Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

Viteri: disparen, señores, disparen…

en Conexiones4P/Elenfoque por

Cynthia Viteri siempre podrá decir que, en ese pedido hecho a los policías (“Disparen señores, disparen”) se refirió al caso de un delincuente que apunta a la cabeza de una mujer embarazada. Y así fue. Pero algunos que suman una y otra frase de la alcaldesa de Guayaquil, podrán concluir que ella está usando el tema de la inseguridad para hacer política y lo está haciendo en la forma más rudimentaria e irresponsable posible.

Las pruebas están en sus cuentas sociales. Y está también, como una perla que no hay que desperdiciar, su intervención en el enlace del 5 de febrero. En él anunció que el Municipio de Guayaquil contratará a la Espol una veeduría sobre la labor de los jueces. Y que aquel que libere a delincuentes detenidos en delito flagrante –secuestro, violación, muerte, robo- y sean liberados de forma sencilla, será acusado de prevaricato. Para que sea destituido y encarcelado. ¿No es eso meter la mano en la Justicia, como hizo Rafael Correa? ¿Es pésimo si lo hace el correísmo pero loable si lo hace el socialcristianismo?

Viteri es socialcristiana. Todavía no encuentra su velocidad de crucero y en la Alcaldía de Guayaquil sigue el patrón dejado por Jaime Nebot. Pero ser un duplicado se nota. El tono estentóreo, las poses desafiantes y, finalmente, esas frases lapidarias y simples con las cuales encara uno de los problemas más álgidos del país: la inseguridad.

Cynthia Viteri no se equivoca por poner ese problema sobre la mesa de la conversación nacional. Se equivoca por encasillarlo en la visión reductora que ha sido la de su partido: creer que la solución está en endurecer las leyes, dar carta blanca a los policías para que disparen o amenazar a los jueces para que llenen las cárceles de delincuentes y propicien que allí se pudran. Esa visión simplista se reproduce en parte de la población que cree que todas las causas de la delincuencia corre por cuenta de las poblaciones extranjeras. Colombianos y peruanos antes; venezolanos ahora. El correísmo y la vieja izquierda también han eludido el problema recitando frases: la pobreza, como único factor de la delincuencia. O la “ciudadanía universal» como dique a las acciones que el Estado tiene derecho a tomar contra delincuentes con cédulas o pasaportes de otros países.

Nada gana el país, volviendo simple un problema que es complejo, que no puede ser politizado, que requiere ser pensado y resuelto sobria, responsable e integralmente por las autoridades y la sociedad. Y no lanzando frases altisonantes ante los micrófonos para ganar aplausos. O votos.

La seguridad no es un problema que se resuelve con rambos. La sociedad y sus políticos deben decidir qué tipo de seguridad quieren porque de ahí se derivan consecuencias que perfilan al país, sus instituciones, a sus ciudadanos y las políticas de prevención, castigo y rehabilitación de las personas que delinquen. ¿Qué seguridad quiere la sociedad y qué está dispuesta a pagar o ceder a cambio? No se puede pedir mano dura, por ejemplo, y luego desentenderse de la sobrepoblación carcelaria y los amotinamientos sangrientos. Un sociedad no solo se identifica por el tipo de seguridad que impone sino también por la policía que tiene o por las cárceles que produce.

No hay duda de que la inseguridad es una prioridad en el país. Y parte del problema -que cada vez es más complejo por la proliferación de nuevos factores y actores- estriba en el monopolio de la fuerza que tiene el Estado y que convierte en espectadores a muchas autoridades seccionales. No solo eso: la seguridad cuesta. La justicia cuesta. La policía cuesta. La inteligencia cuesta. Las cárceles cuestan. La rehabilitación cuesta. La colaboración con otras policías cuesta. La tecnología cuesta. Muchas de las actitudes estentóreas no se compadecen con los magros presupuestos nacionales. Y esto sin hablar de prevención y de las políticas públicas y privadas para generar trabajo y dinámicas inclusivas en los sectores más desfavorecidos.

No se equivoca Cynthia Viteri por hablar de inseguridad. Se equivoca por creer que la solución está en el tono de la voz, en esos permisos no solicitados para aplicar el uso progresivo de la fuerza y en esos intentos absurdos y condenables de querer meter la mano a la justicia. Ella, que los condenó durante el correísmo, ahora quiere gastar plata pública en una coartada académica para otorgarse ese permiso.

