Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

Ciudadanos: ustedes están pintados en la pared

en Conexiones4P/Elenfoque por

Sorpresivo no es: la Asamblea Nacional no dio paso a las reformas constitucionales contenidas en una propuesta de consulta popular animada por el Comité por la Institucionalización Democrática: la eliminación del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS), la reestruturación de la Asamblea Nacional -con la creación de un Senado- y la independencia de la Fiscalía General del Estado. No causa sorpresa porque, en septiembre de 2019, la Asamblea había negado una iniciativa, del asambleísta Héctor Muñoz, de tramitar una reforma constitucional para eliminar el CPCCS.

No obstante, hay dos motivos de análisis. Primero: la Asamblea procedió como si se tratara de un proyecto de su autoría. Y no: está respaldado, como lo indicó Pablo Dávila, presidente de ese Comité y como manda la Constitución, por el 1% del padrón electoral. Si la Asamblea tiene derecho a desaparecer ese proyecto, como lo hizo ayer, una pregunta sale a flote: ¿en qué queda la cacareada participación ciudadana consagrada en la Constitución de Montecristi que da la posibilidad a los ciudadanos de proponer cambios constitucionales yendo a las urnas?

Segundo: no hay claridad sobre lo que significa que para una reforma parcial la Asamblea tenga, según el artículo 442, que aprobar el contenido del referendo. ¿Aprobar significa poder desarmarlo y archivarlo como ocurrió en este caso? ¿Aprobar significa suplantar la voluntad popular que, en este caso, no pide ser representada sino viabilizar el referendo? ¿Aprobar significa ignorar el dictamen de la Corte Constitucional que señaló que las preguntas sometidas por el Comité son constitucionales?

Es obvia la conveniencia política con que fue tratado este proyecto en la Asamblea. Los correístas y morenistas-ahora-de-retorno-al-correísmo hacen piruetas para ganar indulgencias, pues creen que Andrés Arauz será el próximo presidente. La señal la dio Elizabeth Cabezas, presidenta de la Comisión de Enmiendas: ella y tres otros asambleístas descuartizaron el proyecto y su informe llegó al pleno sin la reestructuración de la Asamblea y sin la independencia de la Fiscalía del Consejo de la Judicatura. Cuatro asambleístas desconocieron a los ciudadanos y quisieron privar al pleno de conocer el informe en su integralidad. El pleno hizo el resto: correístas y arrepentidos-de-haber-estado-con-Moreno se juntaron para salvar el bodrio mayor creado por ellos en Montecristi: el CPCCS. No les importó que ese quinto poder sea impopular porque el correísmo lo usó para tener los poderes de control a su servicio. Tampoco les importó desconocer a los ciudadanos, prevalidos de su credibilidad que está a la altura de alfombra.

La decisión de la Asamblea crea un dilema para la Corte Constitucional. Si se apega a la letra de la Constitución tendrá que respetar lo que ha hecho la Asamblea. Eso equivale a negar un derecho que está en la Constitución y en virtud del cual la misma Corte emitió un dictamen constitucional favorable sobre el proyecto. El lío es que ahora, por una actitud inmoral de la Asamblea, ese proyecto de referendo no existe. Fue negado y, bajo esa circunstancia, como lo anota el constitucionalista Rafael Oyarte, no habrá referendo. Es decir, la Asamblea acaba de conculcar el derecho de participación de los ciudadanos que fue el invento de Montecristi. ¿Acaso no se dijo que se pasaba de la democracia representativa a la participativa? Se acaba de probar, otra vez, que la participación ciudadana es un gran sofisma.

¿Qué hará la Corte Constitucional? Porque si el correísmo hubiera querido participación ciudadana nunca hubiera incluido en la Constitución que un pedido de reforma constitucional, avalado con firmas ciudadanas, pasara por la Asamblea. No es necesario: bastaría con que la Corte Constitucional analice el proyecto -que cumplió con todos los requisitos- lo califique, emita su dictamen y lo envíe al CNE para que organice el referendo.

