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La urgencia por definiciones oficiales

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Un día se dice (o se da a entender) que el Gobierno analiza subir el IVA en la largamente anunciada reforma tributaria; al otro se asegura que cualquier incremento al IVA está descartado. Un día se dice que la reforma laboral será de fondo (como debe ser); al otro se sugiere que las medidas parche supuestamente acordadas con trabajadores y empleadores serían suficientes. Si bien diseñar adecuadamente reformas tan sensibles como la tributaria y la laboral, que pueden tener un impacto importante en el desempeño de la economía en los próximos años, no es en absoluto una tarea sencilla ni algo que se pueda improvisar, la incertidumbre que desde el propio Gobierno se está generando en torno a esos temas en nada contribuye a mejorar la situación económica. Por el contrario, una vez que se ha generado la expectativa sobre cambios en ambas materias, los agentes económicos (consumidores, inversionistas, prestamistas externos) están a la espera de que los anuncios se concreten para tomar sus decisiones.

En materia tributaria, una nota publicada esta semana en diario Expreso refleja las dudas que las declaraciones de voceros oficiales en torno al aumento del IVA han generado en el exterior. Cabe recordar que, en el marco de las metas fiscales acordadas con el FMI, el Gobierno aspira a incrementar en más de un punto y medio del PIB la recaudación tributaria hasta 2021. Descartar de lleno, como lo ha hecho el asesor presidencial Santiago Cuesta, un posible incremento en el IVA, genera dudas sobre las opciones que el Gobierno estaría manejando para alcanzar esa meta: ¿eliminar exenciones (en el Impuesto a la Renta o el propio IVA)?, ¿subir otros impuestos más dañinos?, ¿crear nuevos? Otra opción es que, para reducir los costos políticos, el Ejecutivo prefiera moderar su objetivo de incremento de la recaudación tributaria y opte por poner todo el peso de la consolidación fiscal en el lado del gasto (cuya reducción ya explica la mayor parte del ajuste acordado con el FMI). Pero las señales en ese sentido, que igualmente genera impactos económicos, tampoco son claras: si bien en el Presupuesto General del Estado se ve una reducción importante en el gasto de capital, por el lado del gasto corriente el esfuerzo se limita a un todavía insuficiente recorte en la nómina (el gasto en bienes y servicios de consumo ha crecido, lo que no luce coherente en un proceso de ajuste). Y más preocupante aún, todo el esfuerzo de austeridad está recayendo sólo en el Gobierno Central, mientras que el resto del sector público no financiero parece no darse por aludido.

En materia laboral, sólo una reforma de fondo puede aumentar los incentivos para la contratación en el sector formal y ayudar a mejorar los deteriorados indicadores laborales del Ecuador, donde casi el 60% de la población económicamente activa tiene un empleo inadecuado. Estas reformas deberían topar temas como los costos de despido, las opciones de contratación o la nociva jubilación patronal (que afecta sobre todo a los empleados próximos a recibir ese “beneficio” y que se quedan sin trabajo a una edad en la que es difícil conseguir otro). No obstante, el ministro de Trabajo, en una entrevista con El Universo, sugiere que la reforma será absolutamente superficial. Declaraciones de ese tipo, seguramente guiadas en consideraciones políticas, generan dudas sobre si en el Gobierno hay conciencia acerca de la necesidad de una verdadera reforma para ayudar a recuperar una parte de la competitividad externa y promover la inversión.

Los mensajes que llegan desde el Gobierno en torno a las reformas laboral y tributaria generan muchas más dudas que certezas. En ese sentido, si no hay una posición definida, lo mejor sería que los voceros oficiales dejen de hacer declaraciones hasta que la definan. Y dadas las grandes expectativas (y la postergación en la toma de decisiones) que los anuncios de reforma tributaria y laboral han generado, esa definición no puede tardar mucho más.

José Hidalgo Pallares es economista. 

