Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

Entre muertos y despidos

en Columnistas/Influencers4P por

Cuando se tuvo noticia de que había que confinarse en los domicilios, sin saber aún la gravedad del ataque del virus, sin tener idea del tiempo de aislamiento, una turba de ansiosos atacaron, hasta vaciarlas, las perchas de supermercados. Instinto animal de supervivencia, aunque el resto quede mordiendo huesos, los tronchos de carne se apilaban en los carritos de supermercado. Panteras guardando comida. Por ahí algún líder de tupé que asemeja pelo de choclo dijo que no sé qué medicina sanaba el mal, e igual, atolondrados fueron a proveerse del medicamento dejando sin abasto a los enfermos de lupus y reumatismo. O soy yo, o son ellos. La última disyuntiva del que quiere sobrevivir aunque se rodee de pobreza y necesidad. De este tipo de gentes, también hay. Los hay, los solidarios, los héroes que ponen pecho a la bala, los altruistas que apelan a la solidaridad, a la empatía, a las generosidad. En medio de este drama, las dos conductas se contrastan. Los que cuando en barco se hunde no tienen escrúpulo en subirse primero a la boya, o el que procura que alguien más se salve.

Nadie en este tiempo habrá vivido una realidad como la que vivimos. Es necesario despertar dos veces para recordar que no es una pesadilla y que es la vida real. Que la muerte toca a las puertas de cada familia. Que el desempleo y el empobrecimiento general son verdades incontrolables. Y que será necesario recurrir a medidas heterodoxas en lo económico y apelar a la solidaridad y perspectiva de largo plazo de gobernantes y empresarios. ¿Acaso los muertos insepultos, víctimas combinadas de la contaminación y de la pobreza, no provoca dolor que cale en lo más hondo del sentido humanitario? Los muertos, que duelen, resultan de una crisis que desborda toda organización. Los muertos son para llorarlos, no para usarlos de plataforma política, para ganar seguidores en redes sociales o para exacerbar el morbo periodístico. Peor fraguar imágenes para mostrar ineficiencia o para que un descalificado esférico (por el lado que se le mire) junto con sus pandilleros verdosos, como virus, desestabilicen al gobierno mostrando muertos enfundados. Qué miseria la de los periodistas que redujeron toda la noticia a los muertos sin recoger y, peor, de políticos sucios que sin misericordia los usan para sus protervos afanes de impunidad.

En Guayaquil la angustia cunde y las soluciones aparecen cortas. Los enfermos aumentan, las unidades de cuidado intensivo faltan, los respiradores escasean, nichos y crematorios no son suficientes para tanto muerto. Escenario dantesco que amenaza reproducirse en otras ciudades en las que también la indisciplina pone su parte. La respuesta desde el Estado, desde la sociedad debe ser la de generar recursos para comprar lo que se necesario para mitigar el daño, que no se puede controlar totalmente. Y eso ha sucedido, por lo menos desde la sociedad. Tres grandes empresarios, tres altruistas han levantado fondos, formado fideicomisos, organizado el apoyo para que el dinero llegue a paliar los daños. Muchas empresas y personas se han sumado. Es tiempo de solidaridad. Es momento en que se vuelquen esfuerzos humanitarios para socorrer víctimas y sobre todo en favor de los pobres que reciben más fuerte el palazo. Solidaridad con los informales que no recogen los dólares diarios para comer. Son muchos: son el resultado de años de maldito populismo izquierdista que no permitió que aumente el empleo. Pero esta es la realidad y los líderes políticos, sociales, empresariales deben hacerse cargo para salir del drama con el menor costo humano y económico. Es tiempo de solidaridad. Y eso pasa por diferir unas semanas el estado de pérdidas y ganancia de las empresas. Pasa por entender que en de este drama, los más pobres y los que tienen un empleo deben ser sujetos de mayor atención.

