Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

No, el autoritarismo no es la solución a la pandemia

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La pandemia ha despertado una inusitada y vívida admiración por los sistemas autoritarios. No es difícil encontrarse con opiniones en medios y redes sociales que alaben los mecanismos draconianos y hasta veces brutales que ciertos regímenes han usado para poner en cuarentena y así, supuestamente, acorralar al virus que ya causa miles de muertos en todo el mundo. En el Ecuador, hay que ver los comentarios laudatorios que despertó un video donde se ve a soldados dar latigazos a jóvenes que no han querido someterse a la orden de quedarse en casa.

Ni siquiera los organismos internacionales que luchan contra la pandemia se han mantenido indiferentes a los cantos de sirena del autoritarismo. «China ha desplegado lo que quizá es el más ambicioso, ágil y agresivo control de un virus en la historia»: eso dijo el 28 de febrero un reporte de la Organización Mundial de la Salud. El argumento, que lo sostiene una gran parte de la opinión pública, es que los poderes omnímodos del gobierno chino son la principal razón de la exitosa operación para la contención del virus.

La democracia no es el escenario propicio para el combate al coronavirus, parece ser el mensaje y la propaganda del autoritarismo chino. Mientras China sale adelante, sociedades democráticas como España, Italia están zozobrando y los EEUU, que se supone es el adalid del libre mercado, no tiene suficientes kits para hacer las pruebas del virus fue, por ejemplo, el argumento que sostuvieron hace poco los participantes del célebre programa de televisión en ese país, Meet the Press. Y mientras un nervioso y torpe Donald Trump no atina qué decir en sus ruedas de prensa diarias, el presidente chino Xi JinPing, lleva a toda la prensa de su país para que vean cómo él entra triunfante en la ciudad de Wuhan, donde comenzó la tragedia.

Lo que no dicen los áulicos del autoritarismos es que fue precisamente el secretismo y la falta de libertad de expresión del régimen chino lo que ha llevado al mundo a esta situación. Según un informe publicado por Reporteros sin Fronteras, RSF, el martes 24, “sin el control y la censura impuestos por las autoridades de China, los medios chinos habrían informado a la ciudadanía mucho antes de la gravedad de la epidemia de coronavirus, salvando así miles de vidas y evitando, quizás, la actual pandemia”. Según una investigación de la Universidad de Southampton (Inglaterra), citada por RSF, China podría haber reducido en un 86% el número de contagios si hubiera impuesto dos semanas antes las medidas de confinamiento que adoptó el 22 de enero.

Durante las dos primeras semanas del estallido del virus, las autoridades chinas, en lugar de enfocarse públicamente a combatir el virus, se dedicaron sancionar a los doctores y a los trabajadores de la sanidad que prendieron la alarma. Dos enfermeras que escribieron una carta a la revista especializada británica Lancet, detallando la falta de equipos y las horrorosas condiciones de aislamiento, fueron forzadas retractarse luego de que fue publicada. El laboratorio de Shangai que publicó el primer genoma del coronavirus en enero fue clausurado al día siguiente de que las autoridades hablaron de rectificación.

También está el dramático caso del doctor chino Li Wenliang, que advirtió por primera vez sobre el virus antes de que sea identificado en diciembre. En lugar de amplificar su advertencia y hacer algo al respecto, la policía china lo obligó a firmar una confesión de que estaba divulgando falsos rumores. Murió por coronavirus en febrero.

La represión estatal no se limitó a doctores y enfermeras. El régimen también ha atacado a los periodistas independientes. Li Zehua, un ex presentador para la Televisión Central de China que renunció a su cargo por presión del gobierno posteaba en redes sociales lo que pasaba en Wuhan. Luego fue silenciado, aparentemente porque lo detuvieron. El gobierno de Beijing también eliminó del internet una noticia que decía que laboratorios chinos habían advertido del coronavirus en diciembre. Esos laboratorios recibieron la orden de destruir las muestras que habían recogido.

