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El ménage à trois de la corrupción

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Los hechos que estamos viviendo nos han puesto a pensar a todos acerca de cuál es el origen de la corrupción y por qué es tan difícil combatirla. Unos opinan que su génesis radica en la sociedad misma, en los usos y costumbres que van permeando en la colectividad y que se convierten, con el tiempo, en normal comportamiento de los ciudadanos. Otros la atribuyen a la debilidad o inexistencia de mecanismos de control horizontales y verticales en el Estado, que hacen que manejar indecorosamente los fondos públicos sea fácil y poco castigado.

Desenredar la madeja de los hilos de la corrupción podría tomar años porque está enraizada, en la región y en el país, desde hace décadas. Hay estudios que demuestran que siempre ha existido y que hay que verla como un mal endémico. Parece ser que hoy es más visible porque existen mecanismos de la contemporaneidad -especialmente los digitales- que facilitan, en alguna forma, la trazabilidad de negociados y componendas y, además, las redes sociales ayudan a hacer públicas las denuncias de forma más rápida.

Algunos identifican la dificultad de terminar con la corrupción con el hecho de que cada acto, de este tipo, tiende a generar una concupiscente relación parecida a un ménage à trois en el que intervienen tres actores que se relacionan entre sí. En esta trilogía siempre tercia un corruptor que suele ser el que propone el acto ilícito – puede ser político o funcionario público-, que utiliza su posición privilegiada para beneficiarse económicamente. Del otro lado se coloca el que accede a corromperse; es decir, el funcionario de primero, segundo o tercer nivel que es el responsable de manejar procesos y se encarga de gestionar la tramitología de la camorra: en este grupo también están los testaferros que prestan su nombre para el mismo fin.

El tercero en cuestión es el más afectado a largo plazo: es el ciudadano que acepta esta práctica como normal, se adecua a ella y la apuntala con su silencio y, más aún, sueña con llegar a un puesto público para tener la misma suerte que su vecino. Con esa esperanza tolera, socapa y santifica la corrupción porque la ve como un medio para conseguir un fin: mejorar su nivel de vida en poco tiempo.

Por lo expuesto, este ménage à trois es muy difícil de combatir porque su entramado se ubica en varias esferas del poder, de la función pública y de la ciudadanía. Para destruir esa armazón, se necesita contar con mecanismos poderosos que combinen normativa, instituciones independientes, herramientas eficaces de detección de activos dolosos y una cultura cívica ciudadana que no tolere prácticas corruptas.

Desafortunadamente, en el caso ecuatoriano no tenemos aún los mecanismos mencionados. Quizás la indignación colectiva está empezando a forzar la toma de decisiones desde el Estado para tratar de parar en algo la corrupción, pero no llega a ser suficiente.

Así las cosas, la lucha contra la corrupción es algo que corresponde enfrentar a todos, construyendo un espejo en positivo de este ménage à trois: significa que primero como sociedad debemos desmontar la tolerancia a costumbres que tenemos arraigadas como pasarnos el semáforo, no respetar las filas, coimar para agilitar trámites, hacer trampa en los exámenes, manejar ebrios y así por el estilo.

En nuestro rol de electores, por ejemplo, nos incumbe buscar a los mejores desde nuevas premisas, elegir individuos que quizás no sean muy agraciados, no sepan bailar  y tengan mala voz pero que acrediten idoneidad moral para delegar en ellos la construcción de políticas públicas.

A nuestros mandatarios concierne, por su lado, hacer una limpia profunda de la función pública en su sentido más amplio. Se anotarían un puntazo trayendo a quienes fungen como diplomáticos y arrastran cuestionamientos éticos respecto a sus funciones anteriores. Y son algunos.

Para desarticular este ménage à trois de la rampante corrupción actual, requerimos que se tomen medidas firmes, decisiones valientes porque si no se hace así, todo no será más que una mano de gato.

Ruth Hidalgo es directora de Participación Ciudadana y decana de la Escuela de Ciencias Internacionales de la UDLA.

33 Comments

  1. Excelente artículo que sin rodeos desnuda el problema grave de la corrupción, tanta evidencia y tanta gente que se aprovecha de la situación que esta atravesando el país sin duda se mira y se refleja que el gobierno no hace nada y nunca va ser si ellos son los principales corruptos los que roban el dinero y esconden la verdad, y se lavan las manos y así encuentren pruebas y les manden a juicio tienen jueces que no dictaminan nada porque no existen pruebas según ellos pero para los inocentes ahí si todo el peso de la ley…En las próximas elecciones elijamos correctamente, nada de políticos ni de famosos.Busquemos gente preparada que se gane ese puesto no que sean noveleros que prometan y nada cumplan.

  2. En la actualidad, se hace referencia al origen de la corrupción que venimos atravesando con el pasar del tiempo en nuestro país
    Darle seguimiento a este tema nos puede tomar años, pero seria bueno, ya que terminaremos con el mal manejo de los fondos públicos, y posiblemente recuperar lo que nos arrebataron, y castigar a los que están cometiendo estos actos también generaría miedo si se toma con toda la seriedad del caso. Porque necesitamos combatir a estos malos ciudadanos que buscan beneficiarse con el dinero del pueblo ecuatoriano
    A nuestros mandatarios como menciona este articulo concierne , hacer una limpia profunda de la función pública en su sentido más amplio. Y buscar personas capaces de establecer mejores para el bien común de la sociedad, y con ellos el manejo optimo de nuestro país.

