Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

Pero digan la verdad: no hay minería limpia

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Lo grato del tema minero es oír a sus promotores. El gobierno en primera línea. Pero también las cámaras de minería (y las otras), las empresas mineras y sus abogados. Todos dicen lo mismo; un discurso amigable y sin aristas ni rodeos. Apaciguador. Que la minería es hoy una industria limpia. Que los motivos que escandalizaron a otros, en otros países o en Ecuador, ya están superados. Que las industrias mineras se han modernizado a tal punto que tienen todo bajo control. Que incluso el uso del agua es menor a la que utiliza la agricultura y que las mineras la tratan de tal forma que aquella que devuelven es tan sana que por poco resulta potable.

Si se junta ese discurso a las bondades que pinta el gobierno y los interesados, la verdad hay de qué avergonzar a los ecologistas. Porque vamos a ver: la minería trae inversión. Crea empleo. Deja impuestos y regalías. Y además paga un fondo para una remediación improbable.

En este punto está el país. Ante una ficción que deja por fuera los datos reales de lo que significa la explotación minera a cielo abierto. Hay una verdad establecida por un coro de actores poderosos que da por concluido un debate que lleva años represado. El gobierno, desesperado por recursos, no solo hace cuentas alegres: está queriendo arrasar los mecanismos institucionales establecidos para volver extraordinariamente simple lo que es, en realidad, muy complejo. Porque es cierto que hay riquezas en el subsuelo del país. Y es cierto que las minas son explotadas en otros países. Pero no es menos real que el Estado no puede disponer de esos recursos sin tener en cuenta el sitio en el cual se encuentran las minas, los peligros que conlleva su explotación y, sobre todo, lo que piensan sus habitantes. Si el gobierno piensa imponer por la fuerza sus razones, solo aupará la resistencia. Y se negará a hacer su trabajo político que es dar paso a las alternativas (el turismo no es la única) que lucen sostenibles y rentables a largo plazo.

En Ecuador están previstas las consultas previas. Pues ahora el coro que aupa la explotación minera a ultranza quisiera que esas consultas no existieran. O que no sean vinculantes. Como si se pudiera preservar el medio ambiente, prescindiendo de los guardias naturales que son sus propios habitantes. El Presidente de la República agravó este panorama el 24 de mayo, en su informe a la nación, cuando lanzó un chantaje evidente a la Corte Constitucional (que dio paso a la consulta popular en Girón): si autoriza mediante cualquier mecanismo parar las explotaciones (que obligaría a pagar una indemnización) debe invitar al pueblo a decidir de dónde saldrán los recursos y cuáles serán las fuentes  de financiamiento que reemplazarían los ingresos a los cuales el país debería renunciar.

En definitiva, el discurso del Presidente es totalmente unívoco: la explotación minera va. Y esto a pesar de haber anunciado, en el mismo discurso, que en agosto saldrá un mapa en el cual figurarán las zonas donde se puede desarrollar la minería y aquellas donde nunca se podrá. Esto parece una contradicción en los términos y deja grandes interrogantes sobre cuáles son los criterios que sustentan la división anunciada por el Presidente.

Si uno de ellos es la protección del agua (lo dijo expresamente en su discurso del 24 de mayo), se puede pensar que ya hay un acuerdo con aquellos dirigentes (como Cléver Jiménez y Yaku Pérez) que se oponen a que haya minería en humedales, páramos, zonas de recarga hídrica… en general en fuentes de agua. Si salvaguardar el agua es una decisión presidencial, se podría entonces decir que ya hay un buen punto de partida para inaugurar un debate que el gobierno cerró antes de haberlo abierto.

