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Intereses negativos y confianza en los estados

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Al tiempo que los vertiginosos cambios tecnológicos transforman el mundo y las costumbres y conductas de las sociedades, los viejos paradigmas económicos son removidos en sus cimientos. En la gestión económica de los países era inimaginable la adopción de tasas de interés negativas como política de los gobiernos, hoy parece lugar común en ciertos países desarrollados.

En el mundo, el banco central de Suiza tiene la tasa de interés más baja, -0,75 %. Dinamarca lleva siete años con una tasa de interés negativa que al momento es de -0,65 %. Suecia y Japón tienen también tasas de interés negativas. Alemania sorprendió a los mercados al emitir el primer bono con tasa de interés negativa de -0,11 % a 30 años. Esto es, el Estado alemán no pagará al inversor ningún valor por interés, por el contrario, el inversor perderá dinero y más bien le pagará al Estado Alemán al prestarle dinero. ¡Increíble!

Las tasas de interés negativas o bajas persiguen estimular el crecimiento de la economía al inducir a las personas y empresas a gastar e invertir en lugar de ahorrar. Es una forma de incentivar el consumo, la inversión y generación de fuentes de trabajo. No obstante, existe otra razón fundamental para que un banco o un inversor preste dinero a un Estado a pesar de que obtendrá pérdidas en lugar de ganancias: La SEGURIDAD producto de la confianza. Los Bonos Soberanos con cero rentabilidad o negativa constituyen un refugio del inversor ante los riesgos de recesión y otros, tanto de la economía alemana y europea en general.

Por el contrario, la inseguridad y desconfianza en un Estado se traduce en elevados riesgos al obtener créditos externos, los que se traducen en altas tasas de interés que reflejan el riesgo de impago de las deudas contraídas por los países. El Ecuador mantiene 17 700 millones de dólares de Bonos Basura por los que paga tasas de interés entre el 7,87 y 10,75 %, los cuales demandan unos $1.600 millones anuales por el pago de intereses.

Si los países con abundante riqueza y estabilidad son nidos de inversión a pesar de ofrecer rentabilidades negativas, cabe hurgar el camino que los condujo a este privilegiado estatus. En los diferentes órdenes de convivencia de las sociedades la confianza es fundamental para preservar las sólidas relaciones comerciales, personales, familiares, empresariales y de diverso género. Estas relaciones y la confianza en la administración de los Estados, subyacen en la conquista del progreso de los países. En el Ecuador, el tránsito desde la desconfianza e inseguridad económica e institucional hacia un Estado confiable y económicamente seguro, aún está lleno de vicisitudes e interrogantes.

El Ecuador podrá lucir con orgullo un estandarte de seguridad y confianza para el inversionista, si es capaz de encontrar las vías para mantener por largo tiempo altas tasas de crecimiento de su economía. Por tanto, la constante creación de riqueza de manera sostenida debe ser el norte de la gestión de los gobiernos y de cada ecuatoriano, empresa, familia y élite económica, política y social. La generación de riqueza exige un conjunto de condiciones y requisitos que deben ser apreciados por toda la sociedad.

La seguridad y confianza traducida en el flujo de inversiones y en el menor pago de intereses de los créditos contraídos por el Estado y la empresa privada, serán una quimera sin la institucionalización de un estricto manejo fiscal que arroje superávit en las cuentas públicas, que disipe cualquier percepción de impago de las deudas estatales, facilite la reducción de la deuda pública y la acumulación de fondos de ahorro.

La seguridad y confianza en la economía debe constituirse en una marca-país. Es una tarea de largo plazo que exige de los futuros gobiernos perseverar sin desmayo en la rigurosa aplicación de sanas políticas económicas y fiscales. La seguridad y confianza para el inversor interno y externo no tendrá esa dimensión si el Ecuador no deja de depender de los dólares petroleros. Habrá seguridad y confianza en nuestra dolarizada economía si el Banco Central acumula las reservas suficientes para asumir un verdadero rol de prestamista de última instancia ante desajustes no deseados en el campo monetario, fiscal y financiero. La externa apreciación de un Ecuador económicamente seguro y confiable sólo será posible con una sólida consolidación de las instituciones económicas, financieras, políticas, legales y democráticas que garanticen la gobernabilidad económica y social.

