Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

Chiste aparte, ¿Álvaro Noboa está enfermo?

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Si finalmente llega a ser calificada, la sexta candidatura de Álvaro Noboa tendrá mucho más de tragedia que de comedia. El eterno candidato, cinco veces perdedor, que en las elecciones del 2013 arrancaba bromas y simpatías por su exotismo, llega esta vez a su anhelada sexta candidatura como el candidato más memeable de todos. Álvaro Noboa es Alvarito, un apelativo tras el cual el millonario es visto como un personaje estrambótico, caricaturesco que inspira risa o conmiseración.

Memes, caricaturas, chistes… Todo eso, naturalmente, hace sonreír. También puede inquietar la forma como el Tribunal Contencioso Electoral, torciendo leyes y reglamentos, usa su rol de juez de última instancia, para forzar la presencia de Álvaro Noboa en la elección presidencial.

A los chistes, a las inquietudes, se suman las imágenes de la entrevista de Anderson Boscán a Álvaro Noboa en su residencia. Ahí, de pronto, los informes y relatos que hay en Guayaquil sobre el estado de salud de Álvaro Noboa, se materializan. Y los chistes, los memes surgidos a raíz de sus declaraciones; esta pulsión tan natural en redes de llamarlo payaso y convertirlo en el hazmerreír de turno, da paso a otra dimensión: del chiste al silencio. Del agradecimiento que le prodigan los comediantes a Noboa por suministrarles material, al respeto contenido por el desamparo ajeno: Álvaro Noboa está enfermo. ¿Está enfermo Álvaro Noboa?

Una cosa es, ciertamente, ver al millonario desafiando huracanes. O llamando a los países de las tres Américas a fundirse en una sola entidad llamada América. Otra es ver temblar sin cese sus piernas y su mano derecha sin que él pueda, al parecer, intervenir sobre esos movimientos que se antojan involuntarios. Hasta ahí llega el chiste y empieza el drama humano que impone discreción y consideración. Pero, claro, con respeto también se impone una obligación que reclama la cosa pública: la urgencia de preguntar por parte de la prensa y de responder por parte del ciudadano que aspira a una función pública: ¿Álvaro Noboa está enfermo?

El estado de salud de los candidatos a la presidencia es un tema de política pública. Guillermo Lasso generó preguntas similares y él respondió, e incluso Carlos Andrés Vera, hizo tomas sobre las secuelas de su operación en la médula espinal que lo obligan, en plena recuperación, según ha dicho, a usar un bastón. Las imágenes de Noboa, en su entrevista con La Posta, suscitan interrogantes sobre sus condiciones físicas para participar en la campaña electoral y ejercer, eventualmente, si así lo decidieran los electores, la Presidencia de la República.

La reportería de 4P da cuenta de un mal estado de salud, de un parkinson severo, y de una medicación a la cual está sujeto. ¿Es así? Él y su entorno son los únicos que pueden responder. Y lo tendrían que hacer tratándose de un aspirante a la Presidencia de la República, calificado como tal por el Tribunal Contencioso Electoral.

Hasta ahora, al abrigo de una enorme capacidad histriónica, se ha creído que Álvaro Noboa cultiva el humor como una forma de comunicación. Otra cosa es oírlo decir que hizo el video del huracán Irma porque “quería probarme que soy capaz de vencerlo”. Y que la gente “se ríe con orgullo” de las cosas absurdas que dice o hace. También cuestiona verlo erigir, como prueba de legitimación electoral, una encuesta hecha por una radio de Guayaquil, que le da una preferencia electoral del 66%… O verlo leer respuestas que deberían fluir de un candidato a la máxima magistratura.

Si Noboa esclarece cuál es su estado de salud, también podría dilucidar cuál es la actitud de su entorno político más cercano. Una fuente que lo conoce muy bien dijo a 4P que el trauma electoral que se alimenta de viejas frustraciones y ambiciones de ser presidente es un excelente negocio para los que lo rodean. Esta fuente hace notar que el magnate no tiene seguidores que lo admiran por su posiciones políticas o doctrinarias sino solo operadores de sus empresas y gente que ha medrado de la estructura proselitista que organiza cada vez que se candidatiza.

Caso aparte es Silka Sánchez, quien durante años ha sido su gran alfil en la política, así como la cabeza de su equipo de abogados que litigan para él. Pues esta vez resulta que Sánchez no es únicamente la principal operadora política de Noboa, sino además la esposa de Gino Cornejo, candidato con él a la Vicepresidencia. Es decir, se trata de una operadora con doble estímulo: el de la causa de su jefe y el de la de su marido, que si llega al poder sería el sucesor natural de Noboa.

Ellos, todos ellos, deberían esclarecer, con total respeto al señor Noboa, cuál es realmente su estado de salud.

Foto:  Twitter de Álvaro Noboa.

3 Comments

  1. En política nada está escrito sobre piedra. Y si lo que se oye por allí, que Álvaro Noboa es la última contratación del correismo, es cierto?
    El Tribunal Contencioso Electoral al servicio del lumpen “de la patria”, le resucitó el partido de la tesorera del Caso Sobornos. Un partido político que el correato aprobó sin cumplir los más elementales requisitos democráticos, que hasta a Fabricio, otro millonario, dio asco.
    Devolución de la Clementina si gana Arauz-Rascamall. Paz y salvo con el SRI por cuatro años. Noboa fue atacado inmisericordemente por Correa por hacer lo mismo que todas las exportadoras de banano. Ninguna otra exportadora fue topada por el Mashi ni por Carlos Marx ni por su inefable Directora Jurídica. Su gente a cargo del comercio exterior, etc.
    Que el financiamiento electoral servirá a Pamela Martínez para pagar la multa del Caso Sobornos, acaso es poca cosa?
    En fin, reparación del daño. Y mucho por ganar perdiendo las elecciones.

  2. Alvarito, Alvarito… no entiendo el porque de esa insistencia para ser presidente, es algo enfermizo; son 6 veces que va por lo mismo, y serán 6 veces que tenga el mismo redultado. Novoa no hizo una fortuna por propio esfuerzo, él nació rico y siguió siendo, y morirá rico gracias a sus asesores, así es que no tiene mérito alguno el ser millonario; por allí circula un vídeo donde manifiesta entre otras cosas que él se quedó en el país los últimos 14 años dando trabajo y pagando sus impuestos, o sea que perdió la hacienda la Clementina sólo por la maldad del SRI, si hay algo tan detestable como un corrupto, es un mentiroso; en fin, si la salud y el tiempo le alcanza, puede llegar a una séptima u octava tentativa de llegar a Palacio para felicidad de sus «seguidores» que seguirán llenándose los bolsillos a sus costillas.

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