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Las otras lecciones de Bolivia

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Acaba de haber elecciones en Bolivia y más allá de los análisis políticos de rigor, acerca de sus resultados y la lectura obligada en contraste con las elecciones en el Ecuador, conviene dirigir las miradas a las otras lecciones.

Desde el punto de vista de organización del proceso –elecciones, transmisión y sufragio– el caso de Bolivia nos da pistas sobre posibles escenarios que podrían surgir en medio de una elección en pandemia, y sobre las cuales el CNE debe estar pilas. Nos muestra que los esfuerzos de la autoridad electoral ecuatoriana deberán estar enfocados en garantizarnos a todos equidad en la contienda, transparencia en el proceso y seguridad sanitaria.

Para cumplir esos objetivos hay que estar preparados para cualquier contingencia. En Bolivia, aún cuando las autoridades se prepararon adecuadamente para el día de las votaciones –tomando medidas que supuestamente iban a ser efectivas–, el día de las elecciones enfrentaron problemas técnicos muy serios que causaron la suspensión del Sistema de Difusión de Resultados Preliminares. Consecuentemente no se contó con resultados de conteo rápido y eso generó gran desazón en la población creando suspicacia y dudas sobre la limpieza del proceso. Se había generado grandes expectativas en la ciudadanía sobre la entrega temprana de resultados, producto del conteo rápido, que, en teoría, debía funcionar a cabalidad.

Al final, la población boliviana tuvo que esperar los resultados oficiales para conocer los resultados formales pero quedó el mal sabor de la falla de un sistema que fue ofrecido y alabado por la autoridad, y que no sirvió pese a la inversión que se hizo. Se suma el desgaste político de la autoridad. Se conoce que el fallo principal se debió a que los notarios electorales, que estaban a cargo del envío de las actas, no contaron con un teléfono celular con capacidad para descargar la aplicación del sistema. Es decir, no se verificaron y probaron técnicamente las fuentes tecnológicas que se utilizarían y se confió en la buena voluntad de los funcionarios públicos.

En el caso de nuestro país, la autoridad electoral acaba de informar que no tendremos conteo rápido que soporte la información oficial. Por lo tanto, lo ocurrido en Bolivia nos debe servir para redoblar los esfuerzos para que el Sistema Electoral de Transmisión y Publicación de Actas y Resultados (Setpar), que se va a implementar, sea sometido a tiempo a todas las pruebas técnicas.

Según lo dado a conocer por el CNE, el Setpar está conformado por los centros de mando y difusión de resultados, juntas regionales, provinciales, distritales y especial del exterior. Se le unen sendos centros de procesamiento electoral (CPE), centros de digitalización de actas (CDA) y recintos electorales No CDA. A la vista luce un sistema robusto, pero igualmente complejo. La información de su capacidad técnica genera desde ya grandes expectativas –todas positivas– porque no queremos volver a vivir las angustias del apagón de las elecciones anteriores.

Sería una buena idea que, a fin de garantizar transparencia y generar confianza en el sistema de transmisión de datos, sea sometido a auditorías y veedurías independientes, de modo que todos estemos seguros de que su funcionamiento será a toda prueba. La responsabilidad asumida por el CNE con el nuevo sistema es enorme.

Por otro lado, el desafío de garantizar la seguridad sanitaria también está latente, y a ese respecto, la elección en Bolivia nos trae lecciones importantes. Algunas misiones de observación electoral se han pronunciado y entre sus comentarios más destacados constan reforzar aspectos como mayor información sobre los sitios de votación en los recintos, amplitud de los espacios de votación, evitar las aglomeraciones y tener una buena separación entre las mesas de votación, al igual que la distancia entre los miembros de mesa.

Aquí también vale la pena tomar en cuenta esas observaciones y curarnos en sano. Si bien el CNE, ha aumentado en un 16% el número de recintos electorales, se requiere medidas estrictas de distanciamiento en las filas de votación y la obligación de usar mascarillas entre otras cosas. La colaboración ciudadana será sin duda indispensable pero, para que eso sea posible, esperamos, desde ahora, una campaña de información intensiva que pueda llegar a todos los lugares del país.

Sin duda las elecciones de Bolivia nos dejan grandes lecciones políticas, pero también es aconsejable enfocarnos en las otras lecciones.

Ruth Hidalgo es directora de Participación Ciudadana y decana de la Escuela de Ciencias Internacionales de la UDLA. 

4 Comments

  1. Con la trinca actual al interior del CNE, es seguro que volverá a fallar el sistema hasta corregir los datos, para que vuelvan a ganar los robolucionarios de pacotilla. Solo existen dos profesionales íntegros y honestos que han demostrado ser responsables y que trabajan por el bien del país, los otros tres son de los que tanto daño han echo al Ecuador. Espero estar equivocado pero no tengo confianza en el CNE.

  2. Las elecciones, en Ecuador se acercan y tendrán que tomar en cuenta desde un punto de vista de organización en el proceso y enfoque electoral

  3. Bolivia nos da la pista de lo que posiblemente suceda en Ecuador. 1. Casi todas las organizaciones políticas estaban de acuerdo en la transparencia del proceso (?) con el triunfo del MAS.
    2. Proceso transparente? Solo para aquellos que estaban de acuerdo con ver transparencia donde había oscuridad. 3. El proceso de escrutinio de votos rompió en la publicación, con la estadística y la proyección, pues en principio estaban con un estrecho margen entre MESA y el MAS para luego DISMINUIR la tendencia estadística y ampliar la diferencia del MAS con MESA. Con el 34% de votos escrutados la diferencia ya no era del 3% entre el MAS y MESA SINO de 32% para MESA y 40% para el MAS hasta llegar entre problemas para la publicación de resultados al resultado de sobrepasar el 50% en primera vuelta el MAS. Explicación: las tendencias marcan estadísticamente el comportamiento con un margen de error de máximo el 3% en más o menos. En Bolivia la tendencia cambió inexplicablemente hacia atrás en el un caso y en aumento al otro caso. Eso no es posible!! Sin embargo festejaron la oposición y hasta le declararon ganador al MAS antes de que termine el escrutinio. El caso ecuatoriano tiene un rumbo parecido, la oposición no protesta ante las irregularidades que el CNE de mayoría comete,viola la ley A su gusto y placer. ¿Será que sucederá algo muy parecido a Bolivia en Ecuador 2021? Cómo digan las cosas así en el CNE tenemos el derecho a la duda razonable…

  4. En Ecuador las elecciones electorales se aproximan, la mayoría de cuidados tienen miedo de sufragar porque temen contagiarse, por la cual cada recinto debe estar con sus debidas normas de precaución para evitar contagios. En la cual me pareció una excelente idea en Bolivia en que los recintos contaba con espacios amplios al momento de votar para evitar aglomeraciones y distanciamiento entre los miembros de la mesa.

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