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Lasso mueve el tablero político del correísmo

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Lasso le hace un guiño a Yaku Pérez

Guillermo Lasso hizo hoy un inmenso guiño de ojo a Yaku Pérez. En una entrevista con La Posta, el candidato de CREO no solo dijo que Pérez es bienvenido a participar en su gobierno, en caso de ganar, sino que comprometió su voto a favor de Pérez si es Pérez quien llegue a la segunda vuelta electoral. «Yaku Pérez puede contribuir por pensamiento y capacidad de trabajo y por representar al mundo indígena que ya me apoyó en las elecciones del 2017»: Lasso dijo que su gobierno no será únicamente de su partido, CREO, sino del PSC y de otros sectores como los que apoyan a Pérez, Pedro José Freile y Gerson Almeida. Luego de haber dicho que él está abierto a incorporar a su gobierno a Pérez, el periodista iba a cambiar de tema, pero Lasso lo interrumpió para anunciar algo más. Algo que puede sorprender, dijo. Dijo que como todo es posible en el mundo, si Yaku Pérez pasa a la segunda vuelta, él dará su voto por él.

Las declaraciones de Lasso fueron interpretadas en redes sociales: por un lado, como una señal para ganarse la simpatía de Pérez y Pachakutik en caso de que vaya a una segunda vuelta. No faltó, sin embargo, la lectura correísta según la cual Lasso anticipa que no le alcanzará la votación para calificar a una segunda vuelta. El correísmo también reaccionó a la defensiva y se entiende: la declaración de Lasso mueve el tablero político en su contra. Rafael Correa, por ejemplo, puso un tuit en el que recoge una entrevista de Lasso en 4Pelagatos, en enero del 2016, en la que establecía diferencias conceptuales con Yaku Pérez y las compara con lo que acaba de decir. “Un errático y prácticamente derrotado Lasso -escribe- coquetea con Yaku Pérez”.

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Álvaro Noboa enciende la última mecha…

Álvaro Noboa ha probado, de cabo a rabo del proceso electoral, que no tiene la más pálida idea de lo que es y significa la vida pública. Tener dinero lo lleva a pensar que él puede determinar las reglas, en vez de someterse a ellas, y decidir el rumbo de la elección y, quizá, del país.

Llegó tarde a la elección. No cumplió los requisitos. Quiso inscribirse a la fuerza. Se sirvió de ciertos jueces del Tribunal Contencioso Electoral para entorpecer el proceso, intentar descabezar el CNE, cambiar las fechas de las elecciones y hasta suspenderlas. Producto de todo eso es que no hay papeleta electoral para votar por parlamentarios andinos en la primera vuelta. Y cuando su estrategia fracasó, grabó un video en el cual pide a los ecuatorianos no salir a votar. Por dos razones. Primera: por la pandemia. El magnate aterroriza a los electores diciendo que no quiere que “millones de ecuatorianos terminen contagiados y miles de ellos muertos” (¿si estuviera inscrito diría lo mismo?). Segunda: porque las elecciones son ilegítimas… porque él no está inscrito.

Noboa, convencido por su entorno que visiblemente le dice lo que quiere oír, cree, basado solo en su deseo, que él era el outsider, después de 5 intentos, de estas elecciones. El dinero más el deseo ha producido en su caso, el fenómeno más patético de estas elecciones.

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Adiós a las campañas de la serie B

Se acabó la fiesta para las campañas con poca trascendencia de la papeleta. A horas del inicio del silencio electoral, la mayoría de los 16 binomios cierra sus campañas de agachadito, con tan poca convocatoria como al inicio. Hubo eventos que parecían trámites: una enclenque caravana de Lucio Gutiérrez recorrió  algunas avenidas de Quito al ritmo de la marcha militar de su campaña. Algunos participantes vitoreaban y pitaban al unísono, pero la mayoría parecía más interesada en sus celulares. César Montúfar cerró la campaña rodeado de gente vestida de blanco, en formación como en minuto cívico escolar. Con voz ronca y vestido de terno declamó, alzó los brazos y regó una “tierrita” que había juntado en su recorrido por el país en una vasija que representaba, dijo, su proyecto. También le salieron altisonancias a Isidro Romero, acompañado por familiares quien, desde Guayaquil, repitió que estaba listo para “la borrachera del carajo” de su triunfo. Gustavo Larrea, por su parte, tuvo un conversatorio con la prensa en el que dijo que fue “un proceso con cancha inclinada”. Al menos se tenían entre ellos, porque en redes, la invitación de Carlos Sagnay (que perdió el apoyo de su partido FE) a su cierre de campaña no pasó de los 2 likes después de cuatro horas de ser publicada. Y Giovanni Andrade, quien no solo perdió su partido, sino a su vicepresidenta, subió un video desde Puyo, grabado de noche, en el que prometió que subiría el pago para los militares. Estaba tan solo como al inicio.

Foto: Twitter

3 Comments

  1. Es una tomadura de pelo a el pais y a las arcas fiscales que aportar dinero a tantos candidatos que no tienen ni la «C» para armar una candidatura y su unico interes llevar el dinero que les asignaron a su peculio. Con una camioneta vieja, un letrero mal hecho, un parlante hacen una campana por aqui y por alla para aparentar que son candidatos. El gasto de la tinta para imprimir sus nombre en las papeletas es un gasto innecesario.

  2. Como se permiten esos candidatos que suman apenas 10 votos ??? Es parte de un negociado, lucran economicamente con los dineros del pueblo, una verguenza….

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