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Mítico  golpe fascista en Bolivia

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En estas últimas semanas, Evo Morales se vio obligado a dejar el poder en medio de una revuelta cívica y policial en la que se produjo el retiro del apoyo a su mandato por parte de las Fuerzas Armadas. La revuelta fue una respuesta al intento de Evo Morales de asegurar su reeleción mediante la manipulación de las instituciones y de los resultados de la primera vuelta de las elecciones presidenciales celebradas en octubre, 20 de este año. La dimisión de Evo Morales el 10 de noviembre dio lugar a una transición accidentada en la que la segunda vice-presidente del Senado, Jeanine Áñez, perteneciente a la oposición, asumió la presidencia interina debido a la renuncia bajo presión de las autoridades que estaban en la línea de sucesión.

Las nuevas autoridades apoyadas por las fuerzas de seguridad, acto seguido, reprimieron duramente las manifestaciones indígenas que buscaban mantener a Morales en el poder en un escenario de potencial guerra civil.

La salida de Morales ha sido objeto de diversas interpretaciones tanto en Bolivia como en el plano internacional. Los protagonistas de la revuelta en contra de Evo Morales la consideran una gesta democrática que impidió que Evo Morales consumara su intento de perpetuarse en el poder mediante maniobras ilegales. Estos apuntan al amplio respaldo que tuvo la protesta que se basó en comités cívicos, asociados a la clase media, en varias regiones, los cuales estaban más o menos alineados con varios candidatos de oposición. La OEA y los países del grupo de Lima que la dominan aceptaron esta lectura. Los adeptos bolivianos y extranjeros de Evo Morales, en cambio, han denunciado que la revuelta fue un “golpe de estado militar” respaldado por elites fascistas que dominan ahora el gobierno (transicional).   Esta tesis emana no solo del Grupo de Puebla, que reúne mayormente a políticos asociados al giro hacia a la izquierda de principios del milenio, sino también a decenas de académicos “progresistas” norteamericanos y europeos.  ¿Hubo un golpe de estado fascista en Bolivia?

Sin duda, el guión de la sucesión presidencial que está en curso en Bolivia no estaba previsto en el orden constitucional inaugurado en 2009. De acuerdo al mismo, Evo Morales debía haber o ganado las elecciones limpiamente o haber perdido y concluido su mandato.  El retiro del apoyo a Morales por parte de las Fuerzas Armadas, que provocó su dimisión, en medio de confrontaciones, entonces, no se ajustaba a la normativa. No obstante, hay que tomar en cuenta que la salida forzosa de Morales fue una respuesta  a una ruptura previa del orden constituido, que se inició con el desconocimiento del plebiscito adverso a la reelección en 2016 y se consumó con la manipulación del conteo electoral el 20 de octubre. Según el informe definitivo de la OEA, que salió en estos días, hubo actas forjadas, acceso a los resultados por parte de servidores ocultos y un improbable cambio en la proporción de los votos a favor de Morales en el último cinco por ciento de actas procesadas.Así en lugar de derrocar a un presidente que gozaba de plena  legitimidad democrática, los militares provocaron la dimisión de un gobernante básicamente ilegítimo y sin la capacidad efectiva para gobernar el país. Es cierto que Morales, ante las protestas por las irregularidades electorales, aceptó dar paso a una segunda vuelta, pero a esas alturas el escalamiento ya era incontenible. Así, si bien hubo una transición irregular, no se puede calificar el proceso como un golpe de estado militar.

¿Por qué la izquierda califica al supuesto golpe como fascista, una alusión aparentemente rebuscada a la política europea de los años 30 y 40? Según su perspectiva de los sucesos, quienes lideraron la revuelta y luego organizaron una dictadura militar (el gobierno de transición) son un círculo de fascistas revanchistas que intentan instaurar una franca supremacía blanca o desencadenar una ola de terror sobre la mayoría indígena y “chola”.  Sin duda, existe una derecha extrema en Bolivia, sobre todo en Santa Cruz, pero ¿es fascista?

