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El modelo penitenciario: otro fiasco de la década ganada

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En 2014 la entonces ministra de Justicia de Rafael Correa, Lady Zúñiga aseguraba que con los inmensos centros penitenciarios que el gobierno estaba construyendo en el país ya no habría más hacinamiento en las cárceles. La idea era, entonces, que con los 385 millones de dólares gastados entre el 2011 y el 2016 en instalar y construir nuevas cárceles, la de Latacunga entre ellas, Guayaquil y Cuenca, el Ecuador solucionaría su problema carcelario. Eso, sumado a la reforma judicial, solucionaría también la rehabilitación social.  El Ecuador sería un modelo de manejo carcelario a nivel internacional, según el gobierno de esa época.

Pero pasaron los años y la realidad parece ser diametralmente distinta a la que Zúñiga anunció. Los videos que circulan en redes sociales donde se ven imágenes escalofriantes de asesinatos cometidos entre los reclusos y las cifras oficiales sobre hacinamiento parecen hablar de una espantosa crisis carcelaria. En efecto, en un espacio diseñado para albergar máximo 27 mil detenidos, hay cerca de 40 mil. Esto coloca al Ecuador con un nivel de hacinamiento del 40%. Luego de una inversión tan grande, lo mínimo que se habría podido esperar es que el problema hubiera sido resuelto, no agravado. Además, los brotes de violencia que han aparecido en videos y testimonios que recorren las redes sociales hablan de una situación cerca de insostenible, como lo afirmó la ministra del Interior, María Paula Romo, durante un foro con los 4Pelagatos.

¿Por qué se llegó a este punto a pesar de una inversión tan grande en enormes centros carcelarios? ¿No se suponía que con la reforma judicial se iba a tener un sistema penitenciario modelo? Las explicaciones parecen apuntar a muchos factores, pero sobre todo a que las inmensas inversiones se hicieron sin criterio.

En los estudios y propuestas que se están haciendo en el Ministerio del Interior, aparece que el problema más grave e inmediato radica en que entre los 40 mil presos, hay 15 mil detenidos por delitos considerados menores como infracciones de tránsito, falta de pago de pensiones para los hijos o transporte de cantidades pequeñas de droga. Esas 15 mil personas que están por casos llamados preventivos tienen que convivir y recibir el mismo trato que los 25 mil que han cometidos delitos graves o que pertenecen a bandas criminales.

Esto se debe a que durante el correato se adoptó un modelo de gestión traído de la República Dominicana. “Con esa mezcla de reos es imposible integrar programas de rehabilitación y el objetivo de mantener a las personas en centros que se supone son de rehabilitación pierde todo sentido”: lo dice un funcionario del Ministerio que trabaja en el tema.

 

El otro problema está en las dimensiones de los centros de detención o de rehabilitación. Durante el gobierno de Correa hubo la tendencia a hacer inmensas obras con costos asimismo faraónicos pero que no necesariamente respondían a una realidad o a un estudio. Las cárceles gigantes como las de Latacunga, Guayaquil o Turi, cerca de Cuenca, corresponden a un modelo penitenciario antiguo y superado. Las tesis contemporáneas recomiendan, en cambio, lugares mucho más pequeños donde se pueda manejar a la población carcelaria con mayor racionalidad y criterio rehabilitador. Además, con espacios descomunalmente grandes, aparecen problemas logísticos graves como el del abastecimiento de agua: esto ocurre en la cárcel de Latacunga que tiene 82 hectáreas de superficie.

Esa visión de hacer obras faraónicas abre, además, la puerta a la corrupción por sobreprecios y cambios en los costos . Según un informe de El Comercio la cárcel de Latacunga terminó costando 70 millones de dólares; 23,7 millones de dólares más de lo previsto.

La tercera pata de la desastrosa situación que se vive en los centros de rehabilitación es el de un sistema judicial basado en una visión populista que premia al juez que prefiere castigar con la prisión. Se trata de un giro que tomó el sistema judicial y policial ecuatorianos a partir de la sublevación policial del 30S en el 2010. Si bien durante los primeros años del gobierno de Correa la tasa de hacinamiento había disminuido, a partir de ese momento la tendencia cambió radicalmente.  El 30S marcó el inicio de ciertas medidas que ayudaron a aumentar exponencialmente el número de presos: se eliminó la consideración de la cuantía en el delito de robo, se eliminó el máximo de 16 años de encarcelamiento en los delitos de homicidio y se aumentó la pena si estos delitos se cometen contra un miembro del ejército o de la policía, entre otras medidas. Desde 2010 hasta 2014 el número de personas privadas de la libertad pasó de 13 155  a 26 591 en 2014. Para el 2019 la cifra ya había llegado a 40 mil.

