Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

Cruzada para salvar al país

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Los resultados de las elecciones del 7 de febrero nos han causado un profundo desencanto. Desesperanza, agobio, frustración. Un sentimiento de íntimo dolor ha acompañado nuestras internas divagaciones sobre el presente y futuro del país, entrañable refugio de nuestras vidas. Este desasosiego que ha desalentado la siempre agradable tarea de escribir esta columna, nos llevó a enriquecedoras reflexiones con José Hernández, inestimable correligionario de esta familia de pelagatos.

Quizá, ingenuamente, habíamos asumido que esta elección, como dijo Jorge Ortiz, tenía la histórica transcendencia de elegir un destino. El destino de sentar los cimientos hacia el camino de la prosperidad mediante las responsabilidades económicas, fiscales, políticas y sociales, intrínsecas al ejercicio de la conducción del Estado. O el destino de elegir el populismo autoritario que destruye todos los fundamentos éticos y económicos de la gestión del Estado, y conduce inexorablemente a la masificación de la miseria.

Sin embargo, esta no fue la visión guía de la gran mayoría de ciudadanos, como esencia de la trascendente elección presidencial. Definir el voto por el TikTok, la bicicleta, el desprecio por la sana actividad empresarial, el odio a la riqueza, la venganza hacia los que más tienen, e innumerables deformaciones de la inmensa responsabilidad ciudadana para elegir su destino, solo confirma la inmadurez de nuestra sociedad y su ferviente perseverancia en hacer evidente el subdesarrollo del país.

Que un tercio de los electores se ufanen de su patológica ceguera ante la destrucción económica y fiscal de la nación, ante la aniquilación de los valores éticos y morales de la sociedad, y ante la rampante corrupción del populismo que tiene a sus adalides juzgados por sus fechorías, es, en sí mismo, una grave deformación de la racionalidad humana y del sentido de patria y progreso del país.

Es la decisión más trascendente de nuestras vidas, para preservar el buen futuro de nuestras familias e hijos, y de la nación, que la obligación de cada ciudadano con el voto en la segunda vuelta sea la de proscribir el nefasto populismo, como condición sine qua non para el bienestar de toda la sociedad. Siendo esta la fundamental condición para el progreso del Ecuador, pasa a segundo plano el nombre del ungido a la segunda vuelta.

Si el elegido es el representante de una corriente indigenista que ha caotizado la nación, ha atentado a nuestras libertades civiles, dueña de un pensamiento casi siempre contrario a las corrientes del progreso y con su particular concepción del bienestar, nos encontraremos ante un dilema de íntima conciencia, obligados a superarlo por bien colectivo y del país. Si el elegido es el otro aspirante las responsabilidades económicas, fiscales y sociales tendrán alentadoras perspectivas.

Es una tragedia nacional que para elegir el próximo Presidente de la República no sean determinantes las grandes reformas económicas, institucionales y sociales, imperativas para la reconstrucción nacional, y deban ser desplazadas por el ineludible llamado a sepultar el populismo. Entonces, podríamos asumir que nuestro dilema está resuelto, o quizá no existe. Debemos votar para liquidar al populismo, aunque esto represente, según nuestros pareceres, serios conflictos en nuestros fueros internos y convicciones.

Es posible que hayamos idealizado un estadista para la conducción del país. Un personaje de otra dimensión, con una amplia visión del mundo y de las cosmopolitas exigencias que conduzcan al Ecuador hacia el desarrollo. Un estadista capaz de levantar la autoestima de cada ciudadano. De servir de fuente de inspiración en el quehacer de cada habitante, para inducirlo a asumir los esfuerzos y exigentes demandas para hollar los caminos hacia la prosperidad. Un estadista que represente los intereses nacionales más allá de los dogmatismos y, en muchos casos, negativos intereses de los sectores que lo han catapultado al poder.

José reflexionaba, quizá, en el un caso, no sea un salto al vacío sino un campo abierto y de amplio espectro, que debamos llenarlo con nuestras cívicas contribuciones de racionalidad. En el otro caso, las visiones de responsabilidad económica y fiscal son más consolidadas. No obstante, el futuro del país solo ofrece insondables interrogantes e incertidumbres.

