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Aceptar el matrimonio gay es cuestión de tiempo

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El argumento según el cual el matrimonio entre personas del mismo sexo no debió haber sido legalizado porque la mayoría de los ecuatorianos está en contra, no solo es inválido porque lo que opine una mayoría sobre un tema de derechos no tiene legitimidad, sino porque está demostrado que lo que una sociedad piensa sobre un tema que relaciona con la moral, inevitablemente cambia con el paso del tiempo.

Ejemplos de estas mutaciones de la opinión sobre el matrimonio igualitario hay de sobra. En España, en el 2015 cuando se aprobó el matrimonio gay, el 56% de los españoles lo aprobaba y en el 2015 ese porcentaje subió al 68% según un sondeo de Metroscopia, publicado en el diario El País.

En un país hiper liberal como Holanda, que en 2001 fue el primero en aprobar el matrimonio homosexual, una encuesta citada por la BBC decía que en el 2000 el 62% de los holandeses aprobaba ese tipo de matrimonio. Seis años más tarde era del 82%.

En Inglaterra, según un informe de la BBC de Londres sobre cómo ha cambiado en país, en 1983 apenas el 17% de los ingleses creían que dos personas del mismo podían casarse; en el 2016 ese porcentaje se había disparado al 64%. El matrimonio homosexual fue aprobado en el 2014.

Ejemplos también hay en países mucho más cercanos al Ecuador. En Chile una encuesta de la Pontificia Universidad Católica observó un tránsito abismal del cambio de opinión: en el 2006 solo el 32 % de los encuestados pensaban que dos personas del mismo sexo tenían derecho a casarse y un 48% estaba en contra. En el 2018, un 52% estaba a favor y que solo un 31% estaba en contra.

Sin embargo, el caso más estudiado de este fenómeno es el de los EEUU, con una población más liberal y más religiosa que la europea, donde el matrimonio gay fue aprobado para todos los estados en el 2015 con la sentencia de la Corte Suprema del caso Obergefill v. Hodges. Según la encuestadora Gallup, la opinión ha ido cambiando a favor del matrimonio gay constantemente desde 1996, cuando se hizo el primer estudio de opinión sobre el tema. En 1996 un 25 % pensaba que el matrimonio gay debería ser legal y en el 2019 (la encuesta fue publicada el mes de junio) la opinión favorable ha llegado al 63%. Según el estudio de Gallup, el aumento del apoyo había sido constante pero lento hasta que el presidente Barak Obama, en el 2012, dio un discurso a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo.  A partir de ese momento, la actitud positiva de los estadounidenses frente al tema se aceleró, dice la encuestadora.

Una explicación que se ha ensayado mucho para tratar de explicar el aumento de la aprobación de la unión entre homosexuales es el del cambio generacional. Cada vez las generaciones más jóvenes aceptan el tema y eso se nota con los años. La encuesta de Gallup parece contradecir hasta cierto punto esta explicación pues, como observan sus autores, el aumento de la aprobación se registra en todos los segmentos generacionales con excepción de los mayores de 65 años. Lo mismo, sostiene la BBC, ha sucedido en Inglaterra: ahí también el incremento de la aprobación es en grupos de todas las edades.

La evidencia señala, entonces, que el argumento que han venido utilizando personas que se ponen al matrimonio igualitario y que  plantean una consulta como el asambleísta Héctor Yépez o el jurista Roberto López tiene un inmenso problema: lo que la sociedad piensa hoy, inevitablemente cambiará en el futuro. Es decir, el argumento de la mayoría como legitimadora es falaz y contradice las leyes de la evolución de las sociedades.

¿Qué hace que una sociedad cambie de percepción y de opinión ante un tema como el matrimonio entre personas del mismo sexo? Los estudios más serios apuntan a que existe una transformación en el imaginario público sobre el tema de la homosexualidad. Es decir que es el cambio de la forma en que las personas miran y juzgan a la homosexualidad, lo que hace modificar el juicio que la sociedad tiene sobre el matrimonio igualitario. El especialista Peter Hart-Brinson de la Universidad de Wisconsin sostiene en un estudio académico que este cambio en la forma de mirar la homosexualidad en los EEUU tiene dos grandes momentos. Uno, entre 1967 y 1974, en el que la homosexualidad era vista como una enfermedad o una desviación pervertida de los seres humanos. La otra etapa es la que va de 1987 a 1992, cuando se empieza a considerar a la homosexualidad como parte de la identidad de las personas.

La evidencia es tan clara en ese sentido, sostiene el estudioso, que se descubrió en encuestas que inmediatamente luego de que Barak Obama fue elegido como el primer presidente negro de los EEUU (algo que tiene que ver con la identidad), mucha gente empezó a estar convencida de que el matrimonio gay iba a ser aprobado. Esto, porque la sexualidad empezó a ser asumida como un rasgo de la identidad de las personas, como lo es el color de la piel o la nacionalidad que tenga.