El ocultamiento chino tuvo, evidentemente, consecuencias globales. Se perdió un tiempo precioso durante el cual los gobiernos de muchos otros países hubieran podido aislar a gente que potencialmente podría diseminar la enfermedad en Wuhan y desarrollar así capacidad para hacer pruebas o establecer mejores opciones de curación.  China, como sostiene, John P, Walters del Hudson Institute en una columna del Wall Street Journal, comprometió las capacidades del mundo para responder a tiempo al virus. El resultado es la pandemia global más peligrosa del siglo.

Uno de los testimonios más impactantes sobre cómo el autoritarismo chino es parte del problema y no necesariamente de la solución es el de Adam Nelson, un académico del National Democratic Institute de los EEUU. Nelson que ha estudiado durante muchos años al régimen chino y que vivió más de diez años en ese país, dice que esta no es la primera vez que él ha sido testigo de cómo el gobierno autoritario de la China ha potenciado el esparcimiento de una enfermedad letal.

En una columna publicada en The Hill, titulada «El autoritarismo el es peor peligro para la salud pública», Nelson recuerda la nefasta reacción china frente al tema del sida y del sars. Según él, fue la represión y la persecución a los activistas, en parte por ser homosexuales, que luchaban contra la diseminación del sida la culpable de que no haya habido una política coherente de salud pública en China frente a esa enfermedad. No es sorprendente que en el 2018 haya habido un salto del 14% de nuevos casos de HIV/Aids, es decir de sida, sostiene Nelson en su columna. Igual que con el coronavirus, en el tema del sars China también persiguió y luego encarceló a Diang Yanyong, el médico que descubrió y levantó la alarma por ese mal. Esa operación por encubrir el aparecimiento del sars significó la muerte de 774 personas alrededor del mundo.

Si bien es cierto que países democráticos como España, Italia, Francia y los EEUU han fracasado en su intento por detener el virus y no son necesariamente una referencia frente a los mecanismos puestos en marcha por China para hacerlo, también es cierto que, según los expertos, los países más exitosos en contender a la pandemia han sido las democracias orientales. Según una investigación hecha por el Financial Times, son las democracias asiáticas de Corea del Sur, Hong Kong, Japón, Taiwán y el país-ciudad de Singapur los verdaderos modelos a seguir. «Uno de los factores más importantes en el éxito de nuestra respuesta ha sido la transparencia», ha dicho al FT Chang Shan-chwen, el principal estratega en salud pública de Taiwán. Según la investigación del Financial Times, ha sido la transparencia en la información  y la experiencia que estos países democráticos tuvieron con el sars, los dos grandes factores del éxito que han tenido. El problema de los países democráticas de occidente es que no tuvieron tiempo de reaccionar por la opacidad china y, sobre todo, que no tienen la experiencia que el sars dejó sembrada en Asia.

Una sociedad bien informada es, sin duda, la que más herramientas tiene a su mano para cuidarse y exigir a sus gobiernos que tomen las mejores medidas. Y aunque sea imposible saber a estas alturas qué hubiera ocurrido si el mundo hubiese tenido más temprano acceso a la información sobre el coronavirus, sí es posible sostener que solo cuando los ciudadanos son informados de los hechos por una prensa libre tienen más herramientas para protegerse y, a su vez, para exigir a las autoridades que tomen las medidas necesarias para proteger a la población.

El autoritarismo es ahora un canto de sirena que toma cuerpo por el miedo que siente una humanidad que se sabe vulnerable frente a un enemigo invisible y mortal. Pero no hay que olvidar que los gobiernos autoritarios siempre preferirán ocultar la verdad porque esa es, precisamente, el peor enemigo que tienen. Lo hicieron los soviéticos con el desastre de Chernobyl, que fue mucho más trágico precisamente por el ocultamiento que se hizo desde el gobierno de Moscú, y lo seguirán haciendo todos los otros regímenes autoritarios del mundo.