Foto: El Telégrafo

31 Comments

  1. Ecuatorianos dignos y honestos. Es increíble pero es cierto y todo el Ecuador lo leyó, lo vio. Viteri: Disparen, señores, disparen. Y no se trata de estar a favor o en contra de la Señora, pero esos intentos absurdos y condenables de querer meter la mano a la justicia, por el ansia de poder del que la heredo el sillón de Olmedo, por un puñado de votos, hasta olvida, que ella, la metedura de mano lo condenó durante el correísmo. Lamentablemente, estas acciones de la politiquería barata, son las que el común de los ecuatorianos, en muchos de los casos, ni asocian ni los recuerdan; lo cual es muy peligroso para el futuro de este hermoso Ecuador.

  2. Sin duda este es un tema muy complejo, me he tomado el tiempo para leer no solamente el artículo, sino también los comentarios de este tema. Mis simples opiniones al respecto, aclarando que no tengo afiliación política en ningún partido o agrupación similar, soy un simple ciudadano que ve con preocupación lo que sucede a diario, si bien se menciona que los extranjeros trajeron consigo una oleada de problemas no solo de delincuencia, sino también problemas económicos porque el estado debe destinar presupuesto para los diferentes servicios públicos que no se les puede negar, sino también porque los extranjeros saturan los pocos espacios para trabajar que hay en el país, dañando incluso la «plaza» cobrando sueldos que están por debajo del mínimo; no hay que creer tampoco que todos los locales somos angelitos buenos, pues la delincuencia simpre estará presente aunque sea en un número muy reducido, las leyes por más elaboradas que sean, nunca serán efectivas si no se las aplica correctamente. El hecho de decir a la policiía que actúe en función de defender la vida y la seguridad de las personas que habitan este país (sin importar su nacionalidad) me parece correcta, no creo que sea una exageración que entre defender la vida de una víctima y la de su atacante, la policía elija cuidar a la víctima esté mal. Por otro lado, si bien se podría considerar otra forma de meter la mano a la justicia el dar seguimiento a la actuación de jueces (se olvidan de los fiscales que muchas veces con pruebas contundentes no acusan a los delincuentes), sobre todo en flagrancia en donde claramente se los ha detenido como se diría «con las manos en la masa», pues no hay nada mas contundente que lo que los llevó a detenerlos en ese momento, que más evidencia tendrían para dejarlos en libertad, en ese sentido hay que analizar que muchos operadores de justicia -jueces y fiscales- no actúan de forma correcta, en primer lugar porque los fiscales no solicitan las medidas cautelares adecuadas, cuando eso sucede el juez no puede tomarse la libertad de dejar en prisión a un delincuente con cualquier prueba contundente por que no lo solicita el fiscal, pero como el abogado del delincuente es más «avión» ese si argumenta y al juez no le queda más que dejarlo en libertad, entonces hay que ver el problema en forma integral, no nos olvidemos que nosotros pagamos a los abogados que día a día defienden a los delincuentes, se llaman DEFENSORES PÚBLICOS, que también se los debería evaluar y dar seguimiento a su actuación. Me quedo corto de los análisis que se desearía hacer… Gracias por el espacio.

  3. La Sra. Viteri no es una santa de mi devoción y tampoco lo es el partido Social Cristiano, como tampoco lo son los partidos de izquierda, pero su articulo sobre la frase que emitió la alcaldesa refleja más una adversidad personal hacia Viteri que un análisis concienzudo de la realidad en la que vive nuestro país.
    La mayoría de los ciudadanos viven atemorizados ante la ola delincuencial, que como usted bien señala, no es solamente venezolana o colombiana, es también de delincuentes ecuatorianos a veces disfrazada de indígenas como claramente se demostró en Octubre cuando ciudadanos comunes, empresarios grandes y pequeños, y la población en general fueron atacados por hordas de delincuentes destruyendo todo a su paso, robando, amenazando de muerte, tratando de contaminar las aguas de grandes ciudades para así causar la muerte de miles de ecuatorianos.
    Policías son enjuiciados por delincuentes y aquellos salen campantes luego de cometer sus fechorías. Matan a una honorable señora por no dejarse robar su cartera. Es todo eso justo senor Fernandez? Correcto lo que usted menciona de qué se debe dejar que la justicia haga lo suyo pero cree usted que la justicia ecuatoriana actúa correctamente? Cree usted que las leyes ecuatorianas son realmente justas para los ciudadanos? Olvida usted como Correa manipulo y consiguió que se aprueben leyes absurdas que defienden a los delincuentes y criminales comunes y también de cuello blanco? Cree usted que todo eso se pueda cambiar de la noche a la mañana y que por arte de magia el pais sera una isla de paz?
    No señor Fernández, se necesitarán décadas para lograr que las leyes se cambien, para que las autoridades actúen honestamente, para que los abogados actúen también honestamente y no como la sarta de sinverguenzas que ahora defienden a Correa pagados onerosamente con dinero robado al país.
    O los policías actuan de inmediato como bien lo señala la señora Viteri, o ellos serán aniquilados sin piedad por los delincuentes así como lo hacen hoy en esto momentos con cientos de ciudadanos honestos que son masacrados inmisericordemente por criminales desprovistos de todo sentido de humanidad.

