Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

¿Vale aquí la democracia más de tres atados?

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La dificultad de tomarse en serio las convicciones democráticas que supuestamente recorren el país, está ilustrado por el juicio político a la ministra María Paula Romo. Y empiezan por ese anunciado ante el cual saltarán correístas, mamertos de todos los bordes, defensores del indigenismo paternalista, activistas de todo pelambre, amigos del Defensor del Pueblo, enemigos políticos de la ministra y asambleístas intrascendentes como Roberto Gómez y Lourdes Cuesta. Para todos cuenta lo que ella hizo con la policía en octubre de 2019: no lo que correístas, violentos, grupos cuasi paramilitares, indígenas, Jaime Vargas, Leonidas Iza hicieron, dijeron, permitieron o apoyaron.

Hay un problema de arranque que tiene que ver con la forma como se sitúan esos grupos ante los hechos. Los desconocen. Y cuando no lo hacen, los tipifican según su conveniencia. Así las manifestaciones violentos son calificadas de pacíficas. La respuesta de la policía, en cambio, de grave atentado a los derechos humanos. Quemar bienes públicos, destruir semáforos y el ornato público, hace parte del derecho a la resistencia. Entrar a fincas, destrozar cultivos o producción lechera, amedrentar trabajadores, privar de agua a comunidades enteras, son efectos colaterales sin importancia. Secuestrar policías es un chiste destinado a que pasen un buen rato de esparcimiento con sus custodios. Invadir 11 pozos petroleros no es atentar contra la producción nacional: es provocar un ahorro. Quemar la Contraloría no es quemar la Contraloría: es un malentendido cultural. Por eso la Fiscalía tuvo que admitir que los acusados sean sometido a un examen antropológico cultural… Así octubre no es lo que fue, un evento violento e ilegal: fue un remedo de un guión tipo Fitzcarraldo, escrito por Werner Herzog.

Eso está ocurriendo. Y en cualquier democracia, las fuerzas institucionales, los partidos políticos, el empresariado, la prensa, los demócratas de a pie, ya hubieran revirado. Aquí no. El destino de la República luce ajeno a la mayoría, pero también a las elites. Eso faculta a la Asamblea Nacional, que nada hizo en octubre, que se lavó las manos en su informe sobre el caso, a programar un juicio político contra la ministra responsable de la Policía que encaró a los encapuchados y violentos que convirtieron a los quiteños –y no solo a ellos– en rehenes de sus agendas golpistas y revolucionarias. ¿Hay algún nivel de convicción democrática en Ecuador? No. ¿Lo tiene la Asamblea? Tampoco. La democracia no significa mayor cosa.

Por supuesto preguntarse por el destino político de la ministra de Gobierno, en este contexto, luce como un acto proselitista en su favor. Y muchos, correístas y amigos de Iza y Vargas, preguntan por el monto económico que se cobra por este servicio. Para ellos no hay demócratas, hay sicarios. Para ellos no hay relación alguna entre principios, acciones, deberes de un funcionario y significado institucional. Pero no son los únicos. El establecimiento actúa como si la defensa del sistema democrático, por raquítico que sea, fuera tarea de un funcionario que, una vez cumplido su deber, puede ser librado a los demonios sueltos de todos aquellos que quieran dinamitar la sociedad.

No se trata, entonces, del destino político de una funcionaria cuya tarea, como es obvio, es transitoria. Aquí lo que está en juego es si octubre se erigió para el país en un divisor de aguas. Y en qué sentido se decantará su desenlace político. ¿Se entendió que algunas fuerzas quieren alzarse con el poder a fuego y sangre si quieren? No, no se entendió.

Por eso, y como están las cosas, hasta ahora los mensajes justifican a aquellos que, en octubre pasado, quisieron imponer sus razones por la violencia. Romo puede ser juzgada y destituida por motivos falaces. Y los motivos no son los que cada uno imagina: son los que fueron calificados en la Asamblea. Sus acusadores se lavaron las manos de los atentados que hubo a la institucionalidad y asumen, en los hechos, las coartadas de los violentos llegando incluso a acusar al Estado, como hace Roberto Gómez, de haberse defendido.

Entonces tuvieron razón los violentos. Pueden seguir con sus métodos. Pueden arremeter contra las ciudades y los policías. Y a los policías se les puede seguir diciendo que su misión está regulada en la ley y en reglamentos, pero que cuando los cumplan, habrá asambleístas para arrastrar antojadizamente a sus jefes políticos. Y que lo podrán hacer ante la mirada esquiva de aquellos que ellos defendieron. Esa es la democracia que hay en el país.

Foto: El Universo-

16 Comments

  1. Tras la lectura de este articulo nos damos cuenta que nuestro pais esta regido por gente ignorante disfrazada de politicos, los que lastimosamente tienen el «poder» de mandar a realizar los actos de fechoria y as,i de esa manera inculpar a los que actuan y no a los que mandan.

