Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

Si dignificamos la política, dignificamos la función pública  

en Columnistas/Influencers4P por

Los últimos acontecimientos de corrupción destapados en estos días, más las cuestionadas designaciones en puestos claves para atender la pandemia y la seguridad social, han sumido a los ciudadanos en un sentimiento de desconsuelo, abandono, indignación y rechazo.

Parecería que el sentido común ha abandonado el criterio de nuestras autoridades, cuando vemos que quienes otrora fueran militantes eufóricos del antiguo régimen, han sido convocados a ocupar carteras estratégicas para solucionar la crisis sanitaria. No se entiende cómo y a quién, en su sano juicio se le puede ocurrir, en esta emergencia, encargar funciones delicadas a personas sin ningún conocimiento técnico sobre los temas, cuyo único mérito ha sido su militancia revolucionaria.

La corrupción rampante unida al desacierto en las designaciones nos muestra que, al menos en los últimos 13 años, el ejercicio del poder y la gestión pública han caminado junto a estructuras  corruptas todo el tiempo; han gobernado con ellas. La cirugía mayor que se nos ofreció, se quedó en la sala de espera.

Cuando el 2016 el Ecuador sufrió la tragedia del terremoto, que afectó a Manabí y Esmeraldas, la ciudadanía repudió la forma en que se manejaron los fondos y cómo se utilizó y se capitalizó esa tragedia electoralmente. Las contribuciones solidarias -producto del esfuerzo y la plata de todos los ecuatorianos- fueron a dar a un agujero negro: nunca supimos cómo fueron utilizadas. Se suponía que la lección estaba aprendida: nunca más se debería usar la tragedia para beneficiar a nadie, solo a los necesitados, y esa lógica debía mantenerse para situaciones futuras.

No obstante, el escenario nefasto del 2016 se ha vuelto a repetir con otras características en el 2020: el festival de sobreprecios en insumos, en canastas, en medicinas y demás, ha sido el común denominador de los últimos días en el país, porque ni los gobiernos locales se salvaron de ésta práctica corrupta.

Siendo así, acá las preguntas que caben son muchas: ¿Dónde quedó el sentido de humanidad, y de solidaridad de estos funcionarios? ¿Acaso robar en la función pública está tan normalizado que cualquier oportunidad debe ser aprovechada? ¿Cuándo perdimos los ecuatorianos los valores, a tal punto que la función pública es vista solo como botín?

Para contestar esas preguntas, por fuerza debemos mirar al país que nos dejaron en el 2016 porque allí se encuentra la raíz de todo. Se vuelve esencial rescatar la memoria histórica de lo que pasó hace más de una década, para entender la descomposición social que vivimos y la crisis política que estamos enfrentando. En efecto, en tiempos en que el petróleo se cotizaba a más de 100 dólares el barril, en lugar de destinar parte de esa bonanza económica a fortalecer la salud, la educación y destinar fondos para palear posibles desastres y desgracias, se siguió al pie de la letra la receta populista.

Se crearon miles de puestos públicos para contentar a los militantes que lloraban ávidos de mamar de la teta de un Estado petrolero. Con esto, el poder se garantizó lealtades más allá de la razón y también poder llenar buses de funcionarios que concurrían felices a los mítines políticos y que contribuían con nuestra plata para financiar el movimiento político. No nos olvidemos de que a muchos de estos funcionarios se les descontaban mensualmente un porcentaje de su sueldo para este fin: siempre de nuestra plata.

Entonces, el uso indecoroso y abusivo de los fondos públicos, sumió al país en un falso valor: reconocer como un mérito el enriquecimiento con plata del Estado, pues había que llegar a la función pública, a como dé lugar, para subir de status social y económico: esa es la realidad que hemos estado viviendo los últimos 13 años, nos guste o no aceptarlo.

Con esta práctica del cambalache por delante, el Ecuador ha venido dando tumbos, porque a estas alturas nadie quiere perder sus privilegios y el robo es una oportunidad. Nos hemos convertido en una sociedad de funcionarios públicos con valores cambiados y ciudadanos inertes, porque durante años fuimos inoculados de posverdades, como aquella de que la corrupción no era tal sino un acuerdo entre privados, y así por el estilo.

