Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

Pensar el post-coronavirus o prepararse para un estallido

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Los agoreros más recalcitrantes tienen hasta ahora la razón: llegó el coronavirus, ha matado personas, ha hecho estragos en la producción y el comercio, ha puesto en peor predicamento la economía, y el país no reacciona. No de una forma diferente a la habitual: la Asamblea se queja, los gremios empresariales se quejan, los sindicatos y los indígenas amenazan… nadie quiere impuestos, pero tampoco aparecen fórmulas sostenibles para dar liquidez. Muchos piden no pagar la deuda, pero sí pedir más empréstitos…

Todo ocurre como si el coronavirus no fuera una catástrofe ante la cual es imprescindible archivar los libretos tradicionales, enfriar la cabeza, unirse, activar un plan de salvataje y ponerse de acuerdo sobre lo que debe cambiar hacia delante. La respuesta que se está viendo cabe en un lema: nadie cambia y nada cambiará. Es la fórmula de un equipo ganador, pero ese no es el estatus del Ecuador.

Se ha pensado que los cambios de actitud y de mentalidad que impone una tragedia como la del coronavirus, provendrían de los poderes establecidos. El gobierno en primera línea. Pena perdida: ni pensamiento estratégico ni capacidad de convocatoria ni sentido prospectivo. La política, en general, se muestra imposibilitada para procesar esta mutación por iniciativa propia. Hay un bloqueo que se deriva de situaciones creadas, agendas electorales o celos e incompatibilidades personales. Por estos condicionamientos, la única perspectiva cierta para sus actores es la elección presidencial de 2021.

Esto pone sobre la mesa una pregunta esencial: si la política tradicional no se hace cargo de las nuevas circunstancias en plena mutación, ¿quién lo hará? Porque hay datos de la realidad que son abrumadores. Ecuador saldrá de esta pandemia mucho más pobre y con recursos extraordinariamente limitados ante necesidades crecientes. Esto es un retroceso no solo para Ecuador. La región, cotejando las cifras, podrá volver a hablar de años si no de una década perdida. La pregunta que sigue está formulada: si hay más pobres, menos recursos y más necesidades, ¿cómo se resuelve una situación que antes del coronavirus ya era inextricable y altamente conflictiva?

Cuando esto se normalice, ¿sencillamente se reanuda lo que había? ¿Cómo si nada hubiera pasado? ¿Como si se reactivara el interruptor, meses antes apagado? Es evidente que habrá cortocircuito. El teletrabajo llegó para quedarse. El comercio a domicilio es una realidad. El sistema de salud tendrá que ser reestructurado. El desempleo se multiplicará con centenares de miles de personas. La mirada sobre el campo, de donde vienen frutas y legumbres, seguramente cambió. La recuperación de la calidad del aire y el uso de medios alternativos de transporte son precedentes estimulantes en el debate ecológico que vuelve con fuerza.

Esas realidades son más poderosas que el statu quo. Dicho de otra manera, ya no existe ni siquiera el orden precario que regulaba las pugnas internas. Y si la dirigencia política no procesa lo que eufemísticamente se ha bautizado nueva normalidad, los actores sociales tendrán que hacerlo por su cuenta: en los hechos, ya está ocurriendo con los acuerdos entre empresarios y trabajadores. Así, las piezas del nuevo rompecabezas se están moviendo sin que se haya constituido el nuevo marco conceptual, político y jurídico que debe ampararlo.

Esto muestra, otra vez, el desfase de la política con la realidad que supuestamente debe administrar. Si hubiese lógica, si la política asumiera su vocación visionaria, las organizaciones y partidos políticos deberían estar decantando las transformaciones que está operando la cuarentena y el coronavirus. Se antoja obvio que solo ese ejercicio –en el cual hay que articular respuestas– cambiaría el discurso político y pondría en debate, desde ahora, los retos que tendrían que cambiar hasta el contenido de la próxima campaña presidencial. Pero esto no está sucediendo.

La pelota, por esa carencia de pensamiento político en los partidos, está en los protagonistas de la sociedad: empresarios, trabajadores, indígenas, academia, prensa, los colectivos… La sociedad en general y de las redes en particular. Cada uno tiene la obligación de pensar, verbalizar, situarse y proponer su visión y su rol en la nueva realidad. Aquí sí se cumple el adagio que dice que quien no piensa el futuro, lo padece.
Si la sociedad no llena ese vacío, el desajuste del statu quo con la nueva normalidad puede producir un estallido.