Es una insensatez que empleadores hayan decidido prescindir de trabajadores. Recurren a un subterfugio legal, aduciendo fuerza mayor, para repartir cartas de despido. Dicho de paso, es una figura legal mal aplicada, pues la fuerza mayor es causa de terminación de los contratos de trabajo si el evento imprevisto o irresistible provoca la imposibilidad de trabajo en toda la actividad de producción o de servicios; no en una parte, no en un grupo de trabajadores, salvo que pertenezcan a una línea de producción específica. De lo que se trata es de un despido intempestivo y se debe pagar todas las indemnizaciones y bonificaciones.
Es evidente que la crisis de liquidez significará que los salarios y beneficios laborales no se podrán pagar o pagar a tiempo. En general, deudas, aportes, impuestos, proveedores, van a tener que esperar su turno para ser pagados. Las empresas sin producción, sin ventas, sin exportaciones, deberán recibir plazos para atender sus obligaciones en diferido mientras se tarda la recuperación de la economía mundial y local, que sin duda se producirá. No es que las actividades productivas o de servicios mueren. Entrarán en un estado de hibernación y en esa situación hay que buscar formas heterodoxas, fuera de las rigideces de las leyes laborales, que permitan sostener el empleo, mantener vigentes los contratos de trabajo, aunque se deba reducir el salario y eventualmente suspender su pago. Despedir debería ser la última opción.

Siempre hay que pensar que en esta situación dramática, incrementar el desempleo podría ser, en corto plazo, origen de reacciones sociales, de violencia llevada por el desespero de no tener forma de cubrir las necesidades de trabajadores y sus familias. Hay zonas enteras que dependen de actividades productivas. Si esos trabajadores quedan cesantes sin la esperanza de un pronto retorno, esas zonas pueden volverse proclives a la violencia.

Los empresarios deben aguardar algo más para evaluar los impactos en los negocios y para que tomen decisiones y evitar aumentar la crisis social. El gobierno debe centrarse en enfrentar al virus y los efectos en la economía del País, de las empresas y de las personas. El enemigo no es el correísmo, y deben dejar de mirar sus miserias -o más bien mirarlas para sentir asco- pero no dedicarle pensamiento estratégico que debe estar enfocado en solventar el drama en vivimos.

Diego Ordóñez es abogado y político.

19 Comments

  1. El panorama para el tema laboral es catastrófico muchas empresas cerrando otras despidiendo intempestivamente, otros remunerando a sus empleados de forma ilegal e injusta, es cuando nos damos cuenta de que estamos rodeado de gente inescrupulosa que solo ve por ellos, que les da igual si el resto sufre o padece de enfermedad si ellos están bien económicamente y de salud no les importa, es cuando te planteas realmente sentirán algo. Como es posible que decidan despedir a sus empleados en vez de arrimar un poco el hombro y ayudarlos, estamos viviendo situaciones complicadas pero se puede disminuir el impacto con buenas acciones con gente generosa, pero debemos ser conscientes y apoyar como ciudadanos a nuestros compatriotas. Solo nos queda anhelar que todo se normalice un poco y que podamos restaurar nuestras economías de forma que no tengamos inconvenientes en el futuro.

  2. Es insólito ver que el país ante esta emergencia no esta preparado en ningún sentido y es por eso que los casos siguen aumentando drasticamente, tanto el gobierno como el pueblo es culpable de estar empeorando la situación, con los actos de indisciplina que se comete día a día y no solo en Guayaquil si no en todas las provincias, es el momento para que todo el mundo, todo el país se de cuenta de sus malos actos y se quede en casa, por otra parte es desesperante el despido intempestivo por parte de las empresas, para ello deberían estar preparados para no sacar a nadie de su empleo. Además el gobierno es el que tiene que mantener a su pueblo no restar del salario de las de mas personas para ayudar a otras, ni quitar capital de unas empresas para ayudar a otras, eso es obligación del gobierno y tiene que actuar inteligentemente y ya.

  3. Hay sectores empresariales muy afectados como; el turismo, las floricolas, transporte escolar, etc etc. Yo me pregunto una floricola que ya no va exportar y nadie está pensando en comprar Flores, de donde va a pagar a sus empleados, talvez el estado le dará pagando?.