No es difícil, entonces, concluir que gran parte del rechazo al matrimonio homosexual en el Ecuador se origina en una percepción de la homosexualidad como  enfermedad mental o desviación, y no como parte de la forma de ser, del así eres tú. En otras palabras, una sociedad es más homofóbica cuando piensa a la homosexualidad como un comportamiento humano negativo derivado de una enfermedad o una perversión. Lo demostró el estudio de Hart-Brinson. Para las sociedades más religiosas, los actos de homosexualidad son pecado, y la gente tiene que escoger entre cometerlos o luchar para resistirse a ellos, sostiene Hart-Brinson. Esta observación hecha por el experto de la Universidad de Wisconsin parece coincidir con el hecho de que quienes con mayor energía y decisión han criticado en el Ecuador la decisión de la Corte Constitucional y que han convocado a marchas y manifestaciones, son personas que pertenecen a comunidades religiosas.

El Ecuador no tiene por qué ser una excepción en el tema de cómo la sociedad mira al matrimonio igualitario ahora y cómo lo mirará en el futuro. No sería nada raro que en los próximos años una mayoría creciente de los ecuatorianos empiece a considerar, como lo han hecho las sociedades de otros países, la homosexualidad como un aspecto de la identidad de las personas, como en efecto lo es. Y no como una enfermedad o perversión, tesis que ha sido descartada contundentemente por los estudios clínicos más serios y respetados como es el de la Asociación Americana Psicológica, APA en sus siglas en inglés.

Todo es cuestión de tiempo.

Foto Diario El Universo

14 Comments

  1. Tal parece que vamos camino de que los anormales seamos la gran mayoría y eso que pertenecemos a una generación con valores bien estructurados ¿Qué será de las siguientes? ¿Los medios de comunicación siguen imponiéndose al sentido común ciudadano?

  2. Las estadísticas , no mienten conforme pasa el tiempo la humanidad a nivel mundial, viene pronunciandose en mayor porcentaje a favor de los derechos legítimos que por justicia debe tener el grupo GTLBT, como en este caso alcanzar el matrimonio igualitario, entiendo que el ser homosexual no le hace a una persona ni mejor ni peor y ese sector no tiene que mendigar sus obvios y elementales derechos de ser humano.
    Es de esperarse que los ecuatorianos empiecen a considerar, «…como lo han hecho las sociedades de otros países, la homosexualidad como un aspecto de la identidad de las personas, como en efecto lo es. Y no como una enfermedad o perversión, tesis que ha sido descartada contundentemente por los estudios clínicos más serios y respetados como es el de la Asociación Americana Psicológica, APA en sus siglas en inglés.»

  3. A lo mejor esto del matrimonio igualitario sirva para reducir la violencia hacia la mujer y los femicidios . El ser humano desde su nacimiento busca con todas sus fuerzas ser feliz, la felicidad es asexual. Sr. Pallares le propongo matrimonio y quiero casarme con Ud.

  4. «Hay de aquellos que a lo bueno lo llaman malo y a lo malo bueno», palabras bíblicas, el problema es que la homofobia proviene de los mismos homosexuales no se aceptan como son y tratan de esconder su ADN, que les dice biológicamente que nació hombre y a las mujer lo mismo pero no soy quien para juzgarlos, hago incapié en esto ya que se ataca a las personas por sus convicciones religiosas que son manifiestas en sus comentarios, estamos esn un país laico y no se puede imponer pensamientos ideológicos a todos y hacerlos ley, se debe respetar la moral y valores del ser humano como tal. El señor PAllARES no está atacando en este artículo a los que pensamos diferentes y razonamos deacuerdo a nuestras creencias lo felicito se limita a decir que las estadísticas a nivel de otros países el porcentaje de aceptación va subiendo y que se tendrá que aceptar el matrimonio igualitariio, no así otros de este mismo medio que han dejado notar su parcialidad en este tema utilizando palabras ofensivas hacia los creyentes de diferentes denominaciones por el hecho de pensar diferente y no contradecirse con lo que pregonan.

  5. Gracias Martin por su análisis certero de este tema que aun incomoda tanto a personas de mente cerrada que se niegan a ver la homosexualidad como lo que verdaderamente es, una persona nace gay, no se hace gay, como tan equivocadamente lo ven estas personas. El matrimonio igualitario nada tiene que ver con religion. Nadie esta pidiendo que a parejas del mismo sexo se les permita casarse por la iglesia. Se trata de reconocer a personas homosexuales como seres humanos con derecho a los mismos beneficios que hoy gozan las parejas heterosexuales. Basta ya de usar la religion y la familia para tapar la homofobia que existe en la sociedad ecuatoriana. Invito a esa mayoría homofobica a leer y educarse antes de salir a protestar en contra de personas que son iguales a los demás a excepción de su vida intima.