16 Comments

  1. Si se suma al autoritarismo, una conducta de enriquecimiento y el silencio, llegamos al callejón sin salida. Seguro que China habrá pensado primero en cuando gano si descubro la vacuna, si vendo mascarillas, equipo de protección, tecnología y adquiero acciones petroleras etc. En este contexto en que se debate el mundo, desde hace mucho tiempo las sociedades, maneja relaciones públicas, relaciones humanas y no se diga las relaciones políticas sin ética y con una falta de moral. Por lo tanto el mundo entero ha perdido confianza en lo que dicen y hacen los líderes, porque de lo que pregonan es de lo que carecen. Seguro que habrán analizado también a quienes vamos a seguir prestando recursos y de que países pobres nos vamos a beneficiar, por lo tanto el campo de la negociación está plagado de dobles intensiones en las que todos naufragamos día a día, China nunca pensó que su silencio iba a descalabrar al mundo entero.

  2. Divulgación científica una necesidad impostergable
    Efectivamente, el autoritarismo jamás podrá vencer la opinión de quienes por muchos años han estado trabajando en los laboratorios de la ciencia médica para contrarrestar lo que la humanidad provoca por atentar contra la naturaleza. Los ejemplos son múltiples y los resultados del autoritarismo tienen diferentes niveles de desastre como lo que hoy se ha dado en pleno siglo XXI. La epidemia del Coronavirus-Covid 19, no hubiera causado tantas muertes y contagiados en el mundo, si los gobernantes de China hubieran actuado en consecuencia con lo que habían comprobado sus coterráneos imbuídos en la ciencia médica. La pandemia se expandió en el mundo y como no somos una isla también cayó como fuera telúrica en nuestro país. La reclusión en nuestros hogares y la práctica de medidas higiénicas están a la orden del día, no obstante, ciudadadanos de la tercera edad son los más propensos a caer en la batalla desigual contra un enemigo invisible y aparentemente invencible. El gobierno debe convocar a los científicos e investigadores de las universidades que el gobierno anterior los desechó desvergonzadamente sin razón justificable. Hasta tanto, una campaña de comunicación bien estructurada, debe desechar a la que hoy se mantiene con diferentes voceros sin experiencia para informar en términos médicos, y no para proporcionar estadísticas macabras que irán creciendo si a los profesionales médicos, enfermeros y enfermeras nos les proporcionan los recursos para atender a quienes por azar del destino cayeron en las garras de la implacable pandemia.
    Francisco Medina Manrique
    Periodista – Guayaquil

  3. Bueno, entonces aqui que debemos hacer para atacar el VIRUS DE LA DESOBEDIENCIA CIVIL? A lo mejor tirarle el muerto a Lenin Moreno?

  4. El autoritarismo, entendido como forma de gobierno autoritario, se ha dado a lo largo de la Historia de la Humanidad. El autoritarismo es una de las características de sistemas dictatoriales. Un ejemplo actual de autoritarismo puede ser el Gobierno de Corea del Norte. En el contexto de las relaciones sociales, un ejemplo clasico de autoritarismo es el que en ocasiones se da en el entorno familiar. Se considera que existe un autoritarismo cuando los padres ejercen de figura de autoridad de una manera represiva, con fuertes normas y en ocasiones con métodos de control violentos. Siendo asi que como lector enterarnos al pasar de los días la situación fuerte que se esta viviendo a nivel mundial y que se esta saliendo de control tener la magnitud de inconciencia al no poder informar a la hunidad con respecto al virus que se ha prolongado de manera incontrolable hasta llegar al punto de manejar ya temas autoritarios los cuales hay que tratar de cumplirlas pero de una manera adecuada ya que toda esta situación se podía evitar si no existiera tanta desinformación y corrupción para estar listos a cualquier eventualidad que se presente para el mundo.

  5. En total acuerdo ya que gracias a todos los medios en los que trataron de ocultar este virus que ahora se convirtió en una pandemia de alerta mundial estamos con una cifra de muertos alertarte al rededor del mundo y la causa mas grande es que si el gobierno chino alertaba a la población con el debido tiempo otra seria nuestra situación ya que la falta de información y la poca precaución provoco que ahora en el mundo este muriendo la gran parte de la población y esto continuara a si como sigue pasando con las cifras de muertos que la verdad nadie cree que sea estas cifras mostradas las cifras reales.