En este contexto, no ayuda la actitud arrogante del coro de actores poderosos que apoyan la minería y recitan el discurso mentiroso de que, gracias a nuevos estándares, hay minería limpia. Sus cifras hablan de ingresos sin tener en cuenta los posibles daños a la salud, la agricultura y la ganadería de las comunidades involucradas. Sus cifras no incluyen las remediaciones que en algunos casos -hay ejemplos- podrían resultar más costosas que los ingresos percibidos por la explotación minera. Su pedido de seguridad jurídica para los inversionistas, deja por fuera la seguridad jurídica para las comunidades y los gobiernos locales. No hay cómo debatir cuando, al amparo del discurso oficial, esos actores reducen a sus interlocutores al papel de tarados que no entienden que todo lo que usan tienen minerales. Empezando por sus celulares.

La minería a cielo abierto y a gran escala es un problema complejo que no puede ser tratado por el gobierno y sus actores de la forma como lo están haciendo. Esa industria no es limpia, y esa verdad hay que decirla. Y los estándares de concesión facilitan la llegada de verdaderos depredadores del medio ambiente, como los chinos. El tema merece un debate sobrio, decente, argumentado, responsable y urgente. Ese debía ser -eso se dijo- el trabajo del vicepresidente.

Foto: El Universo.

28 Comments

  1. He leído el artículo a mi entender se resume en repetir frases hechas de los dos bandos sin embargo quiero advertir que al columnista debe haberle motivado escribir por un ideal mayor relacionado con el aprovechamiento de los minerales en el Ecuador.
    Antes de entrar en el tema, invito a reflexionar en el quehacer de cada profesión, para el periodista su misión es informar, para el médico prevenir y curar enfermedades, los geólogo nos encargamos de la localización y evaluación de los recursos naturales como el agua, minerales y petróleo para que, en una etapa posterior, los ingenieros mineros, vean el proceso de explotación, por tanto la explotación minera técnica sigue un proceso, el cual no sigue la explotación empírica, eso hace una gran diferencia, no se puede llamar periodista a quien vocea en la calle avisando que dispone de ejemplares de prensa escrita, la diferencia con el profesional, es abismal.
    Los mineros también somos sensibles a nuestro entorno y al medio ambiente, buscamos cumplir e ir más allá de lo que la normativa señala como estoy seguro lo hacen los profesionales de otras industrias contaminantes y como todo quehacer humano para no ir muy lejos debemos revisar los insumos y los productos, entornos a las industrias gráficas, como agrícolas, textiles, manufacturas confección, etc
    El ejercer una determinada profesión no solo es en busca de réditos económicos, también es la realización como personas por eso hemos elegido una profesión. Los geólogos y mineros sabemos que la explotación minera conlleva riesgos para el ambiente como otras industrias que se ha citado, pero también sabemos que a través de los productos primarios se elaboran artículos que ofrecen comodidad y confort al mundo, desde la cerámica, con que disfruta en la mañana del café, el transporte, los medios digitales que han acercado al mundo, medicamentos y el techo mismo donde se construye la familia.
    No hay duda de que es un tema muy complejo que involucra al Estado, a los habitantes que nos dividimos en dos, los que pretenden impedir el aprovechamiento de los minerales a ultranza y los profesionales que nos hemos preparado para hacer este trabajo. Siendo tan complejo el tema invito a dejar radicalismos y buscar como viabilizar el aprovechamiento sustentable de minerales de nuestro país con el menor costo ambiental a sabiendas que las divisas producidas se reflejara en mejor calidad de vida de nuestra población a través de políticas que lo garantice.
    David Gallegos Bayas
    Presidente CIGMIPA

  2. Yo respaldo al Sr. Perez, prefecto del Azuay en algunos puntos de vista y su «defensa» a las fuentes de agua. No hay mineria «responsable». Peor si se trabaja con los chinos, que no les importa ni su pais. La mineria ha sido causante hasta de «hundir» (hacer desaparecer) islas pequenas, como ocurrio con el cayo de Moa, en Cuba, que desaparecio por la explotacion de minerales para el procesamiento de niquel (y la empresa minera es canadiense).

