Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

CNE: ¿Nos hacemos los mensos y seguimos?

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No es ficción: es un reality show que puede minar por completo la magra confianza que tiene el país en la democracia. Se trata del panorama que queda tras las denuncias de irregularidades en el Consejo Nacional Electoral. Es repugnante. Y se quiera o no, trasciende la presencia de Diana Atamaint, su presidenta.

Es obvio que cuenta, y mucho, si la Asamblea Nacional la lleva a juicio político y la destituye. Pero lo que se ha revelado de las prácticas de la mayoría del CNE no se subsanará con un cambio de sillas. Lo que está sobre la mesa pone en jaque no solamente a Diana Atamaint, Esthela Acero y José Cabrera, los tres consejeros que, en los hechos, han producido las decisiones que hoy tienen a Atamaint contra las cuerdas: cuestiona prácticas partidistas y actitudes de los políticos que se han beneficiado de esas decisiones y que están ante un dilema: salvar a Atamaint y exponerse a que el descrédito de este escándalo los salpique. O sacrificar a Atamaint, tratar de salvar los muebles y el sistema corrupto, pasando de agache. Resulta revelador, en todo caso, que los partidos y movimientos involucrados directamente (socialcristianismo, correísmo y Pachakutik) no se hayan pronunciado oficialmente. Y que muchos asambleístas estén buscando coartadas (Atamaint es mujer, es indígena, de pronto es cierto que CREO quiere controlar el CNE…), para justificar su apoyo al statu quo.

El statu quo es el problema. Y ese problema concierne a todos los políticos. Y por supuesto a todos los ciudadanos. Por razones que están sobre la mesa. Está claro -si se miran las denuncias que los incriminados no desvirtúan- que en las elecciones de 2019, cuya responsabilidad institucional reposa en Diana Atamaint, hubo fraude en el reconteo y fraude informático, pues ese sistema posee verdaderos agujeros negros. En 19815 mesas electorales hubo inconsistencias y en 118 hubo errores monumentales. Está claro que Atamaint y Acero contrataron a un Director Nacional de Procesos que se sabía que era un delincuente y que ahora está preso. Un angelito encargado en el CNE del tráfico de influencias en la red del cura Tuárez. Está claro que Atamaint, Cabrera y Acero declararon que Alianza País no cometió ninguna irregularidad en el caso de sobornos, a pesar de que Correa y otros funcionarios suyos están siendo procesados por ese motivo. Está claro que se han repartido cargos desde el CNE para acallar irregularidades o entregar cuotas a políticos. Hay muchas otras tras cosas que han aflorado en este reality show que la sociedad ha seguido en directo.

A pesar de todo, un escenario posible es que Atamaint se salve en la Asamblea. A eso podrían conducir las sumas y las restas entre asambleístas; muchos de los cuales exhiben sus miserias sin sonrojarse. Y podría salvarse porque a la alianza entre socialcristianos y correístas se suman algunos morenistas y otros políticos que dirán que ella es mujer, que es indígena o que -fingiendo ignorar que el CNE está escriturado- están listos a decir que Enrique Pita y Luis Verdesoto son submarinos de Guillermo Lasso. Y si se salva, ¿qué pasa con todas las denuncias y las irregularidades? ¿Se archivan? ¿Se olvidan? ¿Se les cambia de estatus y se declara que esos hechos documentados son infundios? Y al día siguiente, Atamaint, Acero y Cabrera vuelven a ser, ante el país escaldado, funcionarios creíbles, imparciales e independientes, como los requiere un proceso electoral?

Esta catarata de escándalos no desemboca, por lo visto, para la sociedad política, en la única conclusión posible: la mayoría del CNE está ética y políticamente impedida para llevar a cabo el proceso electoral 2021. Porque si políticos y electores saben que esa mayoría hizo lo que hizo en Los Ríos, los resultados de las próximas elecciones -sean los que sean, limpios o con fraude- estarán bajo sospecha.

Es decir, esta mayoría que ya probó ser capaz de todo lo que se denuncia, carece de reserva moral para ser los jueces electorales de la contienda 2021. Diana Atamaint, José Cabrera y Esthela Acero aniquilaron este CNE. Pulverizaron su credibilidad. Liquidaron las condiciones mínimas requeridas para que el país que elige los considere jueces probos capaces de velar por la imparcialidad de las elecciones.

Este panorama no cambia mucho si Diana Atamaint es destituida. ¿Qué pasa con los otros consejeros; en particular con Cabrera y Acero que han hecho parte del mecanismo de corrupción y marrullería que se denuncia?

No es ficción. Este reality show delata el panorama repulsivo que deja el manoseo partidista en el CNE. Por sus consecuencias puede ser considerado como un atentado que está demoliendo la poca fe pública que hay en la endeble democracia nacional.

Foto: La República.

19 Comments

  1. La situación actual del país creo que no es culpa del pueblo ecuatoriano. El pueblo sabe elegir sus autoridades pero como ses evidente el CNE no esta cumpliendo su labor. hay que estar atentos para defender la democracia.