Según la narrativa de la izquierda, esta derecha tiene sus orígenes en la pugna entre comunistas y fascistas en la lejana Croacia durante la Segunda Guerra Mundial. Tras su derrota a manos de los comunistas, algunos miembros de la milicia fascista Ustacha, que combinaba fascismo con un integrismo católico, escaparon a Bolivia con la ayuda de la CIA y moldearon la política de la zona de colonización agro-industrial de Santa Cruz. Esta genealogía, sin embargo, resulta bastante tergiversada, ya que los croatas a quienes se les asocia con la Ustacha nacieron muchos años después de la Segunda Guerra Mundial. Si bien el actual líder del  Comité Cívico de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, protagonista clave de la revuelta, es de ultra-derecha, su conexión con la Ustacha es nula. De la misma forma, el gobierno interino de Áñez, a pesar de las deplorables declaraciones de Áñez, incorpora varias corrientes de oposición y si bien exhibe revanchismo en contra del proyecto popular, desarrollista y hasta cierto punto  indigenista de Evo Morales, no posee un plan sistemático para el exterminio racial o la instalación de un régimen tipo apartheid, que justificarían el calificativo de fascista. Además, el gobierno de transición ha convocado elecciones que se caracterizarán por un escenario de fragmentación extrema. No es imposible que gane Camacho, pero si triunfa es probable que el resultado sea, desafortunadamente, un gobierno tipo Bolsonaro, pero no una dictadura fascista. Hay que estar alerta de las narrativas maniqueas que están surgiendo tanto en la izquierda como en la derecha, en el contexto de la polarización política actual.

Carlos Espinosa es profesor/investigador de Historia y Relaciones Internacionales en la USFQ.

6 Comments

  1. La salida de Morales ha sido objeto de diversas interpretaciones tanto en Bolivia como en el plano internacional. Esto es considerado una gesta democrática por parte de el ex mandatario de ese país, lo cuál impidió que Morales consumará su intento de perpetuarse en el poder de manera ilícita e ilegal. De acuerdo al mismo, Evo Morales debía haber o ganado las elecciones limpiamente o haber perdido y concluido su mandato.
    No obstante, hay que tomar en cuenta que la salida forzosa de Morales fue una respuesta a una ruptura previa del orden constituido, que se inició con el desconocimiento del plebiscito, sea cual sea la verdadera razón, la falta de apoyo de las Fuerzas Armadas provocó que Bolivia se tiñe con corrupción por unos momentos, y la medida tomada por Morales es digna de aplaudir, dejando claro que mientras ya no tenga el apoyo de su pueblo él se retirará legalmente.

  2. El articulo establecido indica las circunstancias que causo la salida de Morales ya que ha sido objeto de diversas interpretaciones tanto en Bolivia como en el plano internacional. Evo Morales debía haber o ganado las elecciones limpiamente o haber perdido y concluido su mandato. El retiro del apoyo a Morales por parte de las Fuerzas Armadas, que provocó su dimisión, en medio de confrontaciones, entonces, no se ajustaba a la normativa Según la narrativa de la izquierda, esta derecha tiene sus orígenes en la pugna entre comunistas y fascistas en la lejana Croacia durante la Segunda Guerra Mundial. No es imposible que gane Camacho, pero si triunfa es probable que el resultado sea, des afortunadamente, un gobierno tipo Bolsonaro, pero no una dictadura fascista. Hay que estar alerta de las narrativas maniqueas que están surgiendo tanto en la izquierda como en la derecha, en el contexto de la polarización política actual.

  3. La salida de Morales ha sido objeto de diversas interpretaciones tanto en Bolivia como en el plano internacional. Esto es considerado una gesta democrática por parte de el ex mandatario de ese país, lo cuál impidió que Morales consumará su intento de perpetuarse en el poder de manera ilícita e ilegal. De acuerdo al mismo, Evo Morales debía haber o ganado las elecciones limpiamente o haber perdido y concluido su mandato.
    No obstante, hay que tomar en cuenta que la salida forzosa de Morales fue una respuesta a una ruptura previa del orden constituido, que se inició con el desconocimiento del plebiscito, sea cual sea la verdadera razón, la falta de apoyo de las Fuerzas Armadas provocó que Bolivia se tiñe con corrupción por unos momentos, y la medida tomada por Morales es digna de aplaudir, dejando claro que mientras ya no tenga el apoyo de su pueblo él se retirará legalmente.

  4. Este aborigen esta en Mexico y ahora es pana de nuestro aborigen, pero este se encuentra en Belgica, este último esta craneando como apoyar la campaña de Maria Fernanda, que se empecina en salvarnos a todos, porque somos unos burros que no entendemos todavía el significado de la palabra corrupción.

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