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El 24, el Presidente raspó el cocolón

en Conexiones4P/Elenfoque por

Hora y veinte minutos duró el discurso del 24 de mayo. Hora veinte minutos durante los cuales Lenín Moreno mostró que sus actos de gobierno se juegan ahora en las palabras. “Vengo -dijo al inicio- a hablar del futuro”. Por supuesto habló de dar la vuelta a la página. Dijo que “el pasado no va más”. Que “la única forma de cambiar el pasado es impedir que influya sobre nuestro futuro”. Pero Moreno no tiene ni promociona un sueño de futuro. Para él, el futuro es lo que viene tras sus dos primeros años de gobierno. Y es también un lema que en su discurso se materializa en forma literal: migrar a redes de alta velocidad (5G), tener pasaporte biométrico, instalar mil zonas de wifi…

Moreno habla ahora del futuro como habló, al inicio de su gobierno, de una “Cirugía mayor a la corrupción” o, en enero pasado, de un “Acuerdo nacional”: es un augurio que, a fuerza de ser repetido, pretende convertirlo en metáfora envolvente y usarlo, políticamente, como una realidad. En los hechos, el presidente y su gobierno no han salido de esa zona de obstáculos y estrecheces que heredaron del correísmo. Ni de las consecuencias que implica haber sido parte de ese gobierno y haber compartido o socapado muchísimas de sus acciones.

Moreno habla de futuro, pero arrastra los pies en un pasado enmarañado que también lo atrapa. Se nota cuando evoca a “los roedores que merodean en los vagones”, cuando dice “aprendimos la lección”, cuando afirma que se acabó “la contratación directa” que operaban redes corruptas, o confiesa que ha sido “difícil volver a poner los pies sobre la tierra”. El presidente se sigue cotejando con su antecesor. “Nos mantuvieron en el derroche”, “en una prosperidad artificial” primero con los altos precios del petróleo y, luego, con un endeudamiento brutal. “Seguimos pagando las facturas”. En este capítulo, cuela incluso un mea culpa por sus promesas incumplidas de campaña. Por ejemplo la construcción de 325 000 casas; de las cuales 191 000 dijo que entregaría de forma gratuita a hogares de pobreza extrema y 134 000 con un subsidio del 50% por parte del Estado. “Ambiciosas metas anunciamos cuando creímos que había los recursos”.

Moreno evoca el futuro y propone virar la página, pero habla de la austeridad a la cual lo obligó el correísmo: fusionar ministerios o eliminar algunos; reducir los salarios de los altos funcionarios; imponer una violenta reducción del déficit fiscal; volver a pagar el 40% del aporte del Estado al IESS… El sacrificio -dice- no ha sido poco.

En esas circunstancias se siente en su discurso que raspa el cocolón para mostrar la obra de su gobierno. Los créditos de la banca pública: $1750 millones de BanEcuador, $1300 millones de dólares de la CFN… El envío de dinero a los gobiernos locales. Nada se queda por fuera: Ni el aporte al Metro de Quito. Ni el tranvía de Cuenca. El Presidente suma hasta la inversión extranjera ($1800 millones en 2018) y el préstamo de $10 200 millones del FMI…
El discurso del 24 de Mayo es el de un presidente que se repite. Inmovilizado y sin margen de maniobra. Se siente incluso cuando lanza un evidente chantaje a la Corte Constitucional a propósito de los contratos firmados por el gobierno de Correa y (en menor escala) por el suyo con empresas mineras: informó que ya hay $2000 millones captados en ese sector y que si la Corte Constitucional autoriza cualquier mecanismo para parar esas explotaciones, debe pedir al pueblo que diga de dónde se pagarán las multas y se reemplazarán los ingresos a los cuales el país renuncia. En otras palabras, si hubo malas decisiones políticas, la Corte Constitucional debe ir más allá de su dictamen constitucional.

Hay, por supuesto en su discurso, medidas o anuncios que es imposible escamotear: extensión de 2 a 5 meses el pago del anticipo del impuesto a la renta. Devolución automática a los exportadores del IVA y del ISD en apenas 8 días. Reducción del costo de servicios financieros. Desaduanización en 90 horas en vez de 140 horas. Solución para los 9000 becarios del correísmo atrapados en deudas e intereses impagables. Eliminación del impuesto verde… Pero el futuro que anunció, y en el cual el empleo para todos es el gran protagonista, solo es una invitación sin hoja de ruta. No la diseñó y tenía, por ejemplo, el acuerdo legislativo (que se limitó a saludar) para hacerlo. No dijo por qué su gobierno no apuesta estratégicamente y con todo al turismo, (presentado como el futuro) y sigue prisionero de la matriz petrolera.

El futuro del cual quiso hablar el Presidente en su mensaje del 24 de mayo está resumido en ese llamado agobiado a los empresarios e inversionistas: “no lo piensen más, ya no hay excusas para no invertir en Ecuador”.
El futuro es eso: una invitación.