Pero remembrar estos hechos, nos debe servir de algo: tener un punto de partida para pensar al Ecuador como un país distinto en el futuro, aunque parezca imposible recomponer la Patria post COVID.

Para esto es bueno recordar que en nuestra historia sí han existido hombres y mujeres de bien que pasaron por la función pública y aportaron al país. La lista de estos ciudadanos es larga. Lo que pasa es que están invisibilizados por la pesadilla revolucionaria. Por eso mismo, vale la pena recordar que sí tenemos ex presidentes y ex funcionarios que caminan por las calles sin problema y con la cabeza en alto; son reservas morales que nos inspiran a muchos.

Para recomponer al país, necesitamos convocar a los ciudadanos de bien, a la luz de la próximas elecciones, para forjar nuevos referentes que logren permear con su ejemplo hacia abajo y hacia los lados. Tenemos que saber que a malos gobernantes, corresponden malos funcionarios públicos. Pero esta fórmula la podremos cambiar si nuevos líderes toman la posta, porque solamente dignificando la política, dignificaremos la función pública.

Ruth Hidalgo es directora de Participación Ciudadana y decana de la Escuela de Ciencias Internacionales de la UDLA.

18 Comments

  1. Es indignante el saber que en situaciones como éstas tenemos gobernantes tan incapaces de generar ideas y salvaguardar el bienestar común.
    Cuando la corrupción cambie empezaremos a ver verdaderos frutos de la riqueza que tiene el Ecuador cuando dejen de gobernarnos personas incapaces

  2. Es muy díficil encontrar en este tiempo personas que trabajen por un país sin importarle llenarse el bolsillo, las personas buscan su beneficio y no el del pueblo, en estos últimos días vemos cómo roban en nuestra cara, la gente que más necesita no recibe nada y nadie hace nada, si no es porque otras personas decubren los fraudes nunca saldrían a la luz, basta de tanto sinvergüenza en el poder, gente sin preparación que solo quiere beneficio propio, es momento de cambiar esto de raíz y lo podemos hacer en estas elecciones que vienen analizando de manera profunda a los candidatos y elegir de manera más adecuada a las personas que estarán en el poder que representen lo que quiere la mayoría de la sociedad y beneficien al pueblo.

  3. Lamentablemente nuestro País, está sumido en una total corrupción no desde ahora sino que sufre de este mal hace muchos años atrás con otros rostros, este engendro del mal que lamentablemente está incrustado en el pueblo del Ecuador a través de funcionarios públicos sin escrúpulos, se ha agudizado en los últimos trece años de la vida nacional, los «señores» Correa y Moreno, son parte y la imagen viva de la debacle que vivimos los ecuatorianos por no saber elegir a nuestros gobernantes. Tengamos a esperanza de días mejores para nuestra Patria, pero combatiendo frontalmente a esta lacra de la sociedad.

  4. La pandemia vino a recordarnos que nuestro país en los dos últimos gobiernos, ya estábamos infectados por un virus nefasto como es la corrupción y que nos ha llevado a la pobreza más extrema de las mayoría que lo unico que disponen es su fuerza de trabajo que exigen cambios drásticos que permitan un sistema mas igualitario disminuyendo la brecha con políticas de justicia, pero como se puede exigir cambios, mejoras, si quienes administran y dirigen son los mismos corruptos que en tanto en cuanto se reciclan en distintos puestos, acechando donde sacar provechos para sus protervos intereses, poco o nada les interesa el país y su gente, el Lcdo Moreno está secuestrado por estas trincas. El coronavirus a puesto a la luz muchas cosas y que deben ser aprovechadas para dar soluciones definitivas en todos los sectores, el social, el empresarial, el sindical y especialmente en el político, que debe ser considerado como una carrera de gente honesta para servir a la comunidad en función a sus experticias, enterrando para siempre las practicas actuales en donde el robo y las ansias de poder está por encima de la racionalidad y el sentido común. Sectores como la salud, la educación y la seguridad deben ser reestructuradas para que sirvan a la población en forma eficiente y sean el puntal para el desarrollo de los demás sectores.