  4. He leído su analices Sr, créame me da la impresión que los delincuentes, criminales, asaltantes tienen más derechos que los ciudadanos comunes que si pagan sus impuestos para recibir lo mínimo elemental de un estado o ciudad ( seguridad)
    Y digo esto porque los delincuentes si pueden disparar o sea la frase » disparen señores , disparen» que a Ud tanto le ha llenado de horror y espanto, los delincuentes lo hacen cada momento en el país, disparan, matan, asesinan, no importa si lo hacen a cualquier tipo de ciudadano( hombres, mujeres, ancianos, Sras embarazadas, niñ@s).
    No importa la hora o lugar, los criminales si diparan y disparan, o sea vale decir Sres delincuentes disparen, disparen, ellos si lo pueden hacer
    Me parece que su analices tiene un escozor, tinte político
    Disparen Sres, disparen (policías) contra la delincuencia que está más organizada que el pueblo

      • La delincuencia no apareció hoy arrastra de muuuuchos años y esto es culpa de los diferentes gobiernos que se olvidaron del campo y de las obras que el pueblo necesitaba y necesita especialmente en salud, desde 1970-80-90 recordarán la gran cantidad de gente que dejó los campos por falta de trabajo y olvidados de los gobiernos y llegaron a las ciudades a ocupar los cinturones de miseria, el Ministerio de salud no se preocupó de que los hogares tengan una buena planificación familiar y no tengan tantos hijos a los que no podían mantener, los gobiernos de esos años totalmente indiferentes ocupados solo en pensar como hacerse ricos. NO HAY UNA VERDADERA REHABILITACIÓN SOCIAL, personas jóvenes que por primera son detenidos por robar un celular de $30, 40, los sentencian a 2 años de prisión pero que pasa que ese joven no recibe una buena rehabilitación lo tienen ociosos comiendo gratis y de allí sale graduado de delincuente a seguir robando porque los ponen junto con los mas contumaces delincuentes, SIGO PENSANDO QUE LOS CULPABLES DEL AUMENTO DE LA DELINCUENCIA SON LAS MISMAS AUTORIDADES y ahora se quieren hacer los salvadores manifestando «disparen señores disparen, PERO ELLOS TIENEN EN SUS CUENTAS LA PLATA DEL PUEBLO CON LA QUE VALDRÍA PARA LA REHABILITACIÓN DE TANTO JOVEN QUE SI SE LOS PUEDE RECUPERAR A LA SOCIEDAD. Hay que preguntar a los gobiernos de hace mas de 50 años ¿QUE HICIERON PARA TRABAJAR EN CONTRA DE LA DELINCUENCIA? ¿DONDE ESTÁ LA REHABILITACIÓN EN LAS CÁRCELES?

  5. DISPAREN ,DISPAREN, DISPAREN!
    Que fácil solución para combatir la delincuencia, ya tenemos entonces una “Duterte” ecuatoriana, Señora Alcaldesa, con todo el respeto que Usted se merece, la delincuencia es un problema complejo que debe ser mirado en contexto, al parecer ya mismo pide el cadalso para los delincuentes, claro, los delincuentes pobres irán a la horca, los de cuello blanco que han masacrado moral y económicamente a sus pueblos, ellos son perseguidos políticos, “víctimas”.
    DISPAREN, DISPAREN, DISPAREN, quizás sea coherente contra aquellos políticos que han apuñalado a ese Ecuador , preñado de atracos, mentiras, muerte, contra esos que se rasgan las vestiduras mientras sin recato disfrutan de latisueldos en sus funciones públicas, e incorporan a más panas al festín burocrático, mientras el pueblo más vulnerable hace increíbles piruetas para intentar sobrevivir. El criterio del Doctor Hernandez es acertado, sereno, inteligente, no cae en en esa perturbadora demagogia azul, la roja
    tiene otros aderezos también perversos.

