Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

Los engaños del lobo feroz

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Había una dulce niña que adoraba a su madre y abuela. Era tan buena la niña que el día de su cumpleaños su abuela le regaló una Caperucita roja, tanto le gustaba que la llevaba a todas partes, a tal punto que a la niña empezaron a llamarla Caperucita roja. Un día su abuela enfermó y la madre de Caperucita pidió llevarle una torta y mantequilla al bosque donde vivía. Ten mucho cuidado y no te entretengas le dijo.

El lobo vio a Caperucita caminar por el bosque y se acercó ¿Dónde vas Caperucita? A casa de mi abuela, contestó. El lobo dijo: yo también quería verla. ¿Por qué no hacemos una carrera? Tú ve por ese camino y yo iré por otro. El lobo mandó a Caperucita por el camino más largo y llegó antes que ella a casa de la abuelita. Se hizo pasar por la pequeña y llamó a la puerta, sin saber que un cazador lo había visto llegar. El lobo entró y se comió a la abuelita de un bocado. Se puso su camisón y se metió a la cama a esperar que Caperucita llegara.

La niña llegó tarde a la casa de la abuelita y al llamar a la puerta el lobo contestó afinando la voz ¿Quién es? Soy yo, Caperucita, te traigo una torta. Cuando entró Caperucita encontró diferente a la abuelita. Exclamó: ¡Abuelita, qué ojos más grandes tienes! Sí, son para verte mejor hija mía. ¡Abuelita, qué orejas más grandes tienes! Claro, son para oírte mejor. ¡Abuelita, que dientes más grandes tienes! ¡Son para comerte mejor! El lobo se lanzó sobre Caperucita y también se la comió, luego se quedó dormido.

El cazador que había visto entrar al lobo en la casa de la abuelita, preocupado entró a la casa y vio al lobo con la panza hinchada, cogió el cuchillo, abrió la tripa del animal y liberó a Caperucita y su abuelita. Para castigar al lobo llenó la tripa de piedras y la volvió a coser. Cuando el lobo despertó con mucha sed, al acercarse al río se ahogó.

El lobo feroz populista, en su obsesión por llegar al poder, como a Caperucita roja, pretende engañar al país con un sinfín de ofertas demagógicas. Ofrece coimar con $1.000 dólares por el voto de un millón de personas y pagar $2.000 millones a los GADs, con las reservas del Banco Central que son nuestras.  Quiere reactivar el gasto social y romper la austeridad fiscal endilgada al FMI. Espera financiar parte de la contratación que hagan las empresas a nuevos empleados y recontratar a los trabajadores del sector público despedidos. Ofrece subsidios directos a las familias, fondos para cooperativas de ahorro y crédito. Esto es, el déficit ya elevado, agigantarlo aún más. El gigantesco gasto fiscal lo financiaría con préstamos del Banco Central, con más aranceles e impuestos a las empresas y a los “ricos”, brutal alza del ISD, etcétera. Las ofertas no tienen espacio en el acuerdo con el FMI, el cual, según el lobo feroz populista quiere implementar medidas funcionales a las élites del país. En alarmante apología de la insensatez, el lobo feroz populista, para salir de la crisis ofrece utilizar TODA LA FUERZA DEL ESTADO para pagar a proveedores y salarios impagos, con papeles, certificados, notas y NO EN BILLETES DÓLARES.

Como a Caperucita roja, el lobo feroz populista, con descaro pretender engañar al país ofreciendo para solucionar los profundos problemas nacionales, el corto camino de la oferta fácil y de los patológicos desvaríos populistas. Las responsabilidades económicas y fiscales no caben en sus limitadas capacidades. Su prehistórica involución le impide entender que el progreso del país solo será posible con una economía sana, con cuentas públicas ordenadas, con un ambiente de confianza y seguridades para atraer inversiones, con un elevado crecimiento de la economía que permita crear trabajos, con una sociedad competitiva y productiva inspirada por liderazgos estadistas que cultiven su autoestima para superar al resto de países.