Lamentaremos siempre, con profundo dolor, el alto costo del populismo que destruyó los fundamentos económicos y morales para alcanzar el progreso del Ecuador. Aunque nos invaden las preocupaciones nacionales, José, hacemos nuestro su cauto optimismo. Debemos asumir como razón existencial la ineludible cruzada histórica para salvar el país y sepultar al populismo. Nuestro voto por quien llegue segundo, al margen de nuestras consideraciones personales, será la letal arma para vencer.

Jaime Carrera es economista.

12 Comments

  1. Leo detenidamente siempre los artículos de los editorialistas y comentarios de los lectores.

    Me parece que hay una venda puesta en los ojos de las personas, si alguién cree tener la razón y a como dé lugar se quiere hacer parecer que el bienestar de un 20 % es lo que realmente necesita el 80 % restante es ser soberbio y no se quiere analizar y preguntar que le pasa a ese 80 % que piensa y vota diferente que es lo que le apremia, que es lo que le acosa, que es lo que le preocupa, que es lo que le interesa, en fin que es lo que quiere y desea. Vamos a encontrar que esas personas quieren cosas muy diferentes a las que el sector del 20 % quiere y desea que se instaure.

    Ya no hay altruismo ni generosidad, se desconfía hasta del vecino. Eso ha llevado a la desconfianza y odio hacia las clases pudientes por parte de las personas con menos economía y subsistencia diaria.

    Me parece que ese 20% es el que cada vez se está aislando más y más y desde ese aislamiento quiere dirigir a la gran mayoría.

  2. Petare Caracas Venezuela– acuerdo nacional para que no lleguemos a lo que nos quería conducir Correa quien casi al final quiso por la fuerza imponer también sus cuadrillas «revolucionarias» ahora más que nunca se debe llegar a un acuerdo que no permita la impunidad el retorno de Correa sería un golpe serio a la dignidad y un atentado que socavaria aun más la frágil credibilidad que tienen aun algunas personas en las instituciones prohibido olvidar.

  3. Totalmente de acuerdo y hay sobrada razón para la desesperanza ; pero yo me quedo con el título del importante artículo : Todas los ciudadanos honestos del país , unidos para vencer al populismo y la corrupción , todos a apoyar al candidato que encarna ese populismo corrupto , el candidato del correato .

  4. Hay evidente y gran inquietud en la ciudadanía, debido a los resultados de las elecciones. No se esperaba que el candidato de Rafael Correa tuviera la votación que alcanzó. A lo sumo, se pensaba que el llamado voto duro, se manifestará en las urnas. Pero, con su irresponsable propuesta de los 1000 dólares, lograron convencer a un porcentaje bastante significativo. Estos señores de Rafael Correa, si tuvieran un ápice de vergüenza, ni siquiera deberían presentarse a elecciones (esa es una falencia de nuestras leyes, que permiten seguir en acción a los destructores del país). Por sobre todo ello, el ciudadano consciente aspira al juicio y condena de estos perniciosos que perdieron su calidad moral en no sé qué momento de su vida.
    Ojalá las voces, las opiniones y las acciones de ciudadanos individuales o agrupados lleguen a ser lo suficientemente concretas y convincentes como para conseguir llegar a consensos mínimos que permitan levantar una propuesta nacional que derrote a los que siembran y secundan el odio entre ecuatorianos.
    Todos estamos empeñados en darle un puñetazo mortal al correísmo. Es cuestión de dar paso al desinterés personal o ideológico, para abrir las puertas a un nuevo orden de conducta y desempeño personal y colectivo.