Pedir que la Asamblea lo apruebe, sin precisar qué ni cómo, y sin decir con cuántos votos decide la Asamblea, otorgó al correísmo el poder de bloquear la participación ciudadana (es lo que acaba de hacer) y mantener todos los hilos del poder comprando impunidad: por eso no quieren que desaparezca el bodrio que nombró a corruptos como el contralor Carlos Pólit. La Asamblea produjo otra prueba de que la Constitución de Montecristi (a pesar de algunos avances en derechos) debe pasar a mejor vida: fue hecha como traje de sastre a la medida de un régimen autoritario. Y de un caudillo.

Foto: Asamblea Nacional-

13 Comments

  1. Carta para los Señores Asambleístas:
    Despreciables señores: ustedes son una vergüenza para el país y para Latinoamérica. No ha habido en la historia del Ecuador ni en la de Latinoamérica unos disque representantes del pueblo tan malolientes, estúpidos, energúmenos que ustedes. ¿Se han puesto pensar cuando dejen sus curules la desgracia en la que dejan al país pudiendo haber aportado tanto para su desarrollo y avance hacia un futuro mejor y también el de sus hijos y de sus nietos? No, realmente no pensaron, ni pensaran porque no son más que una sarta de delincuentes, ignorantes, criminales nada inteligentes que llegaron a ese puesto gracias a la sapada, a la viveza criolla, y por supuesto al abuso del pueblo que en su ignorancia vota por quien solo canta y baila mejor porque para eso si ustedes son unos payasos de primera.
    ¿Han pensado en sus hijos? ¿en el futuro de ellos? ¿serán a vista y semejanza como ustedes criminales y delincuentes? ¿Sus padres, hermanos, parientes y amigos si los tienen, que piensan de ustedes y el mal «trabajo» que han hecho en la asamblea?
    Dios los castigara eso es seguro, asi que no podrán jamás vivir tranquilos ni ustedes ni sus familias después de toda la desgracia que han traído al Ecuador.

  2. Grupo de oportunistas despreciables y calculadores, no en vano terminan su inútil y reprochable labor con una aceptación del 3% nunca antes vista ni en los peores períodos de nuestra historia republicana. Volvieron a juntarse los que realmente nunca se divorciaron y de la manera más vergonzosa rechazar un proyecto muy necesario parara acabar con un Consejo de Participación Ciudadana, cuya gestión ha sido nula y totalmente cuestionada desde su creación.
    No vaya a sorprendernos que este mismo grupo obedeciendo a sus oscuros intereses nieguen el Proyecto de Ley de Defensa de la Dolarizació, la historia sabrá juzgarlos.

  3. Cuantas personas merecen estar en la asamblea?, pues muy pocos, pues la mayoría pertenecen a Correa, e ahí lo podrido de este de este grupo humano, empezando por su inútil presidente de la asamblea, en general con honrosas excepciones son incapaces de hacer alguna ley útil a los ecuatorianos, pues si no es en beneficio del partido no pasa.

  4. Como dicen en mi tierra a todo lo que repugna ATATAY QUE ASCO de asambleístas que que no saben ni donde están parados ni saben para que fueron elegidos. Es vergonzoso ver que solo priman intereses personales para vivir dizque solo de la política, hasta un ciego se daría cuenta que obedecen a consignas de un caudillo

  5. Ahora que se les acaba el período y no consiguieron un solo escaño. Ahora que piensan que el correísmo puede volver al poder. Ahora, en fin, que quieren lavarse la cara ante su ídolo – el mayor miserable que pasó por el gobierno de este país – vuelven todos al redil. De paso quieren tomar venganza del presidente en funciones que no les socapó sus intereses de reelegirse. Quedan absolutamente retratados de lo que son en realidad. Se han burlado de una propuesta de la ciudadanía unas cuantas decenas de mangajos. ¡Pobre mi país! ¡Ojalá el pueblo ingenuo o indignado no nos arrastre a todos al abismo!