  5. Es muy díficil encontrar en este tiempo personas que trabajen por un país sin importarle llenarse el bolsillo, las personas buscan su beneficio y no el del pueblo, en estos últimos días vemos cómo roban en nuestra cara, la gente que más necesita no recibe nada y nadie hace nada, si no es porque otras personas decubren los fraudes nunca saldrían a la luz, basta de tanto sinvergüenza en el poder, gente sin preparación que solo quiere beneficio propio, es momento de cambiar esto de raíz y lo podemos hacer en estas elecciones que vienen analizando de manera profunda a los candidatos y elegir de manera más adecuada a las personas que estarán en el poder que representen lo que quiere la mayoría de la sociedad y beneficien al pueblo.

  6. En si en este siglo nadie de los que asumen el poder trabajan en beneficio del pueblo sino en su propio beneficio, mientras las personas de sectores rurales son las mas afectadas como es el caso de la crisis que se esta pasando en la actualidad a la mayoria de los que ocupan diferentes puestos del gobierno se hacen de la vista gorda y no colaboran he ahi un ejemplo los sueldos y los puestos de trabajo en la mayoria el pueblo es el mas afectado con desempleo y disminucion de sueldos mientras que en si los trabajadores del estado no estan pasando necesidades como la gente de clase obrera, siendo en si que las personas que manejan las diferentes funciones no creo que sean aptas para poder manejar las situaciones que el pais atraviesa

    • El artículo menciona cosas muy importantes y cosas que como ciudadanos no los dimos cuenta que es lo mismo del terremoto que pasó en Esmeraldas.
      Deberíamos como ciudadanos y como la participación ciudadana que somos poder elegir bien a nuestros representantes fijar una institución que se encargue realmente de juzgar y hacer justicia no sólo a los que nos combiene.
      Y mas ahora a las personas que en vez de querer ayudar a nuestro país quieren irse con los bolsillos llenos de dinero que nos han robado, deben poner leyes estrictas en estos casos para que tengan miedo de que si alguien más lo quiera hacer.

  7. Los ecuatorianos sienten que la corrupción en la política es generalizada y no es de esperar menos por los últimos acontecimientos que se presentan en nuestro país y por acontecimientos de nuestra historia, el pueblo debe reaccionar que necesitamos un cambio y tenemos que confiar en que sean otros ciudadanos de bien con ética, un nuevo gobierno, los que pongan un alto a la corrupción y nos saquen del vergonzoso lugar que ocupamos en los índices mundiales de corrupción. Las elecciones que se avecinan constituyen la oportunidad para hacerlo.

  8. Dignificar la Política. Se dice que es ciencia y arte.
    Acaso la Política por sí misma está llena de indignidad?
    Y dignificando la política, metemos en ella a hombres dignos, probos, honrados, eficaces, patriotas?. De dónde los sacamos porque todos los que participan se dicen los mejores en todos los aspectos.

