Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

Todavía se puede reír de Maradona

en Conexiones4P/Elenfoque por

Diego Armando Maradona se había convertido en un chiste desde hace años. Había que mirar a otro lado para ignorar la decadencia. En entrevistas, por ejemplo, era conocido por ya no responder sino atragantarse con gruñidos mientras sus interlocutores se hacían los locos. Era tan incómodo como cómico: insistían en sacarle sabiduría futbolística a la leyenda, pero les tocaba resignarse con los estragos de un humano cualquiera. Si Maradona era Dios (o D10s), el creador estaba enfermo después de años de excesos. “Era un dios sucio, pecador, el más humano”, escribió Eduardo Galeano sobre él. Y esa suciedad no puede olvidarse. Maradona fue sus contradicciones.

La admiración hacia el talento con la pelota de Maradona es unánime. En ese ámbito solo existen divergencias entre las hipérboles: ¿Fue mejor que Pelé, el Rey, un Dios? ¿Podrá ser superado alguna vez? Maradona logró un nombre absoluto en el fútbol. Solo ahí. Pero es ya redundante decir que era imperfecto en otros aspectos de su vida. Todos lo son. Maradona era el exceso aumentado por la lupa de la fama y resumido en tres actos relativamente recientes: en el mundial Sudáfrica 2010 fue entrenador de la Selección Argentina en uno de sus peores desempeños mundialistas en la historia. “A los que no creían, que la chupen”, le dijo a los periodistas que lo habían criticado en eliminatorias cuando su equipo logró clasificar con las justas. Luego en Brasil 2014 fue locutor para Telesur del programa “De Zurda”, donde en una entrevista hasta Rafael Correa le bromeó para que “embrague” porque El Pelusa no ponía dos palabras juntas. Y finalmente, en Rusia 2018, era un hombre perdido, drogado o borracho, como en trance mientras jugaba su selección. Una foto suya dormido en ese mismo partido se hizo viral. Maradona era el amigo borracho del mundo entero.

Esas facetas de una persona incomodan cuando muere. Los obituarios rara vez describen lo ridículo y mundano. En los retratos para la posteridad, Maradona verá siempre hacia el horizonte como la icónica fotografía del Che Guevara en contrapicado tomada por Alberto Korda. No se lo mostrará insultando árbitros con la mirada desorbitada y los dedos del medio levantados, ni con rastros de líneas de coca en algún vidrio cercano, ni abrazando jovencitas desnudas. Al morir, el dios sucio de Galeano se maquilla para las fotos.

Los tributos al futbolista ahora enfrentan la misma incomodidad de los periodistas que lo entrevistaban. Mirar a otro lado, esperar, contener la risa. Porque aunque fueron las contradicciones lo que hicieron de Maradona ese héroe latinoamericano al morir le chantan las riñas ideológicas del continente entero. Ardua tarea para un muerto. Tras su fallecimiento, el presidente argentino Alberto Fernández declaró tres días de luto. “Nos llevaste a lo más alto del mundo. Nos hiciste inmensamente felices. Fuiste el más grande de todos”, escribió en Twitter y luego le dedicó más de 10 publicaciones. Fernández también compartió los mensajes enviados por otros líderes como el expresidente uruguayo Pepe Mujica y el presidente de Francia Emmanuel Macron, quien escribió: “Había un rey Pelé, ahora hay un Dios Diego.”

Los políticos se jalonean su cercanía al futbolista porque saben cuán icónico es. No importa si fue consecuente o si fue violento. Como sus entrevistadores, en estos temas es más fácil hacerse el loco. Maradona, amigo de Fidel Castro y Nicolás Maduro, alardeaba su fortuna estimada en 75 millones de dólares y a la vez se declaraba chavista. Antes de la decadencia, era la rebeldía personificada contra la FIFA y todos los discursos revolucionarios del momento. Sus gestos -no necesariamente sus acciones- le ganaron protagonismo en el imaginario de la izquierda. En el fútbol lograba lo que en política era imposible. En 1986, por ejemplo, después de la Guerra de las Malvinas entre Argentina e Inglaterra, Maradona dio el triunfo a su país por los cuartos de final del Mundial de México con dos goles consagrados en la historia, al igual que su autor, por tanto el talento del segundo gol, “El gol del siglo”, como por la arbitrariedad y polémica del primero “La mano de Dios”.