  3. La corrupción ha existido siempre desde lo más mínimo a lo más complejo, sin tomar en cuenta las consecuencias que traigan consigo, comparto que estas acciones se han visto como normales, en donde el Estado abusa de su poder para beneficiarse, olvidando de sus valores y de la verdadera función a la cual fue asignado.

    En Ecuador es evidente el grado de corrupción que existe pero nadie hace nada o más bien no le conviene hacer nada, es necesario contar con un Estado sólido, responsable, dispuesto a velar por el bien común, capaz de desarrollar fuertes medidas en contra de la corrupción y sobretodo aplicarlas sin importar familiaridades.
    Ante la crisis que estamos viviendo en donde se necesita de liquidez, es oportuno recuperar lo que fue arrebatado por ciertas personas que abusaron de su poder para enriquecerse con los recursos del pueblo.

  4. Excelente articulo y concuerdo que la corrupción es un mal endémico que en todos los países existe en uno menos que otro pero esto se debe principalmente a la ética de la persona , una persona con ética moral y profesional sabe que no debe aprovecharse de las demás personas para lograr sus objetivos o en el caso de los gobiernos de enriquecerse . Sin duda habrá muchas explicaciones y puntos de vista, pero quizá uno y no menos importante es el ejemplo como en el hogar el padre y es así también que papá estado debe partir por dar ejemplo de justicia y de equidad desde que es quien pone las políticas públicas. Tanto robo parte de que hay tanta concentración de recursos y por ahi se debería comenzar para desconcentrar la asignación de recursos y evitar de paso tanto despilfarro y disminución de la burocracia. No es justo por ejemplo que la asignación se de en base a la mentira de que quito, Guayaquil y Cuenca son las ciudades que según el SRI son las que más contribuyen a la economía nacional

  5. La corrupción claramente es el mayor problema que puede existir en una sociedad y sobretodo en un gobierno, lo que hemos vivido en los últimos días solo nos demuestra que a pesar de ser situaciones delicadas de salud pública las personas con poder siguen viendo por su bienestar, claro ejemplo es el de los sobreprecios en insumos necesarios que hemos podido visualizar en esta pandemia, estoy de acuerdo con el artículo en que una de las peores situaciones es cuando la ciudadanía ve normal los actos de corrupción y hasta dejan de sorprenderse de tales actos a tal punto de sentir envidia por los que los cometen, sin duda la corrupción es un cáncer en la sociedad. Lo peor es que muchos de los jóvenes y niños crecen viendo tales actos de corrupción y piensan que eso es lo mejor y más conveniente para cumplir sus objetivos en la vida.

  6. El problema de la corrupción ha venido convirtiéndose como prioridad en la agenda de los ciudadanos para combatir contra esta dificultad.
    Los contratos públicos son un medio para desarrollar la corrupción, a causa de la falta de transparencia en los procesos de licitación y entrega de recursos públicos. Es por eso que se debería aplicar una justicia igualitaria e imparcial para todos, para la estabilidad y crecimiento del país, crear un entorno en el que impere el estado de derecho, educar a los jóvenes sobre lo que envuelve un comportamiento ético, que fortalezca la cohesión social, la igualdad de oportunidades y la convivencia social, que sepan cómo combatirla, y animarlos a que exijan el respeto de su derecho a la educación.
    Se trata de construir una sólida cultura ciudadana de tolerancia cero con la corrupción.

  7. En el ecuador la corrupción es algo que se a vuelto tan normal, las personas estamos aceptando que es legal robar siempre y cuando hagan algo, en el mandato de rafael correa hubieron robos millonarios pero la gente nunca dijo nada por el hecho que hizo obras, juegan con nuestra psicología. Pero para poder cambiar cosas grandes debemos empezar por nosotros como saber respetar y aprender a ganarnos las cosas honradamente con un sacrifico no todo regalado o por devolvernos un favor

  8. La corrupción es un tema de no acabar en la sociedad, debido a que las personas que están a cargo de llevar bien la economía de un país, buscan de una u otra manera lucrar también para ellos, en esta pandemia hemos podido observar como ayuda y donaciones de otros país de sumas demasiadas altas de dinero no se ven reflejadas en el sistema de salud, ¿por qué?, ¿ que ha echo el gobierno con todas las donaciones? aún hoy en día siguen habiendo casos de contagio por el nivel tan malo de atención de salud.

    Y no tan solo existe corrupción de esa manera, en Ecuador desde tiempos inmemorables ha existido casos de corrupción que nos afecta a todos como pueblo, desde falta de dinero para proyectos de salud, carreteras y la creación de ministerios incensarios y cuando vemos un proyecto sin terminas nos hacemos la misma pregunta siempre, ¿ y que paso con todo el dinero?

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