Las mujeres queremos menos de estos privilegios

en Columnistas/Influencers4P por

Sin duda las mujeres anhelamos la igualdad laboral: eliminar las brechas salariales, reducir la incidencia del desempleo femenino que es mayor y eliminar los estereotipos de que hay ciertos trabajos que son solamente para hombres.

Los esfuerzos para lograr esa igualdad en el campo normativo son múltiples. Sin embargo, lo que definitivamente no ayuda a la incorporación de las mujeres al mercado laboral, son los privilegios en nuestro favor que tiene que asumir el empleador.

En el Ecuador, las mujeres gozamos de las siguientes consideraciones especiales:

  1. No podemos ser despedidas desde que avisamos de nuestro embarazo y durante el período de gestación; y en caso de que se produzca, podemos exigir nuestra reincorporación o una indemnización adicional a la del despido.
  2. Tenemos derecho a recibir el 100% de la remuneración durante las 12 semanas de licencia de maternidad.
  3. Tenemos derecho a solicitar una licencia sin sueldo para el cuidado de los hijos, por 9 meses más después del parto.
  4. Tenemos derecho a reducción de la jornada de trabajo a 6 horas sin reducción de la remuneración, por 9 meses de lactancia.
  5. Durante la lactancia tenemos derecho a un permiso de 20 minutos cada 2 horas para extracción de leche, para lo cual los empleadores tienen que tener a disposición en los centros de trabajo un lactario con estrictas condiciones de infraestructura y acondicionamiento.
  6. Si hubiera en la empresa más de 50 mujeres trabajadoras, debe el empleador organizar un servicio de guardería infantil o contratar empresas que provean este servicio.

Estos privilegios para las mujeres se traducen en costos para los empleadores. Es decir, esas normas supuestamente diseñadas para protegernos, lo que logran es desincentivar la contratación femenina pues sale mucho menos rentable que la masculina (a menos que se pague menos, ¡configurándose la brecha salarial!).

La desigualdad financiera provocada por esos costos directos y de oportunidad adicionales para el empleador, puede hacer que muchos de ellos no perciban o no estén dispuestos a experimentar el valor agregado de tener equipos diversos, representativos de la sociedad, con sensibilidades diferenciadas, que se consiguen al contratar a mujeres en todos los niveles jerárquicos de los negocios.

Entonces ¿Cómo lograr una igualdad en el trabajo si no es a costo del empleador? Aquí se hacen algunas propuestas.
Emitir normas que incentiven la contratación femenina: rebajas tributarias, ventajas competitivas, promoción especial de negocios que tengan paridad de género, más puntos para contratación pública, etc.

Adicionalmente, emitir normas que permitan mejorar sustancialmente la conciliación familiar, para que las mujeres no renuncien a trabajar por cuidar de los hijos. Eso se logra con el restablecimiento del contrato por horas para madres, préstamos para emprendedoras a tasas menores y con períodos de gracia, o incentivos para que los empleadores tengan más trabajadores en la modalidad de teletrabajo que permitan a uno de los miembros de la pareja quedarse en casa si es que así lo requiere.

Otra alternativa es que los costos del salario y horas adicionales, durante el tiempo que las madres trabajadoras se dediquen a cuidar de sus hijos, sean asumidos por el IESS. Al fin de cuentas todas ellas han aportado, y deberían poder recibir una prestación económica que beneficiaría a toda la sociedad.

Por último, las mujeres también debemos ser consistentes con nuestro deseo de lograr la igualdad laboral y no boicotearla. Pues si habiendo estudiado, no trabajamos porque “nos casamos”; o si estando trabajando, renunciamos porque tenemos un hijo y “es muy complicado hacer ambas cosas a la vez”, estamos sosteniendo el paradigma de que es mejor apostar por los trabajadores hombres.

Bárbara Terán es abogada y catedrática universitaria. 

