Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

El país tiene la receta del suicidio perfecto

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¿De cuántos burócratas debe prescindir el Estado? Esa pregunta, directa y clara, no hay político que la responda. En cambio son mayoría (por fuera de los estatistas de todo pelambre) aquellos que dicen que el Estado debe sufrir una cura de adelgazamiento, que hay pipones aquí y allá y que el gasto público debe bajar, empezando por la masa salarial… En definitiva, que no hay plata para tanto funcionario.

Y aunque parezca que se habla de lo mismo, de un Estado acorde al tamaño de la economía, los planteamientos llegan sin cifras. Sin señalar las dependencias que deben desaparecer o que deben fusionarse para reducir su personal. Tampoco se habla de esos entes, creados al amparo de la Constitución de Montecristi, que la realidad y el estado de la economía han vuelto inviables.

Uno de los ejemplos más paradigmáticos, en este campo, es el de Jaime Nebot. Él evoca, en muchas de sus intervenciones, la necesidad de desengrasar al Estado. Y se entiende que habla únicamente de la burocracia que mantiene el gobierno central. El líder socialcristiano no da nunca el volumen necesario de funcionarios. En vez e eso, pone un ejemplo: el caso de 10 trabajadores; uno de los cuales es un vago. La metáfora está hecha: un vago es un atentado contra aquellos que sí trabajan. Luego es una injusticia castigar a 9 y premiar a 1… ¿Eso significa que se debe apartar el 10% de la masa laboral del Estado? No. Nebot a veces habla de dos empleados, como ocurrió en la reciente entrevista con Carlos Vera. El Estado, dice, está lleno de empleados con contratos a plazo fijo o servicios ocasionales y basta con no renovarlos para bajar, sin costo alguno, el número de funcionarios. Ese trabajo, dice el gobierno de Moreno, ya lo hizo la pandemia. No es así: si Santiago Cuesta reconoció, cuando estaba en el gobierno, que el correísmo dejó 150 mil personas más en el sector público, este gobierno ha sacado, pero ha ingresado burócratas. Total, hay más de cien mil sin nombramiento.

En los hechos, ningún político pone cifras y da la cara en este debate. Ni siquiera el presidente Moreno –que no tiene nada que perder en las próximas elecciones– asumió el dilema y prefirió, como se sabe, bajar el tiempo de trabajo (solamente de los funcionarios del Ejecutivo) y proporcionalmente su salario, en vez de poner la nómina de la burocracia al unísono con el tamaño de la economía. Y por supuesto, incluso en el sector del Ejecutivo, hay funcionarios demás. El caso de la Cancillería es conocido y el país lo arrastra desde el correísmo; en particular desde la gestión de Ricardo Patiño. Hay funcionarios que hacen absolutamente nada y no pueden ser despedidos –eso se dijo en la gestión de José Valencia– por falta de dinero para liquidarlos.

¿De cuántos burócratas debe prescindir el Estado? La pregunta ilustra, de cuerpo entero, el gran dilema político que tiene el país y que es dramático desde la pandemia: la sociedad y sus políticos saben los problemas. Incluso tienen habilidades especiales para diganosticarlos, pero las soluciones, cuando las barajan, evitan hacerlas públicas. Porque no basta con botarlos: hay que dinamizar el aparato económico para que esas personas puedan reciclarse en el sector privado. También ese problema merece ser examinado y resuelto en forma integral. Pero decir la verdad, como recomendó e hizo un político francés (Michel Rocard), es una actitud inhabitual en los políticos del país. Estén o no en campaña.

Los políticos han desarrollado un mecanismo, rodado por casi todos los partidos, que es sencillo: no debatir de soluciones. Todos sobreentienden que esa es una tarea para los gobiernos. Todos saben que esas decisiones son costosas y consumirán buena parte del capital político del presidente. Su ejercicio consiste en dorar la píldora mientras apuestan, en silencio, al desgaste del inquilino de Carondelet, con la secreta esperanza de que les toque el próximo turno.

