¿Existe en Ecuador una industria de ideas?

en Columnistas/Influencers4P por

Hace unos días 4Pelagatos entrevistó al filósofo ecuatoriano Iván Carvajal sobre el rol de los intelectuales en la sociedad ecuatoriana. Carvajal sugirió que en el Ecuador no existen intelectuales. Sin duda, hay decenas de expertos (economistas, abogados, y periodistas) que en los medios reaccionan frente al último escándalo de corrupción, abuso de poder o reporte de indicadores económicos. Pero no hay pensadores que contribuyan al debate público con análisis de fondo de las dinámicas socio-políticas del país o soluciones derivadas de una reflexión sostenida.  Carvajal explica la ausencia de intelectuales por la escala reducida del país.  Estoy de acuerdo con Carvajal, aunque creo que en el pasado hubo algunas reflexiones profundas como los primeros libros de Oswaldo Hurtado o los ensayos históricos de la generación conservadora de los años 30 (Jijón y Caamaño, Julio Tobar Donoso etc.).  La izquierda, en cambio, históricamente ha aportado muy poco, a pesar de su monopolio sobre las instituciones culturales y los centros de investigación financiados por el Estado.

El lamento en torno a la ausencia de intelectuales existe también en las sociedades más complejas; es un fenómeno global, como también sugiere Carvajal. El fin de la competencia entre ideologías, y las redes sociales como espacio de opinión abierto a todos, han tornado superfluos a los grandes intelectuales. El declive de los intelectuales es precisamente el tema de un reciente libro del académico norteamericano Daniel Drezner titulado La Industria de las Ideas.  Según Drezner los intelectuales públicos que aportaban con análisis profundos inspirados en principios morales y filosóficos han cedido ante los “líderes de pensamiento”. Estos últimos impulsan ideas seductoras, pero simplistas, que prometen mágicamente cambiar el mundo. Los “thought leaders” son carismáticos y apelan a sus experiencias personales, reales o retocadas. Operan en los nuevos circuitos mediáticos de intercambio de ideas, como los Ted Talks o los foros de elite como Davos, y frecuentemente reciben el mecenazgo de los billonarios, producto de la creciente desigualdad económica. Se dirigen a nichos que son propensos a aceptar sus propuestas de manera acrítica. El formato de los Ted Talks es especialmente pernicioso, según Drezner, porque no da espacio a la presentación de evidencias contundentes, formulación de argumentos rigurosos o a replicas críticas. Valora una autenticidad real o ficticia, sobre la rigurosidad.

Drezner presenta varios ejemplos de los nuevos líderes de pensamiento, convertidos en super-estrellas o incluso marcas. Entre sus blancos están el economista Jeffrey Sachs, cuya propuesta de “pueblos del milenio” convenció a celebridades como Angelina Jolie, pero finalmente no tuvo mayor impacto en la erradicación de la pobreza. Clayton Christensen, que se hizo famoso con su concepto de la “innovación desestabilizadora” (“disruptive innovation”), aunque muchas de las historias de éxito empresarial que invocó no estaban bien sustentadas. Jim Oneill, que acuñó la hoy desprestigiada idea de los BRICS. Niall Ferguson, que pasó de ser un historiador serio a convertirse en un apologista del imperio norteamericano en Medio Oriente. Thomas Friedman, que acuño la idea de un “mundo plano” en el que, gracias a las nuevas tecnologías y el libre mercado, no existen barreras de entrada a nuevos actores, cuando, en realidad, la desigualdad y los monopolios se afianzan.

A pesar de estas severas críticas, Drezner reconoce que este nuevo “ecosistema de producción/circulación de ideas” es mejor que la total falta de ideas y que un retorno a los intelectuales públicos es imposible. ¿Qué relevancia tiene su análisis del mercado de ideas para el reducido ecosistema de pensamiento socio-político en Ecuador? Algunos de los líderes de pensamiento mencionados por Drezner son vagamente conocidos en los ámbitos de los altos ejecutivos ecuatorianos. Si bien tales ideas globales son convertidas en fetiches, algo aportan a la comprensión/transformación del entorno. En cuanto a la industria local de ideas, esta se limita, como mencionamos, al análisis de la coyuntura diaria, que es sin duda, necesario y en el caso de algunos comentaristas muy valioso. Por lo demás, el ámbito local se debate en el vacío engendrado por la extinción de los intelectuales públicos y el hecho de que no se haya generado un nuevo eco-sistema con las características que señala Drezner.  La escasa capacidad que tiene el país para pensarse a sí mismo y su inserción global es un limitante para labrarse un mejor destino.

Carlos Espinosa es profesor/investigador de Historia y Relaciones Internacionales en la USFQ.