La seguridad y confianza que brinde nuestra economía debe ser parte del capital social del país. Aquellos, son los valores compartidos por la sociedad que conduzcan al progreso, caractericen nuestra identidad y faciliten los intercambios y relaciones políticas, económicas y sociales. La seguridad y confianza que transmite una buena economía y la sostenibilidad fiscal, como sólido fundamento de la atracción de inversiones, es producto del diario compromiso de una sociedad para reafirmar con sus conductas y respeto a las leyes e instituciones democráticas, su férrea voluntad de construir el destino común de alcanzar el desarrollo.

5 Comments

  1. El Ecuador sigue siendo buen terreno para las inversiones , caso contrario dejaríamos de ser sujetos de crédito. Llevamos algún tiempo sin enfatizar en la necesidad de vender los medios de comunicación incautados, seguro seguimos pagando sueldos del primer mundo a sus ocupantes. Es el tema que donde no existen periodistas la información se queda ahí donde está. Transparentar la información necesaria que conduzca a la solución de un tema que compete al Ecuador , solo fue posible en el caso para terminar con la presidencia del cura Tuarez , lo político se convierte fácilmente en prioridad , lo económico que espere . Medios de comunicación incautados ya no se conoce si son o no eficientes. Ecuador es un imán para los préstamos, tenemos talento para pagar altos intereses . La economía familiar , es mi caso , llevo una vida aceptable gracias a mis tarjetas de crédito, pago el mínimo y mantengo mi tren de gastos hasta ahora sin problemas . Endeudar al país y a la gente común es el negocio . Nuestra cultura está hecha para pagar deudas , las protestas por la suba de los impuestos, de darse el caso que se aprueben las reformas en la asamblea, no serán como para poner en peligro a la democracia,existen muchos distractores y deben aprovechar y hacer lo necesario, sin topar los subsidios, para seguir siendo sujetos de crédito.

  2. Mi no entender,nos prestan plata a altas tasas de interés por que desconfían de nosotros?. Si no confío simplemente no presto, ocurre que nos prestan porque si somos negocio, a sabiendas de que mucho de ese dinero sirve para financiar la no eliminación de la corrupción. Seguridad y confianza para el inversionista, existe, claro que existe ,caso contrario no nos seguirían prestando. Los inversionistas confían en los ineptos que tenemos como gobernantes para que utilicen el dinero prestado en generar mayor desconfianza en el no pago de los créditos y aumentar el servicio de esas deudas, bien se dice aquí tasas de interés altas . Producir deudas es política de estado a la ecuatoriana, también y hay que decirlo, Argentina sin importar quien gobierne. Los impuestos hay que subirlos,no hay dudas, se debe seguir con la quimera de que estamos honrando los compromisos contraídos. De estar en mis manos agotaría todo el petróleo que tenemos , para provocar sensatez y responsabilidad en el manejo incluso con el dinero ajeno. Cleptocracia,ineptocracia,mitomanocracia, gobiernan el Ecuador.

  3. Solo un par de reflexiones sobre los intereses negativos. Lo siento, no hay inversores que paguen intereses al gobierno, no son tan tontos a menos que haya expectativas de una deflación. Lo que hay son préstamos del banco central a los bancos privados a intereses negativos, porque solo los gobiernos cometen la torpeza de pagar intereses en lugar de comprarlos.

  4. Bien dicho!! Ojalá el Ministro Martínez deje de engañarse a sí mismo al decir que la demanda tan alta por los bonos de deuda del Ecuador se debió a la confianza del mercado en la sostenibilidad económica del
    País. En otras palabras, al gran manejo económico. Simplemente, el inversionista estuvo atraído por los altos rendimientos de esos bonos y las ganancias que pronosticó en su inversión! en un mercado de rendimientos bajos y hasta negativos. Es que la Economía no aguanta propaganda populista y la gran verdad es que el Ecuador, con esa emisión, Busca CERRAR LA BRECHA DE LIQUIDEZ! Nada más!

  5. Me parece una utopía pensar que Ecuador algún día tengamos intereses negativos.No es imposible, pero necesitamos cimentar valores en nuestra sociedad desde que nacemos hasta que morimos.

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