“La mano de Dios” fue trampa. Maradona anotó un gol violando las reglas del juego (empujando la pelota con la mano por sobre el arquero británico Peter Shilton), pero fue tal el capricho del momento -y la ceguera del árbitro  Ali Bennaceur– que el gol es recordado como un legado más.  Maradona ni siquiera negó la trampa: admitió haber usado la mano y agradeció al árbitro por haber dejado que ocurriera. El descaro era otro de sus encantos.

Los dos goles de ese partido -la trampa y la genialidad, la eminencia y el chiste- son Maradona. Son esas contradicciones lo que hacen un símbolo relevante, con sentido, para la realidad de su país y del continente. Quienes sólo ven un violento o un enfermo cometen el mismo error que quienes lo idolatran: forzar una fotografía, un solo retrato sobre sus muchas facetas. La leyenda seguirá siendo leyenda, ya sea borracho, jalado o trabado en entrevistas. No es necesario contener la risa.

Fotomontaje: 4P

19 Comments

  1. Diego Armando Maradona fue in ideos de la canchas y mas para las personas que lo vieron jugar en su tiempo cumplió muchos sueños casi todos diría yo fue una persona que vivió a su manera, su muerte fue una tragedia para todos y mas para los amantes de futbol mundial.

  2. A sido método de burla de muchas personas y muchos medios de comunicación debido a su recorrido en todas las redes sociales. ¿Por qué muchas personas sufren su perdida? debido al fanatismo del futbol! debido a la ceguedad que este fenómeno brinda, la paga del futbol es tan injusta que crea disgustos entre las personas y no solamente por ser el deporte mas visto o querido sino por la costumbre y fanatismo del mismo. existe aficionados al futbol tan fanáticos que cometen muchas acciones por su equipo mientras deberíamos ser personas del cambio en diferentes ámbitos de la vida. debemos restar importancia al futbol y ponerla en otro ámbitos mas importantes como la educación y dejar de gastar dinero publico en un deporte tan mal pagado e injustamente pagado.

  3. Muere un futbolista y el mundo se convulsiona, nace una cura para una tragedia que nos tiene postrados y no tienen la misma espectacularidad. Es el mundo del marketing bobo. Ningún futbolista ayudará a que el mundo sea mejor. Por eso Jorge Luis Borge decía al respecto: «El futbol es popular, porque la estupidez es popular». Y el señor además era admirador de los comunistas del siglo XXI: Castro, Maduro, Chávez, Correa. Si hoy estuviera, se tomaría la foto con el llavero.

  4. Todavia se puede reir de Maradona.
    Que buen enfoque, de una verdad que la mayoria quiere tapar.
    Maradona es solo Maradona, un simple ser humano, que no supo ser, lo que devio ser, un ejemplo. Muy lamentable
    Un fuerte abrazo, es bueno saber que hay opiniones, apegadas a la realidad.

  5. Si duda alguna, un ser humano como todos con la virtud y el don de ser un gran futbolista y si bien es cierto eso lo colocó en lo más alto, de la misma manera decayó totalmente al verse envuelto en varios escándalos sobre todo en el tema de drogas y alcohol así como también con las agresiones a sus convivientes. Fueron muchas cosas que marcaron su paso por este mundo que así como lo catalogaron como un icono mundial también fue una persona muy criticada por su comportamiento.

  6. Maradona fue un buen jugador no se le puede reprochar nada ya que es su vida personal a pesar de sus escandalos fue de los mejores futbolistas que entrego Argentina convirtiendose en leyenda en ese pais por eso no es motivo de burla por lo que el encarno la gloria y la caida de la fama. un crack que se lo recordara siempre.

  7. Maradona fue un aficionado del futbol, pero no por eso se debe idolatrar o hacer reverencia alguna ya que es fue hombre común y corriente con defectos y aciertos en el ámbito del futbol.
    los defectos son evidenciables fue borracho, adicto, tramposo y charlatán en fin todo esto hace de el un hombre como cualquier otro así que no hay por que afanarse aun peor rendir tributo muy buenas sus observaciones, que pocos se atreven a decir, solo Marcelo Dotti y ud. he visto que hablan con gran claridad de un futbolista muy bueno y tramposo. «La mano de Dios», qué ridículo, debería haberse dicho «el dios de las manos». Precisamente por ser ciegos ante la realidad somos «manga de engañados». Un millonario futbolero hablando del che (chancho), Maduro (el cerdo carnicero del fuerte Tiuna), con Correa (el sicópata sociópata condenado).

