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Octubre: el informe hemipléjico de la CIDH

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La CIDH publicó, este 14 de enero, su informe sobre la situación de los Derechos Humanos en Ecuador, tras las jornadas aciagas de octubre. Formalmente es un rompecabezas: si se revisa bien, en ese documento figuran los hechos y los protagonistas de los 11 días que marcaron el 2019. Sin embargo, la CIDH no arma el rompecabezas. Sus piezas están dispersas y no hay ilación alguna entre premisas, diagnósticos, consideraciones, testimonios y conclusiones. Así todos los actores, salvo el Estado, pueden armar el rompecabezas a su gusto. La prueba: los líderes indígenas ven en ese informe la ratificación de sus tesis.

¿Por qué le va mal al Estado? Aquí intervienen dos elementos. Uno de doctrina, fácilmente identificable. Y otro, difícil de probar, que responde básicamente al prurito de lo políticamente correcto. La CIDH, como otros organismos internacionales, fiscaliza los Estados. Si hubo desmanes, conmoción, altercados, heridos y, peor, muertos, irremediablemente el Estado será el responsable. Este informe es el resultado de ese reflejo inscrito en la visión y en la misión de ese tipo de organismos. Así funcionan. Y eso explica la falta de sindéresis de un informe cuya redacción no da cuenta de una comisión que vino, vio, oyó, constató y se fue habiendo reconstruido un panorama global y cierto de lo que ocurrió. El uso de los verbos en condicional produce la sensación de una película a mitad de camino entre la ficción y el documental. En todo caso, la CIDH produce un relato de cuya verosimilitud no se hace cargo.

El Estado es el acusado no solo por doctrina: hay evidentemente hechos señalados que fueron cometidos por sus agentes y que la comisión pide que sean investigados. La lista es larga y es conocida: afectaciones a la integridad personal, desproporcionado uso de la fuerza, 1340 heridos, agresiones en las zonas de paz, detenciones arbitrarias, agresiones policiales contra periodistas, 19 personas que perdieron la visión, 11 muertos…  La controversia no está ahí. Está en que mientras la Comisión usa la lógica para señalar al Estado, circunvala en forma inmisericorde para decir que dos y dos son cuatro. Y no lo dice. Un ejemplo: el informe recoge la versión que dieron los movimientos sociales y las organizaciones indígenas según la cual “su ánimo era manifestarse en forma pacífica”. Luego se lee que “inicialmente las movilizaciones habrían transcurrido de manera pacífica, aunque afectando el tránsito y el abastecimiento de productos a varias ciudades”. Es decir, fueron afectaciones que se dieron con violencia. Pero los comisionados no lo consignan. Luego se lee que “de acuerdo con la información brindada el sector floricultor habría sufrido un impacto que llegaría a 20 millones de dólares, resultado que contabilizaría perjuicios con el pago de peajes para evitar la destrucción de la carga, así como el transporte aéreo de la misma”. En claro: las movilizaciones no fueron pacíficas desde el inicio y ese hecho corre por cuenta de comunidades indígenas. Hay que inferirlo porque el informe no lo registra.

Otro ejemplo: lo sucedido en el Ágora de la Casa de la Cultura. La versión sobre si los periodistas fueron retenidos o secuestrados por la dirigencia indígena es digna de un guión surrealista: “(…) sin embargo de que algunos periodistas reconocieron que no fueron retenidos, otros entrevistados insistieron en decir que interpretaron como detención el hecho de que les habrían solicitado realizar transmisiones en vivo desde el lugar”. La CIDH se empantana para explicar hechos que están filmados y cuyas víctimas hablaron de secuestro: no solo les obligaron a transmitir sino que les impidieron salir de ese recinto. Los indígenas en esa visión son siempre víctimas; no pueden ser victimarios.

