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Pandemia: ¿qué se puede esperar del 2021?

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Pocas veces, como ésta, un cambio de año habrá provocado tanta expectativa por lo que pasará en el entrante. Si el 2020 fue un annus horribilis por la catastrófica y traumática llegada del coronavirus, es de esperarse que gran parte de la humanidad, quizá como nunca antes, esté tratando de visualizar en estos días si en el 2021 la pesadilla finalmente desaparecerá para convertirse en nada más que un mal recuerdo. ¿Qué podría, entonces, pasar?

1. ¿Las vacunas salvarán a la población y la devolverán a la vida que llevaba? Según los especialistas que se han dedicado en los últimos meses a estudiar el futuro del pandemia como Adam Kleczkowski, profesor de matemáticas y estadísticas en la universidad de Strathclyde, en Escocia, el aparecimiento de la nueva cepa del covid-19 ha abierto nuevas incertidumbres sobre cómo terminará la pandemia. Pero, a la vez, ha hecho que mundo acelere y redoble sus esfuerzos para derrotarla. Si bien se sabe que esta versión del virus es más contagiosa, al mismo tiempo no se ha encontrado evidencia de que sea más grave ni que sea inmune a la vacuna. En todo caso, todo apunta a que los tres primeros meses  del 2021 serán clave para el futuro de la humanidad.

2. ¿Cuánto tiempo debe pasar hasta que se vean los efectos de la vacuna? La respuesta puede parecer desalentadora. Si producir suficientes dosis de vacuna es una tarea difícil y podría llegar a un cuello de botella, el desplazamiento y la aplicación de la misma puede ser aún más dificultosa y lenta. Se considera que, si se llega a hacer todo lo necesario en el campo de la producción, distribuir las cantidades ideales e inmunizar a la gente llevará muchos más meses de lo que la gente desearía.
Para calcular los tiempos para la vacunación, los especialistas están tomando en cuenta el ejemplo de Inglaterra. Ahí, se ha establecido que  lo ideal sería que un médico pueda ocuparse de vacunar a 9 mil personas durante año. Suponiendo que estos médicos trabajan ocho horas diarias los 365 días al año, éstos necesitan 10 minutos para vacunar a alguien y cada paciente necesita dos inyecciones. La conclusión es que difícilmente podrán vacunar a los 9 mil pacientes al año. Si hay enfermeros y ayudantes para la tarea, se estima que incluso en un país con una inmensa infraestructura médica como Inglaterra los retrasos serán inevitables. En los países pobres la realidad puede ser mucho menos optimista aunque al ser una causa global, todos trabajarán pensando en vacunar al mundo entero en el menor tiempo posible.
A este cálculo hay que agregar que las dos dosis de la vacuna de Pfizer deben ser administradas con 21 días de diferencia, con la inmunidad completa llegando siete días después del segundo pinchazo. Otras vacunas, como la de AstraZeneca, requieren un período aún más largo entre las dosis. Además, tomará por lo menos un mes (si no más) para ver el efecto completo en cada persona vacunada. En otras palabras, a esperar y tener paciencia.

3. ¿Cómo se desarrollará la pandemia en 2021? Después de que las personas han tenido Covid-19 (o recibido una vacuna), se vuelven inmunes (al menos a corto plazo). Según  Kleczkowski, los infectados tendrán cada vez más contacto con personas inmunes que con personas vulnerables. Por lo tanto, la transmisión cae y eventualmente la enfermedad deja de propagarse, en lo que se conoce como inmunidad de rebaño.
Sin embargo, el nivel de inmunidad en toda la población, necesaria para detener la propagación del virus no se conoce con precisión. Se cree que está entre el 60% y el 80%. Actualmente el mundo no ha llegado ni cerca a esos niveles, lo que significa que miles de millones de personas en todo el mundo necesitarán ser vacunadas para detener la propagación del virus. El doctor Anthony Fauci, director del Centro de Enfermedades y Control de los EEUU, cree que si todo va bien, al final del verano, es decir entre agosto y septiembre del 2021, se podría haber inmunizado entre el 70 y el 80% de la población y si eso ocurre, la pesadilla podría quedar atrás a finales de año. En todo caso, entre abril y mayo se deberían ver avances significativos siempre y cuando no haya mutaciones muy relevantes, dijo en una reciente conferencia en la Escuela de Medicina en Harvard. En el caso del Ecuador, el ministro de Salud, Juan Carlos Zevallos ha dicho que se espera que para fines del 2021 se debería haber vacunado al 60% de la población.