  6. Está clarísimo que la Asamblea Nacional del Ecuador, esa fétida e inmunda cueva de correístas trasnochados y correístas blanqueados (léase morenistas lamebotas), se está moviendo a las carreras para dejar la mesa servida a Andres Arauz Galarza, impresentable títere de Rafael Vicente Correa Delgado.

    Sí, me refiero a César Litardo, Elizabeth Cabezas, et al.

    ¿Y el resto de asambleistas? Bien gracias, mientras no les toquen su chequecito mensual de $6,000.00 y la infinidad de prebendas y privilegios de que gozan.

  7. Definitivamente estos correistas (borregos) y morenistas son tal para cual de corruptos, tramposos, ignorantes dejaron de lado al pueblo y primo como siempre sus intereses por desgracia en el pueblo también hay torpes que no ven como dejaron al país y votaran por el mamerto acabando de hundir a nuestro Ecuador.

  8. Lamentable esta decisión de una parte de los asambleístas , asunto que debe ser señalado ; y más lamentable aún , que se impida la participación de los ciudadanos , para que en las URNAS y democráticamente , decidan si debe o no existir el esperpento que es el CPCCS , servicial únicamente a los intereses de Correístas y Aliancistas . Queda demostrado una vez más , que todas las proclamas de los seudo revolucionarios , fueron y so una GRAN FARSA .

  9. Asambleístas corruptos, ya se largan por fin! ojalá no vengan otros iguales; pasamos de decepción en decepción, pobre Ecuador!

  10. Don José, es lamentable que la Asamblea Nacional, hoy por hoy compuesta en su mayaría por una caterva de corruptos e ignorantes en el quehacer político, le niegan sin justificación alguna al pueblo ecuatoriano para que través de un referendo y/o consulta popular decida que cambios sustanciales anhela para el desarrollo del País. Estos «payasos», con el mayor de los respetos para quienes realizan esta actividad para llevar el sustento diario a sus familias, son los enemigos número uno de la sociedad, lo único que les interesa son sus intereses personales y a otra cosa en pueblo ecuatoriano. Que Dios nos proteja y sobre todo nos colme de paciencia para no hacer justicia por mano propia.

  11. ¡¡Qué repugnancia!!

    Los morenistas, cuales ratas que abandonan el barco, están desde ya, lijando sus lenguas para lamerle los zapatos al delincuente prófugo, tienen la bola de cristal que les dice que la mafia correísta va a regresar para llevarse lo que queda del país.

    Este es uno de los episodios más vergonzantes en la historia de lo que hoy se llama asamblea.

    Los morenistas se han hincado nuevamente de rodillas, ante quien sigue siendo su amo.

    Excelente análisis Don José.

  12. Si la Asamblea debe aprobar el contenido del referendo, para qué la consulta al pueblo? Dónde está el chiste si ya la aprobó la Asamblea? Y como la Asamblea no lo aprueba, el pueblo se queda con un palmo de narices. Fin de la democracia participativa (otra «mamadera de gallo» de Correa). Los correístas y morenistas (juntos como siempre) dejan intacto el CPCCS porque piensan que va a retornar su patrón (el único) para que lo use a su capricho. Lo dicho, este país es Chistejstán (lástima que sólo se ríen los de la misma argolla).

  13. De todos los asambleístas, algunos merecen este cargo, pero el resto desde su presidente son una gavilla de ignorantes, no saben sobre la constitucion, ignorantes averigüen sobre el parlamento en Suiza, que no necesitan de asesores, viven en edificios, en departamentos pequeños, lavandería comunal, ociosos, corruptos, vagos.

Deja un comentario

Your email address will not be published.

*

Las últimas de

×
Ir Arriba