34 Comments

  1. Es muy fácil decirle sí a lo establecido, pero cuando alguien, en esta caso una mujer, hace un análisis objetivo, dejando a un lado el espíritu de cuerpo, buscando alguna alternativa fuera del paradigma tradicional, se convierte automáticamente en una traidora, mala profesora o ha escrito un pésimo artículo. Me recuerda a la alegoría de Platón: el hombre es juzgado y sentenciado a muerte por darles a conocer la luz a quienes han estado habituados a ver solo sombras. Aquí no estamos en Canadá, Suecia o Noruega, la realidad del Ecuador es propia, social y económica, que implica buscar fórmulas equilibradas que propendan a que las empresas contraten a mujeres, sin que de lado y lado se pierdan no tanto los llamados privilegios sino sus derechos básicos y el sentido común, racionalizando aquellas normas que propendan a que las mujeres no sean contratadas y se prefieran a los hombres. El problema del Ecuador, y lo voy a retratar con otra alegoría, es la de un equilibrista, intentando cruzar un abismo, sobre una delgada cuerda, apoyado únicamente de una vara (que serían los derechos o lo justo); las corrientes le pegan, de lado y lado, trastabilla, y al final cae, no importa porque lado lo hace, al final se precipita al abismo. Necesitamos que esa vara sea lo suficientemente adecuada, fuerte, pero flexible a la vez, que nos permita como país llegar a la otra orilla ilesos y en victoria.

  2. Excelente y realista artículo, los progres que quieren imponer un pensamiento único seguramente se rasgarán las vestiduras atacando a través de falacias ad hominem, para ellos es fácil repartir los recursos ajenos del estado que realmente se genera de todos nosotros los contribuyentes. En Venezuela han tratado de financiar todos los supuestos derechos, q se convierten en imposiciones para otros, logrando la inflación mas alta del mundo.

  3. Excelente artículo,difícilmente una mujer enfoca estas relidades, las comentaristas hablan de «derechos» pero cuando los empresarios quiebran por que no pueden subsidiar estos «derechos»…….. fin del cuento.

  4. Pésimo artículo, se ve que no entiende nada de la lucha de género, nunca se entendió la vulnerabilidad de las mujeres, sobre todo de las más pobres. Este sin duda es un artículo escrito desde el privilegio y desde la visión de alguien que puede renunciar a su trabajo porque sus condiciones le permiten. No olvidemos que hay muchas que no pueden, no olvidemos que a las mujeres como condición en su entrevista les preguntan si están casadas, cuántos años tienen y si van a tener hijos, algo que a nosotros no. Si la solidaridad entre mujeres no existe, estamos lejos de lograr igualdad. Tenemos que trabajar en un mundo que entienda las necesidades y vulnerabilidades del resto.

  5. Bárbara te respondo con una frase “Que el privilegio no te nuble la empatía”, ni la sororidad en este punto. Qué pobre tu análisis, adolesce de todo, pero más que nada de humanidad. Qué triste que seas catedrática, me preocupan tus alumnos y alumnas. Asumo que no eres madre porque una madre no podría escribir algo semejante. Me da pena que no hayas considerado ni un segundo los derechos de los niños y niñas, que son en realidad la razón de los “provilegios” (en realidad derechos) que tanto atacas; se asegura su bienestar y que la madre pueda cuidar adecuadamente de ellos. Finalmente, gracias porque me das un motivo más para estudiar derecho, una idea que viene rondando mi mente desde hace algún tiempo, porque el mundo necesita menos abogadas como tú y más abogadas con enfoque real de derechos.

  6. Para eso se pagan Taxes. Para que el gobierno CUBRA esos gastos y no el empleador. Así también los empleadores contratarían tanto mujeres como hombres por igual ya que un embarazo no “les va a costar plata” estudia sobre cómo funciona el sistema en Canadá donde tenemos 50 semanas de licencia REMUNERADAS y nuestro puesto de trabajo asegurado 18 meses. Que el patriarcado no te coma viva. El día que seas madre tal vez crecerá tu empatía también. Que vergüenza de “análisis”

  7. Felicitaciones por el articulo Barbara.

    Por varias razones la felicito:
    1. Se atrevió a hacerlo, siendo mujer
    2. Enfoca un problema muy grave para los empleadores y nadie lo habla publicamente
    3. Ofrece alternativas de solución.