  4. Por supuesto que despedir debe ser la ultima opción pero, para los despistados que no lo saben y ademas no han creado un solo puesto de trabajo en sus vidas, ya lo es. ¿Como se puede llegar a pensar que un empresario experimenta un suerte de orgasmo cada vez que despide un empleado? ¡Ah claro! vivo en un país lleno de zurdos empobrecedores.

  5. Ante la magnitud que estamos atravesando el país “Ecuador” la existencia de temor crece a medida que avanza los días y el número de casos sube, por la cual las personas entraron a un pánico inimaginable las cual les llevaron a vaciar perchas, insumos médicos “mascarillas y alcohol”; sin ver que otras personas, como las de bajos ingresos no pueden costear los beneficios de la alimentación y ni la medicinas, y a medida que avanza los días sin dar una mejora las empresas y centro de industrias se a obligado a detener las operaciones y así generar una perdida incalculable ante la economía ecuatoriana, al ver que las empresas no tienen liquidez de efectivo se an visto en la necesidad de despedir a los sectores que no producen en estos momentos , y los que generar algo de ingreso no sustentan en número de trabajadores ya que no hay suficiente demanda en sus productos; en momentos las personas en actividad económica como: mensajeros y cadenas de alimentos , cadena de medicina son los que tienen un ingreso considerado para abastecer el sueldo al número de empleados que tengan y las aplicaciones digitales han tenido una gran demanda en estos momentos. Guayaquil es una de las ciudades más afectadas donde la economía del país no asido bien efectuado por el gobierno ya que existen centros de atención medica donde no existe camas, respiradores para los pacientes, el Estado a generado un plan de beneficio para las personas de bajos recursos recurrir a un bono, el cual algunas personas no están de acurdo con esta cantidad y piden un incremento.

  6. en esta emergencia satinaría, pudimos ver que como sociedad no estamos listos para afrontar lo que en si conlleva una emergencia y aun mas la solidaridad como amigos, familia, sociedad.

    Al comunicarse que entrabamos en cuarentena las personas empezaron a desesperarse y a dejar ver su verdadero egoísmo al abastecerse de hasta productos que no necesitaba, dejando así supermercados vacíos y afectando a personas que en verdad lo necesitaban, dejando ver que como sociedad somos los peores.

    Como usted lo evidencia, todos debemos pensar en actuar con solidaridad desde arriba como por ejemplo el estado, empresarios, jefes, empleados, para asi poder pasar esta emergencia mundial sin perder familiares ni nada por el estilo.

  7. Es muy lamentable saber el egoísmo que existe entre el ser humano con sus prójimos, que cuando hay una situación difícil buscando el bienestar individual y no el bienestar común, como seres humanos tenemos que buscar soluciones para que todos nos podamos ayudar en esta situación.
    Los empresarios no deben de buscar sacar ventaja en estas circunstancias ya que han empezado a despedir a sus trabajadores los cuales no están recibiendo todos los beneficios, se trata es de un despido intempestivo y se debe pagar todas las indemnizaciones y bonificaciones, claro está que el despido sería la última opción
    Es evidente que la crisis de liquidez significará que los salarios y beneficios laborales no se podrán pagar en su totalidad o pagar a tiempo. En general, deudas, aportes, impuestos, proveedores, debes de esperar su turno para ser pagados. El gobierno debe de buscar soluciones para que el pueblo no se vea muy afectado, sobre todo a los más necesitados quienes son los que más afectados y vulnerables.

  8. Sin duda esta emergencia sanitaria, ante el “desespero” y la angustia, también sacó lo peor de nosotros como seres humanos, egoístas, faltos de solidaridad y sentido común, donde primo la ley del “más vivo” para aquellos que frecuentan aprovecharse de estos momentos difíciles, porque nunca falta uno o unitos que quieren usufructuar a cambio de la necesidad de las personas. ¡Qué sin vergüenzas!

    Como usted lo manifiesta es tiempo de solidaridad, es tiempo de apoyarnos los unos a los otros, pero sobre todo ver por los que menos tienen, por los que se ganan el pan diario, es tiempo que el Gobierno deje de pensar en los dramas políticos para enfocarse en estrategias para palear la recesión económica que se nos viene.

