Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

Las cuentas fiscales tiñen de rojo la sociedad

en Columnistas/Influencers4P por

Las cuentas fiscales de 2019 concluyeron el año con la exacerbación de las angustias que día a día agobian al Tesoro Público. Las vacías arcas públicas apenas saciaron su sed con el in extremis desembolso del FMI y otros arbitrios para en forma mínima cubrir con insuficiencia las obligaciones estatales de fin de año. Como siempre, la mayoría de la sociedad estuvo inconsciente de estas realidades.

Los ingresos del presupuesto a diciembre fueron de $19.866 millones, 2 por ciento inferiores a los de 2018. Los ingresos tributarios por $14.477 millones fueron 3,5 por ciento menores que en 2018, al acusar el impacto de una economía en decrecimiento y de las nocivas consecuencias del octubre negro de 2019. Al considerar los ingresos efectivos al Tesoro, los recaudos por impuesto a la renta decrecieron 4,3 por ciento y por IVA fueron menores en uno por ciento.

Los gastos devengados del presupuesto a fines de 2019 alcanzaron los $24.272 millones, uno por ciento más que 2018. Los gastos corrientes crecieron 8,8 por ciento entre 2019-2018 al incluir el pago del 40 por ciento de las pensiones al IESS, sin este valor, el gasto corriente aumentó 0,4 por ciento. En el mismo período, el pago por sueldos se redujo 1,6 por ciento y por bienes y servicios 5,9 por ciento. En cambio, el pago por intereses de la deuda pública aumentó en $314 millones; esto es, el 10,4 por ciento. La inversión pública al excluir las transferencias a los GADs, disminuyó el 43,8 por ciento, con el consecuente impacto en la actividad económica.

La diferencia entre los $19.866 millones de ingresos y los $24.272 millones de gastos, configuró un déficit de $4.406 millones, aunque el saldo rojo real fue de $5.204 millones, al considerar los ingresos efectivos a la caja pública; al excluir $798 millones que figuran como ingresos por la amortización de las ventas anticipadas de petróleo, lo cual es solo un registro contable. El déficit es todavía mayor al incluir el déficit de la cuenta CFDD de importación de derivados, valor que debe considerarse como gasto público. Para el gobierno el déficit fue de $4.043 millones, al considerar los ingresos devengados y no los efectivos, lo cual es un error conceptual reñido con la gestión universal de las finanzas públicas.

Las elevadas necesidades de financiamiento fueron de alrededor de $14.000 millones, conformadas por el déficit, amortizaciones de la deuda pública, CETES y deuda flotante (información hasta noviembre), otros pasivos, etc. Estas necesidades de financiamiento se cubrieron con préstamos por $3.799 millones de los organismos multilaterales (FMI, BID, CAF, BM) y gobiernos. También se emitieron bonos basura a altas tasas de interés por $4.125 millones. Se emitió deuda interna por $2.002 millones. Es necesario tener presente que existen diferencias entre los registros de la deuda pública de los boletines de deuda y los de la ejecución presupuestaria del Ministerio de Economía y Finanzas.

Como los dólares no alcanzaron para salir de los apuros fiscales, se acumularon atrasos en el pago de obligaciones por $1.804 millones. Entre éstas: atrasos en el pago de bienes y servicios por $355 millones, no pago del $544 millones por el 40 por ciento de las pensiones y otras obligaciones con el IESS, atraso en el pago de las transferencias a los GADs por $356 millones, no pago de obligaciones por gastos de inversión por unos $326 millones. Además de la renovación de CETES, el Estado tuvo que emitir unos $300 millones adicionales de este instrumento.

Además del millonario y tortuoso andar por los caminos para cubrir las necesidades de financiamiento del presupuesto público, también se acudió al arbitrio de trasladar el pago de los sueldos del mes de diciembre a los primeros días de enero de 2020, aunque en las cuentas se reflejan estos pagos como realizados en diciembre, si esto hubiese ocurrido la caja pública habría terminado vacía, no con los $929 millones de saldos del Tesoro al 31 de diciembre. Recordemos también, que como parte del financiamiento del presupuesto de 2020 se incluyeron $2.268 como supuestos saldos disponibles al término de 2019, hecho tempranamente desmentido por la realidad.