  6. Estimado señor Hernánez, soy un asiduo seguidor de esta página de los 4 pelagatos, y a lo largo de todos estos años, en la mayoría de los casos he concordado plenamente con Usted, con el señor Pallares y con el señor Aguilar. Pero esta vez no señor Hernández, por las siguierntes razones:
    Primero dejo sentado que no pertenezco al partido social cristiano, no trabajo ni he trabajado para el Municipio de Guayaquil, lo cual no obsta que me sienta satisfecho con las eficientes administraciones del cabildo porteño a cargo de León Febres Cordero, Jaime Nebot, y actualmente Cynthia Viteri. Los altos índices delictivos que aquejan a todo el país, los niveles de violencia con que actúan los delincuentes en contra de una ciudadanía desprotegida, desarmada, no pueden, de primera mano, ser tratados con guante blanco o con poner la otra mejilla. Así como la sociedad ecuatoriana a través de distintos actores ha impulsado muy acertadamente que se procese judicialmente a ali babá y toda su banda por los crímenes cometidos durante la década robada -léase: peculado, robo, delincuencia organizada, etc., etc., etc.-, y que de resultar culpables se les aplique la máxima pena, de igual forma a los asaltantes que actúan con armas de cualquier naturaleza poniendo en riesgo la vida de personas honestas, hombres, mujeres, niños y niñas, se los debe enfrentar con todos los recursos y facultades que el Estado les ha dado, más aún si está en riesgo la vida de una persona. No podemos ser tolerantes ni permisivos con la delincuencia. Elija señor Hernández: o se protege la vida del ciudadano honesto, o tendremos que seguir llorando a nuestros familiares por la inacción de una fuerza pública amparada en el uso progresivo de la fuerza y temerosa de ser procesada por un acto de servicio. Respecto de que el Municipio haga seguimiento a los jueces que liberen a los delincuentes aprehendidos en delitos flagrantes a través de una veeduría, y que de ser el caso sean juzgados y separados de sus cargos, concuerdo absolutamente con el alcance de lo manifestado por la señora Alcaldesa. O acaso es desconocido que en el Ecuador está «trabajando» la Comisión de expertos internacionales para la lucha contra la corrupción, aunque no fue lo que ofreció el licenciado Lenín Moreno en su propuesta de campaña, la misma que en un principio debió ser similar a la que se creó en Guatemala con muy buenos resultados. En todo caso se le agradece señor Hernández, que de sugerencias concretas que aporten a disminuir los índices de inseguridad, o dicho de otra manera, los índices de muertos como consecuencia de actos criminales. Ya no necesitamos hacer estudios socio económicos de los sectores más precarios de la sociedad, ya no hablar de trabajo, de campañas de educación. Los criminales se ríen de esto. Al delincuente que apunta con un arma a un ciudadano, a un policía, HAY QUE DISPARARLE, no hablarle de normas de comportamiento o pedirle permiso para disparar. Cordialmente, Luis Loza Sáenz.

    Respecto de la ya famosa frase «disparen, señores disparen»,

  7. Señor Hernandez, he admirado casi siempre su trabajo periodístico, pero ahora me defraudó, ud parece los funcionarios d los derechos humanos, lo que ha dicho la alcaldesa se quedo corto con lo que necesitamos , en mi familia casi todos hemos sido asaltados yo pensaría que ya necesitamos pena d muerte porque el cáncer se lo extirpa desde la raiz

    • Don José, lo lamento por usted y su familia. Entiendo que si usted está pensando en pena de muerte, cualquier texto que llama a reflexionar sobre cómo hacer frente integralmente a la delincuencia, le parezca documento de funcionario de DD.HH.