    Al Sr. Perez quisiera preguntarle, si tanto dice que defienda la naturaleza, Por que no defiende con igual ahinco la deforestacion en las partes altas de los Andes, cerca de ciudades como Cuenca, donde la ganaderia irresponsable esta acabando con los bosques nativos? Esos bosques nativos son igual de importantes para preservar las fuentes de agua. Comparen un mapa de google de los Andes del 2005 y uno actual para ver la deforestacion de la que hablo. Dan ganas de llorar.

  3. «…debe invitar al pueblo a decidir de dónde saldrán los recursos y cuáles serán las fuentes de financiamiento que reemplazarían los ingresos a los cuales el país debería renunciar.»

    Así no invite, empecemos:

    Podríamos, por ejemplo, mantener el impuesto verde a los automóviles hipertrofiados. Ese impuesto, que solo compensa en algo el infame subsidio a la gasolina y que tiene otros efectos positivos para las ciudades, la economía y el ambiente, va a ser eliminado por razones demagógicas, con pobres argumentos, en medio de vítores de la prensa (una prensa financiada en gran medida por la publicidad automotriz, recordemos). Desde 2012 (es decir en 7 años), ese impuesto ha generado 900 millones al estado. El proyecto Loma Larga (Quimsacocha), según las estimaciones mineras, que suelen ser infladas, parte de la propaganda de las empresas, dejaría al estado por concepto de impuestos y regalías 286 millones (en 12 años). No lloriqueé, presidente Moreno. Mantenga el impuesto, que además tiene efectos ambientales y sociales positivos, y salve así a tres Quimsacochas.

    No lloriqueé, presidente. El infame subsidio a la gasolina que no solo quita a los pobres para dar a los más ricos, sino que tiene otros efectos muy graves en todos los ámbitos, le cuesta al estado alrededor de $1.500 millones al año (solo a la gasolina, tenga en cuenta). Quite ese subsidio. En un año, ese subsidio convierte en humo tóxico 5 veces la cantidad de dinero que el estado planea recaudar durante la duración total del proyecto Quimsacocha. ¡En un año!

    El proyecto Chalpi Grande, diseñado para traer un poquito más de agua a Quito desde los ríos del Oriente, está presupuestado en algo más de $100 millones (los presupuestos subestimados también son parte sistemática de la propaganda de los megaproyectos). Es decir, para traer un poquito más de agua (una ínfima parte de lo que producen los páramos de Quimsacocha para Cuenca), se necesita gastar al menos la tercera parte de lo que representa Loma Larga para el estado. ¿No sería mejor negocio cuidar los páramos? Por supuesto, los cálculos se le complican a cualquier presidente cuando tiene como ministro de Obras Públicas al dueño de la corrupta empresa que construye esos proyectos.

  4. Sr. Hernández su artículo es meramente especulativo. Si Ud. desea de verdad hablar de minería limpia o sucia, como Ud. quiera presentárnosla, debería basarse en cálculos y estudios técnicos con el resultado cuantificado de la probable afectación al ambiente y a los vecinos del lugar. Estos estudios técnicos deberían ser sustentados por organismos ténicos especializados en la materia y no por lo que dice Yaku Pérez, Cléver Jiménez o Perico de los Palotes. Sólo le recuerdo que países desarrollados como Canadá, Australia, Rusia, etc. explotan grandes minas en su territorio.

    • Iván, Según usted los temas públicos deben ser discutidos entre técnicos. Ni siquiera los prefectos del Azuay y de Zamora Chinchipe tienen derecho a opinar. Es respetable su opinión. Quizá sea aconsejable no compartirla. Cordial saludo.

    • Señor Serrano, los estudios existen. Si usted y la ciudadanía no los conocen, es porque la coalición estado extractivista-empresas mineras-prensa corporativa se cuidan muy bien de que no lo hagan.

      Solo en el caso específico de Loma Larga (Quimsacocha), puedo citar al vuelo algunos estudios que señalan las graves afectaciones que el proyecto tendrá para las fuentes de agua, los sistemas sociales y productivos de las comunidades y para las potenciales actividades alternativas que puedan darse en esos territorios. Están las tesis de Adrián Bonilla Martínez (2013), la de Olga Torres (2015) y la de Carla Pesántez (2017), el informe del técnico minero James Kuipers (2016), así como varios pronunciamientos de entes especializados como ONGs y universidades azuayas. (No me deja poner los enlaces, pero si los busca, están en la red.) Todos estos documentos señalan graves afectaciones al ambiente, en particular al agua de toda la cuenca, si se desarrolla el proyecto.

