Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

58 días… Y ni sombra del Acuerdo Nacional

en Conexiones4P/Elenfoque por

Otto Sonnenholzner, vicepresidente de la República, entregó los primeros resultados de las mesas del acuerdo nacional. Un ejercicio amplio, cuyo balance hay que analizar en el contexto político del momento, caracterizado por una impopularidad creciente del Ejecutivo y la sensación de falta de liderazgo y de norte para el país. El acuerdo nacional debía responder, en 45 días a partir del 6 de mayo, a esa realidad, paliarla y tratar de invertir la tendencia. No lo ha logrado.

Y es altamente probable que no lo consiga. Los resultados anunciados más parecen la lista de proyectos, promesas o convenios sectoriales (tarea de ministerios y otras dependencias) que un acuerdo nacional que, por su naturaleza, está llamado a ser extraordinario en su formulación, sus objetivos y sus frutos. Tras esta rendición de cuentas, hecha en un video de 6´25, el acuerdo nacional sigue siendo una oferta cuyo contenido, plazo y actores ni emergen ni parecen preocupar.

El hecho cierto es que lo que muestra el Vicepresidente, por valioso que pudiera ser, diluye el esfuerzo anunciado. ¿Cuál era la expectativa? La posibilidad de que los largos diálogos organizados por el gobierno, desde que se instaló en mayo de 2017, concluyeran en acuerdos. ¿Pero qué tipo de acuerdos? El balance que hace el Vicepresidente políticamente es un tiro en los pies. ¿Acaso se requiere de un acuerdo nacional para decir, entre otras cosas, que los textos escolares deben enfocarse en valores? Que se reabren las escuelas comunitarias en zonas rurales. Que hay un plan para mejorar la producción de cacao. Que se crea un Consejo de Competitividad. Que se va a incentivar el deporte en las escuelas públicas. O que se van a construir mil canchas en los barrios. Que se regula y se controla la minería ilegal. O mejor: que hay un acuerdo para diseñar un plan de modernización del IESS. O que los partidos y el gobierno se pusieron de acuerdo, en el tema democracia y reforma institucional, para discutir sobre el sistema de representación, los poderes del Estado y la lucha contra la corrupción.

Con este balance, los más pesimistas se estarán frotando las manos. El Vicepresidente ha hecho exactamente lo que se temía que hiciera: una larga lista de cosas grandes y pequeñas en las que se mezclan buenos deseos, obviedades y promesas que requieren plata y nadie sabe quién las operará. Lo que ha hecho el Vicepresidente es lo que tienen que hacer los ministerios. Y un balance como el que él entregó es tarea específica de un secretario de la administración.

El Presidente y el Vicepresidente no parecen captar el ambiente de desgobierno e incertidumbre que se siente. Mauricio Gándara habló ayer de caos en Radio Democracia. León Roldós dijo en 4P. que no hay «un rumbo ni un modelo de país». Moreno heredó un país fracturado y tras haberse jugado por la democracia, no ha logrado dar un contenido acotado pero concreto al gobierno de transición. Para eso debía servir el acuerdo nacional. Para unir la nación alrededor de tres o cuatro grandes objetivos, comunes a todos y necesarios en este momento en el que se debe celebrar la democracia, recomponer el tejido social del país, restablecer las instituciones republicanas y consensuar medidas concretas para reactivar la economía y pactar un acuerdo por el empleo.

El Presidente y su Vicepresidente no solo no captan ese ambiente: no procesan la descomposición política que instaló el correísmo, que dejó fracturado y petrificado al país: cada grupo en su zona de confort esperando que el costo de la factura y del cambio los asuman los otros. Moreno, consciente de su debilidad, debía gobernar con la opinión contra la santa alianza que dejó armada Correa y los aliados espontáneos que lo acompañaron, expertos en contratos colectivos. No lo hizo. Prefirió la componenda y el resultado es aquello que ve en este momento: un gobierno que apenas tenía munición política para un año largo de transición y que ahora no sabe cómo administrar los dos años que le quedan. La llegada de Otto Sonnenholzner no cambió el panorama. Ni el tan cacareado acuerdo nacional que con tanto esmero lidera.

Foto: Presidencia de la República

5 Comments

  1. Mientras todo el gobierno, con su fuerza institucional y su capacidad de inducción, debería estar empeñado en esa tarea a causa de la dramática situación que nos espera, el proyecto del gobierno se ha convertido en un mero distractor para capear su debilidad política, su baja popularidad y falta de liderazgo.

  2. «Consensuar medidas concretas para reactivar la economía y pactar un acuerdo por el empleo». Cuáles son esas medidas concretas?,concrete,sugiera apreciado señor, cómo debe ser el pacto para el acuerdo por el empleo, propóngalo bien intencionado señor. Fijémonos por un instante, todos asistimos al gran espectáculo que significa incomodar al cura Tuárez a través de muchos medios de comunicación, lo denuncian por impropio para miembro del Consejo de participación ciudadana,eso está bien y lo han hecho de oficio,verdad?. Es decir que el poder mediático puede hacer lo mismo para mostrarnos las ventajas y las desventajas de los distintos consensos para el gran acuerdo nacional, trabajar en equipo. Por mi parte estaría de acuerdo siempre y cuando a la banca se le exponga a la libre competencia y si es extrajera mejor, es este sector el único que tiene la pelota y la cancha. Que se impidan , solo por poner un ejemplo, las compras repetidas de accesorios y partes en las refinerías, pues se hacen de estas compras un carrusel ,a más de servir estas prácticas para inflar facturas, la únicas que se mueven, también sirven para no ahorrar. Hay tanto dinero en el país como corruptos.

  3. Excelente análisis Doctor.
    La verdad es que seguiremos anclados en la C O R R U P C I Ó N.
    Lástima…somos un país subdesarrollado.
    Lo mejor sería empezar (volver) a recolectar firmas para promocionar la candidatura del señor Moreno y del tirano GADAFI PRÓFUGO en Bélgica, para qu le otorgen el premio N O B E L de la Paz y el premio N O B E L de Economía… se lo merecen…

  4. «Obras son amores y no buenas razones».Lo mejor que puede hacer el gobierno nacional en este momento es parar la explotacion minera. De donde sale el dinero ? Recuperar los millones de dollares que se robaron…

Responder a vicente Cancelar respuesta

Your email address will not be published.

*

Las últimas de

×
Ir Arriba