Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

¿Realmente preocupa el protocolo de Nagoya?

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Una serie de preguntas excesivamente argumentadas fueron leídas a Guillermo Lasso y a Andrés Arauz, durante el pasado debate presidencial. En alguna de las interacciones entre los interpelantes, Arauz pregunta a Lasso si conoce qué es el Protocolo de Nagoya. Se entiende que Arauz hacía referencia al Protocolo Suplementario de Nagoya-Kuala Lumpur sobre Responsabilidad y Compensación.

Se trata de un acuerdo legalmente vinculante y suplementario al Protocolo de Cartagena sobre Seguridad de la Biotecnología. Tanto el Protocolo de Nagoya, como el Protocolo de Cartagena sobre Seguridad de la Biotecnología, son dos instrumentos internacionales que hacen parte de la Convención sobre la Diversidad Biológica. Esta última, es una convención crucial para los países megadiversos como el Ecuador que la suscribió y ha implementado desde la década de los noventa. Y es precisamente contra ese acuerdo que el gobierno del ex presidente Correa se estrelló cuando decidió explotar ITT en el Yasuní; una área protegida.

Esta mención que sorprendió a todos, ya que se trata de un Protocolo cuya actualidad ha decaído por falta de ciertos acuerdos y cuya temática no estaba siendo debatida, no tuvo ninguna ilación posterior por parte de quien lo invocó. Si el gesto pretendió ser un alarde de erudición, este pasó desapercibido. Pues la pregunta al parecer tenía la intención de dejar en claro que su opositor no conocía de que éste se trataba. Pero tampoco lo supo la gran audiencia conectada, puesto no hubo explicación alguna y Arauz dejó a quienes lo escuchaban más confundidos que antes.

A pesar de esto, el debate si tuvo una pregunta sobre sus planes en sostenibilidad y ambiente bastante general. En ese momento los candidatos desaprovecharon en gran medida la oportunidad de conectar con los votantes de Yaku Pérez. Un número importante a quienes el tema ambiental preocupa,  tanto que su campaña lo colocó como su leitmotiv. Se trata de votantes jóvenes en su mayor parte.

Se pudo ver a Guillermo Lasso algo más conectado con el tema, en su postura frente a los derechos de los pueblos indígenas, la contaminación del aire, de los páramos, los ríos y los océanos, así como la necesidad de acudir a la cooperación internacional en la materia. Por su parte Arauz, realizó una mención a la economía amigable con el ambiente y a Costa Rica como modelo a seguir. Sorprendiendo ya que  este país es un país muy abierto a los mercados internacionales, algo que el criticó en el mismo debate al referirse al bobo aperturismo, como lo hizo en su momento el ex presidente Correa.

Así, el tratamiento de la agenda ambiental en el debate quedó reducida por las redes sociales a una anecdótica mención de un instrumento internacional que nadie supo de qué se trataba ni para que fue mencionado. No hubo mención a la crisis climática, a la creciente pérdida de biodiversidad, a la minería ilegal, al tráfico de especies silvestres; como tampoco a las prioridades de inversión y de financiamiento climático que países como la misma Costa Rica y otros han asumido. En fin, poca mención a la gran lista de deseos inconclusos y postergados que constituye la agenda ambiental en el Ecuador hoy.

Quien gane en Abril no solo tendrá que vencer, sino que convencer en materia ambiental y de sostenibilidad. No bastarán menciones sueltas para impresionar, pues la gobernabilidad de los territorios cada vez depende más de ello. Algo  que solo se logra con ideas claras y con coherencia. Con seriedad y con un claro compromiso con el futuro del país y del planeta.

Quedaron claras dos cosas sobre la materia ambiental luego del debate. Una, que las preguntas sueltas sin ilación no producen ningún efecto a menos de que sea la puerta de entrada al tratamiento serio de un tema que preocupa a la humanidad como es la megabiodiversidad que tiene Ecuador. La otra, que los próximos debates tendrán que tener preguntas específicas sobre las reales preocupaciones ambientales. Como lo son la contaminación, la producción sostenible, la deforestación y las oportunidades de crecimiento económico en la nueva economía circular. Temas más importantes y urgentes que el Protocolo de Nagoya.

María Amparo Albán es abogada y catedrática universitaria.   

5 Comments

  1. Nuestros pechos, en férvido grito, te saludan, Ciudad inmortal; gloria a ti, San Francisco de Quito, en tu historia «muy noble y leal…
    Gracias por cobijar a todos y cada uno de tus ciudadanos; nacidos o no en tú lecho.
    Vamos ha tomarle la lección del himno nacional; ahora que ya sabemos más de» Nagoya Arauz» ósea, nagoyarauz el inclito, super sabio y exquisito cándido… Ojo cándido, no candidato.
    Cabe ahora sí, decirle al candidato nagoyarauz, que la 1era estrofa del himno nacional le da como anillo al dedo; a él y al del ático.
    Dice así:
    Indignados tus hijos del yugo
    que te impuso, desde Bélgica tal audacia,
    de la injusta y horrenda desgracia
    que pesaba fatal sobre ti,
    santa voz a los cielos alzaron,
    voz de noble y sin par juramento,
    de vengarte del monstruo sangriento,
    de romper ese yugo servil…

  2. El voto masivo a favor de LASSO nos pondrá en la senda de poner orden en las finanzas públicas. Y en organizar un desarrollo gradual de la economía. 4 años son insuficientes, pero servirán para establecer las bases de una democracia participativa. Y de crear una nueva revolución estilo El Salvador. En la cual el presidente y demás funcionarios publicos SEAN LOS SERVIDORES PÚBLICOS POR ANTONOMASIA.
    SIGNIFICARÍA UN GOLPE DE MUERTE A LA CORRUPCIÓN Y A LA IMPUNIDAD.

  3. Gracias Sra. Alban por su artículo, muy interesante por cierto, y explicado con precisión y lo escencial. Tarauz piensa que Nagoya se come con palillos y quizá sabrá que Python también es nombre de un carro de lujo, y por allí bien profundo en su pequeño cerebro, está esa culebra de gran tamaño. Tonto útil, seudo culto! No da para más…

  4. El títere de Correa pregunta «pendejadas» queriendo demostrar que él es culto, cuando el pueblo ecuatoriano se muere, sino del covid 19,de hambre.El pueblo, golpeado por una profunda recesión y una pandemia que afectó a Ecuador de forma temprana y dura,se dispone a una nueva elección, con la esperanza que quien salga electo, resuelva los profundos problemas sociales y económicos y no le interesa el protocolo de Nagoya. Que también será esa huevada? Ud,Maria Amparo,es una persona culta pero Andresito es un farsante.

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