Así, por doctrina o por prejuicio, el informe de la CIDH es hemipléjico porque señala solo al Estado como violador de Derechos humanos. Como si la dirigencia indígena y otros grupos no los hubieran violado abiertamente. Es verdad que los comisionados señalan los “perjuicios económicos y materiales sufridos tanto por el Estado, en particular en infraestructura estratégica, cuarteles de la policía y una base militar, así como por algunos de los sectores económicos productivos del país y medios de comunicación, como consecuencia de la acción violenta de grupos”. También registra actos hostiles y afectaciones “por acciones violentas sufridas por agentes del Estado que podrían constituir delitos, como el disparo de armas caseras y bombas incendiarias, el secuestro de 430 militares y 202 policías, muchos de los cuales sufrieron abusos, inclusive mujeres policía sufrieron abusos sexuales”. Pero no recoge, como debería porque se trata de un informe de lo que ocurrió, los señalamientos sobre los responsables de esos delitos. Sorprende, igualmente, que cuando se refiere a las acciones que hay en la Fiscalía contra dirigentes indígenas, lo haga en el marco de la criminalización de la protesta. No se refiere a la acción legítima de un Estado que -en el marco de los deberes que le reclama- debe investigar, juzgar y sancionar a los responsables de los actos de violencia. A todos.

El informe de la CIDH prueba, con creces, a qué punto el enfoque de los organismos internacionales indispensables como la CIDH, porque velan por los Derechos Humanos, está desfasado. Los eventuales violadores de Derechos Humanos no están solo en el Estado. Y si bien, el control mayor debe hacerse sobre los aparatos oficiales que tienen el uso exclusivo de la fuerza, no se puede solapar la violencia de aquellas organizaciones sociales o políticas que desnaturalizan el legítimo derecho a la protesta y pretenden, al calor de las refriegas callejeras, imponer su modelo. O atentar, usando la violencia, contra gobiernos democráticos legítimamente elegidos. Este particular ni siquiera es evocado en este informe.

Foto: El Telégrafo. Esmeralda Arosemena, presidenta de la CIDH.

 

21 Comments

  1. La culpa no solo es de los Indigenas que entraron a Quito pateando al perro y sometiendo a todo un pais y gobierno a palazos. Lo vergonzoso fue tambien la actuaccion debilucha y pusilanime de la FFAA y policia. 430 militares retenidos por un monton de indios con palos, no se si reir o llorar. La respuesta militar y policial pudo haber sido mucho mas contundente. Si vargas convoca a formar un ejercito de indios, estamos jodidos xke ya vimos ke les ganaron una batalla urbana al ejercito regular y policia. Se tomaron la capital y otras ciudades importatntes. La amenaza de los indios es de temer y deberia ser arrancada desde la raiz…y el lider de toda esa tremenda revuelta anda x ahi trankilo….sin ke nadie le diga nada….planeando la proxima….

  2. Buen analisis del informe del CIDH Sr. Jose Hernandez, como vemos dicho informe es sesgado e insulta a la inteligencia de los ecuatorianos lo vivido en las protestas de octubre 2019 fue crear inestabilidad se irespeto el orden constituido y se amenazo la democracia ultrajando a los miembros de las instituciones policiales, militares creadas para garantizar la paz ciudadana lastimosamente el gobierno transitorio fue complice y represivo contra la prensa seria e independiente en vez de comunicar todos estos hechos de repudio nacional y defender los bienes privados y publicos se dedicaron a homenajerse entre comensales de CARONDELET y ciertos GAD organizando actos ,otorgando certificados y medallas al merito para vanagloriase que no fueron removidos ni censurados politica y moralmente es decir de ripley la funcion judicial , legislativa organismos de control como el procurador , fiscalia ,contralor fueron complices y guardaron silencio defendiendo su cargo apalancados por sus socios-corporacion de politicos choros , corruptos y shabidos quer violan a diestra y siniestra leyes ,normas y principios establecidos en el marco constitucional de la Republica del Ecuador.

