Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

¿Qué es ser pobre en el Ecuador?

en Columnistas/Influencers4P por

La semana pasada, en el programa Castigo Divino de Luis Eduardo Vivanco, el ministro de Economía y Finanzas, Richard Martínez, explicó brevemente las opciones que están manejando en el Gobierno para poder avanzar en la focalización del subsidio a los combustibles. Una de esas opciones, dijo, es cruzar información de distintas fuentes a fin de conocer el nivel socioeconómico de quienes consumen gasolina. También dijo que se podría eliminar el subsidio para autos con avalúos a partir de cierto monto, y puso como ejemplo $45.000. Posteriormente, alguien en el público le preguntó: “Con la mano en el corazón, ¿usted cree que un auto de $45.000 es de pelucón?”. A lo que el ministro contestó: “No sé si de pelucón, pero de una persona que tiene ingresos para no recibir subsidios, sí”.

Algunas cifras provenientes del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) dan sustento a esa respuesta. La primera es el ingreso mensual de un hogar tipo de cuatro miembros y 1,6 perceptores del salario básico unificado (SBU). En la actualidad un hogar como ese percibe ingresos de $735,5 mensuales (incluyendo sobresueldos). Si bien con ese nivel de ingresos ese hogar puede cubrir el costo de la canasta básica (compuesta por 75 productos de distintos rubros, como alimentación, vivienda, vestimenta, educación, salud y otros), que actualmente está en $715,1 mensuales, claramente no está en capacidad de adquirir un auto de $45.000. De hecho, para llegar a juntar ese valor esa familia debería ahorrar durante 61 meses, es decir, cinco años, todo su ingreso sin gastar un solo centavo (dejando de lado, para efectos de este ejemplo, la opción del crédito bancario, que de todas formas en el caso de los vehículos no suele ser a plazos mayores a cinco años). Un auto de $45.000, por lo tanto, está fuera del alcance de los hogares que en la estadística pública se utilizan como casos de referencia.

Y eso no es todo, ya que los miembros de ese hogar tipo con ingresos mensuales por $735,5 están en una situación mucho mejor que una cuarta parte de la población nacional. Según el INEC, el 23,9% de la población del Ecuador tiene ingresos inferiores a la línea de la pobreza, que a septiembre de este año (última información disponible) era de $85 mensuales (o $2,8 diarios). Es decir, los miembros del hogar tipo, para quienes un auto de $45.000 ya es inaccesible, no constituyen, ni mucho menos, la población más vulnerable del país, ya que sus ingresos per cápita ($184 mensuales) superan en más del doble a los de una persona pobre. Es más, según el mismo INEC, el 8,7% de la población nacional (casi un millón y medio de personas) está en situación de pobreza extrema, es decir, tiene ingresos mensuales menores a $47,9 (cuatro veces menores que los del hogar tipo, cuyos miembros deberían ahorrar todo su ingreso durante cinco años para poder comprar un auto de $45.000). Cabe mencionar que desde 2015 la tasa de pobreza se ha estancado alrededor del 25% de la población y la de pobreza extrema en torno al 9%.

Por tanto, si bien una persona o un hogar con acceso a un auto de $45.000 puede no ser millonario, claramente tampoco pertenece al sector más desfavorecido de la población ecuatoriana. En ese sentido, si el primer objetivo de una política de redistribución (como son los subsidios) debe ser favorecer a los más vulnerables, el umbral para que un auto pague el precio real de los combustibles no debería ser $45.000, sino mucho menor. Al fin y al cabo, para un hogar cuyos miembros sobreviven con algo menos de tres dólares diarios, un auto de $20.000 o $15.000 ya luce inaccesible, ni se diga para el millón y medio de ecuatorianos cuyos ingresos no llegan ni a dos dólares diarios. Y si aquellos que sí pueden comprar un auto de esos valores creen que el Estado debe seguir pagando una parte del combustible que consumen, entonces la pelea para eliminar (o al menos focalizar) los injustos y regresivos subsidios a los combustibles está perdida desde ya.

José Hidalgo Pallares es economista. 

10 Comments

  1. Si todos los que tenemos la obligación ciudadana de pagar el impuesto a la renta, lo haríamos con gusto; si de por medio nos entregarán un combustible de buena calidad y a precio razonable, es decir, sin subsidios. Creo que la recaudación fiscal crecería exponencialmente y sería más que suficiente para alcanzar los niveles de ingresos esperados por el Estado.
    Todo ciudadano que tenga la necesidad de abastecerse con combustible, tendrá que estar registrado como cumplido en cuanto al tributo «impuesto a la renta» y recibirá un combustible a precio «razonable». Pero el que no registre la obligación, si podrá adquirir el combustible, no faltaba más, pero a un precio de castigado. Ahí está el detalle, ya veran como todos los que ahora no pagan o no presentan liquidaciones lo harán en forma expedita y muy a tiempo.
    Lo que planteo, es una política muy simple «dando y dando» y haciéndonos ciudadanos de calidad con responsabilidad. Esto de focalizar los combustibles, podría ser el comienzo de unos nuevos ricos tipo «sapos» que de por sí hay a montones.