    He contratado mas mujeres que hombres en las empresas que he emprendido. En las que he emprendido con socios gerentes, estos prefieren siempre mas hombres, entre otras por este asunto.

    “definitivamente no ayuda a la incorporación de las mujeres al mercado laboral, son los privilegios en nuestro favor que tiene que asumir el empleador.” Sobre todo cuando la empresa no goza de alta rentabilidad.

    Veamos con números: En un año, si una microempresa de 20 empleados, asumiendo que son 10 mujeres, se puede decir que cada año se ausenta una empleada por maternidad. Digamos que solo 4 meses. (12 semanas, mas vacaciones). Esto quiere decir que se ausenta en el año 3.5% de la capacidad laboral. (10 empleados x 11.5 meses). Si lo diluyen el los 20 empleados, seria 1.7%. Que es manejable.

    Sin embargo, si es una miniempresa de 5 empleados, al año se vería afectada con una maternidad en 7%, que ya es grave.

    Si en cambio es una empresa de 3 personas, la afectación es de 11%

    Creo que la mejor solución, es que el IESS lo asuma en un 100%, así es la sociedad quien paga la maternidad, tanto de la madre como la del padre. Debería asumir todos los costos: las 12 semanas (que deberían ser 16), y la disminución de jornada para lactancia, que debería ser de un año, para que el hijo este mas sano.

    Hay otros costos ocultos, por ejemplo en trabajos intelectuales, la madre no esta al 100% sino hasta después de un año de la maternidad. Este costo, lo asume la empresa (e indirectamente la carrera de la mujer).

    Si la empresa no se ve afectada económicamente, hay mas chances de que se acabe la disculpa de los machistas que no contratan mujeres y se reparte entre toda la sociedad.

    Y coincido que se deben eliminar los privilegios adicionales.
    Por ejemplo, no debería haber licencia no remunerada obligatoria. Yo se la he ofrecido a las empleadas que me renuncian por esto cuando el valor que generar es grande. Pero debería ser opcional. Hay que eliminar todas las disculpas de los que no contratan mujeres por estos sobrecostos.

    De nuevo, esta es la posición de un empleador que ha contratado mas mujeres que hombres siempre.

    Saludos
    Luis Adriano

    • A la autora le faltó tinta para terminar su artículo. Olvida el derecho de niños a cuidados en sus primeras etapas. Y más grave, no enfatiza en el rol que los padres podrían asumir para que esos «privilegios» (traducidos en discriminación) sean exclusivos de las mujeres y sean extendidos también a los hombres.

  8. Barbara, tienes referencias para soportar tu tesis? Tu analisis es diferente de lo que encuentro en la literatura sobre mujeres en la ciencia y/o en la academia. Seria interesante entender la razones por esas diferencias, quizas con estudio qualitativo… tienes esos datos? O ese articulo solo es tu opinion?

  9. Excelente análisis! Quienes hemos sido empleadas y empresarias conocemos muy bien ambos lados de La Moneda. La igualdad no se consigue gritando más o mostrando el cuerpo sino con mejores propuestas!!!

  10. Qué se puede esperar de una sociedad donde el cuidado que debemos ofrecernos entre todas es lo que menos importa. Me produce profunda tristeza y dolor tanta indolencia de parte de alguien que sí tiene el privilegio de contar con un espacio de expresión pública. Perdón, sí se conduele, pero solo del mundo empresarial. Qué pena.

  11. Bárbara, su artículo se vuelve necesario porque revela una realidad subyacente que no podemos ignorar: Si es caro contratar mujeres, habrá menor mujeres contratadas. Quizá el título conduce a un equívoco, pero no deja de ser objetivo en detallar un problema. Leo los comentarios de muchas mujeres que se quejan de su artículo ¿Pero por qué no podemos cuestionar las estructuras «mujer-madre», aunque éstas le sean aparentemente beneficiosas a las mujeres?

