Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

Un día de cuarentena para redescubrir el amor

en Conexiones4P/Elenfoque por

Así vivo en tiempos del coronavirus: 4P. prosigue la publicación de testimonios escritos por sus lectores. 

Pamela Troya
Feminista y activista de DDHH-LGBTI

«El amor puede resignificar y transformar hasta los más oscuros y dolorosos momentos. Hoy la vida me recordó lo importante de este maravilloso sentimiento, y no estoy hablando del amor de pareja, sino del amor en un sentido más amplio.
Entiendo que cada una/o de nosotras/os está lidiando como puede esta dura etapa que nos ha tocado vivir como sociedad y como humanidad. Hay días en que los consejos tomados de redes sociales funcionan: que respirar profundamente, que leer, que ver Netflix, que escuchar música, que hacer ejercicios, que hacer videollamadas, que… lo que sea; lo que sea para mantener la mente ocupada en otra cosa que no sea el caos, la enfermedad y la muerte. Pero hay otros días en que no se puede rehuir de la realidad y esta te azota en la cara.
Vivo con mi hermana menor y mi sobrino, ellos son mi familia. A mi hermana y a mí nos juntó la muerte de nuestra madre. Hace casi 17 años de aquel suceso que marcó nuestras vidas y corazones de formas difíciles de describir. Ella tenía 17, yo 20 años. Nos quedamos, literalmente, solas, nuestra «familia» ampliada no supo responder a la altura; ahí fue cuando entendí que a la familia no la hace la sangre y que uno la puede escoger; así es como resignifiqué mi vínculo con mi hermana y he llamado familia a amistades que he construido a lo largo del camino. Cuando murió mamá, tuve que madurar de golpe y hacerme cargo de mí y de mi hermana. A través de dolor de la soledad aprendimos a amarnos profundamente y a llenarla con nuestra mutua compañía. Y luego, nació mi sobrino; hoy tiene 13 años y es más alto que nosotras; un maravilloso adolescente gracioso, inteligente, bromista, sarcástico, amable, amoroso y formado por dos mujeres que entienden la valía y la lucha por los derechos humanos y la importancia del feminismo.
Hoy despertamos y preparamos el desayuno y en la mesa, luego de que mi sobrino terminara y se levantara rumbo a su cuarto, nos quedamos mi hermana y yo tratando de conversar, pero las lágrimas atoradas en los ojos y garganta trataban de aflorar; habíamos tenido ambas dificultades para dormir la noche anterior y estábamos con la piel y el alma sensibles por todo lo que está sucediendo: nuestro desempleo; la desesperación de no saber cómo sostendremos nuestro hogar los próximos días; la crisis económica y sanitaria del país; la sensación apocalíptica que nos da la cuarentena; los datos nacionales y mundiales sobre el crecimiento de personas contagiadas y muertas por el covid-19; y el hecho latente de que contraigamos el virus en algún momento; este último temor se me hace profundamente amargo porque mi hermana tiene asma y es alérgica a los antibióticos. En un punto, ella dijo, -mejor no intentemos hablar, hoy no tengo ánimos de nada-. Cuando me disponía ir a mi dormitorio, mi hermana me remata en el último segundo, -báñate y ponte bonita que en una hora tendremos una cita para tomar café-. Me enamoré de la idea y fui rápidamente a arreglarme.
Cuando salí de la ducha y ya me estaba vistiendo mi hermana me llama al celular y me pide que lea los mensajes que me envió vía Whatsapp. Colgué y los vi: -Salga a ver por su ventana. El restaurante que reservé para nosotras-.
Me dirigí a ver por la ventana de mi habitación, que da al pequeño patio trasero de la casa. Lloré, pero ahora no de angustia o desesperación sino de gratitud y felicidad. Mi hermana había sacado la mesita que ocupa para sus manualidades y la había puesto en el patio, cubierta con un mantel, y con sillas del comedor alrededor. Le respondí.
Me pidió que le dé unos minutos y que le diga a mi sobrino que también se aliste. Luego del tiempo pactado y de ya estar listos mi sobrino y yo, nos encontramos con mi hermana en el pasillo, nos saludamos con beso y abrazo y salimos al patio. Mi hermana había arreglado la mesa con todos los detalles: servilletero, cuenco para incienso y un cartelito que decía «Mesa reservada, Pamela Troya». Nos sentamos, la cuarta silla fue para mi hija perruna Leyla, que se sentó ahí sin ningún reparo. Fue, sencillamente, mágico, fue como haber entrado a otra dimensión. Escaparnos de la realidad que más temprano nos ahogaba y disfrutar de una «salida» en familia.
Mi hermana me dijo, de pronto, que iría al baño y que pida para ella lo mismo que yo ordené. Asomó a los dos minutos, pero no era ella, ¡era nuestra mesera con delantal, gorro y una libreta para anotar nuestro pedido! Nos sugirió que pidiéramos la especialidad de la chef, que realmente era lo único que había preparado en cocina: café con crema para mi hermana y para mí y limonada con crema para mi sobrino; así lo hice. Se dirigió a la cocina y salió con el pedido; algo confundida y graciosa me dio a mí la limonada y a mi sobrino el café. Nos tocó a nosotros corregir el lugar de nuestras bebidas. Luego regresó a la cocina y salió mi hermana.
Conversamos, reímos, escuchamos música con el pequeño parlante que mi hermana también instaló en el patio. De vez en cuando, mi hermana desaparecía y volvía a aparecer la despistada y alegre mesera que nos traía tostitos y canguil para acompañar nuestras bebidas. Nos acompañó el sol y luego la sombra, el aire fresco y uno que otro mosquito
Me sentí afortunada, me siento afortunada. El amor, el amor resignifica, transforma y lo cura todo. Tengamos fe, amanecerá de nuevo».