  2. El tema de los subsidios a los combustibles es uno de los más sensibles y se evidenció el pasado octubre con la explosión de la inconformidad social por su eliminación. Focalizarlos de manera justa parece una tarea muy compleja pero necesaria debido a la crisis económica actual. No se debería subsidiar a particulares para que utilicen sus vehículos ya sea de 10 mil o 100 000 mil dólares, únicamente se debería priorizar que aquellos vehículos motorizados utilizados en sectores productivos que necesiten combustible para funcionar obtengan algún tipo de subsidio, esto luego de analizar si al no hacerlo se elevarían los costos significativamente afectando el precio final que se ve incrementado para el consumidor promedio. En definitiva es un tema prioritario que debe atenderse ya y la sociedad debe entender que el Estado no está para dar todo gratis.

  3. De acuerdo al tema del subsidio de la gasolina el economista José Hidalgo comenta que antes de manisfestar esta reforma se analizó que una familia pobre no se va a ver afectada por esta decisión ya que los ingresos económicos llegan a las $2 diarios a contrario de una familia que su salario llega a ser el doble o el triple, y puede asi obtener un vehículo costoso poniendo el ejemplo de un auto de $45000 siendo de esta forma injusto que se le subsidie la gasolina ya que puede solventar con los gastos que acarrea su vehículo por lo tanto al subsidiarse la gasolina ese dinero irá para aportar la economía del país, pero de igual manera no debemos olvidar que en nuestro país existe una cantidad elevada de personas que perciben un salario justo para mantener a su familia y aunque crean que al quitar el subsidio de la gasolina no afecta estas personas pues si lo hace ya que todos los articulos aumentan de precio y así la economía de estas familias se verá afectada.

  4. Si todos los que tenemos la obligación ciudadana de pagar el impuesto a la renta, lo haríamos con gusto; si de por medio nos entregarán un combustible de buena calidad y a precio razonable, es decir, sin subsidios. Creo que la recaudación fiscal crecería exponencialmente y sería más que suficiente para alcanzar los niveles de ingresos esperados por el Estado.
    Todo ciudadano que tenga la necesidad de abastecerse con combustible, tendrá que estar registrado como cumplido en cuanto al tributo «impuesto a la renta» y recibirá un combustible a precio «razonable». Pero el que no registre la obligación, si podrá adquirir el combustible, no faltaba más, pero a un precio de castigado. Ahí está el detalle, ya veran como todos los que ahora no pagan o no presentan liquidaciones lo harán en forma expedita y muy a tiempo.
    Lo que planteo, es una política muy simple «dando y dando» y haciéndonos ciudadanos de calidad con responsabilidad. Esto de focalizar los combustibles, podría ser el comienzo de unos nuevos ricos tipo «sapos» que de por sí hay a montones.

  5. Es de admiración la forma como un cierto grupo de ciudadanos ecuatorianos viven del cuento.

    Así como también es admirable que el ministro Martínez, quien antes defendía a los pobres, ahora quiere sacarles hasta los ojos, bueno no es solamente el, pero los políticos vagos y mentirosos, aquellos denominados del siglo XXI.

    Desafortunadamente en Ecuador la gente se acostumbró a vivir del cuento, es más fácil ser ladrones, traficantes, crimínales, porque toda esta sátrapa goza de privilegios, cosa que un humilde trabajador no lo puede lograr, su salario mínimo vital no le permite.

    No tengo la menor idea de que sirven los asistentes de los ministros, más los veo como chupa medias y vividores del erario nacional.

    No soy político, pero vivo la realidad de un país en marcha, donde a más de trabajo para sus ciudadanos, existe leyes y obligaciones, TODA PERSONA QUIEN TRABAJA, ESTA EN LA OBLIGACION DE DECLARAR SUS INGRESOS.

    ES ASÍ COMO EL PAGO DE IMPUESTOS PERMITE A SUS CIUDADANOS, SERVICIO MÉDICO, EDUCACIÓN GRATUITA HASTA COMPLETAR LA SECUNDARIA, CARRETERAS DE PRIMER ORDEN, BIENESTAR Y SEGURIDAD.

    Me preguntó si alguna vez el ministro se ha enterado de cuál es la cantidad de casas y automóviles en el país?.

    Todo ciudadano quien posee casa y auto en Ecuador, está en posibilidades de pagar un precio justo por sus pertenencias.

    Mirando el periódico me informó que un vehículo SUV año 1998 cuesta alrededor de 15.000 dólares, pero ese mismo vehículo paga de matrícula 20 dólares, acaso por viejo, pero el mismo auto modelo 2015 en adelante paga más de 600 dólares anuales.

