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Atamaint: ¿en qué parte de su problema entran las faldas?

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Como es mujer y es indígena, no hay cómo criticarla. O enjuiciarla: la línea de defensa de Diana Atamaint tiene seguidoras en la Asamblea. Asambleístas que consideran que la mirada de los asambleístas hombres y de la sociedad en general es más severa si se trata de fiscalizar a funcionarias. Diana Atamaint ha hecho suya esa hipótesis peregrina. Y ahora suma un argumento que, en ese mundo de retóricas floridas que hay en la Asamblea Nacional, es música celestial para oídos acostumbrados a discursos reductores: CREO quiere alzarse con el Consejo Nacional Electoral (CNE).

Si Diana Atamaint estuviera lanzando una alerta, se agradecería sobremanera. Porque una de las desgracias de la endeble democracia ecuatoriana es haber tenido un CNE de bolsillo que, durante la década correísta, se redujo al estatus de pasapapeles del poder. Precisamente una de las tareas esenciales que se dio el Consejo de Participación Ciudadana Transitorio, con Julio César Trujillo, fue recuperar, para la democracia, esa institución que debe ser independiente, imparcial y gozar de total credibilidad ante los electores. Esa es la cuestión de fondo: ¿el CNE, con Diana Atamaint a la cabeza, es una institución respetable, transparente y creíble? ¿En qué parte de la respuesta entran las faldas?

Atamaint no tiene problemas por ser mujer y por ser indígena. Tiene problemas porque en el expediente del juicio político figuran por lo menos cuatro causales que no ha logrado desvirtuar y que Roberto Aguilar sintetizó, en forma espléndida, en una nota de Expreso. En ese juicio hay en su contra, entre otras pruebas, dos sentencias del Tribunal de lo Contencioso Electoral y un informe de la Defensoría del Pueblo. Así el caso Loyo, las decisiones arbitrarias en las elecciones en Los Ríos, el caos informático y la no reparación de los derechos de los Yasunidos (decisiones que ha tomado con los consejeros José Cabrera del PSC y Esthela Acero del correísmo) son hechos; no atentados a su persona. Ni a su origen étnico.

Si CREO quisiera quedarse con el CNE y ella entregara las evidencias de su aseveración, habría que agradecerle. Porque la idea es que el CNE no tenga dueños y sea el juez profesional e imparcial que el país de a pie espera. Si lo de CREO fuese verdad, habría un problema que encarar de inmediato. Pero ese problema no la eximiría, como no la exime, de responder por las decisiones que la han convertido en una funcionaria bajo sospecha; totalmente incompetente para dirigir los comicios del 2021. Atamaint no está lanzando una alerta: está orquestando una coartada. Con un doble función: erigirse en víctima de un complot que busca sacarla del cargo (por ser mujer, por ser indígena y por oponerse a CREO) y, tras ese biombo, no responder por la corrupción electoral propiciada por los socialcristianos en Los Ríos y socapada por ella, incumplir la ley (en el caso de los Yasunidos) y ser cómplice del nombramiento de un corrupto llevado al CNE por la consejera correísta Esthela Acero. Y que ahora está preso.

El caso del CNE cuestiona de lleno el esquema político del país. Es evidente en el debate que ha habido en la Asamblea y que Roberto Aguilar retrata en otra crónica imperdible en Expreso. Buena parte de los políticos de la Asamblea están tan vacunados contra la corrupción que ni la ven ni la sienten. Eso lo sabe Diana Atamaint porque estuvo en la Asamblea y conoce cómo funciona allí la letra menuda del proceso electoral. El reparto de cargos en las delegaciones electorales es un buen incentivo para evitar votos en contra. Pero también funciona decir que es mujer. Que es indígena. O que alguien se quiere robar el CNE… como si el CNE con ella en la Presidencia no tuviera dueño.

