Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

Si Trump no es liberal, Biden tampoco lo es

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El economista Franklin López ha enviado esta columna a 4P., como reacción a otra de Martín Pallares pubicada en este medio, en la que sostenía que el presidente de los EEUU, candidato para la reelección, Donald Trump está en las antípodas del liberalismo.

Por Franklin López Buenaño

Una columna reciente de Martín Pallares desnuda a Donald Trump de todos sus supuestos valores liberales y la incoherencia de los conservadores-liberales latinoamericanos en su apoyo. Comparto totalmente la apreciación del Sr. Pallares, pero no entiendo por qué escoger al binomio Joe Biden-Kamala Harris, cuando estos dos también son una amenaza a la democracia liberal.

Para comenzar, las encuestas dan un triunfo de Biden, y hay el 74% de probabilidades que los Demócratas ganen el Senado y mantengan control de la Cámara de Representantes. Por tanto, las críticas y las advertencias sobre la democracia deben ir dirigidas al futuro presidente. Y que, por su edad y problemas físicos, llegue a la presidencia la Sra. Harris.

El Washington Post califica su programa de gobierno de estar más a la izquierda que la de cualquier otro candidato Demócrata del pasado. Esta es una mala noticia no solo en el aspecto económico sino también como una amenaza a la autonomía individual, a la opción escolar (bono educativo), al derecho a portar armas y medidas más coercitivas para controlar la Covid-19. El gasto propuesto es mucho más alto que el de Trump: 11 billones en nuevo gasto fiscal. Biden propone financiarlo con un aumento de 7 billones de impuestos actuales más 4,4 billones de nuevos impuestos durante la próxima década y un aumento en la deuda de 5,6 billones. El Wall Street Journal, en su página editorial, advierte que el problema económico no sucederá de la noche a la mañana sino que su impacto corrosivo será a largo plazo, aumentado el costo del capital, reduciendo el incentivo para trabajar e invertir y disminuyendo la productividad en toda la cadena productiva.

Cuando se examina cualquier página de su plataforma, esta tiene una “visión de izquierda” y una serie de medidas para intervenir en la vida de las personas. Biden promete, por ejemplo, perseguir agresivamente a los que violan las leyes laborales, o que participan en el “robo” de salarios (idea marxista de que los capitalistas se apropian de un “valor excedente”), o evaden impuestos; lo cual iría en un aumento de la burocracia y del control federal de la economía. Promete limitar agresivamente la contaminación de metano y limitar las operaciones de petróleo y gas. Así también buscará que las universidades públicas de 4 años sean gratuitas para todo estudiante cuyos ingresos familiares sean menores a 125 mil dólares. Porque lo que más asusta no son los planes explícitos de impuesto, gastos y regulación sino el incremento en las medidas coercitivas. Por ejemplo, Biden revocaría la Sección 230 de la ley que protege las plataformas en línea de la responsabilidad de los usuarios a expresar su opinión.

Biden es un político de unos 47 años de historia, con todos los vicios y cualidades un político “ducho” que finalmente tiene su oportunidad. Su temporada como presidente tendrá el apoyo del Congreso, lo cual claramente será una época de aumento del poder del gobierno y la continuación de políticas de izquierda y algunas claramente de izquierda radical como el New Green Deal. Y, si Harris llega a la presidencia veremos una política todavía más a la izquierda que la de Biden.

Ahora bien, la crítica a Biden no puede ni debe traducirse como un apoyo a Trump; así como la crítica a Trump (como la relatada por el Sr. Pallares) no puede ni debe traducirse como un apoyo a Biden. ¿Por qué?

Pues porque ninguno de los dos es un dechado de valores liberales, son intervencionistas (como todos sus antecesores, incluyendo a Ronald Reagan). Son el producto del sistema educativo, de los grandes medios de prensa, de los canales de televisión, que por décadas han apoyado políticas “progresistas” que “supuestamente” remediarían los problemas sociales.

Quizás una alternativa a Biden y Trump sea Jo Jorgensen, la candidata por el Partido Libertario. Pero aquí surge un problema, no tiene la menor probabilidad de ganar, aunque tuviera millones de votos a su favor. Históricamente, un candidato de un tercer partido no ha ganado más del 19% (el que ganó Ross Perot en 1992).

El voto ideológico podría tener sentido. Voto por el candidato que más se acerca a mi manera de pensar y de ver el mundo. Pero, ¿cuántas veces las promesas de un candidato se llevan a cabo? Ronald Reagan sostenía que el “gobierno no es la solución sino el problema”. Creó una agencia gubernamental con el expreso propósito de reducir la burocracia. Ocho años después, esa agencia tenía el doble de personal que cuando se inició. Muchos libertarios creyeron que Obama mejoraría los derechos civiles y se aminoraría la guerra contra las drogas. Los resultados fueron totalmente distintos.

Un análisis profundo de los resultados electorales demuestra que la incidencia de los votantes es casi nula. La maquinaria burocrática es un monstruo de miles y miles de cabezas. Los grupos de interés cabildean y logran mucho en los procesos legislativos. El Leviatán sigue su curso, lenta pero inexorablemente invade los espacios privados. Consuela, que el progreso socioeconómico continuará ascendiendo, a pesar de la intervención estatal.