  8. Un futbolista que dejo huella en todo el mundo por toda su carrera, es un ser humano como cada uno y cada uno se lo recordara como el mejor jugador de sus tiempos.

  9. Como cualquier persona solo verán los errores de la persona, y los medios tergiversan para hacerlo ver como la peor persona, sin ver lo bueno que alguna vez hizo, como inspirar a generaciones futuras y dando esperanza en el futbol americano.

  10. Maradona nunca dejo de ser noticia o tendencia en redes sociales por los cómicos momentos que pasaba, todas las personas hemos cometido errores, nadie es santo de devoción, él tiene vida como todos nosotros a excepción que su vida nunca podía pasar desapercibida o ser privada siempre tenia atrás de el una cámara que al mínimo error lo resaltaba y popularizaba en el mundo, la admiración hacia el va mucho más allá de los errores cometidos, fue como convirtió un simple deporte en la vida y pasión de millones de personas, convertir 90 minutos en magia

  11. Maradona fue un aficionado del futbol, pero no por eso se debe idolatrar o hacer reverencia alguna ya que es fue hombre común y corriente con defectos y aciertos en el ámbito del futbol.
    los defectos son evidenciables fue borracho, adicto, tramposo y charlatán en fin todo esto hace de el un hombre como cualquier otro así que no hay por que afanarse aun peor rendir tributo.

  12. Saludos, muy buenas sus observaciones, que pocos se atreven a decir, solo Marcelo Dotti y ud. he visto que hablan con gran claridad de un futbolista muy bueno y tramposo. «La mano de Dios», qué ridículo, debería haberse dicho «el dios de las manos». Precisamente por ser ciegos ante la realidad somos «manga de engañados». Un millonario futbolero hablando del che (chancho), Maduro (el cerdo carnicero del fuerte Tiuna), con Correa (el sicópata sociópata condenado).

  13. Los aficionados al fútbol no juzgamos a Maradona por su personalidad, su carácter o sus excentricidades. No nos interesa saber si fue borracho, drogadicto o polígamo. Nuestro juicio no se basa en la conducta humana, ésta es tarea de las escuelas dominicales.

    Nuestro criterio, en fútbol, solo se basa en saber que Maradona fue el jugador más sobresaliente de su época. No nos interesa sus defectos, es más no nos importa. Nos importa su genio.

    El mismo Maradona dijo alguna vez: “Solo les pido que me dejen vivir mi propia vida. Yo nunca quise ser un ejemplo, y otra, no me comparen con Dios, Dios es Dios y yo soy Diego”.

    Ahora si la gente le toma como ejemplo o como a un Dios es cuestión de cada cual, al menos para nosotros fue un excelente futbolista.

  14. Un personaje que dejo huella alrededor de todo el mundo por toda su carrera, es un ser humano como cada uno y cada uno se lo recordara como el futbolista que era y por sus grandes asistencias hace mucho tiempo atrás.

  15. Transcribo las palabras de Paula Dapena, futbolista española, que se negó a rendir el homenaje de un minuto de silencio que su equipo rendía a Maradona: «Para ser jugador hay que primero ser persona y tener valores más allá de habilidades».
    Para muchos el fútbol es símbolo de identidad, grandeza de un país; las gambetas son expresiones de una deidad. Son hiperbólicos. Para unos cuantos, moderados, un deporte de fin de semana. Y otros, aunque pocos, prefieren leer a…Borges, mientras escuchan a Gardel «que cada vez canta mejor».

  16. Caramba, si Maradona era el icono de los políticos sobre todo los de izquierda es porque en la vida real era como ellos, descarado, sinvergüenza, defendiendo a los pobres y sobre todo millonario.

  17. Aplausos al comunista que adoraba los dólares del «Imperio», aplausos no por sus genialidades sino porque al fin se cumplió su sueño de estar con Chávez, Fidel y «el ché» en algún rinconcito de donde Belcebú es el rey.

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