Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

El código chantaje está activado en el país

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Es una mentira, dijo la Ministra de Gobierno en Teleamazonas. Es una especulación, escribió el Secretario del Gabinete en un tuit que, si estaba destinado a desmentir la versión que correía en las redes, no cumplió con su propósito. La Vicepresidenta, protagonista del revuelo, no se manifestó. Y aquellos que lo generaron, inspirados al parecer en un tuit de Rafael Cuesta, no insistieron sobre el tema. No se ha vuelto a decir que la vicepresidenta podría renunciar (muchos dijeron renunciará) si el Presidente no veta el Código Orgánico de la Salud que está en sus manos, tras el voto de la Asamblea.

Muchos dieron por cierta esa versión, que llegó a ser tendencia el domingo en twitter. No parecía haber disonancia entre esa posibilidad y la figura de María Alejandra Muñoz que escribe en el perfil de su cuenta de Twitter: “Dios, mi familia, mi país y su gente. Integridad y servicio. Vicepresidenta Constitucional de la República del Ecuador”. Ese es el orden de sus prioridades, aún siendo la segunda mandatario de un Estado laico, como consta en el artículo primero de la Constitución.
Por su religiosidad, es dable suponer que ella hace parte de ese grupo de ciudadanos que no establecen diferencias entre lo público y lo privado, entre sus creencias y sus deberes al servicio del Estado, entre sus convicciones religiosas y la salud pública. Eso los lleva a confundir la sociedad con una iglesia y los dictámenes constitucionales con los versículos bíblicos.

Pero una cosa es suponer y otra afirmar. Y hasta ahora no hay pruebas de que la vicepresidenta, por incómoda que esté ante el texto aprobado por la Asamblea (¿lo habrá leído?), esté chantajeando al presidente con renunciar. Lo que sí hay, y de eso sí hay pruebas, es una campaña de presión inaudita sobre María Alejandra Muñoz. La ejercen los grupos políticos más conservadores de la Sierra y, sobre todo, de Guayaquil. Todos, prevalidos de sus convicciones y como si fueran miembros del mismo escuadrón, se creen autorizados a hablar al oído de la segunda mandataria y chantajearla, creando ellos el malestar que dicen observar en ella.

El más insólito es Alberto Dahik. En su columna del domingo pasado en El Universo, comete imprecisiones y da argumentos a aquellos que lo consideran un político radical y un cruzado religioso. El ex vicepresidente dice que el Código se hizo entre gallos y medianoche. Decir esto de un proyecto que lleva ocho años en la Asamblea es absurdo. Y luego explaya el chantaje vergonzoso sobre le vicepresidenta. ¿Qué pasa, se pregunta, si el presidente no veta? Su respuesta es otra pregunta: “¿Cómo quedan los valores, la conciencia y la coherencia de María Alejandra?” Lo pregunta insidiosamente, como lo hacen los inquisidores. Como si la vicepresidencia de la República fuera la sucursal del arzobispado de Guayaquil, cuyo titular fue entrevistado por Ecuavisa sobre cómo debería estar redactado el texto de ley para lograr su aprobación. Esos disparates están logrando estos grupos que han convertido estos temas, donde están en juego la salud sexual de los jóvenes y la seguridad, la integridad y la vida de las mujeres, en causas de guerras santas.
Dahik, en su texto, se pone de ejemplo de lo que hizo cuando fue vicepresidente. Y eso, además de ser un error político que podría llevar a muchos a analizar lo que hizo entre 1992 y octubre de 1995, y por qué tuvo que salir del país, es una maniobra de intimidación para coaccionar a María Alejandra Muñoz, que él no trata como vicepresidenta sino como devota. “Si el presidente no veta el código -escribe-, sencillamente será evidencia de diferencias irreconciliables en temas de un valor absoluto como la vida, y ahí, el laberinto de María Alejandra será muy difícil de transitar.”