El problema exige soluciones inmediatas. Actualmente, en el Ministerio de Interior se trabaja en la elaboración de un reglamento para separar a los presos que están por temas graves de aquellos que están procesados por asuntos de menor gravedad. La idea del reglamento también es transferir las responsabilidades de rehabilitación de los casos menos graves a los gobiernos locales. ¿Y los casos de extrema violencia? Según los estudios que se han hecho, los casos de ataques y crímenes como los que se han visto en los videos que circulan en redes sociales corresponden a apenas el 0.3% de la población carcelaria. Más o menos son 120 individuos lo que tienen comportamiento extremadamente violento y peligroso por lo que se piensa crear pabellones de alta seguridad para estos casos.

La bonanza de la que gozó el gobierno de Rafael Correa evidentemente no sirvió de mucho. Ahora, que se sabe con mayor exactitud qué es lo que se hizo mal y qué es lo más conveniente hacer, los recursos son mucho más escasos. Establecer un sistema penitenciario donde se cumpla con la rehabilitación de los condenados y se respeten los derechos humanos es objetivo de cualquier país civilizado. La tarea es enorme y no menos compleja.

Foto: El Ciudadano

12 Comments

  1. Inaudito que se haya gastado en entre 2011y 2014 , 385 millones de dolares para la construccion e instalacion de tres centros penitenciarios de Latacunga, Guayaquil y Cuenca y que en laactualidad se manifieste que existe un hacinamiento del 40% . «Luego de una inversión tan grande, lo mínimo que se habría podido esperar es que el problema hubiera sido resuelto, no agravado…»
    «…la desastrosa situación que se vive en los centros de rehabilitación es el de un sistema judicial basado en una visión populista que premia al juez que prefiere castigar con la prisión. se eliminó la consideración de la cuantía en el delito de robo, se eliminó el máximo de 16 años de encarcelamiento en los delitos de homicidio …» pero lo peor de todo radica en que entre los 40 mil presos, hay 15 mil detenidos por delitos considerados menores como infracciones de tránsito, falta de pago de pensiones para los hijos … Esas 15 mil personas que están por casos llamados preventivos tienen que convivir y recibir el mismo trato que los 25 mil que han cometidos delitos graves o que pertenecen a bandas criminales.
    Por tanto es prioritario establecer un sistema penitenciario donde se cumpla con la rehabilitación de los condenados y se respeten los derechos humanos, ..» en el Ecuador esta situación no se cumple.
    también otra prioridad, se deberá revisar caso por caso por diversas causas las sentencias extendidas a los prisioneros sobre todo en el período del correato que en muchos casos estas fueron concebidas de manera injusta y con mala fe.
    Corresponde a los organismos de control establecer responsabilidades sobre los fondos públicos empleados en la instalación y construcción de estos centros penitenciarios que han generado corrupción por sobreprecios.

  2. Como no podía ser de otra manera, la construcción de nuevos centros de «rehabilitación» en el gobierno de Correa también estuvieron cargados de sobreprecios como en todas las demás obras, pero no es todo, la tremenda incompetencia de quienes administran dichos centros, han hecho de estos, una bomba incontrolable, donde los instintos más primitivos imperan en desgracia de quienes lo usan y son víctimas. Al Gobierno que se le ha salido de las manos esa responsabilidad, ahora intenta remediar declarando emergencias poniendo militares y policías que nada tienen que ver con esos asuntos. Sr. Moreno, alguna tome una decisión acertada echando de sus altos cargos a quienes son responsables de tanta muerte y corrupción.

  3. Es necesario destacar el populismo penal cuya expresion refinada es el Codigo Organico Integral Penal en vigencia des agosto del 2014. En este cuerpo normativo se crearon nuevos tipos penales, se incrementaron penas, se criminalizaron conductas, etc. Uno de los objetivos, sin duda, es el control social desde el poder politico poniendo como instrumento lo judicial, el otro objetivo, la propaganda de que se esta combatiendo la inseguridad con leyes mas severas; esto es, haciendo una grosera confusion entre lo que corresponde a politica publica (seguridad) y la administracion de justicia, son estos los principales motivos que generaron el inusitado incremento lo la poblacion carcelario y el consecuente hacinamiento que han desenvocado en en total descontrol de los centros penitenciarios, lo cual no se soluciona ni con decretos de emergencia, ni con rebajas de penas como esta proponiendo el Dr. Pazmiño, maxima autoridad penitenciaria. La solucion debe empezar por retomar el control carcelario, revision integral del Coip, y definir el objeto y fin de la pena, y sobre esa definicion diseñar la nueva estructura carcelaria.

