Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

Basta de irracionalidades

en Info por

Las experiencias traumáticas deberían dejar enseñanzas. Los diez años de la revolución corrupta provocaron severos golpes morales y económicos. Traumatizó las libertades. Golpeó la democracia y la tolerancia. Excepto sus compinches, todos sufrimos la sensación de la amenaza, la imposición de una visión, de una forma de pensar, de una moral retorcida. Los que estuvimos al frente de ese vendaval de corrupción, como ciudadanos, como políticos, como periodistas, como dirigentes sociales, recitamos -enfrentados al abuso- que la sociedad debía recuperar y reconstruir la democracia. Algo debimos aprender. Pero la irracionalidad con la que operan dirigentes indígenas, gremiales y políticos, muestra que no hay la capacidad de entender las lecciones de haber sentido el oprobio del autoritarismo.

La semana negra de octubre, durante el asolamiento, saqueo y terror provocado en Quito por hordas de «luchadores sociales», aparte del daño material, infringió un trauma peor al dejado por el correísmo: la certeza de que el reclamo de democracia de los que antes se escudaban en ese mensaje, frente a la brutalidad intelectural y ética del correísmo, era mentira. Una farsa. Que el contrarelato de la tolerancia, de la necesidad de construir consensos, era mentira. Que el rechazo a un sistema económico empobrecedor, por estatista, era falso. Se pensó, y hemos estado equivocados, que el efecto virtuoso, por resultado de la enseñanza de la experiencia traumática, iba a ser tener una masa crítica a favor de un modelo de convivencia basado en un Estado de Derecho; una masa crítica para reparar los daños de un sistema económico rentista para el empresariado, asistencialista para los pobres y corrupto para los corruptos.

El presidente Moreno tardó demasiado para medio acomodar su gobierno para hacer política y economía diferentes a las que hizo el prófugo. Desde esta columna he sido crítico por el giro incompleto, por la demora en hacerlo, por la molicie para deshacerce de los mafiosos que seguían parasitando al poder. Cuando incorporó gente decente y honrada en algunos puestos de gabinete y se reemplazó a la trepadora que ejerció la vicepresidencia en reemplazo del binomio del prófugo, se abrió una etapa de expectativas. No se corrigió la lentitud ni la falta de integralidad en los cambios. La economía siguió moviéndose en torno a la deuda; inevitable, pero  sin abordar otras reformas. Sin embargo, se produjo un quiebre a inicios de octubre, en el que el gobierno se arriesgó con un salto cuántico, al eliminar el inmoral subsidio al diésel. Al inicio del gobierno dio un primer salto político al acabar con la reelección indefinida y meter preso a Glas y a su satrapía. Eso era popular hacer y los políticos, los indios, los dirigentes sociales y de gremios sumaron apoyos a Moreno. Pero corregir la economía, remover privilegios, botar burocracia, reducir asistencialismo y extinguir el rentismo empresarial, acabar con los subsidios, eso es impopular. Y, para eso, los políticos, los indios, los dirigentes sociales y de gremios se acomodan con sus clientelas electorales y enarbolan las banderas del populismo atávico en la vieja política y sostenido por los jóvenes políticos, neonatos, que aburren con sus proclamas vacías de defender los intereses populares. Aunque provoque rasquiña a los adláteres de la derecha corporativa, y para no hundir la diferencias en las generalizaciones, hay que decir que Guillermo Lasso es el único político que ha entendido el momento y ha asumido el riesgo de extender la mano a un gobierno que requiere sumar apoyos, no por el gobierno per se, sino porque ha mostrado la decisión de asumir medidas -no para reparar por falta de tiempo y de soporte políticos- pero sí para hacer viable a este país. En la semana negra, con una irresponsabilidad inconsecuente con la exigencia del momento, la entente de la tripleta indios, correístas y socialcristianos, hizo carga montón al gobierno.

En redes sociales se amontonan las recetas de lo que se debe hacer. Lo dicen desde sus dogmas, desde sus intereses electorales y desde sus intenciones sediciosas. Renegociar la deuda parece algo tan obvio. Se reperfiló una parte, pero habrá una razón de peso que impide hacerlo con todo el endeudamiento. Reducir burocracia, también es una obviedad. Pero, no hacerlo con mayor ímpetu debe tener una razón. Hay que entender todas esas razones. Hay que reconocer que el momento demanda más desprendimiento, menor cálculo electoral y extender la mano para evitar que los irresponsables dirigentes indígenas, los mafiosos de la revolución corrupta tengan éxito en someter a todo el resto a sus bastardos intereses.