En otras palabras, es posible, como se afirma desde el gobierno, que políticos como Dahik, y son un montón, estén creando el ambiente para hacer creer que Constitución es sinónimo de Biblia y forjando el malestar que le están achacando a la Vicepresidenta. Y desde ahí condicionar los debates que debe hacer la sociedad, con cifras de la realidad en mano, para regular la salud pública. Esos grupos pretenden que un servidor público, más aún un presidente o la segunda mandataria, invoque principios religiosos para evadir responsabilidades que lo obligan a velar por la salud de los ciudadanos. Pretenden que los médicos hagan depender el juramento hipocrático de sus creencias religiosas. Pretenden que las leyes surjan de los textos de sus catecismos y sus prédicas. Les parece mejor denunciar a las mujeres que requieren atención por una urgencia de un aborto, además involuntario, antes que atenderlas. O sumir a los adolescentes en la ignorancia, antes que suministrarles información sobre su salud sexual y sobre el uso de métodos contraceptivos.

Eso explica por qué quieren chantajear a Lenín Moreno haciendo correr la bola que su vicepresidenta renuncia si él no ignora los avances que hay en ese Código de la Salud. Si ese fuera el caso, María Alejandra Muñoz no debería esperar. Debería renunciar porque no sería digna de servir la República.

Foto: Presidencia de la República.

17 Comments

  1. El orden del mundo atraviesa por un cambio, así ha sucedido periódicamente a lo largo de la historia. El desarrollo tecnológico influye grandemente en ello. Hoy existen medios de información inmediatos y eficaces que ponen al alcance de todos aquello que otrora se pretendía ocultar con el fin de controlar, y en ello religiones han tenido papel protagónico. Es por tanto comprensible que determinados grupos se resistan y pretendan mantener el statu quo del orden social.
    No se debe confundir espiritualidad con religiosidad; la primera no requiere de intérpretes ni intermediarios para manifestarse, lo hace libremente, esencia del amor; la segunda, interpreta, prohíbe, señala, dirige, controla, constriñe, atrapa.
    Esperanzadoramente esa apertura conlleva a lo propio tanto de mente como de corazón. Vemos así que las nuevas generaciones (milenials) dejan atrás conceptos que han venido rigiendo las sociedades, como el de tener por el deber ser. Enhorabuena!

  2. “Suponer”, para emitir su visión favorable a la coerción del estado sobre los individuos, usando el descrédito de la “religiosidad”, cuando el tema va por lo Constitucional – Científico, y las libertades de objeción de conciencia de quienes realizar miles abortos espontáneos – sépticos, me parece decepcionante.
    ¿Por creer en Dios, es “dable” (justificable), criticar solapadamente “que la vicepresidente no establece diferencias entre lo público – privado”?
    ¿El estado Laico? El grueso de Constituciones Occidentales, es de corte cristiano, tanto así, que sanciona el falso testimonio; el robo; el crimen, el adulterio etc. Circunstancias qué, en otros lares, se salda con la horca, fusilamiento y/o a pedradas. Es como pontificar que UE practica el libre comercio, cuando sabemos que varios sus productos (especialmente agrícolas) tiene subsidios.
    Primera vez que veo un editorial de poca calidad de su parte. Y leer una opinión de otra opinión (Dahik- Hernández) luego de su introito, me hizo hasta sospecharlo en tres escenarios intelectuales…pero no escribiré basándome en especulaciones.
    ¡Saludos!

  3. Si señor, si es entre gallos y medianoches, por asambleistas cuestionados. Este no es el Código Integral de Salud elaborado por la abogada Brigette Farán y equipo de asesores, médicos e instituciones que colaboraron para el COIS presentado por la entonces Asambleista Blanca (Poly) Ugarte, en diciembre de 2017. ¿Por qué se desestimó?

  4. Peligroso es mezclar asuntos religiosos con leyes necesarias para el país . Y el Ejecutivo tendrá que analizar este importante Código , y si pertinente , vetar parcialmente el mismo . Peo pedir un veto total , es una barbaridad que no se puede aceptar .

  5. Me parece que al menos Lasso si es liberal, lo debe ser en todo el espectro que involucra este término. No debe sumarse a todas las voces cristianas radicales del Puerto Principal, sopena de perder votos en Quito. Está en juego la libertad , salud y felicidad de las mujeres, eso es lo de fondo. Los abortos a nivel con o sin ley se llevan a cabo a diario, en las peores condiciones; hace poco en México se lo legalizó y las condiciones son mejores y lo más importante la mortalidad obstétrica se redujo. Las cosas no funcionan por la simple prohibición.