Cabe anotar que, de los $5.732 millones de créditos previstos para 2019 provenientes de los organismos multilaterales, gobiernos y otros, sólo ingresaron $3.799 millones. No fluyeron los restantes $1.933 millones, entre éstos unos $407 millones de gobiernos, $426 millones del Banco Mundial, $382 millones del BID, unos $675 millones de otros organismos como el BEI (Banco Europeo de Inversiones). Aunque existe información poco clara, confiable y sólida, se asume que por falta de ejecución de los proyectos no fluyeron algunos créditos atados a los mismos.

Cuando se aprobó el presupuesto de 2019, era evidente que los ingresos tributarios estaban sobreestimados al considerar los mismos ingresos de 2018 en los se efectuó la remisión tributaria, también se alertó sobre la generosa previsión de los ingresos petroleros. Estos y otros factores, manifestados hace un año, elevarían el déficit a los $5.000 millones, por tanto, el déficit de $3.600 millones previsto era irreal. Hoy, las cifras demuestran la liviandad con la que se manejan los números fiscales.

Ante este auténtico y millonario relato de la magnitud del déficit público y cuantiosas necesidades de financiamiento, basta el sentido común para inferir la inviabilidad fiscal del país. Al pretender matizar esta realidad con arbitrios poco serios y ausencia de rigor y transparencia en la gestión de las finanzas públicas, se contribuye desde el Estado a la inconsciencia colectiva sobre los nocivos efectos para la sociedad del inmenso y negativo saldo fiscal que tiñe de rojo toda la sociedad.

Es obligación del gobierno del Estado ser absolutamente transparente y técnico en la gestión de las finanzas públicas, al tiempo de emprender un riguroso proceso de pedagogía sobre la realidad fiscal y económica del país, encaminado a su cabal comprensión por las mayorías y élites de diverso cuño, a fin de alcanzar los acuerdos que viabilicen la consecución del superávit público y de las urgentes reformas económicas que conduzcan al crecimiento de la economía, creación de empleos y reducción de las desigualdades y pobreza.

Jaime Carrera es economista.

17 Comments

  1. La proforma refleja un déficit de $ 3.384 millones, producto de ingresos por $ 22.516 millones y gastos por $ 25.900 millones. Se consideran $ 2.418 millones de ingresos petroleros, más $ 788 millones de ingresos petroleros y por venta de derivados incluidos como ingresos por transferencias corrientes, lo cual no es correcto.
    Es conocido que la suma del déficit más las amortizaciones de la deuda y otros pasivos constituyen las necesidades de financiamiento. Estas, según el Gobierno, son de $ 6.665 millones, cifra mal calculada, pues, según los mismos datos, no incluye las cuentas por pagar y otros pasivos. Al hacerlo, estas necesidades alcanzan los $ 8.900 millones. Como el déficit real es de $ 4.904 millones, las reales necesidades de financiamiento serían de $ 10.456 millones (

  2. Las vacías arcas públicas apenas saciaron su sed con el in extremis desembolso del FMI y otros arbitrios para en forma mínima cubrir con insuficiencia las obligaciones estatales de fin de año. Los ingresos del presupuesto a diciembre fueron de $19.866 millones, 2 por ciento inferiores a los de 2018. Los ingresos tributarios por $14.477 millones fueron 3,5 por ciento menores que en 2018, al acusar el impacto de una economía en decrecimiento y de las nocivas consecuencias del octubre negro de 2019. Al considerar los ingresos efectivos al Tesoro, los recaudos por impuesto a la renta decrecieron 4,3 por ciento y por IVA fueron menores en uno por ciento.
    Los gastos devengados del presupuesto a fines de 2019 alcanzaron los $24.272 millones, uno por ciento más que 2018. Los gastos corrientes crecieron 8,8 por ciento entre 2019-2018 al incluir el pago del 40 por ciento de las pensiones al IESS, sin este valor, el gasto corriente aumentó 0,4 por ciento. La inversión pública al excluir las transferencias a los GADs, disminuyó el 43,8 por ciento, con el consecuente impacto en la actividad económica. El déficit es todavía mayor al incluir el déficit de la cuenta CFDD de importación de derivados, valor que debe considerarse como gasto público.

    • La forma en que la política fiscal afecta al empleo es un tema complejo, por lo que es necesario sopesar cuidadosamente los efectos de incentivo y desincentivo que conlleva la intervención del sector público. Por ejemplo, un sistema de prestaciones por desempleo bien diseñado no solo brinda una importante red de protección a la población, sino que, además, permite a los trabajadores dedicar más tiempo a la búsqueda del empleo más productivo.