  12. Sabía que la licencia de maternidad en Alemania dura DOS AÑOS? La maternidad no es una condición superior sobre la cual se tengan privilegios, sino todo lo contrario. es una condición de vulnerabilidad para la madre y el nuevo ser sobre la cual se han reconocido DERECHOS! Coincido con otra opinión en la quesse dice que se debería más bien extender estos derechos también al padre, en beneficio del niño, para crear lazos de afecto más fuertes. El capital humano debe estar siempre por encima del dinero.

  13. Pésimo análisis, habla de derechos laborales en sentido de privilegio no solo es inexacto, sino que olvida todo el sentido que tiene los derechos humanos en nuestra sociedad, además pensar que esos derechos que llama privilegios, responden a contexto de desigualdad.

    En supuesto análisis derechos=privilegios al rededor de las supuestas necesidades del emperador, no solo giran en torno a paradigmas caducos sobre lo que hoy se llama gestión de talento humano que manejan las empresa más reconocidas y exitosas. En esto también se olvida del compromiso social de la empresa a la sociedad (un concepto necesario para realizar muchas de las cosas se sugiere el artículo).

    Está perspectiva desde donde se plantea la autora, le hace ignorar lo evidente. Desde hace años que hay varias feministas y analistas del enfoque de género que tienen mucho más clara la problemática y han realizado recomendación parecidas a las que hace (sin el sesgo de pensar los como privilegios) y otras con mejores resultados.

    En fin, muy mal el artículo por hacer énfasis y partir de los derechos laborales como privilegios, es un abordaje superficial. Cómo resultado tienes muchos hombres hablando de los supuestos privilegios de las mujeres en vez del problema de la igualdad de género, la brecha salarias o el acoso y la discriminación en el mundo del trabajo, que según la OIT (y el convenio ratificado el año anterior) es la problemática más grande que afecta a mujeres y su permanencia en su empleo.

    • Debe haber un balance en la vida. De seguro el empleador tiene roles de paternidad y maternidad que los asume en su vida, los integra y los comprende. El marco jurídico sólo se lo recuerda, porque ni siquiera debería ser por cumplir con regulaciones que se implementen estas medidas y otras en respaldo no sólo de la maternidad sino de la paternidad también. Una empresa es un ente que produce riqueza de la mano con la responsabilidad social. El tener empleados más felices, con un proyecto de vida integrado genera una respuesta cualitativa y cuantitativa: de mayor compromiso, rendimiento y productividad. Por ende la palabra privilegios no encaja en una empresa que ha comprobado la eficacia de estas medidas, en la productividad, a la vez que es consciente de su rol social. La empresa familiarmente amigable es algo que ha probado su eficacia e indispensable para la sostenibilidad del negocio y de la sociedad

  14. ¿Qué tal si en vez de quitar privilegios para las madres, se extiende a los padres también? Así ambos pueden gozar de este tiempo tan crucial en la vida de sus bebés, y los bebés a su vez pueden disfrutar tanto de mamá como de papá. En muchos países «primermundistas» como Finlandia y Noruega se vienen mejorando las condiciones de estas licencias de maternidad y paternidad, o licencias familiares, y esto ayuda de una forma más positiva a la sociedad y a las infancias, en contraste a su propuesta que francamente da la impresión que usted no tiene hijos.

  15. El capital por encima de los derechos y garantías mínimas a una maternidad no es sinónimo de privilegios. Es un artículo sesgado que carece de un análisis profundo desde el punto de vista humano. Qué barbaridad leer algo que promueve la precarización laboral de las mujeres que deciden maternal.

  16. Que vergüenza de articulo. Un análisis simplista que ignora por completo la irrefutable evidencia sobre los beneficios económicos, laborales y sociales de buenas políticas de maternidad.

    • Y en qué parte de este artículo desprovisto de datos y lógica, se revisan los derechos de los niños? Porque lo que sugiere es un tremendo atropello a sus derechos de alimentación y vida digna. Y aquí cabe la pregunta: en qué cajita de cereales le vino su título de abogada?

  17. Imagínate pensar que hacer que los empleos garanticen a las mujeres condiciones que les permitan criar de manera adecuada a sus hijos son privilegios.
    Hasta cuando vamos a pensar que la libertad de enriquecimiento privado es más importante que el derecho de las familias a vivir con bienestar.

