Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

Romo desata una guerra de guerrillas

en Conexiones4P/Elenfoque por

Diez meses es poco. Si se suma la crisis económica, la pandemia y el ambiente electoral se podría pensar que la elección del cuarto vicepresidente de Lenín Moreno debería ser un mero trámite en la Asamblea Nacional. Pero no. Debe ser una de las designaciones con mayor número de movidas y cálculos en la Asamblea y en el gobierno. Y se entiende: los dos primeros de la terna (María Paula Romo y Juan Sebastián Roldán) desatan pasiones hasta en la bancada oficialista. Y la terna toda, con María Alexandra Muñoz, llega a la Asamblea en un momento de graves acusaciones para el gobierno y de cifras paupérrimas de popularidad y gestión. El hecho que Moreno haya enviado los nombres de sus dos colaboradores más cercanos (y más cuestionados) ha sido visto en la Asamblea como una verdadera provocación. Romo concentra además, en sus dos años de gestión en el Ministerio de Gobierno, un buen número de roces con asambleístas que piensan aprovechar la oportunidad para ajustar cuentas atrasadas.

La conclusión de asambleístas con los que charló 4P. es tajante: hay un ambiente de revancha con la primera de la terna. También hay irritación en algunos del bloque oficialista que hacen notar que en la charla con la ministra de gobierno solo estuvieron 20 de 38 asambleístas. En CREO se dice que ese partido se jugó en octubre por Moreno y dio la mano al gobierno en leyes fundamentales y, a cambio, fabricaron un candidato con fondos públicos que ahora es competencia de Guillermo Lasso. En definitiva, ni María Paula Romo tiene asegurados los 70 votos que necesita ni sus opositores tienen una estrategia ya pactada para impedir que se convierta en vicepresidenta por el ministerio de la ley. En los hechos, hay algunos escenarios que están barajándose de lado y lado, que pueden condensarse en tres.

  1. Romo logra sumar los votos: la terna fue elaborada con esa perspectiva. El gobierno contaba con que la mayoría legislativa que se conformó para apoyar algunos proyectos de ley (AP, CREO, BIN y BADI), funcionaría para llevar a Romo a la vicepresidencia. En los hechos, ella fue la gestora, del lado gubernamental, de esa alianza legislativa. Pero la pandemia, las acusaciones que recaen sobre el gobierno y la renuncia de Otto Sonnenholzner para entrar en la carrera presidencial, quebraron algunos de los postulados de esa relación. El gobierno no pierde la esperanza de hacer realidad este primer escenario. A pesar de las matemáticas (no hay los votos), la misma ministra sigue haciendo gestiones para que este primer escenario se haga realidad el viernes en la Asamblea.
  2. Devolver la terna: esta posibilidad no existe en la ley, pero, como dice una asambleísta oficialista, de todo se ha visto en el hemiciclo legislativo. En la oposición algunos asambleístas quisieran hacer una moción previa para evitar la designación. La idea es rechazar la terna y pedir al presidente Moreno que la cambie. Es el ejemplo típico de pensar con el deseo. Se olvidan, en efecto, de que el presidente de la Asamblea es César Litardo y que él anunció, provocando en algunos oficialistas rechinar de dientes, que su bloque votará por Romo. Además la Asamblea atraviesa –quizá más que el gobierno– un momento de enorme desprestigio. Eso no milita a favor de movidas que sumen al embrollo institucional.
  3. Votar por la tercera de la terna: el gobierno abrió un boquete en su propia estrategia al incluir a María Alejandra Muñoz en la terna. Ella es, de los tres, la figura con menos resistencia. Muchos asambleístas opuestos a Romo la ven como carta maestra en esta guerra de guerrillas que llevan a cabo con el gobierno. Por supuesto que hay  asambleístas, socialcristianos por ejemplo, que dicen que no votarán por nadie de la terna. Pero hay, también socialcristianos, que dicen estar pensándolo. Si la disyuntiva es, –dice uno de ellos– entre el ministerio de la ley y María Alejandra Muñoz, él no dudará. Y está seguro de que muchos otros lo imitarán.
    Pero esta estrategia tiene dos problemas. Por un lado, evitar que Romo tenga los votos cuando César Litardo someta su nombre a votación. Y, por otro, lograr 70 votos por la tercera de la terna. Muñoz, en este punto, la ven portadora de un sinnúmero de atributos: tendría la legitimidad que no tiene, a sus ojos, el ministerio de la ley. Es mujer, la conocen como una buena profesional, es guayaquileña…

Conclusión: tal como están las cosas, la designación de vicepresidente este viernes parece jugarse en forma definitiva en la primera ronda: si Romo no obtiene los votos, podría tener sorpresas. La más probable, por ahora, es que sus contradictores voten por la tercera de la terna. Pero, claro, hasta hoy nadie tiene votos asegurados para nada.

Foto: Ministerio de Gobierno. 

16 Comments

  1. Como jugada de ajedrez. Sacrificio de dos peones para coronar a la Dama. Así lo veo yo, a nadie en su sano juicio se le ocurriría apoyar a los dos primeros de la terna.

    Lo que hay que ver, y yo como ciudadano común no lo sé, es a qué grupo pertenece la ahora vicepresidenta. Ahí está la verdadera estrategia.

  2. El Ecuador es y será un paisito, lleno de gamonales, sean estos ottos, porotos, nebots, bucarams, salems,dahiks,jalks,eljury,saadis, harbs y una caterba de libaneses, rateros, que le han utilizado al país como caja chica de sus negocios.

    Hasta cuando, nos sacudimos de estas lacras sociales.