Foto: El Universo

20 Comments

  1. Es muy fuerte todo lo que se viene tras la pandemia, ya que es algo que afectó y seguirá afectando mucho a las personas, en la idea de la semaforización no estoy de acuerdo, ya que el cambio se realiza porque necesitan ingresos y que las personas produzcan para que las empresas no vayan a quebrar, más no porque la tasa de contagios haya disminuido, es cierto que nos toca aprender a vivir así y cambiar nuestra forma de vida y nuestra higiene pero si es muy peligroso que con el cambio de semáforo las cosas empiecen a tomar su normalidad porque lamentablemente a las personas aun no cuesta mucho cambiar el chip y tener las medidas sanitarias correspondientes.

  2. Definitivamente la pesadilla del COVID-19 parece quedarse por un largo tiempo y ahora los políticos prentender poner un plan de acción que permita empezar la producción sectorizada, pero como lo plantean? con un débil sistema de salud, corrupción por todas partes, información limitada y manipulada; esto además de que el Estado no ha sido justamente un apoyo para la ciudadanía que empieza a inquietarse porque ya no hay sustento.

    Esto nos pone en jaque sobretodo cuando se ha puesto como prioridad la presión de los grandes empresarios, el pago de la deuda externa y la conveniente campaña política que la pandemia a podido generar.

  3. Mi criterio sobre el tema de la semaforzacion es otra estupidez del gobierno dejar al albedrío de los alcaldes su puesta en práctica, es evidente este nuevo lavado de manos de Moreno y compañía, el gobierno tiene todos los datos de como avanza la pandemia, su porcentaje por provincias y cantones, los contagios, muertos y recuperados de este mal, entonces, era el gobierno, el que debía decidir el levantamiento racional y escalonado, con las debidas precauciones, de la cuarentena; ahora se le viene un problema más grave: la desobediencia civil, el hambre es mala consejera y con pandemia o no, el pueblo saldrá a las calles a ganarse el pan para dar de comer a sus hijos, sea como sea, y sólo Dios sabe hasta donde puede llegar, allí tenemos cerca el ejemplo de Venezuela, claro que la miopía crónica del gobernante de turno no le permite darse cuenta de la situación y complementada obviamente con la comodidad de los altos salarios de los burócratas, ellos jamás pasarán las penurias de un pueblo que vive al día.

  4. En momento de crisis lo que menos necesita son personas con el pensamiento tan cerrado como son los políticos o la política en nuestro país en este punto podemos ver que todo esto todas las malas decisiones, el mal manejo de nuestro país nos llevo a que perdamos el control en absoluto y no por el problema que ahora es el covid-19 el problema es el al manejo del país donde podemos ver claramente que el país estaba hundido mucho tiempo atrás de la pandemia que ahora quieran cambiar es muy complicado todo tiene que reestructurarse de una manera diferente con una visión muy distinta a la que nos tienen acostumbrados es hora de ver ahora si por el pueblo por que lo que viene es muy duro y muy difícil sin unas buenas cabezas

  5. Coincido con el criterio del articulista, resulta nuevamente preocupante que ante una circunstancia tan extrema como vive el Ecuador, la miopía política se mantenga enredada en sus intereses particulares y no de país, y sin generar lineamientos y liderazgos encaminados en la solución.
    Será la sociedad civil, la que deberá encontrar las vías civilizadas e inteligentes de solución, con el carácter preventivo y urgente, a fin de evitar estallidos sociales; y a su vez entender que no se puede esperar nada de la clase política, salvo muy escasas excepciones.
    Esperemos y confiemos positivamente, que la sociedad civil saldrá fortalecida de este ejercicio, con mayor madurez y sentido de responsabilidad social.

  6. Tengo una idea, todos los soberbios Asambleístas y ciertos politiqueros deberían hacerse un viaje a un País Africano con bastante experiencia en como acabar con la economía y el dólar

  7. Necesitamos desconocer a la clase politica. Realizar una nueva organizacion social que vaya desde el barrio la comunidad. En ese espacio se debe retomar practicas solidarias. Cambiar de vision en competir y enfocarse en vivir. Nadie pague deudas. Comenzar de cero. Nuevo sistema educativo enfocado en el ser. Reestructurarnos pero sin politicos

  8. Es momento de tomar en serio lo que se nos viene, tanto que debemos aumentar las seguridades en nuestras casas,subir y electrificar nuestros cerramientos,debe hacerse pronto. Los pobres y sus problemas parece vienen en olas y lo mejor para nosotros será zambullirnos. Los acuerdos fuera de la ley son hechos de la vida real, empresarios y trabajadores tenemos claro que bajar los sueldos es cuestión de sobrevivencia. La clase media deben de hacer a un lado sus quejas y aportar ,siempre ha sido así y el país ha reconocido su sacrificio manteniendo por muchos años los subsidios a los combustibles,por citar un ejemplo. Eliminar los décimos(sobresueldos) y la jubilación patronal, cuando venga la ley será cumplir con una formalidad. Nuestras fuerzas deben ser contundentes para obligar al IESS a competir,caso contrario tampoco será sostenible,maneja tantos recursos y los confunden, bien podrían ser democratizados. Nuestro gobierno está cerca y será de derecha eso muy esperanzador.