  3. Este artículo es muy revelador en cuestión de cifras económicas que reflejan la realidad del país . La mayor parte de la sociedad no tiene conocimiento de que sucede en el Ecuador por falta de interés o diversas situaciones , el estado no ha sido lo suficientemente transparente con la mencionada situación y al pasar los años el déficit fiscal va empeorando debido a que el país se va endeudando cada vez más con créditos que sirven para cubrir otros gastos pero no tenemos la capacidad de pagar todo esto lo cual empeora nuestra situación y el gobierno debe tomar cartas en el asunto para dar soluciones efectivas que equilibre y mejore nuestra economía

  4. Estos son los datos que a todos los ciudadanos nos llena de intriga sin poder hacer nada, seguimos en la misma ignorancia y convirtiendo a nuestro Ecuador en un pais lleno de mucha corrupcion ya sea de una manera social, politica o en este caso Economica .Qué poca sinceriad al tener al pueblo como personas ignorantes. que falta de consciencia de la administración pública, del presidente y de sus altos funcionarios. El Lic Moreno va a dejar a otro candidato el proximo año un pais lleno de muchas deudas.

  5. Los datos oficiales sobre las cuentas fiscales de Ecuador lucen, a primera vista, alentadores, de acuerdo a un informe de la firma Torino Capital. El déficit acumulado de los primeros dos trimestres de 2018 se redujo significativamente, registrando USD 761 millones – 0,74% del Producto Interno Bruto estimado-, 64,5% menos que lo acumulado durante el primer semestre de 2017 y 81,0% inferior a lo registrado en la segunda mitad del año pasado. Los resultados del déficit primario fueron aún más positivos: durante el primer trimestre de 2018, el país registró un déficit de USD 66 millones y, de hecho, alcanzó un superávit de USD 727 millones entre abril y junio.
    La mejoría en las cuentas fiscales responde tanto a mayores ingresos como a menores egresos, indica Torino Capital. Las cifras del primer semestre reflejan un incremento de 4,8% en el ingreso fiscal interanual y una reducción de 6,5% en el gasto.

  6. El nivel de endeudamiento no es lo relevante. Lo relevante es la contribución marginal del dolar adicional de endeudamiento al desarrollo de la economía comparado con el costo del dolar adicional de endeudamiento. En términos muy básicos, la deuda es sostenible si la tasa de crecimiento de la economía es mayor que la tasa de interés real de la deuda. Un costo de endeudamiento que ronde el 7-10% y una inflación de alrededor del 2% (internacional) implica que la economía debe crecer al 5-8% anual para que la deuda sea sostenible. Esos son los números en los que debemos fijarnos.
    Emitir $700 millones en bonos es, sin duda, muy poco para resolver los problemas de financiamiento del presente año.

    El costo de la deuda es un promedio de la deuda existente. El endeudamiento con China es muy minoritario como para jalar el promedio hacia arriba. El 5.6% que se calcula en el 2013 significa que hay deuda que paga un tipo de interés por encima de ese valor, y deuda que paga interés por debajo de ese valor.

  7. me gusta mucho su articulo ya que tengo pensando en que Presidente Moreno tuvo una confianza en el mundo empresarial llego de que el gobierno este con élites económicas y burbujas sociales, por lo que hicieron notar la soberbia gerencial y a esto tuvo una creatividad falsa de marcha política y económica en el país.
    la política redujo el debate y fue sustituido por la mezquindad. el ecuador necesita un presidente que contribuya a la eliminación de mensajes populistas, priorice encima de idiologias que sirva de puente positivo para el ecuador. esto incluye la veracidad del presidente y el compromiso para tener grandes acuerdos como muchos países subdesarrollados que implicaron eliminar la desigualad, la educación, y el desempleo, para generizar hacer un país con un presidente leal y comprometido, y que cada decisión sea por el bienestar de todos los ecuatorianos y no crear frustraciones en cada uno.

  8. Estos son los datos que nos llenan de desesperanza. Seguimos sin rumbo y convirtiéndonos en expertos maquilladores. ¡Qué poca seriedad de la administración pública, del presidente y de sus altos funcionarios! El problema es que, a este paso, los votantes el próximo año lamentarán la pésima gestión de Moreno y como castigo nos dejarán en manos de algún otro populista.

