Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

El dilema del tranvía es nuestro dilema

en Columnistas/Influencers4P por

El dilema del tranvía es uno de los experimentos mentales más famosos de la historia, el cual ha superado la esfera filosófica para transitar por otros campos del quehacer de las sociedades. La pandemia del coronavirus ha rescatado su vigencia, ante las dolorosas y estremecedoras decisiones que tal enfermedad ha obligado a tomar a quienes deben decidir sobre la vida de las personas que la padecen.

El dilema del tranvía se refiere al conductor del mismo, que al encontrarse desbocado solo puede maniobrar de una vía estrecha a otra, cuando cinco hombres están trabajando en una vía y solo un hombre en la otra. Si usted es el conductor, cual vía elegiría?

Es posible que la mayoría piense que el conductor debe elegir la vía en la que se encuentra solo una persona, pues, puede ser menos dolorosa la muerte de un ser humano que la de cinco. Sin embargo, habrá una minoría con mil razones para pensar diferente. Por ejemplo, ¿acaso se puede disponer de la vida de una persona por el bien común?

Al tenor de los ejercicios mentales a los que induce el dilema del tranvía, la dama de la filosofía Philippa Foot plantea suponer que la vida de seis individuos está en riesgo por una enfermedad. Si usted es médico y puede salvar la vida de un paciente con una dosis completa de una medicina escasa, y en ese instante llegan otros cinco pacientes y cada uno necesita solo el 20 % de esa dosis para sobrevivir, que haría, pregunta la filósofa: ¿nos sentimos obligados a dejar morir a un hombre en lugar de los cinco, si esa es nuestra única opción?

La filósofa Judith Jarvis Thomson planteó una variación del citado dilema del tranvía, al suponer que un tranvía fuera de control está por arrollar a cinco personas, pero en este caso usted no es el conductor, sino que está parado en un puente encima de las rieles del tranvía y lo único que puede hacer para salvar a la cinco personas es empujar a las rieles a un hombre gordo que está a su lado, a fin de detener el tranvía y salvar a las cinco personas. ¿Qué haría?

En un programa de la BBC se planteó la siguiente interrogante: si en medio de la segunda guerra mundial una madre con su bebé y otras personas se oculta de los nazis  y su hijo empieza a llorar. Si no lo asfixia y lo mata, los nazis los encuentran y matan a todos. ¿Qué harías? Una estudiante respondió contrariada: no podría matar a mi bebé. ¿Aún sabiendo que de todas maneras morirá minutos después? le preguntaron. Sí, pero no de la mano de su madre, respondió conmovida.

El dilema del tranvía y sus derivaciones se ha convertido en una poderosa herramienta para develar aspectos fascinantes sobre nuestros conceptos morales, invitándonos al ejercicio de imaginar situaciones complejas en las que ninguna opción es buena y, en este contexto, explorar la mejor solución.

Los filósofos morales consideran al dilema del tranvía una herramienta útil para explorar lo bueno o malo, lo correcto o incorrecto. Los psicólogos lo usan para tratar de entender el por qué de una cosa u otra. Profesionales lo utilizan de guía en la definición de proyectos. Para ingenieros  y tecnólogos es útil a la hora de programar robots. En la gestión del Estado y en las definiciones económicas, políticas y sociales, el dilema del tranvía está siempre presente.

La pandemia del Covid 19 plantea costosas disyuntivas en la gestión del Estado. Está siempre presente el dilema entre salvar vidas o salvar la economía. Encontrar el punto de equilibrio entre los dos salvatajes, presenta insalvables dilemas en la toma de decisiones con altos costos en uno u otro sentido. Las personas pobres tienen ante sí el trágico dilema entre mantenerse confinados para no contagiarse de la pandemia y morir de inanición, o arriesgar sus vidas para procurar su sustento mediante sus precarios trabajos en la calle.

La era post pandemia presentará al país dilemas con opciones de costos elevados. Hacer poco o nada, manteniendo la economía en constante agonía, tendrá inmensos costos para todos. Enfrentar profundas reformas económicas para el futuro bienestar del país, exigirá diversas dimensiones de esfuerzos y sacrificios.

La consecución del orden fiscal para equilibrar las cuentas públicas, no estará exento de costos para las empresas y las personas. No hacerlo y continuar con la irresponsabilidad fiscal y el nocivo endeudamiento público será aún más costoso para todos. No emprender profundas reformas en la seguridad social ocasionará altísimos costos para los actuales y futuros jubilados. Enfrentarlas ya, también tendrán importantes costos para las personas, empresas y Estado, pero con las perspectivas de un futuro mejor.