  8. No solo se debe disparar….
    Como ciudadano ecuatoriano de los años 70, fui reclutado para cumplir más de un año, la conscripción militar, a pesar de haber aprobado el primer año en la Escuela de Periodismo de la Universidad de Guayaquil. En una de las unidades militares mecanizadas nos enseñaron a disparar con fusiles FAL, utilizando proyectiles de alto calibre. En esos ejercicios se pierde el miedo a las armas, porque en algún momento deberíamos usarla contra el eterno enemigo del sur. Es decir, en una confrontación, la vida de los contendientes está en juego, pero no es de disparar por disparar para contrarrestar la delincuencia de propios o de extranjeros. La supervivencia de los seres humanos en la actualidad se hace cada vez más difícil de sobrellevar, de ahí que muchos pueden cometer excesos de manera individual o perteneciendo a bandas delictivas que pueden conseguir armas para cometer desafueros. La intención de la señora Alcaldesa de recurrir a la ESPOL que no tiene en su pensum académico carreras afines a las leyes, no se dará. Nuestra Policía Nacional de acuerdo a la Constitución es la llamada a dar seguridad a la población en general, por ello, sus altos mandos deberían preocuparse de proporcionar un reentrenamiento más efectivo a su personal, evitando en lo posible la pérdida de vidas humanas.
    Francisco Medina Manrique
    Periodista – Guayaquil

  9. Asi es José Hernández, ud tiene la razón en todo. El principio de la inseguridad tiene su origen en las desigualdades sociales. Con incremento de penas y sanciones no se erradica la delincuencia. En algunos estados de USA existe hasta la pena capital y nada se ha logrado. La alcaldesa Viteri simplemente sigue el libreto del antecesor, desplantes como maton de barrio, fomentando los antiguos escuadrones de la muerte, como en la época de Febrescordero, de la cual los del PSC eran muy adictos. Que tal entonces el sistema del ojo por ojo o la ley por mano propia de una vez?. La alcaldesa está jugando con fuego, polarizando a la población y como siempre, incentivando a la violencia; resultado: más violencia

  10. En verdad, los delincuentes nos tienen arrinconados, desde los de las altas esferas hasta los de las calles, y esto enerva. Pero, lo que también molesta, son las actitudes impostadas. Se quiere dar la impresión de que son bravos defensores del pueblo. La Sra. debe saber que ella no puede dar la orden de que disparen; la policía actúa bajo lineamientos legales de procedimientos, es decir, necesita de un MARCO LEGAL para así proceder y esto le dan las leyes vigentes. Y como es líder conspicua de los socialcristianos, con esa iracundia debe exigir a los asambleístas de su partido político que creen las leyes respectivas para frenar los delitos, incluidas las que eviten que los representantes de la Justicia la burlen. Por ej., cuando el delincuente detenido es entregado en la comisaría, entra por la una puerta y sale por la otra. Inclusive se oye a los miembros policiales quejarse de este bochornoso echo. Criminales con un elevado número de detenciones regresan tranquilamente a las calles a su ocupación habitual: aterrorizar al ciudadano indefenso. Y ahora que el gobierno está de amigo con los EE.UU., debería aprovechar para pedir asesoramiento para frenar el alto índice de criminalidad.

  11. Segun su comentario sobre la devolucion de los 104 millones al puerto principal, no al municipio de Guayaquil, como se sugiere, nosotros los jubilados deberiamos irnos sin reclamar nuestros derechos porque el estado de nuestro amable Lenin no tiene recursos. Ese dinero ya fue devuelto lo que deja a Ud., muy mal estacionado. Nosotros seguimos esperando. Hoy, nuevamente trasluce su sesgo a proposito de una frase que pareceria ser un exabrupto pero que en realidad, y con su perspicacia estoy seguro lo sabe perfectamente, induce a la fuerza publica a defender a la ciudadania y defenderse personalmente ante los ataques de una delincuencia organizada que, fuertemente armada asuela nuestra indefension. A pesar de su disgusto por la Perla, (deseo siceramente equivocarme), seguire leyendo a 4 pelagatos.

  12. Bueno pues entonces que, ¿A los jueces que dejan a criminales, asesinos, asaltantes, etc en libertad tras haber sido arrestados inflagrantes no hay que hacerles nada? Obviamente ellos están cometiendo una atrocidad, y decir que castigarlos por eso es «meter mano a la justicia» me parece una exageración.

  13. …»sigue el patrón dejado por Jaime Nebot. Pero ser un duplicado se nota.»

    ¡¡Y vaya que se nota!!

    Hay DOS funcionarios en altos cargos en el Municipio, uno dejado por Nebot (que sigue en funciones) y otro nombrado por Viteri, para el mismo cargo.

    Que despilfarro conciudadanos, ¡¡Que despilfarro!!

    Y los socialcristianos se llenan la boca alegando el haber implantado la eficiencia administrativa en el Municipio de Guayaquil.