  18. Estimada Bárbara, sin duda, un excelente análisis. Muy bien enfocado y va al punto. Sobre todo se plantea soluciones claras que tendrían un efecto inmediato y positivo el busca de acortar las brechas salariales. Como está la legislación actual, el efecto es totalmente el contrario.
    Igual situación sucede con la contratación de los discapacitados. Lo oneroso de contratarles y desvincularlos no incentiva su inclusión laboral.

    • Qué «análisis» tan pobre y mediocre. Habría que pensar en primer lugar que los beneficios por maternidad no son para la madre como persona, son para los hijos que necesitan de ella en etapas tan importantes del desarrollo como la lactancia. Esos hijos son el futuro de la sociedad y por eso las sociedades de primer mundo garantizan cada vez más beneficios en ese sentido. Es una lástima la licencia que la columnista se ha tomado para hablar en nombre de un colectivo, tan grande y tan injustamente tratado, con un artículo tan escaso de profundidad analítica.

  19. Respecto a la famosa brecha salarial, en lo personal, jamás me ha sucedido que por el hecho de ser mujer desempeñando el mismo trabajo que un hombre, me paguen menos. El promedio de diferencia salarial se da básicamente porque el hombre dedica más horas de trabajo, mientras que la mujer cuando tiene hijos, prefiere trabajar menos. Es muy común hablar de eso, pero no he visto datos científicos que demuestren aquello: el mismo trabajo si lo realiza una mujer significa menor salario.

    • Que a ti no te haya pasado no implica que no exista. Y existe muchísima evidencia científica que comprueba que la brecha salarial es un problema real en todo el mundo.

  20. Excelente, dicho por una mujer academica…no a privilegios, si a facilidades y acoplamiento a la naturaleza de la mujer. También que la parte empresarial ponga su cuota..

  21. Es un gusto leerle realmente, muchas veces por cuestiones de cuotas se termina promoviendo privilegios hacia una parte de la población sin realmente ninguna motivación para hacerlo. Parece simplemente que por nacer con cierto genital la gente cree que ya se merece más que el otro sexo y eso es definitivamente algo que no se debe fomentar. En el último censo la mayoría que ha entrado a la universidad pública ha sido mujer, si se continúa creando políticas absurdas de privilegios la siguiente estadística va a ser que la mayoría de universitarios desempleados van a ser mujeres. Bueno, de ahí los amigos del estado ya han de comenzar a rechistar más cuotas de género sin ni siquiera fijarse de la clase de sistema de contratación decadente que van creando por querer hacer el bien. Solo es un espiral de decadencia que se retroalimenta.

    • Qué vergüenza de artículo,cómo sabes que las madres ecuatorianas gozamos de estos privilegios? Si no lo son, porque son derechos, ¿y si mejor se les da los mismos derechos a los padres, porque ahora ambos participamos de esta responsabilidad social?, y digo social porque tienes en la mano un ser que debe crecer sano, fuerte, con principios, valores, y por supuesto alejado de estos pensamientos terribles. Me admira viniendo de una persona catedrática, académica, mi pregunta es: ¿ Cuáles fueron las fuentes que usaste para investigar lo que se describe en este artículo? ¿En cuántas y en quiénes pensabas al escribir tremendas frases retrógradas? ¿ Has estudiado a países como Canadá, Australia, Suiza etc que entregan estos derechos a MADRES Y PADRES para que la crianza de este SER nuevo que viene a la sociedad sea ÍNTEGRO? Acaso los niños no tienen DERECHO de ver a sus padres tranquilos y sobre llevando una maternidad y paternidad digna? Que desgracia que tengamos que leer esto en pleno siglo XXI, re confirmo que nuestro país sigue atrás por ACADÉMICAS y CATEDRÁTICAS como esta. Con este artículo acabas de declarar que Ecuador sigue estando por detrás de todo, y lo más feroz es que se sigue robando la esperanza a muchas mujeres que necesitan avanzar y crecer.

Deja un comentario

Your email address will not be published.

*