  3. SEÑOR HERNÁNDEZ, EXCELENTE SU COMENTARIO AUNQUE SE LE OLVIDÓ MENCIONAR QUE A LA TAL ESMERALDA AROSEMENA (CIDH) JAMÁS RECONOCE EN SU INFORME QUE EL REAL Y PROBADO VANDALISMO NACE DE LOS INDÍGENAS Y QUE ESTOS ACTOS DEBIERON Y FUERON AFRONTADOS Y POR NUESTRA POLICÍA Y FUERZAS ARMADAS PORQUE Y QUE SI NO HUBIERQAN HECHO CON LA DECISIÓN Y FUERZA QUE EMPLEARON LOS RESULTADOS HUBIERAN SIDO TERRIBLEMENTE MÁS DESASTROSOS….TODA VEZ QUE LOS INDIOS…AHORA LLAMADOS «INDÍGENAS»…. CUANDO ACTÚAN EN «MANADA»…. COMO SIEMPRE ASÑI LO HACEN… SON VERDADEROS ANIMALES…. PRUEBA DE ELLO ES TODO LO QUE VIMOS POR NUESTRA TELEVISIÓN Y DEMÁS MEDIOS INFORMATIVOS…. Y CLARO…. ESTO NO LO VIÓ O SE LO MOSTRARON A LA TAL PRESIDENTE DE LA «CIDH»…. PORQUE ESO NO LES CONVENÍA…. Y ELLA SOLO SE PONE DEL LADO DE LOS «SUPUESTOS AFCTADOS»…. ES POR ESTO QUE ELLA SIEMPRE DEFENDIÓ A LOS «MARICONES»….AMPARADOS O DISIMULADOS EN LOS TALES MOTES DE «LGBTH»…. EN LAS SESIONES QUE LA «CIDH» TRATÓ ESTOS TEMAS….LOS POLICÍAS Y FF.AA. SON SERES HUMANOS QUE SI BIEN ES CIERTO QUE EN MUCHOS CASOS TIENEN QUE ACTUAR CON LA DEBIDA FUERZA…. NO MENOS CIERTO QUE ELLOS TAMPOCO SE PUEDEN DEJAR VEJAR COMO LO HICIERON VARGAS Y DEMÁS INDIOS CUANDO LOS SECUESTRARON…. LOS INDIOS ATACAN Y SIN FRENO NI SIN SENTIDO DE RESPONSABILIDAD NI CONSECUENCIAS SON VERDADERAS BESTIAS…. SEGUIRÉ EXPONIENDO… GRACIAS…. SIGAMOS FUERTES….

    • La CIDH porque no va hacer informe del autoritarismo de Putin en Rusia o de la contaminacion ambiental en China nunca lo haran porque estos paises dan millonarias donaciones entonces viene a Chile , Ecuador y demas hacer seudos informe para justificar su funcion

  4. Otro medio más que no entiende que en materia de protección de derechos humanos el estado el único actor responsable (concretamente tiene la rol obligatoria de proteger, realizar, respetar). Si esto no le gusta, la única opción es que el estado se retire de los pactos vinculantes firmados. El artículo demuestra graves faltas en conocimiento de materia DDHH.

    • Jaime,
      ¿para usted policías, militares, y población civil, víctima de los violentos que aterrorizaron, no tienen derechos humanos? En la visión mamerta, que espero no sea la suya, derechos humanos solo tienen los de su bando.

  5. Si muy cierto, excelente análisis muy acertado.
    Por otro lado, el estado tomó medidas económicas considerables de sopetón y burdamente, Correa y secuaces esperaban la oportunidad que hace tiempo venían preparando, el Estado se entrega en bandeja de plata y en primera instancia aún mas burdo Lenin anuncia con tono estoico que no se amedrentará y no dará marcha atrás, los otros que estaban ya armados tomaron eso como una afrenta, al final el machote que tuvo que meterse bajo los bigotes de alguien reculó.
    El único culpable de lo ocurrido es quien dirige el Estado, una persona sin capacidad ni liderazgo alguno.
    Porqué esperar el desmán para dar marcha atrás? previsión: desde el inicio se veía claramente que al final perdían todos, muy mala jugada, absurda a mi entender.
    La falta de una verdadera estrategia de acción y comunicación es aspectos delicados.

  6. Sn duda alguna el informe de la CIDH es hemipléjico. Sería oportuno mencionar que Patricio Pazmiño que fue juez de la CIDH, gracias a una generosa donación de Correa, ahora es vicepresidente de la Comisión de ese organismo, podría ser que como le sobra la plata, haya hecho otra «donación» para que lo nombren. Lo dejo como inquietud, pero si a alguien le es útil que la otrora odiada CIDH es a la RC.

  7. Ni que derechos humanos ni que ocho cuartos.Vuelven los vándalos a querer sabotear y/o destruir Quito, estaremos prestos a hacer lo que la policía no hizo o no les dejan hacer! Ya basta de tantas amenazas de volver al paro si es que el gobierno no les cumple y mas bla bla bla.

  8. Para la próxima asonada indígena, cuando Quito y el país sean atacados, las fuerzas del orden deben ponerse las pilas y actuar como es debido, de acuerdo a la función que desempeñan y reprimir eficientemente a los que cometan actos terroristas, para que por algo la CIDH proteste.