    Quiero pensar que después de esto, todos, gobierno, empresarios, pueblo, todos los ecuatorianos vamos a sumar esfuerzos para salir adelante, que salgamos con otra manera de ver la vida y la economía, que definitivamente salgamos a trabajar duro, ser más solidarios, más empáticos, más generosos, y dejar de pensar solo en nosotros. A este país no lo saca adelante, un presidente, un gobierno de turno, el país lo hace su gente, lo saca adelante su gente y estoy convencida que así tiene que ser.

  9. Concuerdo con lo que aquí se afirma,todo este desbarajuste es provocado por la izquierda populista.Estamos obligados a ser solidarios caso contrario nos jodemos todos.Parece que la decisión de permitir el ingreso de publico para que el ídolo del país juegue su partido de copa libertadores , después de que ya se conocían los efectos de esta enfermedad y su mecanismo de transmisión;no fue la mejor. Sin dudas tenemos que torcer el brazo al gobierno para que fije el precio de la gasolina a 6 dólares el galon y el del precio del gas domestico a 10 dólares por cilindro.Esta es una extraordinaria oportunidad para que el país sincere sus los precios de los combustibles y ya no permita el contrabando.Para ser solidarios hay que tener recursos,el país tiene que seguir gestionando prestamos internacionales, para sostener la dolarización.El gobierno tuvo el acierto de congelar los estipendios de los médicos internistas,despues de que esto pase tiene que retomar el tema y fijarlos en 400 dólares como un máximo, ciertamente las arcas fiscales no alcanzan para mas .Esta medida será apoyada por los que no pertenecemos a esa izquierda borracha y populista que tanto daño hade a nuestro país. Para alivio de todos,sabemos que el próximo gobierno será de derecha,liderado por un estadista que ama a los ecuatorianos,aca se hacen las cosas de forma que todos tengamos oportunidades para un trabajo digno,no importa si la remuneración sea reducida a la mitad,lo importante es dar trabajo.Izquierdistas que se enriquecieron a costa del hambre popular,y lo mal habido sirve para tener empresas fantasmas en el extranjero,creen que nos olvidamos de los negocios OFF SHORE del mismo licenciado,serán olvidados por despreciables..

  10. Estaba mas que claro que el mundo y menos el país este preparado para una crisis sanitaria como la que estamos viviendo y esto afecta de gran manera tanto económica como a nivel de salud, esta visto que muchas empresas tendrán que tomar diferentes medidas por esta crisis pero el gobierno debe actuar con rapidez creando estrategias para que el indice de desempleo no crezca de tal forma que el país se desate en protestas y violencia, las empresas deben actuar con inteligencia e innovar en la forma para no perder del todo su nivel económico pero deben pensar principalmente en sus trabajadores quienes son los mas afectados por esto.

  11. Cuánta razón, camus en su libro La Peste concluía q no solo los enfermos eran quienes tenían peste, había gente q siendo sana eran apestados por sus actitudes e igual pensaban después de mi el diluvio. Pero, está misma desgracia genera cambios ya q el dolor es casi personal, ya las gentes de las casas de poder no pueden aislarse de la desgracia solo con cerrar las cortinas y pensar q la desgracia pertenece a una realidad lejana, hoy, es parte del mismo dolor hasta un miembro de la realeza. Ojalá salgamos de esta desgracia fortalecidos y dejemos de contar muertos, dejemos de evidenciar carencias para festejar el sacrificio de médicos, me madre q hacen todos los días el milagro de los panes. Es hora de pensar q hasta en las espinas crecen rosas

  12. Totalmente de acuerdo con usted Sr.Ordóñez que, no hay que darle la más mínima atención a la banda de ladrones liderada( aún ) del prófugo en Bélgica y lo que sus troll centers escupen a cada instante. Estoy convencido que la mayoría de ecuatorianos se han dado cuenta que ése ser diabólico ya pertenece al pasado! Agradezco por su artículo y sus palabras de aliento que tanta falta hacen en éste momento trágico para todos.