  9. El país no está ya para pagar impuestos inventados para que solo se lleven los de siempre y menos para las torpezas de los líderes si es que se les puede llamar así, solo se ha demostrado la torpeza al momento de administrar nuestros recursos económicos, ya basta de eso hay que ver la realidad que estamos ahora necesitamos unas claras medidas para a futuro no perecer ya dejen de botarse la pelotita, no necesitamos la política necesitamos a alguien que realmente sepa administrar que enfrente la dura crisis y la basta cantidad de desempleo en el país.

  10. Cada LADRON juzga por su propia condición

    Lapidario refrán que en toda la extensión de su significado aplica al sufrido y abusado Ecuador.

    Honestidad, honorabilidad, ética, moral, respeto, generosidad, responsabilidad, honradez, urbanidad, higiene, amabilidad, humildad y principalmente amor al prójimo que en el fondo implica amar a DIOS por sobre todas las cosas.

    Triste y dura realidad caer en cuenta que todo el párrafo anterior simplemente desapareció de la vida cotidiana de un tercermundista (por elección propia) país llamado Ecuador.

    JAMAS volveremos a tener la calidad de vida que tuvieron nuestros antepasados con todas sus virtudes y todos sus defectos, para enfrentar lo que llegara más temprano que tarde.

    En buena hora para los que puedan y tengan posibilidad de largarse a cualquier otro país donde todavía se encuentren los valores y principios mencionados en el párrafo anterior.

    A los demás les tocara asumir las consecuencias de sus propias decisiones porque la «pobreza» no es justificativo de la ignorancia, tozudez y quemeimportismo que por mucho tiempo les hizo apoyar neciamente a todos los nauseabundos criminales liderados por el psicópata del ático que han gobernado el sufrido y abusado país.

    PRESO el prófugo PRESO!!!

  11. «Si hubiese lógica, si la política asumiera su vocación visionaria…» Así debería ser, pero no. Cada grupo se cierra a la banda, solo exige lo suyo; el dar, «ni agua». Ni cuando la patria está al borde de la extinción, son capaces de ceder en sus apetitos y dar un poco de sí; intransigentes hasta lo inverosímil: a mí me dan y punto. Los «politiqueros», (no políticos, hoy escasos, que estos sí se preocupan por el destino del país), ven la catástrofe como la oportunidad para brillar como los «chapulines», los «salvadores» que aparecerán en las próximas elecciones; por tanto, los milagros que ellos «sí saben como hacerlo», se guardan bajo la manga. Quienes gobiernan no aceptan intromisiones de uno que otro ciudadano, ajeno al «cuadro», y que pudieran aportar con alguna experiencia a la solución de problemas. Como que se cuidan que les vayan a fisgar. Si algo de racionalidad cupiera en los cerebros de dirigentes, «líderes», gobernantes, asesores, etc., buscarían el diálogo y coordinarían actividades para salir de la catástrofe. ¡Siquiera por esta vez!

  12. Es momento de tomar en serio lo que se nos viene, tanto que debemos aumentar las seguridades en nuestras casas,subir y electrificar nuestros cerramientos,debe hacerse pronto. Los pobres y sus problemas parece vienen en olas y lo mejor para nosotros será zambullirnos. Los acuerdos fuera de la ley son hechos de la vida real, empresarios y trabajadores tenemos claro que bajar los sueldos es cuestión de sobrevivencia. La clase media deben de hacer a un lado sus quejas y aportar ,siempre ha sido así y el país ha reconocido su sacrificio manteniendo por muchos años los subsidios a los combustibles,por citar un ejemplo. Eliminar los decimos y la jubilación patronal, cuando venga la ley será cumplir con una formalidad. Nuestras fuerzas deben ser contundentes para obligar al IESS a competir,caso contrario tampoco será sostenible,maneja tantos recursos y los confunden, bien podrían ser democratizados. Nuestro gobierno está cerca y será de derecha eso muy esperanzador.