9 Comments

  1. Drezner es un blogger americano cuya idea de desigualdad económica se debe a importancia que se da a los magnates que dominan la economía mundial. Que su opinión sobre la intelectualidad Ecuatoriana es irrevelante ,; el se refiere a la problemática de los paises desarrollados. Sin ofender a nuestros intelectuales criollos que debe haber por miles en nuestro país, pero sin voz, ya que su situación económica no les permite tener esa fuerza necesaria para implementar un cambio. La culpa tienes los corruptos políticos de nuestra generación, esos que dirigen nuestro país.

  2. La universidad que siempre ha tenido un rol preponderante en la investigación, análisis, y propuestas en la coyuntura económica, hoy no la tiene. Este principio como alma mater (impulsora o promotora de algo) , fue opacado, por la carrera a la que se obligó a todo profesor a transformarse en investigador de pacotilla, que cuente entre su haber el número de publicaciones, en editoriales reconocidas, revistas indexadas y por lo tanto esta investigación responde a los temas que las propias revistas le envían, claro en esta divulgación no cuentan temas de lo local, porque tenemos un país que no figura en el concierto de naciones, sus ideas no son tomadas en cuenta para formar un pensamiento crítico, reflexión y elementos que den a luz nuevas teorías científicas. Por ejemplo, pretender que en un mundo globalizado figuremos con el modelo de la revolución del siglo XXI en Ecuador, es un cuento. Pretender que podamos ser proponentes de nuevas ideas cuando la universidad esta estática, cumpliendo con leyes impuestas. En la propia universidad no existen espacios comunes para que actúen las facultades para proponer asuntos multidisciplinarios, por lo tanto las facultades son islas en donde el pensamiento está encerrado en cuatro paredes, no existe reflexión multidimensional, no existe propuestas multidisciplinarias, y no existe pensamiento propio sino una repetición de teorías que no dan lugar a la innovación.

    • Gracias Consuelo y Alex por sus comentarios. La academia se ha enclaustrado con la sobre especialización. Como académicos, si queremos incidir en el debate público tenemos que cumplir con los artículos indexados y escribir para un público más amplio. Drezner obviamente habla de la escena de ideas del norte. Pero un nuevo espacio de debate de ideas en Ecuador tendría que tener las características que Drezner señala: líderes de pensamiento, Ted talks, alianzas con mecenas etc. Es eso o posiblemente nada.

  3. Uno de los problemas que se enfrentan las ideas, es que solo valen si aparecen en la página editorial de un periódico o en un programa de TV de media sintonía para arriba. El resto deben mendigar o lambonear para que sean tomados en cuenta.
    Yo, sin ser ningún genio, opino que de la noche a la mañana se pueden crear 20,000 puestos de trabajo sin que se necesite ningún estudio de los «expertos». Se recuerdan que debido a una campaña de prensa, en algún momento alguien expulsó a los «oficiales y cobradores» de los buses de transporte público, porque decían que eran patanes o algo así. Bueno, esos patanes eran disuasivos de los asaltantes, reducían los accidentes porque el chofer no tiene que distraerse contando el vuelto, y aligeraban el tráfico porque el chofer ya no hace de cobrador lo cual toma tiempo.

    • Enfocado solo en la idea que expresas con respecto a los controladores de buses, te planteo dos preguntas y una opión.
      1) Los controladores tienen algun tipo de lineamiento para con las personas naturales?
      2) Tu piensas que existen, existieron o existiran mejores estrategias con las que se podría dar una solución más racional al problema?

      Para mi es un absurdo e ingenuo pensamiento el creer que vos cualquier persona pueda ser grocera con la gente solo porqué la «cuida» de un ladron. Adicional no sé si vos nunca tomaste un bus, pero los controladores normalmente solo se portan agresivos con mujeres, niños y gente de edad avanzada (lo expreso basandome en vivencias personales).

  4. Como muestra de no analizar es la no existencia de carreras de licenciatura en Historia en las universidades del país. Se prefiere olvidar, lo que abre las puertas a lo sorpresivo estragante.

  5. Es lamentable que el profesor de Historia de una universidad ecuatoriana demuestre tan poco conocimiento de los pensadores ecuatorianos. Sería conveniente que revise algunos trabajos de Bolívar Echeverría, Alejandro Moreano, Agustín Cueva y del mismo Iván Carvajal en base a cuya propuesta está presentando este artículo.

    • Le invito a leer un extenso artículo que publique sobre la teoría del barroco de Bolivar Echeverria en la revista Iconos. Agustín Cueva es de la generación pasada y su perspectiva sobre la política en la interguerra ha sido ampliada por estudios recientes…Me atrevo a decir incluyendo uno de mi autoría titulado Repensar la derecha en la interguerra…En otras palabras, mis afirmaciones no se basan en el desconocimiento…

  6. Muy interesante. No me hubiera imaginado que los Ted Talks son más un canto de sirena que adormece nuestro análisis crítico. Gracias por tan excelente artículo.

Deja un comentario

Your email address will not be published.

*