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CNE: la pelota está en el campo de la mayoría

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Marcelo Espinel, es abogado y director de proyectos de la Fundación Ciudadanía y Desarrollo. Esa institución ha seguido de cerca lo que ocurre en el Consejo Nacional Electoral; tema de esta entrevista.

El fallido juicio político a la presidente del CNE, Diana Atamaint, confirma el hecho de que las próximas elecciones serán organizadas por un organismo sin credibilidad. ¿Cómo puede en esas circunstancias llevar a cabo el proceso electoral?
A las disputas entre los consejeros de mayoría y minoría y el problema de recursos que tiene el CNE hay que agregar un tema más que no es nuevo: la desconfianza que existe hacia la institución, independientemente de quién está al frente. A la larga, se mantiene una sospecha generalizada y enraizada del ciudadano desde 2017. Estamos hablando, ojo, de una institución que no llega a tener el 30% de credibilidad en la sociedad.

En esas circunstancias, ¿qué acciones podría tomar, a estas alturas, para recuperar la confianza de los ciudadanos? ¿No habría que cambiar ese CNE?
Si los consejeros se hacen el harakiri y deciden dar paso a sus suplentes podría ser algo mucho más grave y negativo. Sus suplentes no son conocidos y no se sabe a estas alturas a qué intereses o a quiénes responden. Eso podría poner en una peor situación al proceso. Quizá es muy ilusorio lo que voy a plantear, pero no se me ocurre otra cosa: que los actuales consejeros hagan un llamado a la unidad para llevar el proceso de una manera adecuada. Las disputas entre Verdesoto y Pita con la mayoría debilita al organismo electoral. Entonces, quizá un pronunciamiento en conjunto para sacar adelante de forma institucional al proceso podría ayudar algo.

¿No es inviable si se piensa que la mayoría es la que se salvó del juicio en la Asamblea?
No veo otra salida: el panorama es realmente complicado. La gran cantidad de problemas que hay va más allá de la confianza ciudadana. No se puede asegurar elecciones libres, transparentes y justas, que es el estándar que pide la OEA, si no se tienen los recursos económicos. A la larga estamos enfrentando, nuevamente, un arreglo y una componenda que existe entre el socialcristianismo y el correísmo que fueron, precisamente, los que habían bloqueado los votos en la Asamblea para que no haya juicio a Atamaint. Creo que talvez, tenemos una misión importantísima los medios y la sociedad civil para vigilar el proceso porque las instituciones están tomadas por esta componenda.

¿Es posible tener un proceso electoral creíble cuando se sabe, como dices, que el CNE está controlado por el socialcristianismo y el correísmo?
Hay dos cosas que no se hicieron. La primera: si iba a haber un nuevo sistema de integración del CNE con representantes de los partidos, se necesitaba previamente para eso tener partidos políticos fuertes. Y lo segundo: si se iba a hacer una reforma legal al sistema electoral, había que hacer una reforma profunda al sistema de partidos políticos. A la larga si se mantiene a este CNE, todo va a responder a los intereses partidistas de esos dos grupos. Desde el inicio de la transición ya se dijo que este sistema de control partidista iba a traer problemas. Lamentablemente eso se ha convertido en un telar de Penélope donde cada cuatro o cinco años estamos cambiando las reglas electorales. Desde el retorno a la democracia tenemos algo más de dos docenas de reformas electorales y eso solo nos aleja de la posibilidad de tener un estado de derecho.

¿Una renuncia de los consejeros de minoría ayudaría o no?
No creo. Cuando se eligieron a los titulares se decidió elegir suplentes sin indicar específicamente quién es el suplente de quién. Entonces, si mañana renuncia Luis Verdesoto y Enrique Pita ¿quién les va a reemplazar? ¿María Cristina Kronfle que es del socialcristianismo y así se cierra la mayoría? Debemos poner ojos a quiénes son los suplentes. Tampoco hay cómo perder de vista otro tema: Luis Verdesoto fue elegido como representante de las organizaciones de la sociedad civil y si renuncia estaríamos hablando del fin de un modelo que se buscó, en el cual las organizaciones sociales tienen un representante.

¿No se ha llegado a un punto en el cual lo más probable es que el candidato que gane las elecciones en el 2021 estará marcado por la sospecha de la actuación de ciertos consejeros del CNE?
Si los consejeros no deciden ponerse de acuerdo para llevar con cabalidad cada uno de los próximos pasos previos a las elecciones, se perderá más tiempo y más credibilidad. Si no se obtienen los recursos, si no se cambia el sistema informático, si no se hace algo serio con el exit poll o con la contabilidad de las actas, podemos estar seguros de que llegaremos al 2021 con autoridades públicas sin credibilidad. Ya no se puede recuperar la legitimidad del organismo, pero al menos hay que hacer algo para salvar a la autoridad electa. Es aterradora la idea de llegar a una segunda vuelta y que el sistema informático se caiga a media noche.

De mantenerse la situación como está, ¿qué debería hacer la mayoría para superar la sospecha instalada?
Que no se actúe con transparencia y que no se incluya la minoría en ninguna decisión, genera desconfianza. La actual mayoría deberá buscar consensos para ser más transparente e incluyente con la minoría para que el proceso electoral funcione y genere confianza.

¿Entonces la pelota está en el campo de la mayoría?
Por supuesto, porque la mayoría tiene la obligación de recoger las denuncias de la minoría. He escuchado las quejas de Verdesoto y Pita y tienen mucho asidero.

Foto: EcuadorTV

Esta entrevista se publicó este domingo 16 de febrero en el boletín semanal de 4P. Si desea recibirlo, suscríbase por favor gratuitamente aquí: GPS4P.

2 Comments

  1. Si la pelotita está en el campo de la mayoría del CNE, entonces, conocidos sus antecedentes, ya podemos adivinar cuáles serán las goleadas. Y los ciudadanos con caras de giles veremos cómo los marcadores electrónicos cambian a gusto y sabor del «contador» de votos. Y la «mayoría» pondrá su sello de legalidad a los resultados. Los de la Asamblea los santificará, como ya ocurrió. Y, ¡listo, pelado el pollo!. Por lo mismo, ante este próximo vídeo, los dos señores vocales Luis Verdesoto y Enrique Pita, NO DEBEN RENUNCIAR, al menos ellos nos podrán informar de las gambetas de los de la «mayoría». Y así, los del pueblo, seguiremos esperando la llegada de un salvador legítimo. Y así…

  2. PARA CORREGIR EL RUMBO DEL CNE
    Si existiera voluntad política para crear confianza en el Consejo Nacional Electoral, lo único que debería hacerse es que el partido social Cristiano deje de participar en esa mayoría creada en el pleno del Consejo, el vocal José Cabrera del Partido Social Cristiano, para conformar una nueva mayoría que decida correctamente lo que tiene que hacerse de cara a las elecciones 2021, junto a los vocales Enrique Pita del movimiento CREO y Luis Verdesoto nominado por las organizaciones de la sociedad civil. Si tanto dice el Abogado Nebot, que si él mandara en ese Consejo, no se haría tanta tontería, entonces, que cumpla sus dichos conversando con su representante para rectificarlas y no mantener las trafasías y actos casi delincuenciales que se hicieron, nombrando delincuentes para dirigir el proceso electoral. Hay un ansiedad manifiesta de Atamaint, por el dinero que tendría que llegar a sus manos, para la próxima contienda, para adquisiciones y contrataciones que seguramente serán irregulares.

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