      Está también el examen especial de Contraloría (2018) que señala varias irregularidades durante la aprobación y el desarrollo del proyecto, algunas de las cuales son causales para la anulación de la concesión.

      La evidencia general sobre los efectos de la minería a gran escala en ecosistemas frágiles es abundante y concluyente: la minería en esas condiciones tiene efectos devastadores en la sociedad y el ambiente, y pocos beneficios locales. Suele traer corrupción, contaminación y pobreza (cuando no muerte, como en los recientes accidentes en Brasil). Esa es la evidencia empírica, disponible para quien se dé el trabajo de investigar.

      Y está el sentido común: si se pasa una montaña entera por la trituradora (que eso y no otra cosa es la minería a cielo abierto a gran escala, pues se la realiza donde la concentración del mineral es bajísima), y sobre esa montaña están bosques de una biodiversidad y un endemismo (es decir, la proporción de especies que solo ocurren en ese lugar) tan grandes como cualquier otro bosque en el mundo, de lo poco sobre lo que se puede tener certeza es que varias, muchas especies de animales y plantas desaparecerán para siempre; se extinguirán (recién veía que para reconstruir Notre Dame hay comprometidos 800 millones de euros en donaciones; y es algo que se puede reconstruir).

      Según el estudio de impacto ambiental de Cóndor Mirador presentado por la empresa, ese proyecto producirá 326 millones de toneladas de desechos (tóxicos). ¡Eso es el equivalente a cinco Panecillos! No se necesitan estudios muy refinados para entender la magnitud gargantuesca de los impactos que generará solo esa variable. Panantza-San Carlos producirá, cada día, 12 veces más desechos que toda la ciudad de Quito. Y así, vamos repartiendo proyectitos de estos a lo ancho de la geografía nacional (pero con más ahínco ahí donde vive gente pobre o indígena).

      Así como esta información y los debates en curso no le han llegado a usted, tampoco informan las decisiones que toman las autoridades. Sin importar lo que diga la ciencia, el sentido común, la gente local o las leyes, los correítas ya decidieron, «la minería va porque va», y «donde haya minerales, habrá minería».

  5. Comprendan el oro no se puede beber, ni se puede comer. Si se destruye la naturaleza, las fuentes de agua desaparecemos!. Estoy de acuerdo con el SR. Periodista no existe minería limpia. Ejemplos sobran: pueblos enteros que desaparecieron en Brasil cuando se rompío una presa que guardaba los desechos de la minería, en el Perú igual situación. Nuestro país es megadiverso y muy frágil, si al Gobierno le interesa la vida de sus ciudadanos que ayude en conjunto a buscar alternativas diferentes para que existan recursos. Hemos visto lo que pasado con e petroleo se lo han rifado, ahora nos están presentado lo mismo con otro producto y dorando la pildora. La minería no es progreso.

  6. Un análisis muy completo.
    Por qué los políticos y los empresarios (inversionistas) no dicen la verdad completa?, solo hablan de las bondades y ventajas de los proyectos, sin mencionar: las afectaciones de las zonas (tierras y agua) y población involucradas, los costos de las remediaciones futuras, los reales ingresos que le corresponderá al fisco y a los inversionistas, etc.

