La CC pone de cabeza la elite empresarial

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La Corte Constitucional acaba de mostrar que no hay derechos absolutos: dio paso a una consulta popular en Cuenca para prohibir la explotación minera a gran y mediana escala en zonas de recarga hídrica. Planteada por el Concejo Municipal de Cuenca, esta consulta podría llevarse a cabo en las próximas elecciones y tendrá 5 preguntas.

Dictamen de la Corte Constitucional sobre la consulta popular en Cuenca

En el dictamen la Corte Constitucional concilia derechos que oponen, a primera vista, el Estado y el Concejo de Cuenca, la Constitución y el derecho que tiene la ciudadanía de ser consultada, la conveniencia económica y la protección del agua, la seguridad jurídica y la visión integral del desarrollo del país. La Corte Constitucional prueba que la democracia es un ejercicio complejo en el cual ningún actor puede imponer a rajatabla sus razones por sensatas que parezcan.

Ese no es el parecer de la Cámara de Minería del Ecuador, la Cámara de Producción e Industrias y el Comité Empresarial Ecuatoriano que rechazaron la decisión de la Corte Constitucional.  Y lo hicieron trepándose en lecturas tangenciales al dictamen. Decir, por ejemplo, como hizo Andrés Ycaza, síndico de la Cámara de Minería, que la Corte Constitucional basó el dictamen en el pedido del Concejo de Cuenca que agregó un informe de ETAPA, cuando la misma Corte reconoce que esa empresa no tiene competencia en temas hídricos.

El fallo contiene otros elementos. La Corte reconoce que la competencia para delimitar las zonas de recarga pertenece a la Autoridad Única del Agua. Pero concluye que no lo ha hecho y que prescribió el plazo de dos años, señalado en la ley, para cumplir con su deber. Esa omisión no puede erigirse en una traba que afecte los derechos de participación -dice la Corte- y dispuso usar, como un documento referencial para la consulta, el “mapa de coordenadas de las zonas de recarga hídrica” elaborado por ETAPA. Sin embargo advierte que, de ganar la consulta, la delimitación final deberá ser efectuada por la Autoridad Única del Agua con la participación de ETAPA y del municipio de Cuenca.

Decir, como subraya María Eulalia Silva, presidenta ejecutiva de la Cámara de Minería, que se debería regular la minería responsable y no prohibirla, no da cuenta de los argumentos de fondo utilizados por la Corte Constitucional. Esa institución no está prohibiendo nada. Lo que hace es garantizar, como dice el fallo, los derechos que tienen los ciudadanos de ser consultados (artículo 61) y de participar en los asuntos de interés público (artículo 95). No es, entonces, como dijo hoy en Teleamazonas Pablo Zambrano, presidente de la Cámaras de Industrias del Ecuador, otorgar una competencia a un gobierno local. La Corte estima que los ciudadanos de Cuenca tienen el derecho de ser consultados “en vista de que los efectos que dicha actividad podrían tener una repercusión directa sobre el uso y aprovechamiento del agua en el cantón”.

Pablo Zambrano también se equivocó de estrategia para justificar su causa. En su defensa, en la cual participa con ahínco Janet Hinostroza como se ve en la entrevista, Zambrano involucró la Corte Constitucional en una politización que se da, según él, en Azuay. Flaco favor hace el dirigente empresarial en una sociedad en la cual esta Corte Constitucional, precisamente, es uno de los pocos pilares que quedan. No atender los dilemas profundos que el tema minero acarrea, es alimentar un polvorín peligroso en un país cuyo tejido social es extremadamente vulnerable.

El fallo de la Corte Constitucional concilia, en la situación actual, derechos que son contrapuestos y que el país no puede zanjar por la fuerza. Y como no lo ha hecho la política, lo están haciendo los magistrados. Hay en el tema minero debates que conciernen la economía y la obtención de recursos cuya necesidad es evidente. Pero hay temas fundamentales que tienen que ver con el agua y la defensa del entorno y la calidad de vida de comunidades y ciudades, como Cuenca, que no pueden ser evacuados exhibiendo gráficos en los cuales figuran centenares de miles de millones de dólares que, supuestamente, dejará la minería a cielo abierto. Los temas vitales no se ventilan con propaganda ni con campañas de susto sobre lo que pagará el país por incumplir contratos mineros. La Corte Constitucional, también en ese tema, tuvo especial cuidado en el fallo al anotar que no habrá efectos retroactivos.