Como el lobo que engañó a Caperucita roja, el lobo feroz populista se muestra con piel de oveja. Cándido, virginalmente puro y transformado. Sin embargo, si alcanza el poder lucirá sus garras para llenar sus entrañas de un poder vengativo y destructor. Destruirá progresivamente el andamiaje institucional, económico, fiscal y democrático. Con el retorno de la banda someterá al país al perpetuo autoritarismo, persecución y violación de las libertades de todo género. Aniquilará los deseos de prosperidad de la nación y masificará la pobreza.

Como el lobo que abusó de la ingenuidad de Caperucita roja, el lobo feroz populista  pretende con la mentira y el engaño, abusar perversamente de los buenos sentimientos de los pobres, de su frustración y desencanto, para apropiarse de su voto y llegar al poder, y transformarse en verdugo y sepulturero de sus aspiraciones de progreso.

El cuento de la Caperucita roja nos invita a hacer gala de la prudencia como valor para distinguir entre lo que es bueno y lo que es malo, para llenarnos de cautela ante conductas peligrosas. La prudencia y la cautela deben conducir a la sociedad ecuatoriana a no elegir el 11 de abril al lobo feroz populista. Si lo hace, no existirá el cazador que libere al país de su voracidad destructiva. Una vez en el poder el lobo feroz populista, estaremos condenados, Jamás lo dejará. Observe a Venezuela, Nicaragua, Cuba, Bielorrusia.

Jaime Carrera es economista. 

5 Comments

  1. Excelente artículo Ec.Carrera! Gracias por su esfuerzo para esclarecer, en el hipotético caso de que gane el tarado de Arauz, el oscuro destino que le esperaría al país. Nos queda a nosotros, la tarea de divulgar y esparcir la verdad entre éstos ciegos e ingenuos descerebrados, lavados el cerebro por las sabatinas, y acólitos del nefasto correismo. NO más Correa y sus delincuentes!!!

  2. Extraordinaria analogía Ec Carrera.
    Para el político estadounidense Bill Clinton, ser líder significa unir a las personas en torno a una causa común, desarrollando un plan e insistir hasta lograrlo.
    Si el liderazgo corresponde a un puesto público o privado, con otras responsabilidades definidas, ser líder también requiere la habilidad de realizar esas tareas y responder ante los problemas y oportunidades cuando se presentan», comentó.
    Además destacó que «es útil ser capaz de articular claramente una visión de hacia dónde quieres ir, desarrollar una estrategia realista para llegar allí».

  3. Esperemos que los ecuatorianos , de manera consciente y masivamente , digamos no al perverso populismo , que sin ruborizarse ha anunciado que : liquidará la economía nacional y que se quedarán en el Gobierno 50 años . No lo vamos a permitir , todos conscientemente deberemos , mas allá de nuestras discrepancias , votar por GUILLERMO LASSO .

  4. Por eso digo: periodismo y ciudadanía que no apoya la apertura de las urnas, está apoyando al regreso de Correa. El único que podría evitarlo es Yaku.

  5. GRACIAS DON JAIME POR SU REFLEXIÒN PREMONITORIA DEL TÈTRICO ESCENARIO QUE NOS ESPERA SI LOS ECUATORIANOS NO ESCOGEMOS BIEN A NUESTRO PRÒXIMO PRESIDENTE, MÀXIME CON LOS CÒMPLICES DEL LOBO INCRUSTADOS EN LA ACTUAL ASAMBLEA QUE ESTÀ BOICOTEANDO LA APROBACION DE LA LEY QUE CUIDARÀ LA DOLARIZACIÒN Y, PEOR AÙN, CON LA CONFORMACION DE LA NUEVA ASAMBLEA……MUY PERO MUY PELIGROSA CON TANTOS SAPOS QUE HAN ENTRADO, ESCONDIDOS EN LOS ATADOS DE CANGEJOS, DEL VOTO EN PLANCHA.

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