    Pero, ni en la administración de la terrorista Pavón, ni en la de Yunda, sucede tal despropósito.

    • Don Manuel, un saludo.
      Los PSC han cegado a muchos.
      Hay muchos q tratan de ignorantes a los correístas, pero luego van a prenderle velas a su santo Matraca, el jefe de la banda de los cuello blanco.

  14. Don Hernández, un saludo.
    Los del PSC (todos los partidos, al fin y al cabo) exprimen los fondos públicos a su beneficio, se lucran de ellos, fabrican pobres (tal cual) y luego piden mano dura contra la delincuencia, cuando desde el jefe de la mafia hasta el último esbirro deberían devolver todo lo robado.

  15. En parte Viteri tiene razón, la policía esta en desventaja, los delincuentes lo saben. Pero no solo es la policía, es la ciudadanía. EL nivel de asaltos y inseguridad es altísimo y es así porque los delincuentes prácticamente cuentan con las leyes a su favor. EL sistema de justicia de este país es tan obsoleto y burocrático que poner una demanda es un calvario no solo por las trabas que la propia justicia pone, sino por que cuesta mucho.
    No me va a dejar mentir Jose, usted muy bien debe saber que para que un tramite se mueva en el sistema judicial ecuatoriano hay que pagar abogado, y eso cuesta mucho dinero.
    De modo que las alaridos de Viteri son una parte del problema, exagerados, por su puesto, después de todo ya todos sabemos la clase de populista que es. Pero analizando mas profundamente el problema central es nuestro sistema judicial, no sirve. Las leyes no tienen un sentido de solidaridad con las victimas. Por extension la propia policía esta limitada de ejercer su trabajo porque no puede aplicar la fuerza que requieren ciertos casos.
    Los únicos beneficiarios son los delincuentes, nacionales y extranjeros.
    De modo que endurecer las leyes no sirve de nada mientras el sistema siga igual.
    Hace dos o tres décadas los intelectuales decían que hace falta infraestructura, que hacen falta mas jueces. Vino el correismo, construyo edificios y puso personal (asociado a los propios delincuentes) y seguimos igual. Entonces que parte del problema hay que atender?
    Pues todo, de que sirve tener un personal de 200 jueces si todos están corrompidos y son indiferentes con el dolor de las victimas.
    Es necesario pensar en el sentido de las leyes y una manera contundente de aplicarla sin que el sesgo subjetivo de los jueces intervenga, es algo complicado, pero por allí se debe empezar.

  16. Estimado luego leer exhaustivamente y llegar a pensar que usted vive en una burbuja porque al parecer no siente una indignación ante la ineficiencia judicial y legal en este país, porque al parecer no ha sido víctima de la delincuencia, no lo han apuntado con un arma de fuego a la cara o no le han golpeado hasta dejarlo inconsciente por robarle. Me gustaría escuchar su propuesta ya que es un hombre de mundo que ha vivido otro tipo de culturas y situaciones. Es más me gustaría ver una carta suya con dichas propuestas en medios sociales públicos dirigidos a aquellos gobernantes. Buen día.

  17. Jose, sin duda, parece que usted vivió en New York, en base de su conocimiento y no permitir el uso de armas de fuego por parte de la policía nacional, por que no propone la creación de l a ley tres errores, sería la mejor ley contra los ladrones y criminales, con más de dos detenciones, under your knowledge, you know what I’m talking about.

    Muchos estados de los Estados Unidos tienen vigentes esa ley, así como también el permiso de portar armas de juego. Es increíble leer y ver en noticias diarias , las acciones de los delincuentes, nosotros, pueblo, estamos bajo las acciones y caracteres de los criminales.

    Tenemos derecho a la defensa más usted no está de acuerdo con la alcaldesa de Guayaquil, acaso la policía nacional tiene que pedir permiso a los señores asaltantes para poder actuar?
    Ustedes mismos criticaron cuando aquel ciudadano extranjero ( criminal venezolano ) asesinó a esta señora en Ibarra. LADRONES, TRAFICANTES Y CRIMINALES, están protegidos por esa caterva de mafiosos del congreso o como mierda se llame ese grupo de también ladrones, creadores de leyes.

    • Ton, si usted leyera lo que se escribió! Nadie está planteando proteger a los delincuentes: solo no ser simplista en la formulación de soluciones que deben ser integrales y en las cuales deben estar inmiscuidos ciudadanos y autoridades.