    Vale volver a las preguntas cruciales.
    ¿ El hombre nace bueno y la sociedad lo corrompe? como sostenía Rousseau?
    O aún más, ¿el hombre nace malo y la sociedad lo vuelve peor?.
    O quién sabe, ¿el Hombre es el lobo del Hombre ?
    Si el niño nace bueno, qué hace la sociedad ecuatoriana para volverlo digno y honrado a pesar de la cultura de anti valores y la irracionalidad que va a oír y ver? Debemos suponer que un niño nace ni bueno ni malo, que nace en una determinada cultura. Nuestra forma principal de adaptación biológica es la cultura heredada y la actual influencia cultural que le toca vivir: educación, valores morales, patrióticos, etc.
    Los niños, poco a poco, reciben su influencia y se acomodan a esa cultura. Conceden mucha o poca importancia a las buenas maneras, al respeto o irrespeto a las normas, a las buenas o malas costumbres, patriotismo de alta sensibilidad o de ninguna emoción. Los niños y los jóvenes adquieren códigos morales casi en forma inconsciente, a lo largo de sus vidas: publicidad, educación de contenido libre, moderno, útil, o adoctrinada como poco a poco sucede, con poco análisis y reflexión. Hay encuestas sobre preferencias políticas, pero ninguna sobre lo que piensan los niños y los jóvenes a nivel nacional.
    Cómo ven a su país los niños del sexto grado, de último curso de la secundaria, e incluso los de los primeros años de universidad. Sin duda alguna sus manifestaciones no son las que correspondieron a los años sesentas a los noventas.
    Asimilar todo lo que pasa diariamente en el Ecuador puede convertirse efecto negativo por interpretación equívoca, o por simple desentendimiento de los aspectos fundamentales.

    Todos nacemos con necesidades y todas nuestras acciones se dirigen a satisfacerlas. En algunos países con la idea de que para ello hay que crear riqueza por medio de la iniciativa y capacidad privada y pago de impuestos, y el Estado en su rol de atender ciertos aspectos vitales del país. O en contrapartida que el Estado debe atender muchas de mis necesidades y que el dinero del estado es de todos en general, y de nadie en particular.
    Los niños, los adolescentes, los jóvenes actuarán de acuerdo al SIGNIFICADO que les transmita su cultura. De qué clase de cultura política, social, económica de nutres las generaciones de reemplazo en el Ecuador. Me temo que ninguna que tenga un significado DIGNO.
    De tales hijos de la presente cultura, tendremos los políticos de los años próximos venideros.
    Dignificar la Política?. Tarea muy larga, que se obtiene trabajando con persistencia de generación en generación.Personalmente creo que la sociedad ecuatoriana no está haciendo un buen trabajo.

  9. Hola … lastimosamente todo aquel que ocupa lugar en el estado lo único que busca es el lucro propio y por ende todo aquel que llegue al mandato busca a sacar ventaja de cualquier situación y por eso tenemos mucha corrupción y como país no saldremos adelante nunca .

  10. Señora Hidalgo, me parece que tiene el diagnostico equivocado. La ley no es la respuesta, es problema de cultura. No solo se benefician funcionarios públicos y políticos. Correa fue elegido legalmente, la constitución que le dio un cheque en blanco fue votada al 65%, fue reelegido varias veces por el único motivo que «daba plata y hacía obras». Me parece difícil de lanzar la piedra a alguien que actuó siempre con el voto y la aprobación de la mayor parte de los ecuatorianos y que todavía tiene más o menos el 20% de aprobación. Ahora es el chuchaki y la culpa es de el que ofreció la cerveza.

    Basta mirar un poco en los alrededores para ver que la mayor parte de la gente está lista para «complacer» a amigos, a otros que a pesar del sorteo pagan para poder ver a sus hijos en tal colegio, a los que pagan para que sus hijos no pierdan el año y a aquellos que ofrecen dinero a los agentes de tránsito para evitar ser multados, a los que que invitan a comer a funcionarios públicos para tener ventajas. Hace poco, se detuvo en Guayaquil a personas que prometían empleo en la ANT, todos criticaron a los estafadores pero nadie se dio cuenta que las «supuestas victimas» intentaban compras funciones públicas. O, «no te preocupes, tengo un amigo en el ministerio que va a arreglar el problema». No veo la diferencia entre los unos y los otros. Así que en vez de siempre criticar a los otros y hacer bonitos discursos, habría que mirarse en el espejo, tomar cada uno sus responsabilidades y hacer primero un mea culpa. Aquí, la corrupción no es una infracción, es un modo de vida y por eso es tan complicada a erradicar. Desde 20 años que vivo aquí, veo que hay un libro que debería ser de lectura obligatoria: «la culpa es de la vaca».