  2. En nuestro país confundimos manifestaciones con bandalismo ya que somos un país demaciado atrasado en aspectos Morales pensamos que salir a las calles y destruirlas ya solucionamos, pues lo único que logramos es destruir nuestro pueblo nuestra patria y así jamás terminaremos con la corrupción .

  3. Mi forma de pensar o ver las cosas es muy diferente ya que nuestro país si tiene un alto de corrupción que lo vamos llevando desde hace mucho tiempo. pero esto de las protestas por una parte están bien y por otra mal, por que esta bien alzar la voz y reclamar algo que es injusto para nosotros los Ecuatorianos como puede ser en este caso el sueldo de los asambleístas es mucho mas alto y se les paga por la mínima cosa la cual a ellos igual se debería reducir su sueldo así como lo han hecho con los trabajadores, pero también esta una parte mal de nosotros como ciudadanos quemar nuestro patrimonio, dañar bienes públicos que son para todos y todas, quemar llantas y causar un daño medio ambiental y entre cosas.
    También yo pienso que si nosotros no alzamos la voz de una manera con mucha mas calma tal vez el gobierno no nos preste atención y lo que nos toca hacer es buscar una manera de que nos escuchen y en este caso pueden ser las protestas.
    Los señores policías y nosotros tenemos derechos en todo pero si a veces los grupos armados toman mucho poder y creen que con causar muertes estarían ellos bien y protegidos por la ley, pero nosotros también lo hacemos y causamos muertes a algunos policías o militares que también tienen familias en casa, no todos los ciudadanos y armados son malos ya que existe gente buena que quiere hacer un bien al país y gente mala que busca dañar mas a nuestro país de alguna manera.
    Yo creo que el ecuador entero debería ser un poco mas calmado y poder ser equitativos con todos a pesar de que esto no suceda se podría poner departe los ciudadanos y el gobierno llegando a un acuerdo con mucha mas calma y paz.

  4. El vandalismo de los violentos manifestantes no legítima su derecho a la resistencia. La policía debe actuar para proteger los bienes de los ecuatorianos y garantizar su seguridad. Debemos castigar en las urnas a los políticos que aupan y protegen a los violentos, Ecuador es y debe ser un país de paz.

  5. Es un artículo muy centrado en el que se refleja y critica la corrupción que está imperando en nuestro país. Mi punto de vista es que todo parte de un Consejo Nacional Electoral el cual permite que gente inescrupulosa, de malos antecedentes y con poca o nada de cultura y preparación académica pueda participar como candidatos a una dignidad como Presidente, Vicepresidente y o asambleístas, argumentando que la ley y los reglamentos vigentes se lo imponen. Y con este error garrafal de inicio, el ciudadano que va a sufragar debe escoger entre una lista defectuosa de origen y para colmo escoge mal, por desconocimiento, ligereza, falta de educación o por quemeimportiamo, i ahí tenemos los resultados. En conclusión si el CNE realmente hiciera una buena labor depurando la lista de candidatos, el ciudadano no tendría como equivocarse puesto que cualquiera de la papeleta estaría en capacidad de desempeñar con honradez, honestidad, preparación y capacidad el cargo público para el cual sería electo. De ahí parte todo el problema.

  6. Si los artefactos de gases irritantes ( bombas lacrimógenas ) tienen fecha de caducidad y son utilizadas ya no sirven, es decir ya no irritan los ojos y la nariz y si cayeron en los centros de alojamiento, a los pacíficos indiecitos ni el sueño debió alterarlos, es como jugar carnaval con bombas infladas con aire, con razón que la indiada ni se inmutó y destruyó todo a su paso. En vez de juicio político deben entregar una mención de agradecimiento y recomendar que en el próximo ataque utilicen las mismas bombas.

  7. En este país de lo absurdo, los criminales son los que mandan, el artículo describe todos los horrores del contubernio Correa-Iza-Vargas quienes están saliendo incólumes de todas sus fechorías.

    Aquí no se trata de defender al la Ministra, se trata de defender los principios de justicia que deben de respetarse en toda sociedad, pero que la nuestra ni siquiera llega a tercermundista, sino a menos que eso.

    Para los que causaron los daños, no hay, ni habrá sanción, si al fin y al cabo el Estado es el que perdió, y eso no le importa a nadie.

    Pero lo más indignante es que la asamblea haya soslayado el siniestro ataque a los bienes públicos y no haya salido por los fueros de la justicia y el orden. Esta asamblea ha sido la peor en muchas, pero muchas décadas.