    • Don Ton, los primeros delincuentes son las autoridades públicas, que viven del Estado y le chupan la plata.
      ¡Cuánto habrá cobrado de comisión Matraca por cada adoquín q tiene Guayaquil! Y la Viteri lo mismo, no seamos ingenuos.
      Han levantado su fortuna a punta de contratos con el Estado.

  18. Coincido en parte con la opinión de Santiago; a mi modo de ver, la alcaldesa de Guayaquil no pretende meter mano a la justicia, que de justicia sólo tiene el nombre, así los jueces se pongan togas para parecer inmaculados, sólo muestra la indignación de todo un pueblo ante la arremetida delincuencial extranjera, especialmente venezolana, que no dudan en asesinar sino consiguen arrebatar un miserable celular; ejemplo de estos mal llamados «refugiados» crece día a día y ya estamos hartos de esta gentuza.
    Es fácil criticar lo que alguien expone, sea o no político en asuntos de seguridad especialmente, lo deseable sería plantear soluciones DIRECTAS, con razonamiento y criterios desapasionados, así se hace patria, sino, caemos en la misma demagogia que los políticos simplistas.
    Cuando el actual mandatario expuso al país la necesidad de controlar el flujo venezolano, solicitando pasaporte y record delincuencial, le cayó a palos medio mundo, desde los defensores de los derechos humanos hasta politiqueros de menor cuantia, resultados? De esa fecha para acá, los delincuentes venezolanos han asesinado a varias personas inocentes, padres de familia, hijos de familia, amigos de alguien etc.
    Por supuesto que sería necio aseverar que la inseguridad es producto sólo de gente extranjera, nada más lejos de la verdad, pero por algo debemos comenzar. La maldita tabla de consumo que se inventó el correismo para asegurar el libre tráfico de drogas sigue vigente, y es o fue una de las causas para el incremento de los crímenes por defender territorios para vender la droga, al estilo Chicago de los 20, alguien hace algo al respecto? Y además con esta «tabla» ha crecido de manera alarmante el consumo entre la niñez y juventud, que para hacerce de una dosis, son capaces de matar hasta su madre.
    Pongamos nuestro grano de arena exigiendo a las autoridades que escuchen nuestro clamor para frenar la inseguridad creciente, y exigamos a los candidatos para el 2021 que expongan un plan serio y razonable para frenar esta plaga que nos afecta a todos.

  19. Desgraciadamente los políticos son más falsos que los actores de tv. Cada paso está pensado en mantener una falsa imagen que posicionan de una persona bastante común. Los socialcristianos repiten el guión que les ha dado resultado para mantener entretenidos a un electorado lleno de ignorancia y fanatismo. Cada oportunidad en el micrófono es aprovechada para deleitar con efectos especiales incluidos.

  20. Con todo el respeto que se merece el Sr. Hernandez, de quien he leído muchísimos lúcidos artículos, creo que en este se ha equivocado completamente. Primero que nada, es notorio que el asunto de la inseguridad debe llevárselo al terreno de la política, porque como actividad meramente administrativa y operacional, está fallando desde hace años. Que la alcaldesa “eleve el tono de voz” en este asunto, me parece que solamente es consecuencia de que todos (o la mayor parte de) los ciudadanos, estamos elevando la voz!

  21. Señor Hernández, hubiera sido bueno que antes de emitir criterios erróneos que rayan en la torpeza, se hubiera empapado de lo que hizo un ex alcalde de NYC para técnicamente erradicar la delincuencia y prostitución de las calles de esa ciudad!
    No emita criterios sin conocimiento de causa, cuando la Alcaldesa Cynthia Viteri dice que pedirá la recusación de los jueces que liberen a delincuentes en delitos flagrantes no está metiendo las manos en la justicia, al contrario, está justamente usando los caminos legales para sancionar a los jueces que actúen mal!….le pido por favor que ponga su cerebro en funcionamiento antes de poner la lengua en movimiento!
    Buenas tardes!

    • Don Santiago,
      usted, tan apurado a dar consejos, debería a su vez aplicárselos. El cerebro lo tengo funcionando. En cuanto al alcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani, conozco bien lo que hizo: viví en Nueva York en esa época. Y sé de su labor y de sus excesos: solo en los tres primeros años de su gestión hubo 18 336 quejas ante el Departamento de Justicia y la Comisión Federal de Derechos Civiles de ciudadanos afectados por su política de «Cero tolerancia».

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