  6. Hay que preguntarse que paso con los propietarios de los millones de celulares que han «desaparecido» (o dejado de funcionar) en China. Como minimo, es silenciamiento a parte de la poblacion. Pero podria tratarse tambien de los muertos que el sistema chino jamas ha reportado. Ingenuamente algunos creen que las muertes por el covid en China son los que reporta al gobierno. Yo multiplicaria por 100 esos numeros (solo opinion mia).

  7. Una pregunta: quien les cree a los chinos (pais comunista con las restricciones de libertad de opinion que Ud bien comenta en este articulo).
    Creen realmente en el numero de infectados y el numero de muertes que dicen sus estadisticas? (se comenta que son 10 veces mas)
    Cuento chino como describe oppenheimer , si hubieran dicho la verdad dese el inicio (mediados del año pasado) otra situacion seria la actual.
    Luego de exportar al munco el virus con sus turistas emergen como los salvadores del mismo.
    Excelente este articulo
    Saludos

  8. Excelente Sr Hernandez otra vez un articulo facil de leer y apropiado para tanta gente culta y a la vez para los no tan afortunados.

    Muchas gracias 4pelagatos.

  9. La moraleja de su analisis podría ser: Decisión equivocada de una dictadura significa desastre, decisión correcta significa solución inmediata.
    En cuanto a lo referente a resultados distintos obtenidos por democracias occidentales y las democracias asiaticas. La moraleja la veo asi: El caballo responde conforme a la calidad del jinete. Obedece al jinete enérgico y desobedece al jinete indeciso.

  10. Solamente una persona de profundo conocimiento y criterio , podía haber visualizado en 360 grados el asunto de actualidad y que mantiene en vilo al mundo, el Corona virus , en verdad ,haciendo un aproximado parangón ,es un enloquecido “síndrome de Estocolmo”, la humanidad , una mujer arteramente violentada, pero subyugada ahora ante ese verdugo
    que magnánimamente le arroja las gasas .

    • De seguro usted sabe mucho sobre manifiestos y consignas que repetir sin razonamiento alguno, de seguro usted está bien amaestrado y condicionado por ideologías hambreadoras y represivas que siempre han servido para el «avance de la humanidad» (espero que entienda el sarcasmo en lo anterior..ojalá)

  11. Y debido al manejo opaco de China, la mayoría de países del mundo deben enfrentar una colosal crisis, cuyos costos socioeconómicos aún no se puede dimensionar. Esa innegable responsabilidad de China, debe servir como sustento para que los países afectados, entre ellos Ecuador, exijan a China reparaciones, lo cual evidentemente será casi imposible, pero eventualmente permitiría presionar para renegociar la enorme deuda que mantenemos con es país, ampliando plazos y bajando los intereses. Así que no hay que dejarse marear con las ínfimas donaciones que hábilmente está haciendo China, para lavar su imagen, apareciendo como una nación solidaria, cuando en realidad lo que busca es distraer la atención para evadir su responsabilidad y evitarse costos económicos

    • Vamos Rodrigo, no perdamos la perspectiva, su sugerencia de » presionar a China para renegociar » me recuerda a la amenaza de la hormiga al elefante: » Si me pisas…….te pico la pata. «

  12. De acuerdo con su artículo; pero, cómo explica ese fenómeno en GYE? Al parecer no solo el autoritarismo actúa en estos momentos, sino también la ignorancia, la desobediencia y el que “churos”.

    Recuerde que más del 45% de la PEA está subempleada; con eso quiero decir que, poco le podría importar el “virus” dada la necesidad de adquirir alimentos o cualquier producto de primera necesidad.

    Cierto que en China Comunista, lo único libre es “su imagen capitalista”, pero los derechos deben estar conculcados a las decisiones de la autoridad. Quizá, el autoritarismo fue el éxito para detener la pandemia local, pero con su poder de ventas global, permitió globalizar el virus; eso si, si se comprueba que el virus fue MADE IN CHINA.

    Saludos

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