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La política de Biden: portarse como un adulto

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“Se fue un hombre pequeño”, decían los locutores de CNN mientras cámaras en drones registraban la salida de Donald Trump, de la mano de su esposa Melania, de la Casa Blanca. A diferencia de su predecesor cuatro años antes, Trump, emberrinchado, decidió no asistir a la toma de mando del demócrata Joe Biden. Primera vez en 150 años. La pandemia cambió muchas cosas de la inauguración presidencial de este año: las bocas y narices cubiertas por mascarillas, el distanciamiento en graderíos cercanos y filas de banderas dispuestas frente al podio, ante el Obelisco del Monumento a Washington, en lugar de público. Fue, a pesar de las circunstancias, una inauguración colorida y diversa, en la que Biden advirtió sobre los días oscuros que están por venir. No era el momento para la hipérbole y la exaltación. Su mensaje, sin embargo, fue enfático: solo era posible superar la adversidad en democracia.

La toma de posesión ocurrió en un día soleado de invierno, como en sintonía con el mensaje del nuevo presidente, que podría resumirse así: aunque ahora inicia lo peor de la pandemia, al fin hay esperanza. Hubo una coincidencia simbólica y contundente: El 20 de enero se cumplía un año desde que el primer paciente contagiado con Covid fue internado en un hospital en los Estados Unidos. Mucho ha cambiado desde entonces. A diferencia de Trump, quien en reiteradas veces subestimó los efectos de la pandemia, Biden reconoció la gravedad del virus que, dijo, había cobrado en un año más vidas estadounidenses que en toda la Segunda Guerra Mundial. Aprovechó para comprometerse con la verdad y el conocimiento, por más que duela: Biden no mencionó a Trump por nombre, pero aludió a sus cercanías a la supremacía blanca, el extremismo y su animadversión con la comunidad científica: después de su discurso, anunció que los Estados Unidos seguirán apoyando a la Organización Mundial de la Salud.

El discurso del demócrata le hizo guiños a la reconciliación : la senadora demócrata Amy Klobuchar presentó al presidente a pesar de  -al igual que su vicepresidenta Kamala Harris- haber sido su dura contrincante durante las primarias. Aplausos fuertes, chiflidos y aullidos de aprobación entre el distanciado público. “Este es el día de la democracia”, dijo Biden con la mirada entrecerrada por el reflejo del sol y una cautelosa sonrisa. “Hemos aprendido que la democracia es frágil, pero en este momento, amigos, la democracia prevaleció”, dijo con voz ronca. Biden mencionó a las turbas que el 6 de enero se tomaron el Capitolio y los esfuerzos de Trump por impedir que el triunfo electoral de Biden se oficialice en el Congreso. Lo dijo frente al vicepresidente Mike Pence y el líder de la minoría republicana en el Senado Mitch McConnell. Ambos aplaudían con respeto. Biden agradeció también a sus predecesores de ambos partidos: aunque no asistió Trump, detrás del presidente estaban reunidos los expresidentes demócratas Barack Obama, Bill Clinton y el expresidente republicano George W. Bush. A su alrededor, más lejos de las cámaras, más de 20 000 efectivos de la Guardia Nacional esperaban alrededor del Capitolio, detrás de altas vallas también ubicadas para blindar la capital de cualquier posible ataque. “Sin unidad no hay nación, solo un estado de caos. […] Este es nuestro momento histórico de crisis y retos, pero la unidad es el camino hacia adelante”. Aplausos y miradas solemnes.

La inauguración fue una promesa de unión y democracia para el futuro y una denuncia tácita, en las formas, del espíritu que prevaleció durante la administración de Trump. “Hubo mentiras y como líderes debemos defender la verdad y derrotar las mentiras”. No fueron sólo los palabras. El evento quiso rendir tributo a la diversidad de ese país con sus invitados. La artista elegida para cantar el himno nacional fue Lady Gaga, cantautora conocida por su irreverencia, su estilo no convencional y su activismo en pro de los derechos de la comunidad LGBTQ. También participó Jennifer Lopez, de punta en blanco, quien interpretó dos clásicas canciones patrióticas que celebran a los Estados Unidos “Esta tierra es tu tierra” y “América, la hermosa” y quien no dejó de lanzar mensajes en español. Amanda Gorman, poeta afroamericana de Los Ángeles, quien ha escrito, por sobre, todo sobre feminismo y la diáspora africana recitó un poema que no olvidaba la historia violenta de los Estados Unidos: “Ser americano no es solo el orgullo que heredamos, sino el pasado que pisamos y como lo reparamos”. Fue un giro simbólico en todo sentido: la página web de la Casa Blanca volvió a subir su versión en español que Trump removió.

El día de sol en invierno, la crisis y la oportunidad: el presidente Biden es ahora el líder del país más poderoso del mundo. Su giro formal manda un mensaje distinto, optimista, en tiempos que él mismo reconoció como oscuros. Su reto es convertir los gestos y símbolos de la inauguración en políticas que, en efecto, cicatricen las profundas divisiones de ese país. Con el mundo, dijo Biden, dejarían de “dar ejemplos de su poder”, sino que practicarían “el poder del ejemplo”. Para los tiempos que vienen para ese país y el mundo, los Estados Unidos tienen a un adulto al mando.

Foto Wikimedia Commons

5 Comments

  1. Sr. Ulchur, empezar con lo que dice CNN no es, en mi opinion, lo mejor de su escrito. CNN se identifica con gobiernos como los Castro y eso, usted entendera, no es algo que se puede tolerar.

  2. Creo que es una mala costumbre de alabar a los políticos antes de ejercer plenamente el poder. Biden no es ni el presidente más popular de América ni el más confiable, simplemente es el sujeto que no es Donald Trump. Las esperanzas de algo nuevo de alguien cuya carrera política está desde hace años no es realmente algo a esperar, tal vez se vea algo ya que lo progre vende políticamente. Bueno, los chinos están bastante felices pese a que ciertos medios tratan de darle muchas vueltas a los mensajes de Beijing. Tampoco su VP me genera confianza tomando en cuenta que ha sido la persona más a la izquierda durante su carrera política, y también teniendo en cuenta que su promoción realmente no es por nada tangible además de no haber nacido con genitales masculinos. Si bien es cierto el populismo es repugnante tanto en la izquierda y como en la derecha, la izquierda es especialmente una ideología de cuidado tomando en cuenta la tremenda cantidad de fallos en todo el mundo que incluso han costado la vida de millones de personas. Que será del gobierno de Biden? Esperemos que no haya más intentos de limpiar a la dictadura cubana como hubo en el gobierno de Obama.

  3. «Se vienen días obscuros», manifestó BIDEN en su discurso, claró que sí, con un Presidente cuestionado por muchos estadounidenses por el fraude que hubo en las elecciones, ilegítimo, pero tarde o temprano todo saldrá a la luz, «nada queda oculto bajo el sol».

  4. Ojalá Biden mantenga las puertas abiertas a Latinoamérica en cuanto a política económica y comercial. Ojalá se mantenga firme y no ceda ante los dictadores de Cuba, Venezuela y Nicaragua.

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