Este dictamen ubica al país y, sobre todo a la elite empresarial, ante una realidad: no hay derechos absolutos. La democracia es un sistema complejo en el cual no calza y no sirve el pensamiento lineal. Hay que pensar complejo porque los problemas son complejos y la Corte Constitucional está obligando a que la sociedad entre en esa senda. Ese es su gran aporte.

Foto: Teleamazonas

7 Comments

  1. Excelente y esclarecedor artículo. El Ecuador debe plantearse un profundo y científicamente fundamentado debate sobre el extractivismo. ¿Es tan económicamente beneficioso para el país? ¿O solo se benefician las empresas mineras mientras los beneficios para el resto de la sociedad son marginales y además debemos cargar con el irreversible daño ambiental?

  2. Tema complejo el minero sin duda, que requiere consensos de los diferentes actores, pero que así mismo exige no traspasar líneas rojas evidentes, que dictan la sensatez, el sentido común y la responsabilidad con la salud de millones de personas y no solo con los bolsillos de empresarios y sus adláteres…la «entrevista» de la sra. Hinostroza al presidente del gremio empresarial fue realmente una desverguenza, en la que, sin disimulo alguno, la referida periodista hizo de relacionista pública de los empresarios mineros…ahí es cuándo saltan las dudas sobre los vínculos entre cierta prensa y actores económicos, políticos, etc. y que desdicen de la independencia y objetividad que los medios de comunicación deben tener…

  3. Siempre nos quejamos que no llega inversión extranjera, sin mencionar que la tan cacareada inversión en Perú y Colombia provienen en su mayor gran parte de la minería. La razón es sencilla, casi todos los negocios buenos ya son propiedad extranjera, cerveza, cemento, petroleo, alimentos, comunicaciones, hasta El Comercio es de un mexicano, lo único que queda es la minería. Pero como Correa nos dejó el recuerdo de la soberanía, tenemos leyes y cortes a montones con palabras que se contradicen la una a la otra, así que dificilmente saldremos de este tercer mundo en el que la estupidez nos ha confinado.

  4. Un empresariado moderno que de paso promueve la libertad y la prosperidad seguro tiene claro que estas se fundamentan, entre otras, en la defensa del estado de derecho, la separación de poderes y el respeto a las instituciones. Es decir, la libre empresa en una perspetiva liberal moderna, funciona respetando las reglas. Pero, a veces el comportamiento estratégico de algunos empresarios y sus voceros es chocante: desprecian el Estado, le increpan, le exigen que se retire, que deje trabajar. Se degarran las vestiduras con el sambenito de la seguridad jurídica como muletilla, pero en el fondo son buscadores de rentas nada más: su pregunta fundamental es: y qué hay para mi?. No les interesa ni la prosperidad ni la libertad como valores supremos.

    • El expresidente Gaviria en Colombia hizo una pregunta fundamental. Que se gana haciendo explotación? El estado gana muy marginalmente. Son relativamente muy pocos empleos. En cambio, dice el, pierde la ciudadanía masivamente al perder agua, tener más contaminación. Pierde la naturaleza.

      El se está oponiendo a la explotación cerca de las ciudades o sus fuentes hídricas.

  5. Lo que pasa es que las Cámaras no van a ceder en su empeño de creerse dueños del país,
    con indios y mestizos incluidos. Son tan poderosos los señores, que les importa un rábano que miles de personas esten expuestas a elementos nocivos para la salud.

    Que tal la ecuación al revés, que mediante ley se obligue a los dueños de las companías a vivir con sus familias en los sitios de producción minera, es decir en la mismas condiciones insalubres que ellos pretenden generar, solo por la ambición al dinero.

    «Miles de millones se van a perder, si no se explota responzablemente». Con este cuento, lo único que recibiría el país, es las regalías. Es decir migajas, ya tenemos experiencia con el petróleo. Los únicos que se benefician son ellos, engordan sus chequeras a costa de la miseria de la población. Eso es democracia para estos individuos, la ley del embudo, lo ancho para mí, lo corto para el cojudo.

  6. Pero esta misma Corte Constitucional, tiene fallos que los miembros de la AME nunca cumplieron. Es decir, declararon inconstitucional, incluso, ordenanzas enteras, pero los Gads, interpretaron a su antojo sus sentencias, para elaborar otras ordenanzas inconstitucionales que ameritan repetir la misma cantidad de juicios y apelaciones para llegar a la Corte Constitucional por parte de los perjudicados. ¿Sera que algún día, la Corte Constitucional, vigila que se cumplan a rajatabla sus sentencias, y nos hace olvidar a la Corte Cervecera?

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