  5. Excelente iniciativa hacer una cruzada para salvar al país. Resulta inconcebible para la mayoría de la población que un 30
    % de compatriotas se hayan dejado embrutecer por un ser maquiavelico, un monje satánico que ha constituido una secta sumisa y obediente, que ventajosamente parece que va decreciendo. Tanto Abdala como el prófugo se dieron cuenta que para cautivar las masas no pensantes, se requiere atacar a empresarios, banqueros, ricachones, a los que llamó pelucones. El pueblo ingenuo, sin educación cree que estos cuenteros populistas están de su lado y votan por ellos. Peor aún ahora que el candidato títere ofrece dinero fácil inmediato, mientras los otros ofrecen algo intangible y a largo plazo como es trabajo. Cambiar esa mentalidad es complicado. Hasta aquí los hechos, ahora toca dar soluciones, porque dicho sea de paso, estos buenos artículos de 4 Pelagatos llegan a un mínimo de la población.
    Se debe exigir que ese mamotreto del CNE se ciña al Código de la Democracia y prohíba la compra de votos, peor si es con el dinero del propio pueblo, porque no se está poniendo a los candidatos bajo el mismo rasero, sino privilegiando al que más plata tiene. Por más banquero que sea Lasso no podría igualar el potencial de Correa, que se llevó bastante dinero como para financiar la campaña de su marioneta. Por otro lado surge otra desigualdad, ya que el correato cuenta con el apoyo financiero y contingente humano de otros países afines como Venezuela y muy posible de grupos irregulares como el ELN. El otro candidato también podría recurrir al apoyo de países afines con lo cual el problema amplia su espectro a otros niveles. El CNE, que es el árbitro más importante en esta lid, debe exigir que las ofertas sean ejecutables y no engañosas como ofrecer vacunas o extracción de oro de celulares. Que digan como lo van a hacer. También un candidato que tenga problemas judiciales debe ser descalificado.
    No todo debe ser cuestión de dinero, sino de lograr la mayor transparencia posible

  6. Es encomiable el empeño vuestro por influir optimismo en los ciudadanos de este apaleado país. En verdad hoy tenemos un país quebrado moral y económicamente; este es el resultado del populismo que ha sembrado desilusión y quemeimportismo (que ahora lo dicen «quechuhismo») en un gran sector de la población; el ciudadano acude a votar vendado los ojos, alucinado por las ofertas o el Tiktok, y así, hace mucho tiempo que la patria no se ufana de tener un presidente que lo motive al fervor cívico; y el círculo vicioso se enraíza y hoy el futuro sigue pintándonos, y exacerbado, «de color hormiga». El Sr. Pérez invita a un diálogo al Sr. Lasso, positivo, pero ya salieron ciertos líderes (Tibán, por ej.) a restarle autoridad al Sr. Pérez: que para cualquier decisión que quiera tomar primero debe consultar a las bases. ¿está maniatado? ¿Nos están dando una muestra de cómo gobernará Pérez en caso de resultar electo? Y encima, la «movilización pacífica» en vigilia permanente y el correísmo frotándose las manos. ¡Brrr!

  7. Economista Jaime Carrera el título «Cruzada para salvar al país» incluye una aspiración loable de un ciudadano preocupado por el futuro de su colectividad. Al momento en el desarrollo del mundo es difícil hablar de países soberanos e independientes frente a la globalización que derrumba fronteras, destruye las culturas originarias y nos convierte en ciudadanos conectados en red por los celulares y el internet, sin una relación clara con el territorio donde nacimos o habitamos. Ecuador desde su formación como Estado Nación a partir de 1830, siempre ha tenido por lo menos dos naciones, la nación de origen liberal conectada al comercio mundial, llamados la oligarquía criolla, con distintas épocas de predominio de los ahora llamados commodities como el cacao, banano, petróleo, camarón, flores, que ha significado la modernización y luego también su conexión con el mundo. El otro país surge, en las etnias originarias y el mestizaje producto de la colonia, con muy pocas posibilidades de acceder al poder y conformar una nación unitaria. No pueden dejar de mencionarse otras organizaciones territoriales que pugnan por el poder y que son las del narcotráfico, trata de blancas, coyoteros, contrabandistas, guerrilla, bandoleros, que siempre han existido en el Ecuador, desde que se llama así. Con la crisis del Estado Nación actual, cuya expresión en América Latina es Venezuela, los países como Ecuador sufren una dispersión total en sus objetivos de vida y desarrollo, incluso dividido al interior de las grandes ciudades, en zonas prósperas como el del mundo desarrollado y zonas marginales y pobres. En la población pobre y marginal predominan liderazgos ahora llamados populistas que prácticamente compran el voto para que los mantengan en el poder. En Ecuador no es nuevo este fenómeno, desde los años 30 del siglo pasado surgen líderes populistas como Velasco Ibarra, Guevara Moreno, Assad Bucarám, su sobrino Abdala, Correa, dotados de la suficiente habilidad para cautivar a las masas empobrecidas, con un Estado benefactor que reparte a discreción dádivas. En estos días se conoce de una encuesta donde prefieren 1000 dólares de regalo inmediato antes que un trabajo..Se produce una destrucción de las reglas mínimas de la democracia representativa, que actualmente rige para el Ecuador, con unas elecciones distorsionadas por la situación de pobreza de un 70 % de la población económicamente activa, con la suma de una “sorpresa estratégica” que es la pandemia del corona virus, que ha cobrado por lo menos 40000 muertos en el Ecuador, ha contagiado más de 300.000 personas, paralizado la economía doméstica, cerrado toda la educación presencial, paralizado el turismo receptivo interno y externo, cerrado las fronteras con los países vecinos Perú y Colombia, crisis del sistema sanitario, es decir todos los ingredientes para un Estado fallido semejante a Venezuela y otros países de medio oriente como Irak, Siria, Afganistán, Libia, que todavía soportan los efectos de la guerra convencional. En Ecuador, los dirigentes públicos y privados no han podido reaccionar, especialmente el ejecutivo, legislativo, electoral, cámaras de producción y bancarias, gremios profesionales, universidades. Se realizan unas elecciones el 7 de febrero de 2021 con escasa credibilidad de las autoridades y que son cuestionadas al momento de contar los votos. Algo que se inició mal en el año 2019 en las elecciones seccionales y en la preparación de las del 7 de febrero 2021, no expresan la voluntad de un país en crisis económica y sanitaria. Se presenta la gran oportunidad de concertar para los representantes de las fuerzas políticas con mayor votación, para un pacto mínimo de gobernabilidad que debe ser acatado por el binomio triunfador en la segunda vuelta. La nueva Asamblea debería reunirse inmediatamente a su acreditación e iniciar el proceso de reorganización del Estado según los acuerdos obtenidos e involucrarse en el apoyo al manejo de la pandemia. Estamos ante la oportunidad de la vida para el Ecuador, no la desperdiciemos.
    Saludos