  7. No se puede someter a la voluntad de una mayoría los derechos de las minorías, como el caso del matrimonio igualitario, que el anterior gobierno quiso someter a consulta popular. Pero eso tampoco funciona en el sentido contrario, es decir, no pueden cuatro parroquias decidir sobre la explotación de recursos naturales que son patrimonio de todo el país, porque
    siguiendo ese criterio, mañana se podría proponer una consulta en las comunidades aborígenes de la Amazonía y preguntar a sus habitantes si están de acuerdo con la explotación petrolera en su territorio, igual la justificación sería proteger los derechos de la naturaleza, imagínese las consecuencias si ganara el NO.
    Tenga presente que toda actividad humana altera el ecosistema y así mismo, todos nos beneficiamos, de manera directa o indirecta, de los productos de las industrias minera y metalúrgica.
    Existen regulaciones ambientales para controlar todas las fases de la actividad minera, es deber de las autoridades el hacerlas cumplir, si no lo hacen el problema no es la minería en sí, es la falta de control. Usted dice que por la minería llegarían al país depredadores del medio ambiente como los chinos, bueno entonces para que están las leyes, la señora minstra del interior ya lo dijo muy claro, la ley es para todos, yo tengo mis dudas pero insisto, el problema no es la industria, es la falta de control.

    • «No se puede someter a la voluntad de una mayoría los derechos de las minorías»

      Pero es lo que hemos venido haciendo durante al menos 50 años. Hemos aceptado casi sin chistar el genocidio de los pueblos amazónicos (porque hay un genocidio en curso, ¿sí sabes?) para poder explotar el petróleo «en aras del interés nacional». Y ahora queremos extender este sangriento modus vivendi a través de la minería.

  8. 1.-Solo una empresa (ECSA) ha invertido mas de 1000 millones en su proyecto, en el 2018 la inversión minera fue de 777 millones de dolares (mas del 50% de la inversión en el Ecuador)
    2.-Mas de 32000 empleos directos y muchos mas indirectos, (y eso que la mayoría están en fase de exploración y el capital humano es menor)
    3.-En la ley minera se especifica que la ganancia que obtiene el estado no puede ser menor al de la empresa. Sin embargo aquí reconozco que se debe trabajar para lograr dar un tratamiento en el mismo Ecuador a estos concentrados, esa es una solución y eso debería ser el camino.
    4.- Regalías a los gobiernos autónomos donde se desarrollan los proyectos 40%
    5. Existe un plan de cierre de mina en el contrato.

    Creo que se debe buscar soluciones.
    «Mentes grandes hablan de ideas, mentes medianas de sucesos o de si mismas y las pequeñas hablan de los demás»
    Saludos.

    • 32000 empleos no es mucho, sino muy poco! Un ejemplo, una estrategia de economía verde de verdad para el país generará millones de empleos….
      NO existen las 40% regalías para los GADs locales – es simplemente una información falsa, obvio ya que todos los presupuestos de los GADs vienen a través del Estado nacional.
      TAMPOCO existen planes de cierre reales, basta ver los casos concretos de cierre en Colombia donde no hay solución para ninguna mina realmente (por ej. Cerrejón).

  9. Comenzamos con los argumentos entonces:
    – las inversiones son mínimas. La explotación de las concesiones no importa realmente, ya que se usa las licencias como assets en la especulación global por las empresas del norte. Hablamos de pocos % del PIB.
    – La creación de empleo es realmente mínimo y sobre todo solo en el sector de servicios (comida, peluquería, hostales). Hablamos de ni 1%.
    – Las ganancias se sacará del país, facilitado por la abolición del impuesto sobre las devisas.
    – Las regalías son mínimas y tampoco entran en los presupuestos locales sino nacionales. Es decir, serán usadas para cubrir gastos corrientes (salarios) ya que el mismo FMI prohíbe el financiamiento de gastos fijos con ingresos petroleros y mineros.

    Los costos sociales y ambientales, sin embargo, son muy grandes y sobre todo de largo plazo.

