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Acuerdo con el FMI: ya no hay retro, pero…

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4P. conversó con Mauricio Pozo, economista y ex ministro de Finanzas, sobre el acuerdo de Ecuador con el FMI: las secuelas del ajuste, las proyecciones de crecimiento económico y las decisiones que a su criterio debe tomar el gobierno para complementar el programa concertado con el FMI.

El plan económico, el acuerdo con el FMI y la situación económica difícil: ¿la dirección de esos tres factores está prevista en el acuerdo con el FMI?
Primero hay que ver el acuerdo con el FMI no como el responsable de todos los males ni como el responsable de todos los problemas. Es un instrumento que si se complementa bien y se aplica con racionalidad y equilibrio puede dar buenos resultados. El país no podía salir del problema en que se encontraba después de once años de excesos sin apoyo internacional. Era imposible hacerlo.

Eso es verdad pero hay mucha inquietud sobre los resultados de la economía. Hay desempleo y recesión, no hay inversión y no se ve que el sector privado tome la posta del sector público. ¿Cuál es su balance?Era imposible que el gobierno no entre en el programa con el Fondo y busque ordenar las cosas sin un impacto en la actividad económica. Quien me diga lo contrario está en mi criterio absolutamente equivocado. Esto no se podía arreglar con crecimiento económico. Lamentablemente. Tenían que pegar un frenazo moderado para poder arreglar las cuentas públicas. El estancamiento económico sí es una consecuencia lamentable, costosa socialmente y que impacta en el empleo. Un ajuste tiene este tipo de secuelas.

¿Todo está previsto, entonces, en el acuerdo con el FMI?
Ese acuerdo tiene algunos elementos que a mí me preocupan y me generan dudas a mediano plazo.

¿Los puede enumerar?
Uno, cuando ve el escenario del acuerdo para los siguientes años, se habla de que el monto de inversión extranjera más alto -para los próximos tres o cuatro años-  es $1604 millones de dólares. Es un poco más del 1% del PIB. Es una cifra muy poco ambiciosa para pretender recuperar la economía. Eso se traduce en que las metas de crecimiento de ese programa con el FMI para los siguientes años son -0,5% para 2019, -0,2% para 2020, 1,2% para 2021…

 En realidad es más recesión.
Claro y es muy complicado para cualquier gobierno, peor para este que está débil, aguantar años con un crecimiento tan bajo que significa, en la práctica, estancamiento sin generar un puesto de trabajo. Políticamente eso es muy fregado de manejar. ¿Qué va a pasar? La gente pobre es la que más recibe el impacto del acuerdo y los beneficios no llegan.

¿Pero qué alternativa hay?
El programa con el Fondo está bien porque me parece que aborda varios temas. Pero en la recuperación económica hacia adelante me parece muy pobre. Ahí el gobierno tiene que complementar el programa con otras decisiones.

¿Puede usted enunciar algunas?
La primera es identificar sectores atractivos para la inversión extranjera que nos permita un empuje de recursos de liquidez en el menor tiempo posible: el sector petrolero, el minero y el de la banca internacional que no está en Ecuador. En ellos se pueden buscar recursos rápidos y digo esto porque cuando hubo el convenio del 2001, el solo proyecto del OCP dio al país cerca de tres años de crecimiento.
Segundo, incentivos para que se repatrien capitales al Ecuador. La plata de los ecuatorianos afuera no vendrá porque se ordene sino porque se generen las condiciones adecuadas. México y Brasil lo hicieron en su momento: crearon incentivos para que se registre contablemente los recursos que están afuera y el gobierno garantizó no preguntar por el origen de los fondos. Es una medida medianamente polémica. Se calcula que hay cerca de 30 mil millones en el exterior.
Tercero, el promedio del arancel en Ecuador es cerca del doble de los vecinos. Aquí importar materias primas, bienes de capital o bienes de consumo es súper caro. Es un problema para el costo de producción y la competitividad del país. Sin mayor sacrificio fiscal se puede buscar una reducción de las tasas arancelarias promedio del país. Esto facilita el ingreso de bienes de capital en mejores condiciones y eso es un estímulo para la actividad económica.

Todas las reformas necesitan capital político y este gobierno no lo tiene. Esa realidad genera una inquietud muy grande sobre su capacidad para operar las reformas comprometidas en el acuerdo con el FMI.
El gobierno tiene un punto flaco: la comunicación de las decisiones que adopta. El gobierno necesita un equipo de comunicación que le permita defender mejor sus decisiones y  explicar que todo esto es un problema acumulado de más de una década. Tiene que saber vender lo que hace.
El capital político, que efectivamente tiene poco, no quiere decir que no pueda conseguir cierto tipo de acuerdos para aprobar ciertas reformas. Ya tomó decisiones en materia de derivados de los combustibles y nada pasó. A veces me da la impresión de que les falta capacidad de negociación y de difusión de las acciones que adopta.

¿Usted es relativamente optimista o relativamente pesimista?
Hay dos formas de ver las cosas: ver el vaso medio vacío o medio lleno. Si hago el comparativo de mayo 2019 con el de mayo 2018 o 2017, creo que estamos mejor. No porque no haya el impacto en el empleo, que es real, sino porque se está ordenando la casa. Mi preocupación es que no adopten decisiones complementarias que le permitan políticamente tomar acciones futuras que tienen que seguir tomando.
Si el gobierno deja de cumplir el acuerdo, van a parar los desembolsos. Y va a tener que recurrir otra vez a los chinos o emitir papeles al 11% cuando ya quemó las naves. Ya no hay retro: el gobierno tiene más incentivos a cumplir el acuerdo, con todo lo que pueda representar, que a no cumplirlo.

Esta entrevista fue publicada el domingo 05 de mayo como parte del boletín semanal de 4P. Si quiere recibirlo, le invitamos a suscribirse gratuitamente a GPS4P.

Foto: 4P

1 Comment

  1. Según el FMI y lo confirma el Ec Mauricio Pozo, el Ecuador no va a crecer o crecera’ muy poco. En otras palabras :tendremos mas enfermos en los hospitales ,mas bóvedas en el cementerio y mas presos en las cárceles. Ojala’ este’ equivocado.

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