  8. Con ver la foto de este reportaje me causa estupor e indignación y nos sentimos impotentes ante inverosímil agresión.No soy muy afecto a la Ministra Romo pero creo que Ella fue demasiada tolerante y sin embargo hoy la quieren destituir los «padres de la patria».La democracia se vive y se practica con el respeto y el derecho que nos merecemos todos los ciudadanos.Con la anarquía destruimos los principios de igualdad y fraternidad.

  9. como ocurre en estos casos, los delincuentes siem[pre negaran sus crimenes y habra solapadores que los cubran, pero tenemos las armas para que eso no se repita debemos meditar nuestro voto en la proxima eleccion y no elegir a meretrices politicas y de baja preparacion intelectual, manosos de profesion

  10. Los individuos humanos se han organizado en sociedades y han formulado leyes a las que deben someterse todos, porque nos consideramos civilizados, y evitar sucumbir ante los instintos primigenios procedentes de las hordas de macacos (siempre hay rezagados). Pero vemos con preocupación lo que está sucediendo en el país: las instituciones creadas para mantener el orden y la disciplina, congenian y amparan al violento, al irracional. Llámese Justicia, Defensoría del pueblo, Asamblea, etc. La Comisión Fiscalizadora aprueba dar paso al juicio político de la Ministra, con el pretexto de permitir el uso de bombas lacrimógenas caducadas, con el voto de socialcristianos y correístas (otra vez juntos) y un morenista. ¿Y quién protege al ciudadano indefenso? ¿Sálvese quién pueda?
    Excelente análisis, Sr. Hernández; ojalá se les aclare la mente a los representantes de las Instituciones del Estado y mediten en las consecuencias futuras de sus acciones. Ya es hora que sean responsables de su sagrada misión.

  11. Se puede enlistar, la falta de procedimientos al menos disciplinarios contra los contados elementos uniformados que agredieron, de entrada y contrasentido, a periodistas y reporteros gráficos de varios medios de comunicación, sobre los que no se puede negar su existencia, porque incluso sucedieron ante la mirada incrédula de la ciudadanía que vio el atropello por televisión. Porque de eso y otras agresiones, la Ministra dijo no conocer de ningún avance, aunque ha sido parte medular del reclamo de la comisión de fiscalización. Esta es también una ocasión excepcional porque es la única ocasión en que la secretaría de Estado carece del suficiente respaldo en la Asamblea, organismo en el cual varios de sus legisladores cuentan con el carácter «tranzador» necesario para obtener el respaldo a las «iniciativas del gobierno.
    No tienen el menor sentido común los autoproclamados padres de la patria. Deberíamos empezar de a poco a convocarnos, crear una red social real (no virtual), comprometida con al menos promover la gobernabilidad.

  12. El país siempre tuvo problemas de corrupción y gobernabilidad, pero la curva eclipsó hace 14 años: 10 de corrupción y dictadura y 4 de estupidez y corrupción y es en estos últimos 4 años que la falta total de liderazgo e inteligencia para gobernar, que la anarquía, el caos y la falta total de respeto a la democracia se han enseñoreado en Ecuador.
    Discrepo con Ud que acá haya una pizca de democracia, acá tenemos un REMEDO de democracia; en este último periodo hemos contemplado absortos como a un presidente le quedó demasiado grande el puesto de primer magistrado de la nación; tenemos una Asamblea Nacional (léase nido de ratas) que solo sirve para hacer negocios turbios, chantajes, robos, enriquecimiento ilícito al punto que más parece una escuela del delito; hay una función judicial compuesta por jueces venales, mercaderes y sinvergüenzas (la excepción confirma la regla); y demás instituciones que son la vergüenza de un país que se preste de «democrático».
    En ese horroroso cuadro, que de raro es que los golpistas y delincuentes se declaren impolutos??, los indígenas cobardemente se declaran más puros que la madre Teresa y los delincuentes políticos buscan un cargo de elección popular no para servir a la patria, sino para tapar sus fechorías, democracia? Cuál democracia señor Hernández?.