Foto: CNE

16 Comments

  1. Que pena da esta señora ..que siempre vi que fue una equivocación del transitorio haberla nombrado como presidenta de CNE…
    Y ahora lo comprobamos ..inepta con rezagos correístas…SOCIA LISTA.

  2. Atamaint, dio la espalda a los reclamos de la naturaleza, sin considerar que ella se debea la exuberante selva.Su Incuria,dejó a Yasunidos sin respuesta .La mostaza cerebral mata a las advenedizas

  3. «Como es mujer y es indígena, no hay cómo criticarla. O enjuiciarla», este es el argumento que utilizan las ideologías sea lgtb, feministas, aunque no es el tema, llama la atención como este argumento es usado y defendido, Así que mi estimado Jose Hernandez, tome en cuenta esto a la hora de analizar las propuestas de estos grupos, en cuanto al tema muy acertado con lo que Usted escribe.

  4. Atamaint debería ser censurada por no haber cumplido con las disposiciones legales de la CNE cuyas acusaciones son totalmente probadas. Que sea India o Mujer me tiene sin cuidado.

  5. Si hubiese discriminación por ser indígena y mujer, esta mujer de escasas luces y conocimiento no hubiese llegado a la presidencia del CNE. Y más bien es por esas condiciones: de indígena y de mujer que le otorgaron esa posición, pues había gente con mejor preparación que Ella. Hoy es políticamente incorrecto censurar o criticar a alguien por ser indígena, mujer, lgbt, afro etc. Así sea que sean corruptos e incompetentes.

    • Esto demuestra que este país sí les ha tomado en cuenta para que desempeñen altas funciones, no los ha relegado, como se quejan permanentemente los indígenas. Pero una vez arriba, en vez de demostrar que están calificados para administrar correctamente el Estado, se dedican a los chanchullos. Y luego continúan con los lamentos de que se los quiere enjuiciar porque son «pobrecitos» o le echan la culpa al destino o son más bravos porque tienen padrinos de la misma catadura. ¡Qué lata!

  6. Tal vez si Diana se pusiera a la moda y utilizara minifalda no tuviera problemas. La moda es un lenguaje, y la minifalda es un signo y un generador de lenguajes. La minifalda genera un nuevo lenguaje del cuerpo femenino, puesto que obligaría a Diana a distintas actitudes, posturas, opciones, según que pretenda mostrar u ocultar cosas mediante la minifalda -y Diana sí que tiene mucho que mostrar después de lo mucho que ha ocultado-. Bien dicen que la minifalda es como la estadística: enseña lo interesante pero oculta lo principal.

    El pudor es un concepto en desuso, un concepto burgués que escandaliza a los “revolucionarios” ya que ellos no saben su significado, y Diana, como buena “revolucionaria”, piensa que el pudor/ impudor no está nunca en la prenda, sino en quien la lleva.

    Por pudor, Diana debería renunciar, los cargos en su contra son contundentes, pero como se ha dicho los “revolucionarios” no saben su significado.

  7. Atamaint es una indígena que las plumas que se pone en las orejas no le dejan oír lo que el pueblo clama, honestidad, transparencia, que los procesos sean limpios, que todos participen en buena lid y no con apagones, con demoras, con cambio de papeletas, con cambio de actas, con cifras mal contadas, con votos mal habidos, como ya sucedió en los Ríos, bajo su dirección en el CNE. Esta es otra sumisa con orejas tapadas que no respeta los procesos y la ley y contrata a parientes, amigos, enjuiciados por la corruptela Loyo y apoya a todos los que se parecen a ella, esperamos que la asamblea limpie al CNE, de la Acero correista como de esta estafa…. que no representa a las indígenas, trabajadoras y honradas.

  8. Lastimosamente, en la cloaca llamada Asamblea Nacional están los beneficiarios de la corrupta Atamaint: sicialctristianos y correistas, otros tanto o más corruptos como ella para salir indemne del juicio político que se le avecina y asegurar una vez más que el pozo pestilente de la década anterior, asegure un fraude a favor de los protectores de esta indígena que hasta ahora, no ha sido capaz de llevar en alto los legados desea raza.

