Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

Nebot: más No que Sí

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Quizá Jaime Nebot sorprenda. La posibilidad que sea candidato a la Presidencia sigue abierta hasta que él no diga lo contrario. No obstante, se ha dedicado a producir señales que, puestas en contexto, pueden ser interpretadas como un No definitivo. En sus intervenciones –alguna fue grabada y circula- el líder socialcristianos intercala argumentos que son, en realidad, puertas de salida en las dos direcciones. Y en las dos direcciones hay elementos de esperanza y de decepción para sus seguidores, que él explica con paciencia de profesor.

Por supuesto, Nebot no evoca su principal preocupación, que siempre ha medido en los sondeos, sobre las posibilidades reales de ganar la elección. En ese plano los argumentos que pone sobre la mesa son reversibles: se pueden leer como una razón que suma a favor de su tesis. O como una cortada tras la cual podría retirarse sin otra explicación del escenario electoral.

Su situación familiar juega, precisamente, ese papel. El ex alcalde dice tener “un problema familiar sumamente grave”. No es nueva esa información. Se sabe, en efecto, que su esposa no es favorable a que siga en funciones públicas. Nebot siempre lamentó los años pasados en Quito, en el parlamento. Parte del placer que sacó a ser alcalde de Guayaquil fue estar cerca de su familia, y siempre lo dijo. Su retiro de la alcaldía implicaba un cambio de estilo de vida: estar en un nuevo domicilio, estar más tiempo con su esposa, sus hijos y sus nietos. Y viajar. Por eso dice que “el único riesgo que no estoy dispuesto a correr es desintegrar mi familia”. Este argumento, que él puede documentar, seguramente pesa. Pero también puede ser el mejor paraguas para no tener que dar explicaciones -en caso de que decida no correr- sobre sus posibilidades (que ha medido sin descanso) de llegar a la Presidencia.

Seguramente resulta desalentador para sus seguidores oírlo decir – para apuntalar la señal de que no quiere correr- que ya hizo conscripción pública y sirvió a los ecuatorianos y -en dirección de aquellos que le piden- que se ha sacrificado durante 35 años.

Librándose a un ejercicio de ducha escocesa, Nebot se cuida de reconfortar a sus seguidores: les dice que el país tiene salida y que “juntos podemos resolver” los problemas. Incluso pone bemoles de pragmatismo que hasta ahora había evitado. El ex alcalde de Guayaquil había vendido, cabalmente, el modelo exitoso de Guayaquil y lo había comparado, sin base alguna, con lo que ocurre en el país. Ahora vuelve al sentido común: “si alguien piensa –dice en el video que circula- que en un Ecuador maltrecho se puede hacer en cuatro años lo que se ha hecho en Guayaquil en 27 años, está equivocado: el que diga eso miente”. Un asesor de campaña le hubiera recomendado que no lo dijera. Y al decirlo, evita la demagogia que hay en la promesa de aplicar el modelo exitoso al Ecuador e insufla optimismo entre sus seguidores: deja suponer que asume el reto desde otro proceso conceptual y político en el cual el pueblo no espera milagros (léase no debe esperar milagros) en el próximo gobierno.

Tras ese soplo de calor, un chorro de frío: Nebot repite -y esto también es reiterativo en sus encuentros- que no se necesita ser funcionario para servir. Y que esa vocación nadie se la va a sacar hasta que se muera. En claro, si no es candidato, hará lo que hizo Febres Cordero: influir y mandar. Se debe colegir que así es el modelo socialcristiano.

En conclusión, dice lo uno y lo otro. Que podría ser candidato, que el país está muy maltrecho, que no hay que esperar milagros pero que hay salida. Y por otro lado, que tiene un problema familiar y que si no lo supera, no correrá el riesgo de desintegrar su familia. Pero que él seguirá estando presente desde la Isla Mocolí (como Febres Cordero estuvo desde El Cortijo).

Que sí y que no. Que no, dicen algunos de sus cercanos. Sin embargo no es oficial. Hay que esperar. Pero poner sobre la mesa el tema familiar, en la forma que Nebot lo plantea, deja poco espacio para revertir la situación. Y le podría suministrar un argumento soñado para no dar otra explicación.

Foto: El Universo.

8 Comments

  1. Saludos don José.
    Cualquier adjetivo que no sea «vividor de los fondos públicos» para Matraca (y la está sacando recontra barata) es faltarle el respeto a la realidad.

  2. Todo es cálculo político. La pócima de la fama y el poder, una vez probada, no se la puede dejar. Ya se las ingeniará para seguir «trabajando por y para el pueblo». No como Presidente, será como asambleísta. No creo que quiera quemarse haciéndose cargo de este barco que hace agua y va a la deriva, la mesa está aun más lejos de estar servida como dijo el malhadado Mameluco. Que pena de este paisito, que cada cuatro años se lo rifan y reparten unos cuantos profesionales en eso de vivir y forrarse a costa del Estado y del futuro de todos.

  3. Humildemente opino que, en verdad, ya es hora de que se dedique a su familia; casi toda la vida la ha sacrificado de no contar con su valiosa presencia de forma permanente. En el «ocaso del guerrero», ¿qué necesidad hay de jugar un albur?

  4. Algo no está bien cuando un hombre viejo se avergüenza de su cabello y prefiere embadurnarlo con tintes de colores que neciamente pretenden «esconder» honorables canas que sin duda ninguna muchos hombres de bien orgullosamente muestran con ellas el paso del tiempo y el gran sacrificio realizado atreves de su vida para llegar con altivez a disfrutar de su MADUREZ…. no sé porqué pero gente «falsa» en cualquier sentido como que no inspiran la menor confianza PARA NADA!… sabe qué señor Nebot?… deje nomás ok?

  5. Yo hubiera apoyado a Nebot (y tal vez hasta hacia campania por el), si no fuera por demagogo. Cando se opuso a la eliminacion a los subsidios a los combustibles o a los acercamienos al FMI demostro que, por quedar bien o defender intereses de unos pocos, es capaz de lo que sea. Yo he llegado a identificarlo con Correa y sus ladrones por los acercamientos de sus asambleistas a los correistas (presumiblemente con su blessing). Parecia un viejo politico con gran experiencia en el cual en alguno momento pense que podria hacer algo por el pais, pero lo que he dicho arriba, mas lo que hizo la Sra. Viteri en octubre pasado, mostraron que son unos oportunistas.

  6. Creo que se decide por el NO, sobre todo ahora que parece que su anhelado binomio, y sus principales adlateres y cortesanos , seguirán para siempre en sus diásporas doradas; recuerden que tiene cientos de millones afanados al «soberano» (pendejo).

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