    Un vehículo es un vehículo, personalmente creo que el precio de la matrícula si fuese unificada y todos los vehículos paguen unos 100 dólares anuales por la matrícula, sería de mucha ayuda para el gobierno glotón de Moreno. De igual forma sería con los impuestos prediales, a no ser que se quiera mantener de la forma que lo hizo Correa, casa de sobre 250.000 dólares y el muy pillo paga o pagaba 35.00 anuales de predial.

    Ministro Martínez, es más conveniente vender al volumen que al granel.

  6. Mi vehiculo cuesta, nuevo, alrededor de 25500 dolares y yo considero que NO debo recibir subsidios por la gasolina. Y si con el cuento de la pobreza alguien con vehiculos similares sigue exigiendo subsidios, es un pobre de espiritu, de patriotismo y de etica, pero no de plata.

    A proposito de la «pobreza de espiritu», me gustaria hacer una reflexion sobre el mal uso del termino «pobreza» en este pais. Todo politico se agarra de que va a «trabajar por los pobres» y enseguida gana simpatizantes. Quien no mencione «pobres» en su discurso, esta perdido. A esto hemos llegado como sociedad, pues la palabra se usa a conveniencia, pero pocos saben realmente lo que es ser pobre. Yo conozco muchos que tienen mas que yo y, mientras me considero contento (o al menos satisfecho) con lo que tengo, los que menciono se quejan de que solo «viven por no ser soberbios» o que estan «viviendo como cuando tu eras pobre». Esa maldita costumbre no nos conviene como pais porque nos hace pauperrimos como sociedad. Por ahi hay quienes tienen varias casas y hacen todo para pagar menos pensiones en el colegio privado, pasandose de pobres (la viveza tipica). Creo que nos falta madurar como sociedad y aprender a pagar lo que cuesta. Con eso de pronto se puede apoyar a los que son realmente pobres.

    Queremos seguridad, pero gratis. Buenas vias, pero gratis. Buen combustible, pero subsidiado. Educacion de calidad, gratis. Salud de calidad, gratis. Fronteras seguras, gratis. Parques, gratis. Museos, gratis. Si bien hay cosas que el Estado nos debe garantizar (para eso pagamos impuestos), es hora de reflexionar que no todo puede ser gratis. Voy a algunos museos y no tienen ni para papel. Me pregunto cuanto se podria hacer si pagaramos al menos un par de dolares por la entrada. No puede ser que muchas vias se esten deteriorando porque, como no pagamos ni 50 centavos para circular, ya no hay para el mantenimiento de las mismas.

  7. este articulo es por gusto. si el dueno del carro de 45k$ deberia pagar una gasolina sin subsidio. el que no tiene carro va comprar su gasolina con subsidio y venderlo a medio subsidio al dueno del carro de 45$. en buena hora para el sin carro. una forma, el subsidio anual se podria pagar en la matricula proportionalemnte a la potencia del carro. lo que se podria criticar por el que maneja poco paga mas, el que maneja mucho paga menos. hacemos un juego dividimos el subsidio de los combustible por el numero de los carros matriculados +/- 3400 milliones US$ divido por 2 400 000 vehiculos da 1400 $ por vehiculo ano. sorpresa es una cifra manejable, sugerencia el 30% de los vehiculos menos potentes siguen con el subsidio, el 30% de los vehiculos mas potentes asumen el subsidio del primer grupo y el 40% restantes pagan el subsidio. el unico argumento que va en contra este subsidio es que con esta sistema no se evita el contrabando, y eso no es correcto hasta inaceptable.

  8. Yo soy un profesional, que no nació en cuna de oro, y tuve que esforzarme y trabajar para llegar a comprarme mi auto de $45.000. No fue suerte, ni tampoco mis activos llegaron de la nada. Me siento afortunado de haber tomado las decisiones adecuadas en su momento y haber elegido “estudiar y trabajar” antes que desperdiciar el tiempo en otros temas. El subsidio debe ser para las personas que menos tienen, definitivamente. Lo malo de todo este juego de criterios es que están envueltos en un velo de corrupción y sapería de algunos políticos. Ese fue el contexto de octubre: corrupción y oportunismo. Ese es el problema de fondo

  9. Y que decir de los que tienen colección de autos clásicos, que su valor supera los $50.000.
    Pero le disfrazan regalando a sus familiares directos.
    Estos vivisimos disimulan su apetito voráz por el dinero fácil y además exigen exoneraciones tributarias y que los subsidios continuen secula seculorum.
    Como pueden identificarse como ecuatorianos, servidores o exservidores públicos cuyos autos sobrepasan los 200,000 dolares y hacen un gesto de aprobación al levantamiento indigena. A mi en lo personal me daria verguenza, llamarle compatriota a una persona que sobrevive con 1.60 dolares diarios, mientras yo disfruto de mi dinero inescrupolosamente obtenido por mis contactos políticos.

Deja un comentario

Your email address will not be published.

*

Las últimas de

×
Ir Arriba