Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

Una canción pone al comunismo cubano de cabeza

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El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, está ofendido y ya no sabe qué hacer. Le incomoda una canción “Patria y Vida”, de Yotuel Romero, Descemer Bueno, Gente de Zona y Los raperos Maykel Osorbo y El Funky. La canción es un escupitajo emotivo y furioso al comunismo de la isla y sus 60 años. Y aunque el gobierno cubano ya tiene amplia experiencia censurando y callando, en este caso no le ha ido tan bien: el video se acerca a los 2,5 millones de  reproducciones en Youtube. Díaz-Canel, picado desde su lanzamiento, recurrió hoy, aniversario cubano “del reinicio de las luchas independentistas,”Twitter para convocar artistas que, en verdad, “aman y honran” su país (en su post hay, obviamente, un cuadro de José Martí y un lienzo con la bandera cubana) y la televisión estatal interrumpió su programación regular del jueves que salió el video para convocar a cantar el himno nacional colectivamente. Están como gallinas sin cabeza por un tema musical que hirió susceptibilidades revolucionarias. 

Cuando se hace bien, el arte y la música tienen una capacidad especial para inspirar e incomodar al mismo tiempo y a gente distinta. Y no es la incomodidad de la infame Canción del Gas (esa que no estaría de más censurar en las mañanas ), sino la incomodidad de la transgresión y el placer: Patria Vida hace denuncias, profana símbolos patrios cubanos, y pone al cuerpo a bailar (con los pelos de punta, pero igual). Empieza con una imagen del poeta y prócer cubano José Martí en fuego que luego se interpone con el rostro en el billete de un dólar de George Washington. “¿Qué celebramos -dicen los raperos- si la gente anda de prisa, cambiando a José Martí y el Che Guevara por la divisa?”. 

El rap es directo y confrontativo. Frente a un fondo negro, los músicos se dirigen directo a la cámara sin soltar el paso: “Se acabó”, repiten en el coro, “se acabó, el pueblo se cansó de estar aguantando”, se escucha con videos y nombres de gente que se ha rebelado en la isla superpuestos con momentos de represión policial. El exilio, la escasez, la censura se critican con imágenes como «Bombo y platillo a los 500 de la Habana, mientras en las casa las cazuelas ya no tienen jama». No queda nada en pie, ni símbolos que no sean profanados. “Somos artistas, somos sensibilidad, la historia verdadera, no la mal contada”. Luego, la razón detrás del nombre de la canción, una crítica a la consigna de Fidel Castro durante los primeros años de la Revolución cubana “patria o muerte”:  «No más mentiras, mi pueblo pide libertad, no más doctrinas. Ya no gritemos patria y muerte sino patria y vida». Y, pensando en sus números de vistas, por supuesto no está de más el cuerpo escultural de Yotuel Romero, uno de los  artistas que se dibujan con pintura blanca “patria y vida” en la piel mientras los otros (menos esculturales) rapean lo suyo o repiten el coro. Difícil lograr el mismo sex appeal de símbolos patrios cada vez más desgastados como el Che Guevara, cuyo abdomen no se ve ni en banderas ni en camisetas. 

La canción es, para colmo, un apretón de manos entre músicos que en cierto momento defendieron el sistema y otros que lo cuestionaron desde el inicio mediante el Movimiento San Isidro y entre los cubanos de Miami y de la Habana; una reunión entre la disidencia histórica y la decepción reciente. Por eso, Díaz-Canel (el presidente cubano cuyo nombre pocos conocen, como el tercer tenor de los tres tenores) y algunos de sus ministros han acusado a financiamiento del exterior por el video. Granma, el periódico estatal, dedicó también editoriales. Estaban ardidos por el éxito: “Ni fama ni talento (o su carencia) ni glorias imaginadas viven en likes ni en vistas de Internet, ni reales ni pagadas”, escribió Teresa Melo para el periódico. 

De todas maneras, en la isla está en vigencia el decreto 349 , cuyo objetivo es regular los servicios artísticos, «profesionalizarlos», pero con el ambivalente y esencialista objetivo de «preservar la cultura». Pueden ser contravenciones las ofensas a los símbolos patrios, contenido considerado discriminatorio o violento. Así lograron limitar la producción de reggaetón, comedia y otros géneros que usan la ofensa como medio. El Funky”, uno de los raperos de Patria y Vida, ya fue expulsado de la Agencia Cubana del Rap. Pero punto para el gobierno: todavía no arresta a los dos raperos que grabaron sus voces desde la Habana, porque en España, el rapero español Pablo Hasél fue arrestado hace una semana por referirse al rey emérito Juan Carlos I como “un capo mafioso” y un borracho tirano”. Fue sentenciado a nueve meses por glorificar el terrorismo e insulta a la monarquía. Es, en todo caso, una tendencia generacional y mundial: el rap ha canalizado el malestar y escepticismo hacia símbolos patrios caducos y versiones oficiales de la historia. Y los dictadores ya no saben qué hacer. Les tocará aprender a rapear (y conseguir un abdomen como el de Romero)

Foto: Captura de pantalla

7 Comments

  1. Estupendo mensaje , que se oiga alto y claro : PATRIA Y VIDA . Que además es un claro mensaje en contra de la arenca Castrista , que en la actualidad poco interesa , en un país sumido en la pobreza y falta de libertades individuales .

  2. Patria y vida!!! Solo el comunismo fracasado puede segir con su «Patria o muerte».

    Cuando sera que en la sala de la Asamblea ecuatoriana quitan ese cuadro del asesino F Castro pintado por su admirador y socio Guayasamin?

  3. Desde los primeros años de la revolución castrista, los medios de comunicación, las expresiones artísticas fueron copados por el gobierno. Los que no se alineaban eran silenciados de diversas maneras, ninguna democrática. Ojo Ecuador.

  4. «Solo el pueblo salva al pueblo». ¡Qué bien, ya era hora! Además, se dice que el poder cubano está de bajada, no tiene dinero para sofocar las protestas y su benefactor de Venezuela, tampoco. Todo llega a su fin, aunque tarde, pero llega.

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