  13. A mi modo de ver la situación actual, todo se desprende de una sola raíz: la falta total de liderazgo del huésped de Carondelet; muchos dirán que ese criterio está muy trillado y que hay que buscar otros caminos, pero lamentablemente no los hay; pongamos un ejemplo simple: hay un hogar compuesto por 4 personas, padre, madre y dos hijos, de repente, hay un problema económico que no se puede manejar fácilmente, que haría un cabeza de familia racional? Reunir a la familia y pedir criterios para encontrar soluciones, la madre propone reducir los gastos no esenciales, la hija propone buscar otro trabajo, el hijo propone dejar por un año los estudios y buscar trabajo, y el padre pide trabajar horas extras.
    En un año, esta familia no sólo que saldrá del problema económico, sino que además, tendrá un auto nuevo, ahorros, una mejor calidad de vida y el hijo podrá terminar sus estudios.
    Ahora veamos otro cuadro: la madre dice que ella no es la que debe traer el dinero, la hija dice que saquen plata como sea y el hijo se hace el que no entiende y se va, entonces, el padre que es un pusilánime, sin liderazgo y soberbio, va al banco e hipoteca la casa, tiene dinero fresco y cambia de auto, van de vacaciones y se olvidan del problema.
    Al cabo de un año pierden la casa, la hija se prostituye, el hijo se hace delincuente, la madre abandona el hogar y busca otro hombre, en cuanto al padre, se vuelve alcohólico y sólo espera una tumba fría.
    Hay que entender que esta pandemia es una GUERRA, tal cual como la que tuvimos con el Perú cuando Sixto era presidente; que hizo este hombre? Convocó a todas las fuerzas políticas para enfrentar este problema como un solo puño, o se encerró en palacio y dejó que el ejército resuelva sólo el problema? Se comportó como un vanidoso, soberbio, e irracional? Allí radica la diferencia entre un estadista y un improvisado.

  14. Es de humor negro, estos politiqueros, sindicalistas, nigromantes, con certeza, se les verá en el día del juicio final, zapateando e invocando los “ derechos adquiridos”
    Y a la madre Constitución.

  15. Lamentablemente, el Ecuador es el país de realidades ajenas y muy particulares intereses, cualquier solución a un problema siempre deberá ser distante a cambiar la realidad q vive mi grupo de interés, sea los q tienen un pequeño tractor, un monopolio, etc. Esto se debe a q nuestro políticos en el mejor de los casos representan a sectores puntuales y una defensa exitosa de dicho sector les asegura un buen futuro en ese gremio. En el peor de los casos son polítiqueros q lo único q aspirantes caer de pie. Así las cosas, las soluciones son ajenas, los sacrificios son de otros, el esfuerzo es de la sociedad, menos de mi gente, de mi grupo de poder. Hasta en la edad media de la peste negra se salió hacia el Renacimiento, nosotros somos más cerrados q hace 6 siglos, ya eso es decir mucho

  16. Creo señor Hernández, que usted no ha considerado un elemento importante en la estructura del quehacer político del correismo y de quienes se alían circunstancialmente con ellos. Y es que su ansiedad por el retorno, con su populismo cuasi acendrado durante más de 10 años, el caldo de cultivo de la pandemia que daja más pobres y sobre todo más desesperados, les posibilitará que su propuesta sea escuchada, un proceso de nueva vida acabando con los ricos, no importa si lo que viene es de poco beneficio, total nada puede ser peor. Los riesgos son mayores, inclusive pueden tener puntos de contacto con otras geografías que están en igual o peores circunstancias, posiblemente ni se hable de proceso electoral. Los poderosos del país todavía ni la imaginan, pero …

  17. Políticos , quien los necesita ?
    Peor aún si son ineptos y corruptos.
    Los politicos no producen ni pagan impuestos.
    Solamente inventan nuevos impuestos con nombres estrafalarios , los cobran y luego los despilfarran y se los llevan disfrazados de sobreprecios o «acuerdos entre privados»

    • Dime con quien andas y te dire quen eres dice un refran No solo que no tienen liderazgo este gobierno sino que hay fallas en la toma de decisiones de las autoridades y representantes de la comision de emergencia sanitaria son aquellos que en esta ultima decada saquearon o fueron complices del saqueo y se han reciclado de correista a morenistas caminando cogidos de la mano con la oligarquia corrupta tratando de destruir la democracia y acelerando la crisis economica No tienen derecho de pedir disculpas al pueblo y mucho menos exiguir el respaldo solidario y humanitario fracasaron en la planificacion direccion coordinacion ejecucion y comunicacion en aceptacion de su accion a nombrar y delegar a personajes con rabo de paja y hoy han hecho de la mentira de la infamia de la calumnia el arma de los incapaces e ineptos el arma de la mediocridad Creo salvo excepciones como el vicepresidente de la republica, deberia tomar distancia con dichos funcionarios que le hacen quedar mal y rodearse de verdaderos profesionales integros y que tengan amor a su patria, caso contrario deberian renunciar porque se les cae la estanteria de este gobierno aventurero y de transicion.

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