    • Total acuerdo. Lamentablemente son los religiosos los que están impulsando el odio. Ricardo Tello, editorialista de El Universo escribió ayer: «presentí que la homilía no dejaría pasar la oportunidad de defender, desde el púlpito, lo que consideran como la familia modelo, única e irreemplazable, ejemplar y lejana de las “aberraciones de la carne”. Y, desde el púlpito, el sacerdote de mayor jerarquía mintió. Sin miedo. Sin respeto. Sin piedad.»

    • Tal vez usted apoye por que pertenece a ese pequeño porcentaje…. pero no está bien que agreda con términos como homofóbicos, y en vez de mandar a ller a los demás investigue ud. lo que está ocurriendo en paises como españa…

      • No pertenezco a este sector victimizado y marginado, pero si lo fuera estaría siempre temeroso de encontrarme en la calle con personas que piensan como usted y que no tienen la menor idea de lo que es la tolerancia y la discriminacion. He visitado no solo España, sino casi todos los países donde hoy es permitido el matrimonio entre personas del mismo sexo. En ningún momento he sentido ni he visto que la sociedad o la familia o los niños se hayan visto afectados en lo absoluto por el hecho de otorgarles iguales derechos a las personas homosexuales. Si usted no ha salido de Ecuador lo invito a que lo haga y de seguro abrirá su mente y dejara su homofobia a un lado..

  6. Señor Pallares, haber seguido su trayectoria periodística es un privilegio, aquella evidencia letra a letra no solo su valor intelectual sino también sus kilates morales, su valentía, su pensamiento libre de tabúes, de hipocresías de pequeñeces , entiendo que el ser homosexual no le hace a una persona ni mejor ni peor, y ese sector no tiene que mendigar sus obvios y elementales derechos de ser humano, lo que repugna es la postura de esos grupos fundamentalistas embebidos de ignorancia unos y los otros ,esos que viven de la política , calculando sus posibilidades electoreras, no procurando elevar al pueblo sino ellos bajando y mimetizándose en ese griterío medioeval y vergonzoso, que triste ver un país oscurantista y que traiciona los postulados cristianos de amor y tolerancia , enarbolando eso si los consabidos catecismos que sirvieron para quemar brujas y cometer los peores y criminales atropellos contra la humanidad , pero soslayan las aberraciones y perversidades políticas que han condenado al Ecuador a la pobreza y desesperanza que está motivando una taza alarmante de suicidios, de femicidios, abusos de niños, embarazos adolescentes, trata de blancas…son esos rasputines criollos que jamás tornaron sus ojos a un mendigo , los que hablan de moral, son aquellos clientes vip de prostibulos donde vomitan toda su lujuria y ofenden a la mujer, los que se rasgan las vestiduras, son los que hablan de constitución!! son esos vividores que han destrozado el pais con peculados, esos que disfrutan dietas , privilegios , diezmos inmorales desde sus curules(troneras) los que apedrean a los homosexuales, son esos cobardes que viran la cabeza ante la masacre a las minorías. Señor Pallares , sin duda Usted es un vaso de agua fresca y esperanza en este gélido valle de mentiras y cobardia.

  7. Eso no sucederá, vamos continuamente a exigir la nulidad a la sentencia, 5 jueces no pueden reformar la constitución art. 67; decía la consulta popular puede revertir ya fué enviado el oficio que me responda entonce la Corte Constitucional y me de el dictamen para así poder obtener formularios, somos gente respetuosas con decisión de su preferencia sexual pero no puede meter con derechos de los niños a tener una familia digna y derecho de los padres de criar hijos con valores y principios.

  8. Aceptar actos contra la naturaleza es una muestra equivocada de los valores permanentes. La evolución humana es aceptable en tanto no rompa los esquemas naturales. Ni siquiera una mayoría puede imponer temas que rompen la moral, la ética y la costumbre. Peor si una minoría total q llega al 2% de la población pero que organizadamente hacen bulla y gozan de la degeneración del ser humano.

  9. Que los opositores seamos pacíficos no significa que se acepte. Tranquilo señor Pallares no vamos a lanzar piedras, pero sí seguiremos como Ciudadanos buscando jurídicamente la nulidad de esa sentencia que inconstitucionalmente quiere reformar el artículo 67 de la Constitución por parte de 4 jueces (porque uno de los 5 no es concurrente) violando el artículo 160 de la Ley Orgánica de Garantías Jurisdiccionales y Control Constitucional. Si a usted le gusta la alharaca a nosotros no porque somos gracias a Dios “curuchupas y conservadores” como despectivamente nos llama su colega el señor Hernández. El tiempo nos dará la razón, porque ella no pide fuerza.

  10. En efecto, con el tiempo más gente lo aceptará y lo considerará como un derecho legítimo (ningún motivo para rasgarse las vestiduras). Si la evolución sociocultural de nuestro país va bien, el grado de religiosidad también debería disminuir….

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