El libreto se resume, entonces, en barajar diagnósticos, hablar de la crisis fiscal sin conocer, en la mayor parte de los casos, las cifras reales de las cuentas nacionales y amenazar al gobierno con movilizaciones por no pagar a tiempo. Es tan cierto, y la sociedad se ha acostumbrado tanto a ese ejercicio de irresponsabilidad política, que ahora se incluye esa actitud en acuerdos prospectivos: es el caso del pacto electoral firmado entre CREO y el PSC. En él se lee que el PSC, en caso de triunfo de Lasso, no se hará cargo de ninguna decisión y hará oposición por todo aquello que no le parezca. Incluso figura en ese acuerdo la realización de una consulta popular que, de ganar, crea obligaciones fiscales que el gobierno debe cumplir cualesquiera que sean las condiciones de la economía y del Ecuador. Es decir, el PSC, que sabe las condiciones catastróficas en que se halla el país, se desligará de todo aquello que le quite votos y prepara la cuerda para ayudar a ahorcar al próximo Presidente, incluso si es su aliado.

Es tan surrealista el país que el PSC puede explicar sin ruborizarse su posición. Y que Guillermo Lasso, además de aceptarla, firma un acuerdo en el que si gana, admite que el socio que lo ayudará eventualmente a llegar a la Presidencia, se sumará a los detractores de lo que irremediablemente todos saben que tendría que hacer. Ecuador es único.

Foto: fotomontaje4P

19 Comments

  1. Se lo oí al ministro de Finanzas anterior, no recuerdo su nombre pero fue el primero con Moreno, «no podría dormir dejando tanta gente en la calle».
    Moreno mas o menos dice lo mismo, hay que ajustarnos los cinturones, para lamparear se rebaja el sueldo el y unos pocos ministros, a lo cual me viene a la mente, como así estos caballeros se mueven por $ 3,000 al mes, sencillo, les pagan todo, casa, moza y chocolate.

    Cada que se hace una ley nueva, invariablemente viene acompañada de una «dirección», «consejo» , «junta» o ahora «secretaria técnica» que aunque solo la crean con unos 50 o 100 empleados, al menos la mitad está en Quito, así que ahora QUE DURO es dejar a los parientes y amigos fuera de la teta.
    Doy un ejemplo, en la ley del anciano se dictó devolver el IVA a los ancianos, que ley para estúpida, los únicos que reciben devolución ( o recibían, no me llega nada desde Febrero ), son los de clase media para arriba que compran cosas en sitios que dan factura y pagan con tarjeta. La gente humilde compra en mercados, bahías y tiendas de la esquina donde no hay factura. PERO, para devolver esta pequeña cantidad ( tampoco es mucho ) hay un ejercito de empleados en el SRI.

  2. Son demasiados, no solo burócratas sino empleados públicos en general (inclúyase los intopables militares y policías) gracias al anterior gobierno que pensó estúpidamente que mientras el aparato estatal sea más grande más eficiente será un pais.
    Según diversas encuestas y análisis los empleados públicos en el Ecuador en promedio tienen mejores remuneraciones que los empleados privados, de ahí por lógica se deduciría que si el gobierno despidiera empleados, estos no sufrirían tanto ya que debido a sus buenos sueldos ya ha tenido la posibilidad de ahorrar algún pequenho capital para poder emprender en alguna fuente de sustento propia. Pensar que el estado desesperadamente acuda en la búsqueda de alternativas para no dejar sin trabajo a los eventuales despedidos es seguir girando en el mismo círculo vicioso estatista que nos tiene postrados donde estamos.
    Cometimos el error de dejarnos encantar por populistas que prometían el paraíso terrenal , nos prestamos para sus delirantes fantasías de creerse semidioses, y henos aquí lo teníamos que pagar en algún momento . Estoy seguro que saldremos adelante pero esta lección la tendremos que aprender con dolor.

  3. Al gobierno del lucido Lcdo. Moreno no le interesa lo que pasa con el país. Quiere terminar en buenos términos con todos los pipones que conforman la gorda masa salarial y no pelearse con nadie. Son gajes del oficio según él y claro, el país hecho leña ya no da para más y las empresas pequeñas y medianas se hunden, quiebran, engrosando así el desempleo porque no hay plata para salvarlas y porque el señor cuántico tiene que seguir manteniendo a tanto vago que pulula en el gobierno, en los ministerios, en la asamblea, y en fin en todas las entidades del estado porque no hay una que no se salve de ese mal que es el piponazgo generado por los malditos políticos de nuestro pobre Ecuador. Y si, ¿qué pasaría con tanto vago que no está acostumbrado a trabajar si por obra del altísimo salen todos esos mantenidos de patitas a la calle a buscar trabajo y en esta pandemia «china» que está acabando con la economía del planeta? El iluminado Lcdo. Moreno no quiere pelearse con nadie, prefiere que se hunda el Ecuador entero y luego tranquilo ir a disfrutar en España de su cómodo departamento con vista al mar y disfrutar de sus milloncitos ganados en “buena lid” con sus empresas offshore. ¿Linda vida no?