4 Comments

  1. Compartir en familia es esencial para fortalecer los lazos y vivir en armonía. Estar en casa y tener un momento para afianzar vínculos es una buena manera de aprovechar nuestro tiempo. Nuestro grupo familiar siempre estará ahí para nosotros cuando haya algún problema.La certeza de tener al lado a personas que te aman de forma incondicional no tiene precio. Y aunque existen cientos de planes para para tiempo de calidad, sin duda, ver una película o una serie. Hacer comida para tus seres queridos, pero es mucho mejor cuando la preparan juntos, un menú con postre incluido.
    El amor que se encuentra dentro de la familia es un proceso afectivo, continuo que se va desarrollando de manera natural. Es muy importante no solo para los padres, sino también para los hijos. Amor familiar que naturalmente se les enseña a los niños los valores con los que crecerán. El respeto, la reflexión, el pensamiento y la responsabilidad tienen un mejor desarrollo cuando el amor está presente en la crianza de los hijos.

  2. En estos momentos las situación esta difícil, el pasar mucho tiempo en casa sin tener nada que hacer y repetir lo mismo cada día, a demás de escuchar las desagradables noticias con varias muertes, tener a nuestros familiares lejos, todo esto nos llena de tristeza, nos da depresion, y es en estos momentos que debemos reflexionar tener en cuenta el verdadero amor propio y el de las personas que estan a nuestro alrededor en estos momentos, porque ese amor es un gran apoyo para poder superar esta situación, con todo esto recomendaría gozar este tiempo salir de esa soledad esa tristeza y disfrutar con nuestros familiares.

  3. Sin duda es una etapa de concientización y paciencia donde debemos permanecer en casa con nuestros seres querido que tal vez no hemos compartido el suficiente tiempo con ellos debido a ciertos factores que nos agobian día a día, hay diversas actividades para realizar en casa a mas de establecer una comunicación , podemos realizar actividades tales como: leer un libro, realizar ejercicios, realizar tareas pendientes, jugar juegos interactivos para la familia , etc…
    Pero sobre todo el quédate en casa es para concientizarnos de los peligros que existen afuera por el virus si no queremos ser una victima debemos escuchar las ordenes que nos dan las autoridades.

  4. Aprovecho la Foto de este artículo para recomendar a la gente que por más amor idílico que sientan a sus perritos no les besen en la boca ni les sienten en la mesa que comen.Los perros andan por el suelo y huelen y prueban todo lo qué hay… cuidado por favor,hagan caso a los consejos ,si de la gente hay que separarse al menos un metro,yo diría que de los perros al menos 2 metros y por el momento abstenerse de besitos.

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