    • Me parece que Guillermo Lasso es supernumerario del Opus Dei, pero mientras no pretenda mezclar sus convicciones religiosas con el manejo administrativo político le irá bien, caso contrario cada elector sabrá decidir si va a favor o pasa de apoyarlo.

  6. En términos de ideología, Guillermo Lasso es casi un clon de Alberto Dahik: ambos son neoliberales en cuanto a la economía, y ultraconservadores en cuanto a sexualidad y aborto.

    Lo extraño es que 4P solamente comenta sobre la opinión de Dahik, pero no dice ni pío acerca de Lasso.

    Lasso, en su condición de candidato presidencial, tiene que contorsionarse diariamente para no ahuyentar a los votantes. No dice nada, o casi nada. Excepto, «ya que ch……». Eso sí merece la atención de 4P.

    En cambio Dahik, como no tiene ataduras políticas, expresa su opinión de manera frontal. ¿Qué se imagina? ¿Qué esto es una democracia donde se puede exigir públicamente que los gobernantes actúen de acuerdo a los intereses de los ciudadanos? ¡No señor! Aquí, cuando alguien quiere influenciar al gobierno hay que ir por los canales apropiados: enviar un mensajero que hable discretamente con alguien «de adentro»; ofrecer «algo»; y los contactos… siempre por whatsapp! ¿A quién se le ocurre escribir una columna de opinión en el mayor diario nacional? ¡Válgame Dios!

    • Bernardo, usted anda desinformado. Y saca conclusiones basadas en su desinformación. Desde hace años, no solo que hemos criticado a LAsso por sus posiciones en esos temas sino que lo hemos entrevistado sobre el particular. Adjunto un video para que lo vea.Agradecemos que nos siga. A veces solo googleando puede ver lo que hemos escrito sobre los temas en los cuales Ud. nos endosa posiciones que no tenemos. O silencios que no hemos tenido. Le señalo aqui solo algunos ejemplos
      https://4pelagatos.com/2019/08/07/guillermo-lasso-es-provida-y-se-atrinchera/
      https://4pelagatos.com/2017/01/10/lasso-es-el-cambio-pero-no-es-integral-ni-incluyente/
      Vea la tercera parte de esta entrevista enfocada sobre sus convicciones conservadoras sobre los temas a los que usted hace alusión
      https://4pelagatos.com/2016/01/19/lasso-voy-a-echar-abajo-el-plan-familia-de-correa/

      • José, gracias por tomarse el tiempo de leer y contestar mi comentario. Debo confesar que leo 4P desde hace pocos meses (la pandemia) y, por supuesto, no estaba en mi radar lo que este medio había publicado en años anteriores.

        No estoy pidiendo que 4P critique a Lasso por su posición sobre temas de sexualidad y aborto. Estoy diciendo que cada quien (incluyendo Alberto Dahik) tiene derecho a opinar lo que quiera, y mucho mejor si las opiniones son públicas, frontales. Eso es libertad de expresión. De hecho, sería excelente si 4P concediera espacios a diversos actores sociales para que expongan públicamente sus posiciones sobre este y otros temas.

        Pero lo más importante es que el famoso «código de la salud» ha tenido un efecto nefasto para el Ecuador: nos ha puesto a discutir sobre temas que causan divisiones irreparables, cuando el país necesita encontrar acuerdos, puntos en común. Hay temas mucho más trascendentes: empleo, educación, seguridad social, organización del Estado, corrupción…. supervivencia del Ecuador como país.

        ¿Es mucho pedir que abordemos esos temas?

        • Bernardo, gracias por su mensaje. Pero, de nuevo, de todos esos temas hemos hablado, hablamos y seguiremos hablando. 4P habla de los temas pùblicos.Y nosotros no criticamos al sr. Lasso ni a ningún otro ciudadano por sus convicciones, incluso las religiosas que son respetables. Criticamos a los políticos que creen que por ser creyentes, tienen derecho a imponer sus convicciones religiosas al Estado. Este Estado es laico. Cordial salido.

  7. Que renuncie si quiere… no pasa nada… las fanaticadas de lado y lado no son sino la expresión de la inmadurez de un pobre país que por ello mismo es pobre, pequeño y sin salida.