  4. La culpa no es del chancho, la es de aquel que lo engordo,. Todos los gobernantes de turno «meten» a su gente a ocupar cargos publicos, la Administrcion publica es importante si es manejada con criterios tecnicos, el recurso y talento humano debe ser el adecuado pero ocure todo lo contrario, Alcaldes, prefectos, ministros, asambleistas, el Ejecutivo, Legislativo y judicial se reparten el botin de cargos publicos para sus simpatizantes, es un circulo vicioso, pasa en toda Latinoamerica y en todo pais subdesarrollado. la solucion por ahora NO es hechar a mas de CIEN MIL BUROCTATAS A LA CLLE, esto tiene un precio altisimo en lo social y humano, cientos de miles de familias se verian afectados, el danio ya esta hecho, las solucion mas paractica seria REDISTRIBUIR ese capital humano en diferentes actividades PRODUCTIVAS del Estado y modificar la ley de Contartacion publica, activiades que podrian realizar los burocratas de escritorio como por ejemplo: agricultura y ganaderia, obras civiles de vialidad y construccion de viviendas, fabricas de manufacturas de ejercito y policia, guardabosques, mineria, pesca, turismo. Con una debida capacitacion se contaria con mano de obra sin incrementar ya mas la burocracia, el que se reuse a tales actividades, pues a su casa.

  5. Realizar el anuncio de recorte de personal es suicida en una campaña. Sin embargo llegado el caso de que un candidato responsable sea presidente debe hacerlo.
    Soy empleado público desde hace 21 años, y soy testigo del incremento desmedido de funcionarios q desde el 2007 ingresaron a ganar sueldos dorados por ser de la revolución. ¿Qué aportaron? Nada. Sólo ir obligados a las sabatinas y marchas nacionales para idolatrar a su caudillo. No importó los fines y objetivos institucionales, simplemente se crearon y se desmanteló la estructura de las instituciones. A los pocos empleados de carrera nos pagan 800 dólares mensuales y nos recargaron trabajo de hasta 5 personas y sus tecnócratas en el peor de los casos ganan el doble sin exigirles nada.
    De los 50 funcionarios q éramos hoy somos 150 en una provincia pequeña. Los resultados con los programas implementados ninguno, los que se mantienen desde antes de la llegada de la revolución en decadencia. Existen direcciones tras direcciones, jefes tras jefes algunos cargos q suenan a cargos de la NASA q al final no generan nada. Lo peor es q esos cargos no son los q se redujeron por la crisis porque como son del círculo de poder son intocables, y como no les interesa la institución, siguen dañando la estructura de lo poco q queda en el Ecuador.
    La famosa organización territorial de SEMPLADES sólo sirvió para crear más burocracia, todas las zonas responden al nivel nacional nadie puede decidir planificar y ejecutar políticas públicas a nivel zonal existe dependencia tecnica, administrativa, financiera y legal desde el Ministerio. No sirven de nada las Coordinaciones Zonales y las muchas direcciones en algunos casos varias por provincia.
    El nuevo gobierno debe evaluar la situación actual de cada Ministerio que produce y hace cada programa y quedarse solamente con lo q realmente necesita.

  6. Porquería de país, todo el mundo sabe sobre la podredumbre existente en lo que se refiere al tamaño del estado, todo el mundo sabe que SOBRAN los pipones en todos los niveles de todas las instituciones de gobierno, en pocas palabras MUCHOS JEFES Y POCOS INDIOS.

    Para colmo todo el mundo sabe que todos los «empleados públicos» ganan como que si fuesen verdaderos científicos nucleares y lo que «hacen» en sus funciones vale un pepino (por no decir…).

    Ya se ha dado el primer pasito ratificando la pena impuesta al sicópata del ático y los criminales involucrados en esas porquerías, hagamos fuerza para que poco a poco nuestro sufrido país consiga recuperar su DIGNIDAD y que todos nosotros podamos continuar luchando con justicia, seguridad, tranquilidad para que nuestras familias puedan vivir en una sociedad orgullosa de sí misma.