4. ¿Qué podría cambiar? Tanto Kleczkowski como Fauci coinciden en que las vacunas ayudarán mucho pero no serán la solución final. En los países y zonas donde la nueva cepa es altamente infecciosa, las restricciones de movilidad y contacto entre personas podrían durar hasta que el despliegue de la vacuna haya terminado. Cualquier cambio vendrá lentamente, en particular en el área de las visitas a domicilio y la reapertura de los hospitales para el tratamiento regular.
Con el tiempo, es de esperar que los viajes sean más sencillos, aunque las compañías aéreas podrían empezar a exigir certificados de vacunación. Aunque algunos países exigen la vacunación contra la fiebre amarilla para entrar, exigir pasaportes de inmunidad para el Covid-19 es probable que resulte polémico.
The Economist sostiene que las nuevas pruebas antígenas rápidas que están saliendo estas últimas semanas se convertirán en parte de las rutinas incluso diarias de gran parte de la población. La gente las usará en la mañana y al acostarse mientras que los empleadores, las escuelas y los lugares de entretenimiento los usarán rutinariamente para detectar infecciones. Se trata de unas pruebas que ya están siendo usadas en Francia e Inglaterra que determinan, en apenas 20 minutos, si la persona ha sido ya infectada o si ya superó la infección. Su único defecto es que no detectan las cargas virales bajas. El uso de máscaras podría convertirse en un hábito social a nivel mundial, como ocurre ahora en Asia, por ejemplo cuando alguien no se siente bien o se preocupa por su salud.

5. ¿Puede la vacunación conducir a la erradicación del virus? Aún no se sabe cuánto tiempo dura la inmunidad basada en la vacuna, y la inmunidad a largo plazo será clave. Erradicar completamente el virus será muy difícil y requerirá un esfuerzo global porque de nada servirá lo que se hagan en los países desarrollados si no se hace algo similar en los pobres.
Aquí es donde la geopolítica entra. Según Edward Carr, editor de The Economist, el 2021 será el año de la diplomacia de las vacunas, porque todos los países del mundo harán lo posible para conseguirla antes y por menor precio. Pero también, Rusia y China querrán usar las vacunas que han sacado para aumentar su “soft power” o simpatía en los países en desarrollo como lo están haciendo ya los rusos con Argentina. Sin embargo, hasta ahora no se sabe si las vacunas de esos países son eficientes y no causan daño, por lo que no sería descabellado pensar que puede haber un fracaso en los lugares donde se aplican. Eso complicaría la situación para el mundo entero.
En lo que respecta a las cuarentenas, muchos países probablemente seguirán a Francia y Suecia en la reducción de su duración de dos semanas a una, con la esperanza de impulsar el cumplimiento. Los funcionarios que controlan a las personas en cuarentena estarán más dispuestos a dejarlas salir para realizar algunas actividades de bajo riesgo, como los paseos matutinos en el parque cuando hay poca gente alrededor.
En definitiva, los más importantes y serios especialistas creen que en 2021 se acabará con la pandemia. Pero esto ocurrirá por completo y si todo sale bien a finales del año. La espera será mínimo de un año, pero en mejores condiciones que en el 2020. Hay mucho por celebrar: tener una vida normal será más fácil y la economía se prevé que tenga una recuperación más fuerte de lo esperado, gracias al impulso de la China. Hay pues, motivos para hacer un brindis para el comienzo del año pero, claro, en grupos de no más de diez personas.

Foto Pixnio

2 Comments

  1. Muy optimista su articulo. Para salir de la pandemia se necesita vacunar al 90% de la humanidad al menos porque la tasa de contagio R es como 2.6 y se debe bajarle a menos de 1.
    Con el 60% apenas se le baja a cerca de 1 lo que hara que apenas se mantenga la situacion actual, es decir los hospitales colapsados y la economia en soletas en Ecuador. Con el 90% se requerira como un año mas para reducir los contagios a casi cero, es decir se volveria una enfermadad rara lo que permitiria volver a la normalidad en el 2023, eso si se vacuna al 90% de la poblacion en el 2021. Deberia el ministro consultar a los epidemiologos al respecto.

  2. Si bien todas las dudas y dificultades expuestas son reales; pero, por lo pronto el único recurso que tenemos es la vacuna; ¡ Cualquiera de ellas!. Todas, a pesar de la rapidez con que han sido hechas proceden de trabajos científicos de la máxima calidad y responsabilidad.
    Animo a la vacunación, es cuestión de defenderse personalmente y de ser solidario con los demás. No se espere una solución «rápida» al problema; la inmunidad generalizada se tardará y algunas restricciones deberán mantener. No sabemos si en el futuro se requerirán refuerzos.
    La vacunación entra dentro de la responsabilidad social.

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