En conclusión, la alternativa auténticamente liberal (libertaria) es NO votar. Abstenerse de votar puede ser más patriótico o cívico que votar. Supongamos que 100 soldados van a fusilar a un niño inocente, a usted le dan el fusil no. 101. Sabe a ciencia cierta que haga lo que haga se cometerá un crimen, ¿dispararía también o se abstendría de disparar? Si se sabe a ciencia cierta que las propuestas de ambos candidatos van a reducir la libertad individual, van a causar daños económicos, ¿no sería su deber cívico, inclusive moral, NO votar?

Foto: Wikicommons

Franklin López es profesor jubilado de Economía de Tulane University y de la Universidad de Nueva Orléans y fue uno de los principales promotores de la dolarización en Ecuador.

13 Comments

  1. Que manera de escribir argumentos intelectualmente deshonestos. Trump no es un liberal, porque promueve una visión autoritaria y etno-nacionalista, por su constante desprecio por la institucionalidad de una democracia liberal.

    A eso el Sr. López responde con quejas acerca de la propuesta económica de Biden. La comparación es tan ilógica que me apena verla de parte de alguien con sus credenciales. El Sr. López puede estar en desacuerdo con la propuesta económica; eso es parte del proceso político democrático y el debate entre ideas en la esfera pública y académica. Proponer planes económicos de centro-izquierda como lo hace Biden no es un atentado contra los valores democráticos. Las palabras y acciones de Trump abiertamente atentan contra el sistema democrático de su país, y desprestigian las formas democráticas de gobierno en el resto del mundo. De ninguna manera alguien que cree en los valores de la democracia liberal debería fingir que estos dos políticos son igual de problemáticos ¡no se comparan en lo absoluto!

    Quizás muchos de los lectores de 4p apoyan políticas económicas más laissez-faire o de libre mercado, tienen su derecho de opinar como deseen. Sin embargo me aterra el ver que gente como el autor preferiría aceptar la erosión de la democracia y avance del autoritarismo a cambio de planes económicos que consideran preferibles. 4p se popularizó como portal de opinión en oposición al autoritarismo de Correa. Los columnistas y lectores deberían reflexionar si en verdad están a favor de los valores de una sociedad liberal y democrática, o si solamente les molestan los autócratas cuando no son totalmente de derecha.

    • Usted escribe: «Los columnistas y lectores deberían reflexionar si en verdad están a favor de los valores de una sociedad liberal y democrática, o si solamente les molestan los autócratas cuando no son totalmente de derecha».
      Su pregunta es intelectualmente deshonesta.
      1. nuestras posiciones están escritas. Y fuimos perseguidos por defenderlas.
      2. El señor López no es columnista de 4P.

  2. Biden es un viejo político del stablishment. En sus tiempos iniciales fue Republicano y considerado uno de los halcones que apoyaron la balcanización de Yugoslavia, la Guerra de Kosovo. Fue uno de los lobistas del complejo militar industrial. Impulso leyes de segregación racial como la de impedir que niños negros y blancos usen el mismo bus escolar. Su afición por manosear y acosar a niños y mujeres se ha evidenciado en varios vídeos. Fue asiduo visitante de la isla de Jeffrey Espein en islas Vírgenes. Su ex secretaria lo acusó de violación y años atrás tuvo que declinar su candidatura presidencial por los escándalos en los que se vio involucrado. Hoy aparece con el disfraz de Demócrata. Los medios ha sabido ocultar su obscuro pasado, y lo hacen ver como lo que nunca ha sido.

  3. De acuerdo con el Dr. Franklin Lopez sobre votar nulo, para tener la conciencia tranquila y no sufrir los remordimientos cuando recordamos que con nuestro voto ganó un político sin escrúpulos y causó mucho daño a la nación. En concepto liberal está subyacente en su artículo, mas grande el Estado más chico el espacio en que se desenvuelve una sociedad. Y no necesita ser grande en tamaño, por ejemplo Cuba, isla muy pequeña y aun así los cubanos no cuentan con la libertad de meterse en cualquier playa cubana, porque el Estado le ha alquilado a una cadena de hoteles de lujo europea. Toda restricción a la Libertad es ajena al liberalismo más simple, que persigue un Estado sin privilegios para nadie. Y a más impuestos mayor tamaño asume el Estado y la sociedad debe trabajar más tiempo y más duro para alimentarlo y sostenerlo. El liberalismo busca el punto de equilibrio y siempre a favor de la libertad de la sociedad. Al Dr. Lopez debemos leerle su pensamiento liberal en cerca de veinte libros que ha escrito y alegrarnos los ecuatorianos de contar con una mente liberal tan lucida y bien informada para orientar nuestro camino político a seguir.

  4. No creo que Biden,en el supuesto que llegue a ser el próximo presidente, se incline por la linea socialista radical,cuando en USA estan bien asentados los tres poderes del Estado : EJECUTIVO, LEGISLATIVO Y JUDICIAL, que no se observa en los países totalitarios.
    Además,las grandes corporaciones, que constituyen el músculo económico, no van a permitir.