  8. En el supuesto no consentido y en el peor de los escenarios que se instale un gobierno populista, de nefasta recordación,tengo la convicción que en el congreso se instalarán personajes de alto valor cívico que no permitirán abusos y atropellos,peor corrupcion, a la endeble democracia.El enemigo de Ecuador no es el covid 19 sino el populismo. Nadie ha infligido más daño al Ecuador que su propia clase dirigente. La receta populista ha sido la misma que llevó a Estados Unidos de Donald Trump al borde del precipicio ,con su combinación de intolerancia y desinformación.
    T

  9. Dejemos de comentar y actuemos.

    Sí, mi voto fue por el Sr. Lasso.

    Si el Sr. Lasso va a la segunda vuelta, tenganlo por seguro, que el CNE se inventa un cortocircuito como en el 2017 y por más que pataleemos, nos quedamos prisioneros, no solo por 10 años, clarito manifiestan que quieren quedarse 50 años, ya conocemos sus métodos para ganar elecciones, el fraude descarado y la eliminación de los opositores.

    Sr. lasso por favor, acepte la invitación de Yacu Perez y que se habran las urnas y que se cuente voto a voto, sin la interferencia de su coideareo en el CNE , y si usted gana limpiamente se le reconozca con honestidad su triunfo.

    De su voluntad depende todo un país, ó nos crucifica, ó nos unimos todos y derrotamos en las urnas a la dictadura del siglo 21.

    La transparencia es la clave de la democracia.

  10. Magnífica reflexión Economista.

    Y es que, ciertamente, la vida del ciudadano se está tornando más y más absurda o incluso insoportable si no le encontramos sentido a esta «barbarie de la ignorancia».

    Insistir en que, la clave para salir del subdesarrollo, está en la cultura y educación de los pueblos, pero como es sabido, el ser humano es capaz de decir no a una situación dada -ése es su puesto en el cosmos-, como afirma George Steiner:

    Toda la dignidad y la grandeza que deben corresponder a lo humano: Steiner lo expresa una vez más y muestra que hay personas que en contra de lo racional y de lo razonable parecen tener sentido en sus existencias, no cuando llevan la justicia y la riqueza moral a los otros, sino cuando gozan en limitarlos, en impedir el crecimiento de lo mejor en ellos.

    Lástima, el Ecuador, seguirá siendo un país C O RR U P T O…, un Estado Fallido.

  11. «solo confirma la inmadurez de nuestra sociedad y su ferviente perseverancia en hacer evidente el subdesarrollo del país.» «es, en sí mismo, una grave deformación de la racionalidad humana y del sentido de patria y progreso del país.» Va por buen camino pero todavía le falta para llegar al calificativo que los defina por completo.

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