    DEFINITIVAMENTE hay que REDUCIR el número de gente «trabajando para el gobierno» porque simplemente no es justo que 17 millones de pendejos nos saquemos la madre para mantener al montón de burócratas vagos que todo el mundo sabe que SOBRAN en el sector público.

  7. Por la pandemia del covit 19, muchos trabajadores o empleados públicos, no han acudido a su dependencia por ser personas vulnerables, madres embarazadas, lactancia, discapacitados, etc, entonces no es ni la décima parte de personas que realmente trabajaron y se ganaron el sueldo honradamente, si estuvieran en una empresa privada, seria diferente, ya que no se podría pagar esas linduras de vacaciones o la empresas por mas eficiente que sea quebraría,el costo comparando la empresa privada con la publica es 10 veces superior gracias a sindicatos,amarres, o lo clásico a el o ella no le toques porque es del partido, mejor sera dejar de ver al empresario ( el señor de la tienda y el panadero lo son) como lo enemigos a los que hay que combatir para tener un aliado que produce empleo.

  8. Cómo le vamos a pedir al Presidente Moreno que recorte la grasa en su gobierno? SE MEA EN LOS PANTANLONES. Hace algún tiempo manifesto’ que «no sabe la hora de dejar esa pendejada. Uds se hacen los tontos y yo el pendejo». Esa tarea dura y difícil le tocara’ al nuevo gobierno. Parece que Lenin esta’ contento con la renegociación de la deuda,pero no se da cuenta que sino se toman las medidas adecuadas, vamos camino a Venezuela.

  9. QUE EL ECUADOR SE DISTRIBUYA EN FUNDACIONES?
    A QUIÉN LE QUIEREN SEGUIR HACIENDO CREER QUE CON SÓLO DESPEDIR MILES DE CABEZAS DE FAMILIA (A LA POBREZA) SE SOLUCIONARÍAN LOS PROBLEMAS ESTRUCTURALES DEL ECUADOR?

  10. El presupuesto deben hacerlo desde cero, y lo debe hacer un gobierno que tenga claro que el gobierno debe hacer bien pocas cosas. Solo de esa forma se pudiera recortar lo que necesita el país.

  11. El propietario de una empresa, para lograr eficiencia, no puede tolerar sanguijuelas, porque se iría a la quiebra. Pero, quienes «nos dan administrando» el Estado, parece que estuvieran en el antiguo programa de Polito: «Agarra lo que puedas». No nos cansamos de asombrarnos cada día de hechos de corrupción y despilfarro de los recursos nacionales. No hay sector o institución que se haya librado del atraco o del escándalo.

    El presidente anterior reglamentó que ningún servidor del Estado puede ganar más que el presidente. Puro cuento. Nada más escuchar noticias sobre nóminas de ciertas empresas estatales entre ellas los medios de comunicación incautados. Habría alguna justificación si al menos estas se utilizaran para elevar el nivel cultural de la población, pero qué va, nadie piensa en «nimiedades». Por citar un ej. que está a la vista, los canales de TV que tienen programas cursis pero sus «estrellas» ganan salarios que alcanzarían «para unos dos presidentes siquiera» (Y por ahí anda unito que se dice llevaba lo que serviría para unos 5). Y sigue la farra, aunque sea al fío. Y todos contribuimos al desastre, gobernantes, «políticos» y el pueblo que extiende la «licencia»: «No importa que robe con tal que haga obra». Y aunque ésta tampoco sirva. Este país es de «Chistetán». ¡No hay remedio!

  12. Es una verdad a medias. O mejor, la mitad de la verdad. La otra mitad se obtiene respondiendo la pregunta: qué candidato ganaría una elección proponiendo ajustarse los cinturones y trabajar sin descanso? ( El pueblo siempre tiene la razón. Por ello el problema se vuelve irresoluble. Además muy pocos periodistas, académicos y líderes políticos estudian el tema)