  5. No creo que Biden,en el supuesto que llegue a ser el próximo presidente, se incline por la linea socialista radical,cuando en USA estan bien asentados los tres Poderes del Estado : EJECUTIVO, LEGISLATIVO Y JUDICIAL, que no se observa en los países totalitarios.
    Además,las grandes corporaciones, que constituyen el músculo económico, no van a permitir.

  6. ¿Qué es ser «liberal»?

    Eloy Alfaro era liberal. Se le recuerda por la educación laica, el matrimonio civil, el ferrocarril.

    Galo Plaza era liberal. Se le recuerda por haber gobernado con prudencia, honestidad, y con una visión cosmopolita.

    Blasco Peñaherrera fue el último notable liberal ecuatoriano. Hablaba con gran elocuencia.

    En Alemania y Reino Unido los partidos denominados «liberales» son centro-derecha. Proponen un rol limitado del gobierno tanto en la economía como en la vida de los ciudadanos. Favorecen el libre comercio y la globalización. Y, en general, consideran que los problemas «sociales» (pobreza, desigualdad, enfermedad, violencia, discriminación, etc), así como los asuntos internacionales (migración, guerra, cambio climático) no son de su incumbencia.

    En Estados Unidos no existe un partido «liberal». De hecho, en Estados Unidos ni siquiera existe un acuerdo acerca de qué mismo es un liberal.

    Hubiera sido bueno que el profesor López empiece por definir el concepto de «liberal», para luego ver si Trump, Biden, o cualquier otro político, calza en el molde.

    • Que posición tan cobarde! Si a uno le dan el rifle 101 no es suficiente abstenerse de disparar, hay que hacer todo lo posible por defender a ese niño indefenso. Igual con las elecciones. El no votar es una decisión cobarde, de lavado de manos. Que vergüenza….

  7. Este artículo me parece que dio en el clavo, apoyar a la izquierda solo porque parece más democrática que la derecha me parece un tremendo suicidio en el largo plazo. No se puede usar como excusa a la democracia para promover a un socialista ya que el candidato de la otra vereda es populista. Realmente la mejor opción es estar en contra de ambos si es que se es realmente coherente.

  8. A mi me censuraron la misma idea de que Biden lleva realmente un régimen de Harris, con completo viraje a la izquierda. ¿Porqué me censuraron? ¿Por falta de posgrado?

    • Se puede morir de muchas cosas pero también por simplemente no hacer nada, y un estado puede morir a largo plazo, por eso también, básicamente lo que usted expone es que si de aquí a mañana se incendia la casa de mi vecino de a lado, y el tipo era un ** lo mejor es no hacer nada, pero oh sorpresa!, pasa que si no se hace nada el fuego se puede propagar a mi casa también, y a la de los otros moradores, en este caso en llamas esta la institucionalidad de Estados Unidos, Trump no es un simple populista, es un personaje que no niega el coqueteo con el autoritarismo, y de hecho ha expresado directamente que le gustaría tener un país donde se haga lo que el quiera. Lo que hace o hacía a USA un país modelo es precisamente en que es una república más que una democracia es por ello que externamente nos podría sorprender el motivo por el cual el derecho al voto lo hacen solo aquellas personas que cumplen con ciertos reglas, o que hay un límite de días para el conteo según lo que determine la función judicial y es que una república dispone de instituciones por sí sola la democracia no sirve para nada.

      Por otra parte crítica la capacidad del estado en controlar que las personas pagues sus impuestos… Pues con ese pensamiento en USA no es sorpresa porque Trump ha pagado apenas 750 dólares en varios años, a pesar de vanagloriarse tener miles de millones en negocios, es indudable que puede traer un aumento de la burocracia pero hay una diferencia entre aumentarla de manera técnica a que aumentarla con tintes populistas como le achaca al partido demócrata sin tener en cuenta que Trump ha metido a sus familiares en funciones de la casa Blanca a las que nunca habían estado capacitados.

      Su comentario también toca el hecho de que quizás el partido demócrata no vaya a tener frenos debido a que las dos cámaras caerían en su poder, pues… Los republicanos en el senado han cerrado filas en torno a trump en todo proyecto de ley que este ha presentado, no lo digo yo, salio publicado en un diario estadounidense, así que ese argumento es ridículo, los republicanos han actuado como meros alsa manos del presidente de su propio partido.

      El partido demócrata no es un ángel, tiene figuras grises, como Bernise Sanders que coqueteo alguna vez con fidel o cuba, lo cual es lamentable, pero estamos hablando que el candidato a presidente es Biden no el o otros, al final el que tendrá el mando será el, es un político del stablishment, ha jugado para ciertas corporaciones, es ridículo pensar que habrá un viraje radical a la izquierda durante su mandato, además que posiblemente se dedique a restaurar y arreglar las cosas que Trump ha desmantelado simplemente por tener el sello Obama y que por cierto hasta la fecha ha propuesto alternativas en el congreso y el senado.

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