  10. Es impresionante los enfoques que le pueden dar a la minería, sin embargo Ecuador es un país rico en recursos mineros que por falta de educación en el tema, no se permite su crecimiento. Hay que ir a las bases y ver la realidad de lo que acontece la minería, sea legal de forma responsable o ilegal. En las dos vertientes se debe de medir su impacto y la realidad del pais, es ver cómo familias enteras se dedican a la minería sin ningún tipo de control, donde los niños desertan de sus escuelas por ir abrir un hueco en la tierra, donde los recursos minerales les suena atractivo a los paramilitares imponiendo su ley a plomo limpio. Entonces, abría que preguntarse es, quién ofrece mayores garantías al desarrollo sostenible a corto y largo plazo?. Sinceramente no se le puede poner aretes de oro a quien no tiene orejas.

  11. Excelente análisis Doctor Hernandez.
    La minería a cielo abierto la comparo con la construcción de las Universidades dizque emblemáticas…. UNAE
    Aquí se forman los profesores del futuro…. ¡m e n t i r a!
    Todo es un espectro de corrupción….

  12. A los tiempos leo un artículo sesgado de José . Ha descubierto el agua tibia. Claro que la minería tiene efectos en el ambiente pero hay maneras de reducir el impacto, no para eliminarlas. Depende de la Cia explotadora. Ahora, es un hecho q el País requiere recursos, quien da la alternativa a la minería. Nadie q yo conozca. Sobre la consulta, no pueden hacerse a nivel comunal, diga lo que diga la ley, debe ser una nacional porque atañe a todo el pais, si tener más ingresos fuera de casa o buscar más impuestos internos.
    Si lo que plantean los ecologistas como Yaku fuera verdad ya no existieran muchos países en el mundo.

  13. Ojalá pueda ser publicado…luego de recibir los préstamos del FMI, el país debe sujetarse a condiciones de orden en la economía y equilibrar el deficit fiscal, herencia de la corrupción correista; pero, para alcanzar estos propósitos, Ecuador tiene que generar nuevos ingresos: incrementando exportaciones tradicionales y no tradicionales explotación y exportacion petroleras, mineras, reducir gasto público, etc,
    Ante este panorama, el actual gobierno ha puesto sus ojos en la minería a gran escala via inversión extranjera; y, claro, como su anterior coideario Correa, ya dejó el camino abierto para tal fin, solamente había que facilitar los mecanismos juridicos, técnicos y ambientales para comenzar a cobrar por adelantado regalías provenientes de la nueva actividad y contar con recursos frescos para cumplir metas políticas, económicos y sociales..y ahí radica el problema; pues, para coincidencia en las provincias donde se desarrolla proyectos mineros llegaron nuevos actores políticos de la administración autonómica provincial, que no favorecen la continuidad de los citados proyectos, fundamentado razones a nombre de las nuevas corrientes de conservación sustentable y sostenible del medio ambiente y básicamente del agua y que cuentan con apoyo comunitario local e inclusive internacional; no debe extrañar..así funcionan.
    Pero la gran pregunta sería …cual alternativa proponen a la actividad minera, que generen y garanticen suficientes ingresos limpios al Estado para su continuidad económica..?caso contrario, el dilema es, de donde sale el dinero para el desarrollo del país y de los mismos pueblos donde geográficamente se asienta la mineria a cielo abierto.
    En el mejor de los casos, estos recursos provenientes de la actividad minera pueden ser aprovechados – sí y sólo sí – empresas serias y responsables se comprometan a desarrollar procesos de extracción tecnologicamente sustentables y compatibles con el medio y administrar eficientemente sus ingresos para el desarrollo local pudiendo ser una solución a la grave situación económica del país.
    Finalmente, esta es una opinión personal, que en nada quiere favorecer a la actual política de manejo minero del Gobierno. Saludos.

    • Excelente artículo. Sesgada la visión de aquellos que creen que la minería, a costa de los recursos hídricos y de la salud, es la única fuente de ingresos.