    • De cuánto personal de las áreas de seguridad externa e interna debería prescindirse según los análisis que hacen los que supuestamente saben tanto de economía. En un país donde cualquier integrante que comienza su carrera en esas fuerzas gana más que un profesor que también inicia, al que sin embargo le exigen tener título universitario. Cuánto ganan de pensión los altos oficiales retirados, como el que pide eliminar los consejos provinciales, con un subsidio de 60 % por parte del estado. Reducir los empleados públicos por miles por el lado más débil, como ha hecho el gobierno del señor cuya hija fue abanderada, ha sido fácil: gente con contratos precarios por años, y que en el momento del despido no reciben nada. Eso permite que se queden los mejores en el sector público? No, igual permanecerán los de altos sueldos que no corresponden a las actividades que hacen y los recomendados que entraron en todos los gobiernos, siempre que ya tengan cargos fijos. Sería bastante raro que un futuro gobierno este interesado en disminuir los altos cargos pues dónde se colocarian los parientes, los seguidores, los favores, los amigos que se hacen diplomáticos de un día para otro. Por último, por favor dedicar un artículo para conocer cual es la receta de los banqueros nacionales para tener extraordinarias ganancias en época de crisis, que la compartan con el país para que la prosperidad se multiplique.

  13. Dilema complicado y con un costo muy alto desde cualquier punto de vista. Habrá que ver como lo asume el próximo gobierno.
    Somos tan ridículos que pagamos tres sueldos a un cacahuate que solo sirve para andar repartiendo cheques gigantes y visitando a los beneficiarios de créditos para aparentar que por lo menos algo hace.

    • Para tener una respuesta a la “reducción del tamaño del Estado” hay dos caminos. Uno es decidir cuál es el tamaño “óptimo”. La literatura dice que es entre 15 y el 25 por ciento, medido por la relación gasto público/Producto Interno Bruto. Este camino es el más fácil, es cuestión de números. El otro camino es decidir cuál debería ser la función del Estado. Este camino es el más difícil de implementar porque implica cambio de ideología de una mayoría de la población. En mi opinión, las funciones del Estado son: administración de justicia, legislación, defensa y seguridad nacional, infraestructura, educación y salud. La reducción del tamaño, en consecuencia, no es cuestión de un porcentaje de gasto/PIB sino la eliminación de ministerios, secretarías, agencias, consejos, que suman más de 200 entidades públicas. Los ministerios, por ejemplo, son centros de corrupción, porque su función es “estimular, ayudar, regular” el sector privado. Es decir, reparten la plata del pueblo para favorecer a este o a aquel segmento de la población al cual está dirigido el gasto. Si se estudiaran los resultados de ese reparto nos encontraríamos que los beneficiados fueron los funcionarios del ministerio, los grupos de poder que tienen acceso a los funcionarios y unas migajas a los supuestos destinatarios del reparto. Esto crea enormes incentivos para la corrupción.
      Lastimosamente, los beneficiados de estos ministerios tienen poder político (en aquiescencia de la ciudadanía) y no hay ningún político que tenga el valor de ponerle el cascabel al gato. Principalmente, porque no hay una masa crítica que piense de esa manera. Y como dije al principio, aquí hay ideología de por medio, y mi propuesta es “liberal”, porque me remonto a Adam Smith sobre el papel del Estado.

  14. Un ejemplo para disminuir el Estado, es la eliminación de las 23 prefecturas que no se justifican, al Estado le cuesta USD 830 millones, su trabajo ya hacen otras instituciones de mismo Estado. Incentivar profesiones intermedias, tecnólogos, enfermeras y cursos de oficios, bien preparados, como electricistas, gasfiteros, etc. Y el campo? Somos históricamente agrícolas, la agroindustria es el futuro; tenemos todos los pisos climáticos. La riqueza marítima. Este país es maravilloso, mal administrado. Por último, que no roben.

    • Bajar el número de honorables asambleístas que de honorables no les quedó absolutamente nada, puesto que son pocos los honestos y que no tienen problemas con la justicia, salpicados de corrupción y de oscuros negociados, con asesores convertidos en alcahuetes. Cuánto se ahorraría el Estado reduciendo a la mínima expresión a estos falsos representantes de un alto Poder.
      La reducción de un Estado obeso eliminando entidades que sirven únicamente para mermar los recursos de un paupérrimo presupuesto quedó en un simple ofrecimiento.
      La recuperación de los dineros robados producto de una corrupción a todo nivel en el correato parece que definitivamente quedó para el olvido.
      Estas son las deudas pendientes que deberá tomar como principal objetivo
      el próximo gobierno que con toda seguridad no será correista

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