5 Comments

  1. La eliminación de la Jubilación Patronal esta muy poco estudiada. Sin bien es cierto muchas empresas despiden a sus empleados para no dar el beneficio de la Jubilación estas personas reciben un despido por 19 años de servicio más desahucio, lo cual ahora con las reformas, las empresas que tienen trabajadores que llevan mucho tiempo de servicio nunca las van a liquidar y esperaran que las personas se retiren voluntariamente sin pagarles NADA.
    Se deberían plantear una jubilación patronal de monto único que sea igual a la de un despido intempestivo para así que las empresas realmente no se ven obligadas a despedirlos simplemente ese beneficio ya se lo ganó. Es decir a los 25 años las personas ganan su derecho a jubilación patronal o despido intempestivo de esta forma el que decide es el empleado si sigue o no.
    Hacer Jubilación Patronal como ahorro DESDE EL PRIMER DÍA encarecería nuevamente la carga económica del trabajar y eso es lo que se trata de evitar.

  2. El incremento del IVA, debe analizarse con la disminución del consumo y puede muy bien compensarse con la pérdida que deja la facturación falsa en SRI y Aduanas. Al momento el país tampoco puede entrar en eliminación de impuestos, que le producen ingresos. Lo que si puede es completar la eliminación de subsidios, para que sea rentable la refinación de petroleo a nivel nacional, del valor del gas subsidiado y contrabandeado. La disminución de la deuda pública puede realizarse sacando a la bolsa acciones que los mismos ecuatorianos puedan adquirir y/o entregar en concesión una o dos centrales hidroeléctricas al IESS, para que recupere los créditos que otorgó. lo que es impensable es que se vendan los activos para que con esas ventas se cubra gasto corriente. Un gobierno inteligente, habría exhibido la real situación de la economía ahora y el escenario dentro de 15 años, como herramienta para convencer a los gobiernos descentralizados de una disminución de asignaciones y a la vez sse autorice a una mayor recaudación de impuestos locales.

  3. Así es , si no se tiene una idea clara de las reformas en el ámbito laboral y tributario que deben implementarse , es mejor que no se especule , pues esto genera mayor desconfianza e incertidumbre en el país . Lo que resulta inadmisible es la inacción para bajar el gasto corriente y el enorme presupuesto para bienes y servicios de CONSUMO , asunto que bien lo puede hacer este gobierno sin ninguna reforma legal , sino únicamente tomando las decisiones políticas que son impostergables .

  4. Señor Hidalgo, la reforma laboral,una parte, ya está con nosotros y falta que se haga oficial.Recuerdo que la dolarización fue posible ,entre otras cosas, gracias a que de manera informal muchas transacciones se hacían con el dólar . Ahora , muchos empresarios ya pagan menos a sus trabajadores actuales,no a los futuros, que cumplen el mismo horario,todo en haras de defender en algo las actuales condiciones económicas. Derechos de los trabajadores irrenunciables, puro cuento . Muchos trabajadores, a regañadientes, aceptan esta situación con tal de seguir trabajando, esto es algo que ya estamos viviendo . Claro resulta curioso que casi ninguno de los analistas, o a lo mejor muy pocos , se fijan en que los salarios deben cubrir las necesidades mínimas para que lleven una vida digna. La tendencia es hacia la baja de los salarios,es decir, mismos horarios de trabajo por menor paga y cambiar las condiciones actuales de seguridad social y jubilación patronal ,deben ser ya oficiales.Bien dice Ud. señor Hidalgo ya estamos viviendo con trabajadores sin jubilación patronal. Son los empresarios quienes corren con los riesgos de la inversión y por su condición están llamados a modificar junto con los gobiernos las reglas de juego, no hay de otra. Actores económicos estelares como, las fundaciones , la lotería nacional,muchas ONgs, deben tributar. Eso nomás muchas gracias.

  5. Un tema importante con los impuestos es el descontento que generan pero no solo por la carga tributaria, sino porque esa recaudación no se revierte en beneficios para la sociedad, todo se roban, toda recaudación adicional, todo supuesto ahorro se llevan, esos dineros recaudados o ahorrados nunca volvemos a ver.

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