atrasados y se reducen los saldos del Tesoro. Ingresan otros flujos externos y aumenta el saldo de la caja pública, hasta que se vuelvan a consumir en los pagos presupuestarios. Será el día a día hasta que se logre la sostenibilidad fiscal en el mediano plazo.

El Banco Central tampoco podrá aumentar sus reservas, pues, los dólares del FMI ingresarán al Tesoro Público para cubrir sus agobiantes necesidades de caja. A medida que el FMI y Organismos Multilaterales efectúen los desembolsos, aumentará la Reserva Internacional (RI) del Banco Central, esta disminuirá progresivamente al ritmo del gasto del Estado. Es una equivocada política estatal consumir los dólares entregados por el FMI producto del acuerdo, estos deberían aumentar las reservas del Banco Central y no gastarse.

La menor afluencia de dólares a la economía, el deterioro del saldo comercial y de la balanza de pagos, la contracción del gasto estatal y elevado déficit fiscal, son factores que impactarán en los depósitos del sistema financiero, los que crecerán muy poco o no aumentarán. En consecuencia, los créditos del sistema financiero deberán reducirse para preservar la solidez del sistema.

Menos crédito de la banca privada, exportaciones no petroleras casi estancadas, escasa inversión extranjera directa, inversión interna privada aún incipiente e inversión pública de subsistencia, sólo presagian en 2019 un crecimiento mínimo o quizá decrecimiento de la economía.

El relato precedente no es ficción, es consecuencia de los profundos desajustes económicos y fiscales acumulados en el gobierno anterior y en el primer año del actual gobierno. El inevitable acuerdo pactado con el FMI, que debe incorporar un programa económico y fiscal integral y coherente, sólo se justifica en el imperativo de superar los desajustes de la economía y de las cuentas públicas.

En tres años, las cuentas públicas deben ser sostenibles y generar un superávit fiscal que permita reducir la deuda pública y no depender de los mercados mediante la colocación de bonos basura, a la par de disminuir la dependencia de la renta petrolera. Un menor riesgo país debe facilitar operaciones de mercado para bajar el costo de los $15.750 millones de bonos basura, además, reducir el costo del financiamiento externo de la inversión privada. Las reformas contenidas en el programa del acuerdo con el FMI, deben tener la profundidad suficiente para sentar las bases estructurales que garanticen el crecimiento futuro de las exportaciones no petroleras y de la inversión extranjera directa, sin cuya expansión la economía no crecerá. El Acuerdo de Facilidad Ampliada habrá demostrado su utilidad si al término del mismo se encuentra el camino para un Ecuador con mejor productividad y competitividad.

Como el citado acuerdo es de tres años, el actual gobierno tiene dos para ejecutarlo y el próximo gobierno deberá concluirlo, lo cual invoca a elevar a la categoría de políticas de Estado las que persigan el progreso de la nación. Si el acuerdo fracasa por incapacidad del gobierno o por la secular oposición a las siempre proscritas reformas estructurales, la responsabilidad no será de los organismos internacionales, sino de la sociedad y sus élites representativas empeñadas con denuedo en abrigar el subdesarrollo como paradigma de su vigencia.

Jaime Carrera es economista.

4 Comments

  1. Cómo va quedarse más plata en el país si una de las primeras medidas será la abolición de los impuestos a la salida de devisas? O sea, facilitando además sacar las inversiones y ganancias del país?

  2. Hacer bien las cosas en lo que a finanzas se refiere de seguro somos buenos ,es decir , sin importar que los créditos sean baratos o caros , hemos desarrollado inusitada habilidad, la historia lo dice y sin importar de donde obtengamos los recursos . Acá lo que no sabemos es producir y ser eficientes y competitivos son características de otras gentes , también lo dice la historia . Remisión de intereses por deudas , empresarios vinculados al poder de turno , banqueros estranguladores , militares que consumen y ni seguridad producen, lo digo porque cerca de galápagos siguen flotas extranjeras haciendo de las suyas sin sonroja,tienen una forma de vida. Políticos que fundan movimientos a discreción , saben que nadie les pedirá cuentas por el dinero que reciben a cuenta de campañas electorales y demás . Vamos rumbo a trabajar como chinos .

  3. Perdone Sr. Carrera mi ignorancia, pero no entiendo como los dineros del FMI nos van a sacar del problema, ya que parece que esta plata va a “proyectos sociales” es decir mas gasto, y no estamos reemplazando deuda cara por deuda menos cara, sino simplemente tomando mas deuda aunque sea menos cara.

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