  2. No, no se hacen los mensos porque hace mucho tiempo que ya SON MENSOS!… y no han dado cuenta todavía… increíble!!!

    PRESO correa PRESO!!!

  3. Atamaint, Cabrera y Acero no ofrecen ninguna confianza para los comicios del 2021, están al servicio de Correa. Puede haber otro apagón o se inventarán cualquier cosa, así que estamos a merced de estos sinvergüenzas porque nadie hace ni hará nada.

  4. Muy de acuerdo con el análisis. Realmente es repugnante la actitud de esta mayoría del CNE; ya perdieron la vergüenza y eso no se recupera.
    Los argumentos feministas, indigenistas, de persecución política, etc no sirven para desvirtuar las acusaciones.
    No se dan cuenta de su bajísima credibilidad? Si tuvieran dignidad, pedirían disculpas públicas y renunciarían; pero estamos en Ecuador.

  5. Socialcristianismos, correísmo, y Arrasa País conjuran para ser gobierno en 2021, y no duden que al ultimo momento les dan, pocas pero sustanciosas, prebendas a los indios Vargas e Iza;
    Arrasan en la costa y algo arañan en la sierra, y nos dan una paliza.
    Arman un bloque asambleísta parecido al de la época dorada de Arrancha País, y a hundirnos aun mas.
    !!APOCALIPSIS A LA VISTA!!…

  6. Atamaint se ira a su casita traquila, le beben muchos favores, y con elecciones el proximo anio…no les conviene sacar a quien les da una manito. El CNE fue unos de los primeros botines del correismo, por obvias razones….primero pusieron a un gato comuniston medio poetizo que hasta la cara tenia de vivisimo, luego pusieron a un joven de barba y mirada maliciosa que hizo lo que tuvo que hacer para agradar su jefe…hasta lo condecoraron por su gran labor. Y ahora Atamaint. Pero eso si….no se hagan ilusiones de juicios ni destituciones, eso no va a ocurrir, recuerden que el pricipal rol de la asamblea es dar largas y garantizar impunidad. De todas las asambleas pateticas que ha tenido el pobre Ecuador creo ke esta es…por mucho…. la mas repugnante y cinica.

  7. Será, acaso, que los Verdesoto y Pita si que son unos angelitos y los Atamaint, Acero y Cabrera, son unos demonios?
    El problema es de fondo, no està en los payasos.

  8. Real y preocupante este editorial que nos presenta de cuerpo entero la corrupción imperante en el actual CNE . Que pena que algo que nació con la esperanza de revertir males y corruptelas de anteriores Consejos , haya caído en las mismas prácticas que tanto perjudicaron a la democracia . En la asamblea finalmente se conocerá cuáles asambleístas están por la decencia y dignidad y cuáles por sus mezquinos intereses .

  9. Que le tienen ojeriza solamente porque es mujer e indígena. Que la «vanidad» y el «ego» impulsan el juicio político en su contra, tan solo para apropiarse de su sitial, porque son envidiosos, y no han conseguido lo que ella ha logrado. No hay mejor estrategia del mañoso que hacerse la víctima para provocar el llanto en las masas. Y se creen tan astutos que piensan que todos (y todas) ya estamos en un mar de lágrimas. Y remata con la promesa de que seguirá luchando contra la corrupción, desde el CNE o desde su comunidad. (Para que nadie dude de que así ha venido haciendo, empezando por su fuero interno). ¡Hasta cuándo nos seguirán viendo la cara de bobos!

  10. Ya lo dije en su momento: la peste de la corrupción sigue campante en el país, comienza en el palacete de Carondelet, pasa a la cloaca llamada Asamblea Nacional, continúa por la Fiscalía, hace una parada en la corte nacional de justicia (que según su presidenta son intocables), llega al CNE, sigue por el Consejo de la Judicatura y termina en el Consejo de participación ciudadana, amén de otras dependencias de menor cuantia.
    Lo que no acabamos de entender es que en casi trece años que el país soporta el virus pestilente de la corrupción que instauró el cartel de alianza país, es muy difícil de extirpar, pese a denodados esfuerzos de contados ciudadanos honestos como lo fuera ese gran patriota Julio César Trujillo, ese maldito virus no desaparecerá, sino hasta después de una generación completa.
    Ahora les tocó a los piratas socialcristianos beneficiarse del fraude junto a Pachacutik, porque los correistas son viejos en estas lides.
    Me imagino que la corrupta Atamaint saldrá indemne del juicio gracias a los favores de esos partidos podridos, y nada de mea culpa o asomo de un mínimo de vergüenza, no señor, mantener a Atamaint en el CNE, les garantiza un nuevo fraude en el 2021, y si alguien lo duda, nomas esperen unos dias.

