Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

Promovamos la honestidad criolla

en Archivo Columnistas/Columnistas/Influencers4P por

En estos días tuvo lugar el lanzamiento de una campaña cívica promovida por varios sectores del país: privado, público y de sociedad civil. Su objetivo es incentivar el ejercicio diario de los valores como la honestidad y la transparencia en el Ecuador, posicionando la idea que la lucha contra este flagelo, no sólo es institucional sino de la comunidad entera, y de educación en las familias.

Algunos detractores e incrédulos dudan acerca de la eficacia de este tipo de iniciativas. Sin embargo, la promoción de la educación cívica en valores es una práctica que todos debemos recuperar si queremos, en realidad, que las cosas cambien para las futuras generaciones. Es un error pensar que la lucha contra la corrupción es un asunto sólo de las autoridades o del gobierno. Por el contrario, es una responsabilidad que nos corresponde asumir a todos como ciudadanos.

Como prueba tenemos varias experiencias: en estados con democracias más sólidas, la educación cívica ocupa un lugar preponderante en la formación de los ciudadanos desde niños, y con este propósito, las campañas cívicas son una gran herramienta para promover la ciudadanía transparente.

Los resultados de estas iniciativas se pueden ver y palpar: en el largo plazo, logran bajos índices de delitos relacionados con la corrupción y mejoran el desempeño en el ejercicio de la función pública. Además, logra la generación de ciudadanos que ejercen su ciudadanía desde la honestidad: que cumplen reglas, que hacen fila para subir al transporte, que aceptan y cumplen sanciones de tránsito, recogen la basura; es decir, personas que entienden que ser honesto empieza por ser buen ciudadano.

Si asumimos la lucha contra la corrupción también desde esa dimensión, estaremos contribuyendo desde la base social a generar un efecto multiplicador de prácticas de honestidad y civismo y empezaremos a forzar un cambio. Obviamente es un proceso que tomará tiempo, porque modificar conductas requiere a veces generaciones. Pero debemos dar el primer paso, porque está probado que las sociedades que cambian primero por dentro; es decir en cómo educan a sus hijos, ven luego ese esfuerzo reflejado en ciudadanos honestos, funcionarios correctos, gobiernos exitosos.

Como ciudadanos deberíamos evitar encasillarnos en la idea de que los valores cívicos están atrapados en los símbolos patrios y relegamos a las fiestas patrias ese concepto sin abrazar, en la práctica, los valores que esos símbolos representan o deberían representar para todos.
Por eso es clave que, en medio de la modernidad que vivimos, diversos actores se unan en un esfuerzo que se proponga rescatar los valores propios del país como vacuna para la corrupción. Se está apostando por ir construyendo una ciudadanía que desde su núcleo familiar fomente el respeto a las reglas y a la ley, para que a futuro, cada individuo se convierta en un multiplicador de honestidad. El mismo criterio aplica para las reglas de convivencia, porque la honestidad también está acompañada de valores de solidaridad y convivencia pacífica.

Cambiar el criterio de viveza criolla al cual hemos estado acostumbrados es una misión ambiciosa; más aún cuando ha sido un concepto que tristemente hemos aceptado y adoptado como un falso valor. El reemplazarlo por la honestidad criolla, no será solamente un tema semántico: plantea un trabajo de largo aliento, involucra y requiere del compromiso de todos los actores posibles y cuanto antes.

El Ecuador merece que todos nos decidamos a cambiar una cultura que está atada a la corrupción desde un poco más de una década y una campaña cívica como ésta, la honestidad criolla, viene a ser una oportunidad valiosa para para comprometernos todos y empezar a trabajar por una sociedad mejor desde el ejercicio diario de la ética, la moral y los valores.

Ruth Hidalgo es directora de Participación Ciudadana y decana de la Escuela de Ciencias Internacionales de la UDLA.

4 Comments

  1. Interesante artículo de rescate de valores relacionados con la ética personal y pensado en los niños, niñas y nuevas generaciones, pero… ¿qué hacemos con la ética pública? que no solo se olvidaron los valores fundamentales de la ética y la moral, sino que las prácticas corruptas ahora son normas que rigen la sociedad. ejemplo coimas es un acuerdo entre privados (autor R correa), robos en los recursos donados para el terremoto de Manabí, con esos dineros se paga sueldos y salarios de los burócratas (autor R correa)? gasto público se concibe como inversión (autor R Correa)?, Población pobre y desempleada, ahora es una población con trabajo no adecuado (autor R Correa), No hay el cargo de responsable de poblaciones Vulnerables en la ONU, lo arreglo creando un puesto inservible para el país y lo pago millones con dineros de los Ecuatorianos ( autores R Correa y Moreno). Esto que podemos seguir sacando a relucir como emblemáticos de los procedimientos de fraude y corrupción, fue un acomodo de conceptos éticos y morales, de conductas y de bolsillo beneficiando a unos pocos, y trastocó todos los parámetros de control y manejo del presupuesto del Estado y de reglas del buen vivir de la moral Pública, ¿Cuál es la solución? que estos corruptos sepan que el Estado no es su casa¡¡ que los dineros públicos pertenece a todos los ecuatorianos, que si llevaron un dólar ( o millones de dólares como se robaron los Autores) debería ser devuelto. ¿cómo arreglar? metiendo a la cárcel a todos los ladrones con lo cual estarían pagando sus fechorías y también obligándoles a devolver lo robado, para resarcir al Estado afectado por todos estos ladrones.

  2. Por favor no hablemos de valores, pongamos en práctica todos los dias, los niños más observan que escuchan. La basura se recoge en casa primero y luego se ayuda al vecino, asi de simple. O árbol torcido jamás se endereza, es decir a una persona adulta, es casi imposible cambiarle sus hábitos. Asi como la semilla crece en tierra fertil, asi el infante necesita de una familia con principios, para cuando sea adulto no se le castigue con multas o quitarle la libertad que es lo más preciado que tiene un ser humano.

  3. Totalmente cierto, no es casualidad entonces que aquellos gobernantes pusieran dentro de su diana 🎯, entró otras cosas a la educación moral y cívica, quitando la de los contenidos académicos en escuelas y colegios. Su genial idea quizá pretendía q generaciones nuevas q nunca leyeron este capítulo en el Escolar Ecuatoriano o en la LNS, no pudieran tener idea de lo cochino y nefasto de sus actos.

Deja un comentario

Your email address will not be published.

*

Las últimas de

×
Ir Arriba