    Si queremos que esta realidad cambie, debemos cambiar todos, ser más maduros, responsables, democráticos, con sentido común, separando lo privado de lo público, las convicciones religiosas de los hechos objetivos… en fin, pedir peras al olmo, es pedir algo como esto a la inmensa mayoría de los ecuatorianos. Lo siento, dicho queda…

  8. En efecto, la columna de Dahik coacciona y chantajea con argumentos «morales» lo que la vicepresidenta debería hacer en «conciencia» (además de alimentar el rumor de la supuesta posible renuncia). ¡Qué audacia decirle a alguien, sin haber sido solicitado por dicha persona, lo que debería hacer en materia moral! Espero que el comentario de Claudia sea certero y que María Alejandra no use sus convicciones personales para fundamentar un criterio que debe sustentarse en las leyes de un estado laico.

  9. Yo podría trabajar gratis, borrando tanta estupidez de las leyes que le ahorraría un montón de plata en papel a la nación. Sobre todo aquellas en que aparecen las palabras «garantizar» e «integral» Que manera de garantizar integramente una sarta de tonterías que son exactamente las que a nadie le importa.
    Cuando fue la última vez ( o la primera ) que alguna mujer fue condenada por abortar ?
    Nadie sabe porque a nadie le interesa.

  10. Me parece es una jugada del mismo equipo comunicacional de Marìa Alejandra Muñoz Seminario, los mismos que dirigen acciones para convencer al Ecuador de la «religiosidad extrema»de la Vicepresidente, quienes algo la conocemos y mas aùn quienes mejor la conocen sabemos de sobra de su inclinaciòn extrema a movimientos de ideologìa de genero, feministas, GLBTI, y otros similares, Llenò la Aduana de «colaboradoras cercanas» TODAS de su mismo casimir, seguro es la mas satisfecha de lo aprobado en la Asamblea, se irìa de la Vicepresidencia si Moreno vetara esa Ley, amanecerà y ustedes lo veràn

  11. Señor Hernández es una pena que usted catalogue a la Señora vicepresidenta María Alejandra Muñoz como una persona indigna de ocupar el cargo encomendado, solamente por haber puesto un eslogan como comentario, que por supuesto a nadie ofende lo que si denota que es una mujer de principios y valores como la mayoría de ecuatorianos y latinoamericanos, este tipo de genre necesitamos que nos ayuden a gobernar para no caer en tantas aberraciones que parecen la panacea pero el final es confusón y alteración de lo natural por lo antinatural, saludos y bendiciones .

      • Tengo una lectura similar a Dolores, pues parte del párrafo indica «“Dios, mi familia, mi país y su gente. Integridad y servicio. Vicepresidenta Constitucional de la República del Ecuador”. Ese es el orden de sus prioridades, aún siendo la segunda mandatario de un Estado laico, como consta en el artículo primero de la Constitución.»
        Aún es una preposición que denota contraste con la continuación de la frase.
        Una persona, aún metiéndose en política, no deja de lado convicciones que van acorde a sus principios y valores. Si algunas personas tenemos a Dios, como principal punto en nuestras vidas, no podemos participar en la política? Considero que es una posición algo radical. Soy católico, pero no extremista, estoy de acuerdo con ciertas condiciones particulares y específicas para proseguir con una acción (que sí es radical) como el aborto, entre ellas si la vida de la madre está en riesgo, o si es producto de una violación a una niña menor a 13 años, por decir aspectos puntuales. Pero en la redacción de la ley, creo que han dejado demasiado abierta la opción del aborto. Punto aparte está el hecho de que los menores de edad (desde los 14 años) puedan decidir sobre su sexualidad, en el sentido de escoger cambio de sexo, y mucho menos que el estado avale estas acciones. Si quieren tratar a los menores como adultos, deben también entonces recibir los mismos deberes, y por tanto, en caso de cometer actos delictivos, que reciban igual tratamiento ante la ley.
        Considero que uno de los principales problemas de la sociedad ecuatoriana (y otras latinoamericanas) es que nos hemos transformado en un estado de derechos, sin hacer énfasis a las obligaciones, y sobretodo a fortalecer la institucionalidad, con la correspondiente independencia de poderes. Esto conlleva a que los ciudadanos sientan que es obligación del estado el brindar bienestar, cuando dicha acción corresponde a cada uno de nosotros.

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