  9. En la estratosfera política los convidados a ese espacio, están más allá del bien y el mal; que importa el cuento pobre o complejo aparente de la señora Atamaint, según ella, de sentirse marginada por ser indígena, o mujer; ni, tampoco le importa un carajo, que sus acólitos Loyos y los informes contundentes que van en descrédito de los de su redil, los desacredite como miembros del CNE. Claro está que, hay que incluir al discurso de la señora que: son los de CREO los que quieren quitarla su presidencia; cuando ella esta convencida, de que como autoridad omnímoda que es, cual pitonisa con cartas de tarot marcadas y repetidas con «as de brillos» para todos incluidos sus detractores los contente y despiste de sus afanes de echarla del CNE. El desprestigio de la Asamblea se evidencia, y se palpa en el día a día de sus actuaciones, nada sorprendería que vuelvan a tostar granizo como lo hacen regularmente y Diana quede incólume, de acrisolada honradez y reivindicada de calumnias de los supuestos detractores. Y ?… todos felices !!!. Como soy brujo de quinta, espero equivocarme; pero si acierto, me pondré una carpa al estilo CNE, para que vengan creyentes y boten (con «B» de burro) por los eternos hacedores de elecciones truchas.

  10. La Asamblea a los tiempos hará algo razonable, librándonos del glamour sospechoso de Diana Atamaint, para que pueda volver a los brazos del cacique Amoremi.

  11. Absurda postura de la susodicha tema de este acertado y preciso analisis.
    Por principio en las familias de antes, nos enseñaron y recalcaron algo simple; nadie elige la cuna en que nace ni el apellido que lleva, pero todos tenemos la obligacion de respetarnos y respetar y llevar en alto el nombre de la familia y del lugar donde nacimos.  Nos dijeron que uno se forja el destino con sus propias manos, que la vida da ramalazos y hay que estar preparados para ello y no caer.  No recuerdo que nos hayan dicho que fueremos victimas, pero recalcaban que debiamos responder a la confianza entregada, cuando ninos y jovenes, nuestro trabajo era estudiar y aprovechar y agradecer el sacrificio y desvelo de nuestros padres.  Nos educaron con carino y disciplina, con sentido de responsabilidad, no recuerdo que nos educaron engreidos y merecidos.  Bien es verdad que hace decadas, las niñas eramos mimaditas, pero no nos hicieron sentir inutiles o incapaces, no dijeron porque eres la nena no puedes hacerte de un futuro, ya sabemos que en tiempo de nuestras abuelitas e incluso en muchos casos de nuestras madres, las jovenes se casaban y siendo madres y esposas eran, quienes dirigian el hogar,fromaban el corazon de sus hijos,  mientras nuestros padres salian a sus trabajos en pos de proveer y cuidar del bienestar de la familia.
    Asi que la postura de esta mamitica, mismo mismo choca al maximo, el hecho de que sea mujer y use eso como defensa, ofende a todas las mujeres, y eso de que es indigena no entiendo como quiere usarlo para evadir responsabilidades.  El tener un cargo, implica que uno se siente capaz de responder al mismo, con profesionalismo, preparacion para desempeñarlo, etica, responsabilidad, imparcialidad, o fue incapaz de seguir esos parametros pues, pamplinas,  que responda ante la justicia y a otra cosa.  No es cuestion de padrinazgos ni lloriqueos……Faltabame mas.

  12. Cuando un banco engaña a sus clientes o un miembro del clero abusa de un menor, no puede haber perdón ni olvido , mucho menos en una institución como el CNE. La Sra Diana Atamaint ,con todo respeto, no puede argumentar que es mujer e indígena para no ser juzgada.Perdemos la confianza en una institución cuando ya no creemos en el papel ético de enseñar y ser confiable y esto puede suceder a través de la corrupción.

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