Son múltiples los dilemas que adornarán el paisaje nacional, en la toma de decisiones para hacer viable la reinvención del Ecuador en la era post pandemia, en los campos económico, fiscal, laboral, seguridad social, comercial, atenciones sociales a los pobres,  sostenimiento de la dolarización, preservación de la solidez del sistema financiero, mejoramiento de la productividad y competitividad, gobernabilidad y muchos otros.

No tomar decisiones correctas en los ámbitos citados tendrá elevados costos para el futuro del país. Hacerlo, en cambio, exigirá esfuerzo y sacrificio, en mayor o menor medida, de los diversos estratos de la sociedad, con la esperanza de la forja de un país próspero. En cualquier caso, los dilemas deben resolverse en función del bienestar común.

Si no existe otra opción que efectuar duras reformas para construir una economía sana y un fisco saludable, nuestro particular dilema del tranvía en la era post pandemia se circunscribe a encontrar medidas equilibradas con menor afectación para los pobres y que no desalienten la producción, todo en un marco de gobernabilidad. ¿Qué haría usted?

Jaime Carrera es economista. 

6 Comments

  1. El Ecuador se ha notado que hay mucha corrupción en todos los ámbitos.
    Y en muchos gobiernos se han realizado muchos gastos innecesarios y con deudas.
    Caja fiscal en una ruina.
    No se motiva a la inversión extranjera.
    Una recesión económica con desempleados.
    Y las empresas no invierten aquí por qué no hay una estabilidad.

  2. Excelente referencia Economista, a pesar que ya existe una fecha tentativa para que llegue la vacuna contra el Covid19, existirá alguna posibilidad que este tema no sea parte de un negociado entre los altos mandatarios, partiendo de la corrupción ya existente, pero teniendo en cuenta la crisis económica en la que nos encontramos, existirán muchas personas que migrarán, casí como en el año 2000, por efectos de la dolarización de alguna manera tenemos que relacionarlos la gente ya no confío en este Gobierno y como podrán confiar en el Gobierno entrante, tendremos que estar preparados para nuevas reformas y leyes cualquier momento.

  3. Excelente metáfora! Mucho que pensar, y razonar. Difícil el decidir si por uno, o por muchos. Creo que ver las dos partes, pero siendo justos con todos. Afectar en poca proporción a muchos, más que afectar en gran medida a pocos, creo que sería lo más justo. Pero…qué pasa en nuestro país??? Afectan a muchooos y se benefician pocos, lo cuál no es correcto, tampoco hablo de que todos deberíamos tener lo mismo, cada uno trabaja por lo que quiere, pero también se llega al punto de tener empatía con los demás, no. Entonces, realmente en nuestras próximas elecciones deberíamos pensar y analizar muy bien cual de esos candidatos nos ayudará a llegar a es bien común. Todos queremos algo, todos tenemos maneras para lograr lo que queremos, y sí, el poder están en manos de nosotros (o al menos eso nos hacen creer), pero sí considero que con alguien a mando que sepa tomar las mejores decisiones que nos beneficien a todos, seria lo ideal, siendo justos y equitativos con todos. Sí cobran al pueblo también cobren a las grandes entidades que deben millones en impuestos, no solo al pueblo que trabaja honradamente en trabajaos muchas veces precarios para obtener lo poco que se puede obtener con el salario básico que se tiene. Si van a exigir al pueblo exijan también a los funcionarios de alto rango, a la grandes empresas, y a todos en sí.

  4. Por que’ estamos donde estamos?
    -Corrupción galopante y desbocada.
    -Gasto público del 25% al 45% del PIB.
    -Caja fiscal en ruinas.
    -Se desmotiva la inversión extranjera con el 5% a la salida
    de capitales que es a la entrada.Quien viene a invertir? : nadie y peor sin seguridad jurídica.
    – Recesión : sinónimo de pobreza y miseria.
    -Finalmente los gobernantes nos mienten en forma descarada y los candidatos nos venden ilusiones como el famoso bono universal de 400 dollares.
    _Nos queda elegir a un estadista y no a un charlatán que nos termine llevando a Venezuela.

  5. Estupendo artículo , y muy acertada la relación entre la metáfora del tranvía y la realidad fiscal del país . Ojalá elijamos a un verdadero estadista el próximo Febrero , y nos saque del atolladero , con el menor costo social posible .

Responder a Andrea Karolina Pérez Villarroel Cancelar respuesta

Your email address will not be published.

*

Las últimas de

×
Ir Arriba