  4. Sin lugar a duda el sistema penitenciario en nuestro País es pésimo; se supone que en dicho sistema se debería cumplir con la rehabilitación de los PPL y respetar los derechos humanos de cada uno. Creo yo que cada cárcel hecha en nuestro país por lo menos tener un buen equipamiento, es decir hay muchos errores en estas ya que en casi todas falta el agua y servicios básicos; no puede haber solo 2 o 8 baños para un montón de reos, al igual que policías, deberían de haber varios para que no existan inconvenientes como se lo ha visto en pocos días donde PPL matan a PPL con armas blancas y lo peor afrente de guardias de seguridad, debería de haber un mayor control de los visitantes para que no ingresen escondidos en ellos armas, droga, celulares, entre otras cosas que sin lugar a duda existen en la cárcel; para ello lo mejor seria que el gobierno invirtiera en pantallas re rayos X para escanear a los visitantes.

  5. Somos un pais pobre, no podemos darnos el lujo de llenar las cárceles de vendedores de droga de poca monta, para tener que alimentarlos. Debe haber alguna manera de que hagan algo útil, aunque sea arrancar el monte con las manos, mandar un par a un parque, colocarles un cable largo, que limpien el parque y los vecinos le den de comer.

  6. La crisis de los Centros de Rehabilitación del pais es uno de los tantos problemas que tiene que enfrentar Ecuador, existen muchos problemas que no son solucionados por este gobierno que no hace nada, la falta de alimento, de agua, de un sistema de seguridad son algunos de los tantos problemas que enfrentan dichos centros.

    Los privados de la libertad son los que tiene que enfrentar todos estos problemas, el Gobierno se hace de la vista gorda y no hace nada con respecto a los problemas en los centros de rehabilitacion y asi mismo en los hospitales, que sufren de problemas mas graves.

    El gobierno ya no hace nada por su pueblo solo les importa el bienestar de ellos, de nadie más.

  7. Ha sido una burla, por decir lo menos, la reforma al sistema penitenciario que la década ida nos entregó. Las cárceles tienen el 25% de población con tuberculosis y, tratos crueles con estos pacientes. Sin duda, jamás existió interés en esta sonada «reforma carcelaria», sólo era construir e inagurar cârceles sin planificación, sino mirar la de Latacunga que no tiene ni agua. Una desgracia más de la herencia dejada!!!

  8. Algo parecido pasa con los hospitales el iess de los ceibos ingresa y el el techo es tan alto como un castillo burgues medieval, la razón podria ser el sobreprecio en las construcciones

  9. Hubiera sido una increíble utopía que Ecuador, un país tercermundista sumergido por una corrupción estatal sin precedentes , estructurara un sistema carcelario de vanguardia, ya hemos visto el cuadro aterrador, es la expresión más dolorosa de una sociedad cruel y desquiciada , y una atroz indiferencia de una clase política perversa, no hemos visto acaso como se premia con viáticos y sueldos de califa a la CACHIPORRERA de maduro, como magistralmente expresó la destacada parlamentaria CRISTINA REYES. al referirse a la poetiza erotica? Así las cosas el panorama es siniestro. Tengamos fé que las cosas mejoren en esos antros carcelarios de terror.

  10. Hicieron esas mega carceles pensando seguramente en ellos. Con tanto ladrón de la robolución se llenarian rapidamente los centros de detención y asi los panas robulucionarios podrian compartir sus experiencias pasarla muy bien hasta cumplir las condenas pero lamentablemente no ha sido así.
    Hay pocos, poquisimos robolucionarios presos ya que la justicia se mueve a paso de entierro de a pie y las carceles vacias de estos choros del siglo 21.

  11. Como toda la propaganda de las obras y los sistemas implementados durante la década robada del correato, aquello del «modelo de manejo carcelario a nivel internacional», fue un burdo y costoso engaño que solo se prestó para los negociados de los mashiburgueses.

  12. Estimado Martin:

    Estoy de acuerdo en las líneas generales de su artículo y en la forma que usted sintetiza la problemática pero considero que el título no se compadece con la responsabilidad de la administración gubernamental actual, la misma que ya después de 24 meses es dueña de los resultados y no puede seguir echando la culpa al pasado…

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