  3. Para solo 10 meses no necesitamos otro oportunista en el poder. Romo carece de moral en todo el sentido de la palabra y la etica desconoce de su significado. Roldan tiene la lengua de vibora para su conveniencia. No mas engaños…….por favor

  4. No entiendo cuál es el afán. El vicepresidente de un gobierno desgastado, de triste final y baja evaluación, que incumplió con sus obligaciones constitucionales, al dejar a la deriva un país digno de mejor suerte y mejores mandatarios. Va a obtener los mismos títulos que Lenin Moreno, que se afanó por ser presidente, pero, para qué. Un vicepresidente, para qué, una Vicuña, para qué, un Sonenholzner, para qué y una romo, para qué. Si alguno de esos personajes habría hecho algo realmente valioso, en buen hora, pero su desgaste diario en el gobierno, de nada sirvió y cuando azotó la pandemia se vio la real dimensión de su incapacidad. Nombren a quién mejor les parezca, todo da igual!

  5. Desde la semana anterior se sabe que la nueva vicepresidenta de la república es María Alejandra Muñoz, ante la repugnancia que producen en la Asamblea Nacional y en todo el país Romo y Roldan, por su arribismo manifiesto.

  6. Creo que con la experiencia de este Gobierno que se cae a pedazos por tanto desprestigio tanto en lo moral con los actos de corrupción (que solo están detenidos los computadores ) como en la falta de conocimiento en los aciertos económicos y sociales, mas bien deberían tramitar una ley que máximo debería haber 1 vez la elección de vicepresidente por la asamblea si por alguna razón el vicepresidente elegido por el pueblo en elecciones deja el cargo. Ya que con la experiencia de este gobierno las personalidades que han pasado por este cargo no veo que hayan realizado algo extraordinario a sus actividades cotidianas, sino mas bien le ha costado el gasto dentro del presupuesto y le costara al pueblo el mantenimiento de estas personalidades.

  7. Una verdadera burla para el país este macabro juego : cuatro Vicepresidentes en un período presidencial , intolerable . Será responsabilidad del ejecutivo esta gran IRRESPONSABILIDAD !!!!!!!!!!!

  8. Nombrar vicepresidente para unos pocos meses y que luego le cueste a este país quebrado mantenerlo(la) por toda la vida, es algo que solo en Absurdistán sucede.

    Por lo recién visto, el cargo de vicepresidente solo sirve para catapultar políticamente a quien lo ostenta, ya hemos visto que un bisoño en la política, hoy aspira a dirigir al país, y todo aquello con la plata del pueblo.

    Un país tan empobrecido como el nuestro, NO debería tener vicepresidente, que como dijo Velasco Ibarra, es solo un conspirador a sueldo. En caso de ausencia del presidente hay suficientes entidades de las cuales podría salir el reemplazo.

    ¡¡Todavía no somos conscientes que correa y su pandilla dejó al país en soletas!!

  9. Si la elección de vicepresidente sirve para conformar una agenda mínima de políticas de Estado que encare los problemas : económicos, políticos y sociales, bienvenido el o’ la vicepresidente.No podemos esperar más tiempo,El Ecuador se desangra.

  10. Sigo pensando en que esa silla de la Vicepresidencia debe quedar vacía. Diez meses de gestión, ni para pasar lista a los ciento y pico de empleados que le «ayudan» (le dan ánimo) al Vice a esperar que el Presi le dé alguna tareíta, mientras aquel reza: «oajalá que se vaya, ojalá que se vaya», y cruza los dedos. Por eso un Presidente que sufrió en carne propia, calificó a su Vice como «conspirador a sueldo». Y nos cuesta más de 3.5 melones, ¿para qué, si no tiene funciones definidas? ¿ Para dar empleo a los panas? Cuántos respiradores se pudieran comprar con esa platita desperdiciada.

  11. Si faltaba alguna aberración en nuestro país, ya la tenemos: la vicepresidencia de la república puede ser definida «por ministerio de la ley» !!!! Vamos de payasada en payasada, día tras día.

    Y no solo eso. Parece que en el Ecuador no hay ninguna persona competente, decente, dispuesta a ocupar ese cargo. O el gobierno simplemente no ha hecho ningún esfuerzo por encontrarla.

    Por todos los santos!!!! En el Ecuador sí han habido buenos vicepresidentes: León Roldós, Blasco Peñaherrera, Eduardo Peña, Pedro Pinto, Rosalía Arteaga, Gustavo Noboa.

    Claro, también han habido ratas: Alfredo Palacio, Lenín Moreno, Jorge Glas, M.A. VIcuña, Otto S.

    Moreno debería cambiar la terna YA!!!!! No le cuesta nada alzar el teléfono y llamar a Alberto Dahik, Roque Sevilla, Enrique Ayala.

      • Sí, Alberto Dahik!!!

        El mismo Dahik que trajo al Ecuador unas ideas rarísimas hace más de 30 años: equilibrio fiscal, descentralización, privatización de empresas públicas improductivas, etc. Horror!!!! Herejía!!!

        Estamos presenciando la destrucción del Estado ecuatoriano. Como nunca hubo equilibrio fiscal, hoy se producen recortes y despidos masivos. Como las empresas públicas improductivas no fueron privatizadas a tiempo, hoy son borradas de un plumazo.

        Esto no puede seguir así. Hay que poner la casa en orden. El Ecuador necesita una reforma completa del Estado. Hay que descentralizar la educación, rehacer desde los cimientos el sistema de salud y de seguridad social, etc.

        Y eso no lo puede hacer un repartidor de kits (Otto), ni gente que repartió los hospitales a cambio de votos (María Paula, Roldán).

        Lo primero que se necesita es alguien con ideas claras, alguien que mire al Ecuador como un todo, no desde la óptica de algún grupo de interés.

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