Foto: Presidencia de la República 

10 Comments

  1. El licenciado parece que va a ser el protagonista de volver al futuro IV; En el pais han habido unos cuantos cuenteros, algunos de ellos notables como el de Muisne y el de Yachay, pero Moreno los dejó pequeñitos.
    Los cuentos comenzaron con las ofertas demagogas de campaña: construir 360.000 casitas de papel y regalar un gran porcentaje de ellas, un millón de empleos, 40 Universidades, bono universal de $ 150,00 y el bolero «toda una vida».
    Luego, en su posesión, lanzó el cuento de la cirugía mayor a la corrupción y solicitar la cooperación de la ONU para erradicar la misma; continuó con el cuento del trencito playero y el llamado al diálogo; la creación de 5 o 6 comisiones anticorrupción y ahora el balbuceo en la Asamblea Nacional mal llamada rendición de cuentas cuando debió ser «rendición de cuentos».
    Moreno proclama a grito pelado que el país tiene una deuda de 75.000 millones de dólares y lo dice sin vergüenza alguna, olvidándose que según estimaciones confiables, el jefe de la banda nos dejó una deuda de 60.000 millones de dólares en 10 años de dictadura, esto quiere decir que el incompetente nos ha endeudado en 15.000 millones de dolares en 2 años de desgobierno; hagamos un pequeño ejercicio matemático: 60.000 ÷ 10 años son 6.000 anuales y si seguimos la misma lógica, este gobierno se endeudó hasta hoy en 7.500 millones al año; Correa gastó 6 millones y medio en 4 años de sabatinas, mientras el licen se gastó de un plumazo 4 millones y medio para promocionar los «logros» ?? De su gobierno, ahora si que le ganó en algo a su ex jefe.

  2. Este Presidente que nos dejó el apagón, sigue en la obscuridad, cuando el habla de no tener en cuenta el pasado, quiere que nos olvidemos que él fue parte del arroz verde, el cocolón y de la misma olla correista. Con este panorama el empresario, el emprendedor debe pensar no solo en que invertir, sino como supera las taras dejadas por la revolución del robo.

  3. El artículo toca puntos importantes y realistas. La economía sigue deprimida, el desempleo está a la vista, trabajar en Ecuador es complicado pero su discurso tuvo una virtud , “imprimió optimismo” Tengo la impresión que están haciendo esfuerzos pero que tomará tiempo arreglar la debacle que recibió.
    Me preocupa mucho la Justicia, los juicios contra los responsables del anterior gobierno caminan a paso de tortuga.

  4. El informe por parte del presidente es lo mismo de siempre quejas y mas quejas del gobierno anterior, algo tan mediocre puesto que el solo demuestra que no tiene la suficiente capacidad para generar nuevas estrategias y asi el país progrese. En este gobierno la corrupción continúa y las falsas promesas quedaron allí porque el es una persona incompetente que no debería estar al mando del país, lo mejor que debería hacer es renunciar y junto a el todos los mediocres que contaminan el país.

  5. Nada creíble el informe a la nación. Si la contrastamos con la realidad que se vive en Ecuador: Deficiente administración de justicia, de la Asamblea Nacional; Tramitología engorrosa y lenta en el sector público; Constitución de la República irrespetada; Eliminación de la contratación directa pero sustituída por la alternancia de contratos grandes a empresas que aportaron a la campaña presidencial; Mínima recuperación de los dineros públicos por la corrupción, etc . Para mejorar la inversión extranjera tenemos que hacer bien las cosas, con procesos transparentes, eficientes y oportunos. El discurso está lleno de buenas intenciones y una visión de futuro que carece de pragmatismo.

  6. ….»se acabó “la contratación directa” que operaban redes corruptas,»…..

    ¿Acaso NO es corrupción la actual venta del petróleo a través de intermediarios, tal como lo denunció Villavicencio ante el Ministro Pérez, y se sigue haciendo?

    Qué cinismo de Moreno, no es sino un aventajado estudiante de la universidad de la corrupción dirigida por Correa.

    Corrupción al mantener a la ministra del Paracetamol envenenado, vaya usted a saber porqué razones.

  7. “no lo piensen más, ya no hay excusas para no invertir en Ecuador”. Ya no hay excusas? Parece que el Lcdo. Moreno es presidente de otro país, un país de Walt Disney, que vive en las nubes.
    Por favor, quien va a querer venir a invertir en este terruño donde sigue campeando la corrupción y si no pagas al funcionario público o al intermediario no pasa nada.
    Donde abrir una empresa es un trámite tan engorroso que al final prefieres no hacerlo.
    Donde las leyes laborales son tan anti empresariales que al final los inversionistas e incluso las mismas empresas ya existentes en el Ecuador se van para Colombia, Perú o Chile.
    Donde campea la delincuencia de a pie y la de cuello blanco.
    En un país donde te matan por un celular.
    Definitivamente, Moreno viven en un pais de fantasia, alejado de la realidad. Bien para él, mal para los ecuatorianos.

  8. Un buen mensaje en el informe podría haber sido un recuento de ¿cuanto se recuperó del saqueo del gobierno anterior? y ¿que nuevos personajes están tras las rejas?….. de eso nada

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