  9. El licenciado Moreno confió en el mundo empresarial y lleno’ el gobierno con élites económicas habituadas a burbujas sociales y exhibieron una soberbia gerencial con respecto de los problemas que heredaban y como consecuencia leyeron erróneamente la marcha política y económica del Ecuador.
    La clase política menos prepararda y más intolerante redujo el debate a oscuros convenios donde el argumento fue sustituido por la mezquindad.
    El pais necesita un presidente que contribuya a desactivar los mensajes populistas, priorice el interés general por encima de idiologias y sirva de puente entre ecuatorianos.
    El presidente necesita poner sobre la mesa ,propuestas para grandes acuerdos sobre la lucha contra la desigualdad ,reforma educativa, crear puestos de trabajo.
    Cualquier decisión que se tome fuera de acuerdo esta’ condenada a fracasar y a crear más frustración.
    El presidentte Moreno sabe que se enfrenta a la oposición más beligerante pero su mayor adversario estara’ en sí mismo, sino toma las medidas que requiere el Ecuador..
    En este caso, habra’ desaprovechado de haber sido el presidente que dejo’ atrás a su ex socio que tanto daño causo’ al Ecuador.

  10. Estos son los datos que nos llenan de desesperanza. Seguimos sin rumbo y convirtiéndonos en expertos maquilladores. ¡Qué poca seriedad de la administración pública, del presidente y de sus altos funcionarios! El problema es que, a este paso, los votantes el próximo año lamentarán la pésima gestión de Moreno y como castigo nos dejarán en manos de algún otro populista.

  11. Me sorprende, pero que bueno, que está información ocultada por los medios de información empiece a salir a la luz.
    La ciudadanía en general no sabe esto, por el mismo periodismo pautado que omite informar este tema, y se limita a decir que la deuda es «culpa de Correa».
    Ojalá este artículo no sea eliminado por el gobierno nefasto, irresponsable, inepto y corrupto.

    • Los datos revelan la falta de seriedad por parte del Estado sobre los números fiscales que, en la práctica, son mucho más críticos de lo que se ha querido hacer que la sociedad crea. El déficit fiscal se profundiza año tras año debido a la creciente necesidad de créditos para cubrir gastos y la incapacidad de cumplir con los pagos de financiaciones anteriores. Efectivamente esta situación es ignorada por la mayoría de la sociedad, quizá por desinterés, o quizá porque creen que se están tomando medidas efectivas que solucionen esta situación a corto plazo. El Estado debe ser claro con sus mandantes y con entidades crediticias frente a esta situación, debe tomar medidas que den rumbo nuevamente a la economía nacional, que creen empleos y disminuyan desigualdades y debe hacerlo ya.

  12. Habrá chance de que el Economista Jaime Carrera pueda ser Ministro de Economía y Finanzas? Sería un estupendo Ministro!!! Soñar no cuesta nada….

  13. Esta falta de transparencia, se refleja en las declaraciones de la Artola, manifestando que no sabe si el crecimiento va a ser negativo, o positivo cuando todos sabemos que la economía está estancada, paralizada, no tiene oxígeno, y sostiene que no se va a cumplir con las proyecciones anunciadas. Esta forma de manejar la economía del país no solo que es una mayor corrupción, sino que los funcionarios se especializan en esconder, cambiar, maquillar, malversar, y tergiversan los conceptos. Los fondos públicos son utilizado y registrados como les da la gana para que el común del pueblo no vea como el gasto público no disminuyó y sigue la masa salarial burocrática afectando a un manejo correcto del presupuesto. No se paga a tiempo lo que se adeuda (IESS, ISFA. GADS) es otro mal que les enseño el nefasto Correa, sino acordémonos de los fondos del terremoto, se gastó en todo lo que adeudaba a proveedores, se pegó el lloro en terreno, se puso camisetas verdes y comenzó a repartir como su ofrenda a las necesidades inmediatas, lo que el pueblo de Quito donó para los hermanos de la costa. No le importó que escuelas estaban destruidas, que la gente viva en carpas, que el agua no llegue a la población, es decir en pocas palabras la lágrimas de cocodrilo son de triste recordación de todo lo vivido. ¿Cómo cambiar estas prácticas corruptas? el licenciado se comprometió con la cirugía mayor, y en estos 3 años de gobierno todo el país está en terapia intensiva y las arcas fiscales cero dólares, y los colchonbank 0 dólares porque el 65% es población desempleada y en pobreza absoluta, y los 250.000 empleos por año, que ofreció en EL APAGÓN INCLUIDO, no ha creado ni uno a la fecha…. Y el primero va hacer el de la Ivonne Baki……

Deja un comentario

Your email address will not be published.

*

Las últimas de

×
Ir Arriba