  14. Año 2005 fue la primera vez que escuché al entonces desconocido Rafael Correa propalar a los cuatro vientos su discurso izquierdista, progresista, ecologista y hasta indigenista: fuera la Base de Manta, no al tratado de libre comercio, no a la minería y el delirio mayor: los derechos de la naturaleza que, tres años más tarde se incluyó en el mamotreto de Montecristi. Todos los izquierdistas, comunistas, pogres, indigenistas, ecologistas y politiqueros populistas se aliaron al nuevo redentor y lo entronizaron en el poder hasta convertirlo en emperador. El homo habilis fue la primera especie de homínidos que empezó afectando la naturaleza cuando rompía las rocas para fabricar utensilios y armas rudimentarias. Luego vendría la agricultura y la ganadería que multiplicó el impacto sobre el ambiente. Sobre el el tema que nos atañe, la metalurgia (que trabaja con minerales) floreció desde la mitad del tercer milenio antes de Cristo. Primero fue el cobre, luego el bronce (aleación del cobre más el estaño), siguió el uso del hierro. Lo demás es historia. El descubrimiento de los minerales y la tecnología de la metalurgia ha llevado a la humanidad al nivel actual. ¿Positivo o negativo? Depende del lente con el que se mire el proceso. Nadie duda que la minería afecta la naturaleza y la vida de la sociedad para bien y para mal. No obstante, en la actualidad contamos con la tecnología para mitigar y remediar los daños directos e indirectos de la actividad minera. Mi opinión, la minería no debería desarrollarse en parques nacionales, reservas y en zonas de impacto directo sobre la fuentes hídricas de las que dependen ciudades, pueblos y cultivos agrícolas. Lo demás es cuento populista como el verso de los derechos de la naturaleza.

  15. Bien por este artículo de José Hernández. No hay minería limpia ni «minería responsable». La minería a cielo abierto es una fuente poderosa de contaminación, destrucción del hábitat y graves consecuencias para las comunidades aledañas a las áreas de explotación.

  16. Donde hay minas. hay minería. bajo control estricto de concesión y funcionario correcto y no corrupto.
    Porque donde no hay buen control, allí estan las minería ilegales donde daña el medio ambiente.
    Por los campesino, por falta de recurso, que permiten a los ilegales que trabajen, y ganar algo para poder sobre vivir. los ilegales aprovecha, sacando los recurso y no paga impuestos a el estado. tampoco pagan a los campesino, declarando ya no le resulta económicamente y que no hay fondo para remediar, dejando lugares con mercurio y pozos.
    Minería si. pero minería responsable, legal y bajo estricta vigilancia por autoridad honesto.

    • Asombra un editorial bien escrito, pero lleno de agravios e imprecisiones, sesgos que deberían ser dejados de lado mediante investigación y diálogo constructivo para hacer un mejor país.

    • Daniel, tu comentario asume que el estado y la minería son fenómenos independientes, en que un estado independiente controla a empresas mineras dispuestas a actuar de buena fe. La realidad es otra. Los estados extractivistas son dependientes y cautivos de la actividad que se supone tendrían que controlar. Lo estamos viendo (como si no lo hubiéramos visto suficientemente durante los últimos 50 años): el estado es el mayor promotor, alcahuete, justificador y defensor de los intereses de las mineras (tampoco ayuda que los ministros a cargo de las decisiones, incluido el ministro de Ambiente, hayan sido empleados toda su vida por las empresas a las que se supone que tienen que controlar). La minería es una de las actividades más corruptas y corruptoras que hay. No es un juicio de valor, es una constatación de la evidencia empírica histórica en todo el mundo.

  17. El Ecuador es el país más densamente poblado de América del Sur (67 habitantes por kilómetro cuadrado) la pluviosidades es alta, la orografía es accidentada, tenemos una alta tasa de deforestación y enormes riesgos sísmicos y volcánicos, por lo que el impacto de la minería a gran escala sería mayor aún.

    La conservación es un tema que interesa a todos, pero el vicepresidente desafía a los ecuatorianos diciendo que «»En Ecuador, donde hay minerales habrá minería»(lo cual se opone a la constitución) ,mientras el gobierno argumenta que se deben impedir las consultas locales sobre este tema porque la minería si es un tema de «interés nacional». Cabe recordales a nuestros mandatarios que si no se extralimitan en sus funciones, les quedan sólo dos años en el gobierno.

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