  13. Por supuesto que la democracia fue afectada, que en su estado «raquítico» como usted señala, significa lo impensable luego de ese octubre. Sin embargo hay elementos que se escapan de su análisis. Maria Paula Romo es quizá la ministra con más alto perfil de los últimos tiempos. La que más se ha expuesto, a veces de forma absurda e innecesario ante los medios, demostrando su búsqueda de notoriedad explicable solo en políticos como ella, que es parte de una generación que no logra trascender sino a través de redes, o de los escándalos. Y es que a mi parecer, políticos serios y respetables, ya no quedan. Actitudes como la de María Paula Romo, sobre todo aquellas ajenas a sus facultades como funcionaria de gobierno, suelen tener un costo, a veces muy alto. Pero, y aún a costa de los motivos que deben acudir de manera exclusiva en el actual juicio político. Es inoficioso no entender que para los interpelantes y para muchos ciudadanos, esta es en verdad la última oportunidad que se otorga la Asamblea para reinvindicar en algo su papel en la institucionalidad del Estado, de la que también son parte señor Hernández. Tampoco hay otra oportunidad para sancionar cualquier mal proceder de la Ministra, el tiempo ya no es suficiente, menos con César Litardo a cargo del cronómetro. Sobran entonces las pruebas de que el juicio va más allá de las bombas y los destrozos. Entre lo que se puede escapar de su atinado escrutinio, consta la aparente participación de la señora Romo en el supuesto reparto de hospitales y otras entidades estatales a cargo del Ejecutivo, y que según se ha dicho por parte de los protagonistas detenidos, contaban con su aval y venía. También se puede enlistar, la falta de procedimientos al menos disciplinarios contra los contados elementos uniformados que agredieron, de entrada y contrasentido, a periodistas y reporteros gráficos de varios medios de comunicación, sobre los que no se puede negar su existencia, porque incluso sucedieron ante la mirada incrédula de la ciudadanía que vio el atropello por televisión. Porque de eso y otras agresiones, la Ministra dijo no conocer de ningún avance, aunque ha sido parte medular del reclamo de la comisión de fiscalización. Esta es también una ocasión excepcional porque es la única ocasión en que la secretaría de Estado carece del suficiente respaldo en la Asamblea, organismo en el cual varios de sus legisladores cuentan con el carácter «tranzador» necesario para obtener el respaldo a las «iniciativas del gobierno». Llevado a ese plano, hoy se explica con más facilidad cómo es que le hizo para cumplir su papel de enlace entre Ejecutivo y Legislativo. Y es que también hoy cuando ya no hay las condiciones, su lenguaje elegante y pulido no le alcanza para quitarse el hedor que resulta de andar entre los miserables con los que anduvo. Hoy en cambio aparece rodeada de policías que lamen los propios raspones y se dan tiempo para lamer los de la Ministra Romo. Ella concluyó su comparecencia haciendo énfasis en «el mensaje» que se le está dando a la policía, desfigurando la naturaleza de un juicio político, que la puede sancionar a ella y a nadie más que a ella en este caso. Pero a cambio no expone preocupación alguna por igual de cual es el mensaje que un funcionarios de su rango en este o cualquier gobierno deja a esa misma Policía Nacional, plantandose soberbia ante una cámara en redes, con ínfulas de «superioridad moral», típica de los que según ella intentaron un «golpe de estado», intentando mas bien ella un golpe de efecto, poniendo a octubre de 2019, como la fecha de su legitimación, e intentando vanamente que se olvide con eso las otras razones no incluidas en este proceso. Así hasta le doy la razón estimado José. De esa manera todo luce como la antojada y visceral venganza del correísmo, o como la satisfacción que con afán busca Roberto Gómez, ahogado en su «obsesión y odio personal» contra la Ministra de Gobierno. Lo cierto es que ni manifestantes, conspiradores y menos el gobierno se quieren hacer cargo de lo sucedido, que fué mucho y demasiado complejo, como para resumirlo en ese 1+1=2 que proponen desde ambas orillas, sin que nadie reconozca algún exceso. Toca decir como muchos, «pobre ministra, por gusto la quieren destituir». Mi mas respetuoso saludo señor Hernández.

  14. Sr Hernández, lamentablemente el relajo y la corrupción en nuestro país sigue en auge!
    Cómo entender que la ministra Romo este acorralada por las huestes vengativas de la política podrida de nuestro país.
    Quien controla a esos 60 y más chupa-medias y prontuariados de la asamblea? Quién les hace entender que lo que paso en Quito y Ecuador en Octubre del 2019 no era otra cosa sino tirar al gobierno al tacho de basura para que no sigan investigando las mil veces comprobadas casos de corrupción y saqueo correista! usando a los tontos útiles de la «Con-nadie» y «Pacha-cuchis».
    Ojalá el electorado se acuerde de los nombres de estos malandrines en las próximas elecciones. Ya basta de la política asquerosa! que hunde cada día más a nuestro país.

  15. Si quemar bienes públicos, destruir semáforos y el ornato público, entrar a fincas, destrozar cultivos o producción lechera, amedrentar trabajadores, privar de agua a comunidades enteras, invadir 11 pozos petroleros, quemar la Contraloría, secuestrar a policías, apedrear a periodista, no es vandalismo y es el que chch, de correistas, Iza, Vargas y compañía; es el que chch de sus ahora defensores, Chespirito y compañía.
    El que chch para algunos debe ser el hecho de botarles bombas caducadas, entonces ahí si, sigamos con la pregunta:¿Vale aquí la democracia más de tres atados?

  16. No tienen el menor sentido común los autoproclamados padres de la patria. Deberíamos empezar de a poco a convocarnos, crear una red social real (no virtual), comprometida con al menos promover la gobernabilidad.

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