La ley a la que la demagogia llama impuestera, es una salida extrema al cierre de otras opciones y debe ser aprobada. Es una derrota a la razón tener esa única opción. Pero en un ejercicio de realidad, se hace lo que se puede hacer, sin renunciar a lo que se debe hacer, insistiendo a pesar de las obstáculos, neutralizando la estupidez de las elites chatas: debe eliminarse los subsidios a la gasolina y al diésel porque transfieren recursos a los ricos, porque es fuente de corrupción y porque debe salir el Estado del negocio de combustibles y refinación. Estas son formas eficientes de reducir gasto. Y en lo político, aplicando con fuerza la ley, condenar la sedición, conjurar a los abusivos y promover el peso moral de la democracia.

Diego Ordóñez es abogado y político.  

9 Comments

  1. Las experiencias traumáticas deberían dejar enseñanzas. Los diez años de la revolución corrupta provocaron severos golpes morales y económicos. Traumatizó las libertades. Golpeó la democracia y la tolerancia. Excepto sus compinches, todos sufrimos la sensación de la amenaza, la imposición de una visión, de una forma de pensar, de una moral retorcida. Los que estuvimos al frente de ese vendaval de corrupción, como ciudadanos, como políticos, como periodistas, como dirigentes sociales, recitamos -enfrentados al abuso- que la sociedad debía recuperar y reconstruir la democracia.

  2. Muy acertado el Articulo…no cabe duda que correistas y socialcristianos son lo mismo y lo peor que tenemos dentro de la politica nacional. Saludos

  3. Buen análisis y claro concepto global del problema social. El criterio político al nombrar a Lasso no adolece de sesgo? Más si él está dedicado a proporcionarse tratando de sembrar en época de sequía sin darse cuenta q Ecuador ya cambió. Y además sus legisladores, parece no comparten sus ideas y actúan por su cuenta y riesgo. El reto debería ser , como unificar a la “NO” izquierda. Caso contrario hasta Vargas y sus alianzas ocultas alcanzarán el poder.

  4. Muy buen análisis respecto a la democracia de un País ya que como lo menciona solo un buen líder logrará reducir gasto sin afectar la economía de los más pobres porque si bien un pueblo elije un Gobernador para tener beneficios los cuáles deben invertir en la educación de todos los ciudadanos para lo cuál deberán implantar nuevas estrategias ya que los niños son el futuro de un país ,por ende es algo justo que tengan una educación accesible ya que todos los ciudadanos del país pagan sus impuestos.En conclusión primero los ciudadanos que habitamos este país deberíamos entender que no es necesario tener subsidios que no son beneficiarios para toda la sociedad y que vez de reducir la deuda incrementan gastos innecesarios y por último aquel Gobernador que desee dirigir un País deberá estar apto para tomar decisiones justas y correctas para un pueblo.

  5. Estoy de acuerdo con lo que menciona en su articulo, pues si bien las medidas tenían ese aire de ser impopulares si el resto de personas las entendían no hubiera pasado lo que paso, y ahí fue donde fallo el gobierno tomo esa medida de un rato al otro y nunca la comunico de mejor manera y ante el enojo de la gente ciertos sectores y grupos políticos se agarraron de eso para imponer su agenda y desquitarse por la «traición» del gobierno de Moreno.
    Con esto perjudicaron económicamente al país de manera considerable pues fueron dos semanas en las que todos perdieron dinero, espero que en lo que le queda de tiempo a este gobierno puedan tomar medidas importantes para el país

  6. Un artículo digno de análisis , y que ojalá sea leído y tomado en cuenta por actores políticos de nuestro país . Felicitaciones .

  7. Sin duda otro de los Articulos impecables, sin tapujos, un analisis claro y verdadero.
    Con un profesional de esta talla que ¡¡TIEMBLEN LOS SEUDOPOLITICOS ASPIRANTES A UN CARGO EN LAS PROXIMAS ELECCIONES!!!(claro esta si es que tienen un poco de verguenza).
    No me cansare de aplaudir columnas como estas, tratadas con buen juicio y madurez.
    Saludos cordiales 4Pelagatos y que Dios los bendiga.

Deja un comentario

Your email address will not be published.

*

Las últimas de

×
Ir Arriba