  11. No cabe hacernos los mensos ni los mansos con esta gavilla de corruptos, que a todas luces vienen ejerciendo el cargo con total inmoralidad, pues las evidencias están a la vista y sería una insensatez que la asamblea no corte de raíz este cáncer que enerva a la democracia, a la fe pública y a la economía del país.
    Generalmente atacamos los efectos y muy poco o nada las causas. Pues bien: como usted lo manifiesta, señor Hernández, esta gente que conforma el CNE tiene calidad de JUEZ; por tanto, ningún juez puede pertenecer o estar ligado a ningún partido político, por lo que es imprescindible que se hagan reformas estructurales a las leyes correspondientes, a fin de que no exista conflictos de intereses, palanqueos, tráfico de influencias y todos los pecadillos relacionados. Debe analizarse con espíritu patriótico la forma de elegir a los miembros del CNE, quienes no deben estar emparentados con ningún partido político en por lo menos diez años atrás. Luego, los requisitos deben ser muy rigurosos.
    ¿Es concebible que un juez de la función judicial pertenezca a partido político alguno? ¡No, pues!, sencillamente por que eso es INCOMPATIBLE.
    Con mayor razón, se debe cambiar la estructura de este organismo, porque “El ser humano es un animal con una tendencia biológica a la corrupción”, como lo expresó Luis Fernández, profesor de psicología en la Universidad de Santiago de Compostela y autor del libro «Psicología de la corrupción y los corruptos».
    Sólo así MINIMIZARÍAMOS la tendencia «a aprovechar cualquier cargo en beneficio propio”, como también lo recalca el profesional referido.

  12. Ahora resulta que ser indio/a , vomitar brutalidades, atacar brutalmente a los ciudadanos, robar, falsear, estafar, mentir, son valores que deben imitarse y ser repetidos.Es la demostración teórica de la ciencia cuántica de los delincuentes : caerse para arriba.

  13. La peor bajeza para defenderse es acudir a los argumentos feministas e indigenistas, porque los sinvergüenzas no atinan a desvirtuar los varios delitos políticos, administrativos, éticos y Morales que han cometido. Habría que ver si cometieron delitos penales, también.

  14. Correa en su maldita Década instauró el cinismo, el robo, la sinverguencería, el insulto, la prepotencia, la vileza etc, estos Atamain, Cabrera y Acero, son malnacidos de esa época.

  15. Los ecuatorianos, para no morir de asco e indignación ante tantas irregularidades, ante tanta sinvergüencería, debemos inventarnos pasiones -como lo hacía don Quijote-.

    Debemos pegar el salto cualitativo y cambiar la realidad de la corrupción por la irrealidad de la locura, mucho más palpitante, vibrátil, y que va más allá de lo convencional. La locura puede ser nuestra única vía de escape de la corrupción, de la estulticia política.

    O pegamos ese salto que digo o nos coge ya la postura a la vida, que es la muerte. O cambiamos de vida, de políticos, de la manera como los elegimos o nos encontraremos, como diría el poeta Medardo Ángel Silva: “enfrente de las sombras, de espaldas a la aurora y solos con la esfinge siempre interrogadora”.

  16. No cabe hacernos los mensos ni los mansos con esta gavilla de corruptos, que a todas luces vienen ejerciendo el cargo con total inmoralidad, pues las evidencias están a la vista y sería una insensatez que la asamblea no corte de raíz este cáncer que enerva a la democracia, a la fe pública y a la economía del país.
    Generalmente atacamos los efectos y muy poco o nada las causas. Pues bien: como usted lo manifiesta, señor Hernández, esta gente que conforma el CNE tiene calidad de JUEZ; por tanto, ningún juez puede pertenecer o estar ligado a ningún partido político, por lo que es imprescindible que se hagan reformas estructurales a las leyes correspondientes, a fin de que no exista conflictos de intereses, palanqueos, tráfico de influencias y todos los pecadillos relacionados. Debe analizarse con espíritu patriótico la forma de elegir a los miembros del CNE, quienes no deben estar emparentados con ningún partido político en por lo menos diez años atrás. Luego, los requisitos deben ser muy rigurosos.
    ¿Es concebible que un juez de la función judicial pertenezca a partido político alguno? ¡No, pues!, sencillamente por que eso es INCOMPATIBLE.
    Con mayor razón, se debe cambiar la estructura de este organismo, porque “El ser humano es un animal con una tendencia biológica a la corrupción”, como lo expresó Luis Fernández, profesor de psicología en la Universidad de Santiago de Compostela y autor del libro «Psicología de la corrupción y los corruptos».
    Sólo así MINIMIZARÍAMOS la tendencia «a aprovechar cualquier cargo en beneficio propio”, como también lo recalca el profesional referido.

  17. Impresionante, un verdadero reality de terror. Ya sabemos: querrán pasar de agache, minimizar la gravedad de las cosas, retorcer las evidencias y desde luego, jugar la carta de ser mujer e indígena para disipar el temporal. Nuevamente la impunidad organizada se moviliza…

  18. Favor no cansarse , algún día el pueblo les escuchara y comprenderán que nada hacemos el quedarnos callados y solo mirar.
    Sigan adelante señores periodistas.

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