  9. Seria interesante, cuando no vital, conocer quienes realizaron este bochornosamente parcial informe, (o mejor aun si entre sus miembros hay los firmes defensores del socialismo del siglo 21), pues cualquier persona que vivio lo que vivimos en el dantesco octubre a causa de los indigenas, correistas y demas suigeneris grupos, ni estando en copas podemos captar menos aun aceptar este informe que de cabal e independiente, basado en etica y verticalidad, la verdad que salta a ojos vista que adolece totalmente. Si una nacion que felizmente ha vuelto a la democracia y todo lo que ella conlleva, que lucha a brazo partido por recuperar la institucionalidad, ahora, vaya torpeza e insolencia, es motivo de cuestionamientos, por lo que se ve una organizacion que luce a las claras desconoce las leyes que rigen la democratica Republica de Ecuador, que felizmente se separo del alba, del socialismo del siglo 21 (todos sabemos comunismo disfrazado para pezcar a incautos y confiados), o sera de pensar, que si siguiera siendo parte de esos nefastos grupos, el informe seria distinto. Sr. Hernandez gracias por su valioso analis que pone de relieve el prejuiciado estilo desplegado por cidh.

  10. «Inicialmente las movilizaciones habrían transcurrido de manera pacífica, aunque afectando el tránsito y el abastecimiento de productos a varias ciudades…» Sólo eso; «pacíficamente» le quitaron el agua, (al inicio, para que vean con quién se meten) que en otros lares no les niegan ni a los koalas; vehículos rotos sus vidrios, por lo menos, si intentaban pasar la barrera, inclusive ambulancias con enfermos; mercados cerrados a la fuerza; etc., etc. Las peripecias que debió atravesar en esos días aciagos la gente común, ni en cuenta. Con ese informe la CIDH les da «carta blanca» a los insurgentes para que ejerzan su «derecho a la resistencia» repartiendo palo a diestra y siniestra. (Ya los veremos en las próximas con las que nos vienen amenazando, si no les dan gusto). El Estado es el violador de los derechos humanos porque no los dejan ser. Deben disuadirlos con un ramo de rosas y una palmadita al hombro. Si vemos edificios ardiendo, policías, militares, periodistas, secuestrados, caídos con piedrazos arteros, son solo alucinaciones. ¡Ah, siglo XXI, hacia dónde vas?

  11. Con el gran descaro, que les es propio, los indios llamaron «Centros de Paz» a la UPS, a la UC y otros. Centros donde los terroristas se apertrechaban, descansaban y planificaban, para luego seguir aterrorizando. Bien pudo el narcoterrorista Raúl Reyes, llamar Centro de Paz a su campamento en Angostura.

  12. Los cobardes terroristas de poncho y de plumas justifican su violencia como respuesta al decreto 883, y cometiendo ellos los actos delictivos, endosan la culpa al gobierno. Que cinismo. Es la misma lógica que usa un violador, al decir que su víctima lo provocó.

  13. Muy acertado Sr. Hernandez, la CIDH con sus informes paniaguados para los paises con gobiernos democraticos, pero tratandose de la izquierda, son la mama de los pollitos, para ellos los bolivarianos siepre tendran la razon.

  14. Este informe es una vergüenza y pretende mostrar una timorata respuesta del las legítimas fuerzas del orden como una represión brutal. En octubre hubo una fuerza delictiva y terrorista encabezada por la CONAIE que atemorizó a los ciudadanos y violentó sus DDHH a la vida, a la propiedad privada, al trabajo, a la educación, a una vida digna. Secuestraron y vejaron a miembros de la fuerza publica y periodistas. Asaltaron y saquearon propiedad pública y privada.
    Los ciudadanos, sobretodo los quiteños estamos avisados y la próxima vez los indios no se encontraràn con una población contemplativa y temerosa. Si se atreven a venir vengan, acá estaremos listos.

  15. SI la CIDH no ejerce un rol imparcial y realiza un analisis lo mas proximo posible a la objetividad, entonces que sentido tiene su vigencia. Por que se pone del lado de los correistas y los terroristas cuando es evidente que han sido violadores descarados de derechos humanos como el derecho al trabajar y pensar diferente. Por supuesto que el Estado aquí carga responsabilidad porque no pudo garantizar la vida y seguridad de sus ciudadanos, pero la implicación de los terroristas? Impunidad para los pillos?
    La CIDH con esto se esta enterrando. No se si la palabra sea desfasada, mas bien creo que este organismo padece de una incompetencia técnica que debe ser denunciada por los estados que permiten su funcionamiento.

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