  13. Es lamentable como el oportunismo político hace resaltar, en la impresión de fundas de donación con el logo de Lenin, cuando el Estado es quien acoge a los ciudadanos y a velar por su bienestar; que el vicepresidente junto a cámaras, bien vestidos, aportando poco o nada con su presencia. Se nota claramente que por mas fallecidos que presenta Guayas, la solidaridad se vea contaminada actores que no pierden el momento para saltar a los lugares mas vulnerables como salvadores. Sería mucho esperar que desapareciera el oportunismo en tiempos de crisis. Pero al menos debemos ser conscientes de su existencia, para que sea más fácil acabar con él una vez que volvamos a la normalidad si eso ocurre.
    De igual importancia los despidos deben ser el ultimo recurso.
    La problemática del despido y del mercado de trabajo dual no puede quedar simplificada en el beneficio estratégico, sin reparar en la afectación de los derechos de los trabajadores ni en el impacto social del desempleo. El Estado de bienestar debe proporcionar tranquilidad a las personas de cara al futuro, y que éstas perciban cierta estabilidad laboral pues en este mismo contexto podríamos vernos en revueltas con gran impacto social y económico, al finalizar o prolongar la situación sanitaria en el país.

  14. En verdad, la situación por la que estamos atravesando es macabra. El Sr. Presidente informó que 4 de diez personas sometidas a aislamiento por ser portadores del virus, se movilizan libremente. No respetan las normas a las que deben someterse para no propagar la enfermedad; pero hacen caso omiso. ¿Serán conscientes de la atrocidad que están cometiendo o lo hacen a propósito? Es una barbaridad, pero esto está pasando: se han convertido en agentes de la muerte. Espeluznante. Y esto se suma a los otros actos irresponsables que se realizaron (y siguen) con el virus ya presente en el país, como son las concentraciones masivas de gente. La verdadera crisis de nuestra sociedad se debe a la carencia de hábitos disciplinarios que a su vez proviene, aunque nos duela decirlo, del pobre nivel cultural. Lo económico es secundario, no puede estar por sobre la conservación de la vida. ¡Ojalá sobrevivamos!

  15. Un análisis crudo de una realidad que se avecina.
    Tanto el Gobierno como el loco del ático y su banda están centrados más en lo político, bien sugiere y es como debería ser que esos recursos y tiempo sean enfocados en solventar la crisis.
    Lamentablemente la mayoría de los funcionarios del Gabinete son voceros políticos y aún cuando hacen sus visitas a hospitales y demás siguen pensando primero en la foto y en grabar videos en los que proclaman su heroísmo, en contraste con la triste realidad que vive la gente día a día.
    El Estado prohíbe los despidos y como bien dice debería ser la última opción, sin embargo ello implica que el peso caiga sobre la empresa privada que no está produciendo, exportando, vendiendo, etc, por tanto menos utilidades o incluso pérdidas.
    El Estado tampoco generará rentas tributarias, las petroleras están complicadas.
    Al parecer este timorato Presidente y sus voceros de propaganda están esperando que se venga la tormenta para tomar medidas improvisadas, éste medio ha tomado una iniciativa al entrevistar y exponer posibles soluciones de economistas, líderes y actores políticos, incluso ya cuestionó la falta de acción por parte del Presidente ante ésto, el Licenciado resultó extremadamente obtuso y será el responsable de lo venidero.

  16. «Es una insensatez que empleadores hayan decidido prescindir de trabajadores. Recurren a un subterfugio legal, aduciendo fuerza mayor…»

    Se necesita estar completamente ciego para no ver la «fuerza mayor» que ha golpeado al mundo.

    • La lectura simple de la ley dice que si por fuerza mayor o sucesos imprevistos, o previstos pero inevitables, la empresa o negocio debe cesar su actividad, no hay derecho a las indemnizaciones normales de ley, pero si se lo utiliza como un subtrefugio para despedir gente y CONTINUAR laborando, no es mas que leguleyada con un billete para el inspector del trabajo y otro para el juez.
      Este artículo pudo ser perfectamente aplicable y con razón, cuando por ley se cerraron los casinos, plazas de toro y peleas de gallo

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