    • En realidad en casi todos los Gobiernos a existido la corrupción, o sino, el que esté libre, que lance la primera piedra, hay que esperar a ver si para las elecciones que se avecinan, aparezcan nuevos Lideres que en verdad cumplan con el significado verdadero de la Política, servicio a la comunidad, …… ah, y también con el cambio de Gobierno, Dra. Ruth Hidalgo, ojalá pueda aclararle al País, «EL empate técnico » enlas elecciones pasadas, que usted tuvo que decir.

    • Me gusta el fondo de este comentario. La corrupción es un modo de vida y parte de la cultura de los ecuatorianos y está presente a toda escala. Lo malo es que hay comentarios que no se publican… me pregunto por qué. Anoche escribí un comentario porque el tema me pareció interesante pero el análisis equivocado… menos mal que publicaron su comentario.

  11. Felicitaciones, excelente análisis. En verdad la frustración e indignación que embarga a la mayoría del pueblo es enorme. El Presidente escoge individuos con pasados oscuros para que ocupen cargos de alta responsabilidad; y aun si alguien es cuestionado, él lo retiene. Esto demuestra que poco o nada le importa tener éxito en solucionar los problemas del país sino solo el pagar compromisos particulares. Recortar el gasto fiscal, ni de broma: cantidad de parientes, agnados, cognados, cuñados, concuñados, ñaños, papitos, maitas, etc., de los de la cúpula repartidos por todo el mundo desempeñando cargos inútiles y que se suman a la cantidad de organismos internos de igual índole. Y la corrupción que campea, no hay día que no pasemos sin la emoción de oír un nuevo escándalo. El actuar bajo caprichos probablemente le deje satisfecho, sea feliz siendo así, pero el daño que causa a la moral y optimismo de la patria es enorme. Y aquí la importancia del trabajo que realiza la prensa responsable como 4-Pelagatos. ¡Ojalá cambie!

  12. El punto clave fue la asamblea de Montecristi, la cual produjo ese mamotreto de constitución hecha a medida del narcorreismo. Pero para llegar a Montecristi primero hubo que asaltar el congreso y sobornar al tribunal electoral. Lenin Moreno y su cortesanos fueron protagonistas de todo eso. Ahora nos sorprendemos de las barbaridades diariamente.

  13. Sí..perfectiblemente, sería lo ideal y un milagro que luego de tanta miseria, aparezca el Mesías, salve al Ecuador y a disfrutar del paraíso..pero no..!.
    La asquerosa realidad que muestra la corrupción que ya no la soporta nadie, hoy nos dice lo contrario, los pocos que quedamos con valores éticos de transparencia y honestidad, no tenemos oportunidad para competir frente a la mayoría de pillos y rateros que dominan la política nacional, formados y especializados..en cuarto nivel para robar, destrozar y saquear. No de otra manera, se explica que todos estos delincuentes hoy que el país sufre la peor crisis económica y sanitaria de su historia, tienen una facilidad asombrosa para cumplir con sus fechorias haciendo gala de gran cinismo y desparpajo frente a la sociedad, evitando fácil y sutilmente referirse a sus pillerias- Daniel Mendoza- porque el sistema de justicia imperante es tan bondadoso y complaciente, que hasta la policia debe tener cuidado en señalar por su nombre a los corruptos. Mañana las nuevas generaciones rendirán culto al becerro de oro, cuyos inmaculados apóstoles el Cleptomano Prófugo y el Cuántico Sucesor, coronaran los altares. Saludos.

  14. Lamentablemente quienes ocupan funciones públicas consideran que tienen que ir a recuperar dineros o aprovecharse del cargo para sacar ventajas personales y de la gente de su entorno, mientras no exista el control, la vigilancia, la observación, el acompañamiento comunitario, los gobernantes y sus secuaces seguirán pensando que han llegado al poder para beneficiarse junto al círculo intimo. de igual forma deben estar tipificadas las más severas sanciones para quien infrinja la ley, considero que se podría mejorar en algo este endémico problema que venim os arrastrando en nuestro maltratado, esquilmado Ecuador

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