Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

Jamil Mahuad hoy lanza su verdad

en Conexiones4P/Elenfoque por

Jamil Mahuad, presidente de Ecuador de 1998 a 2000, fue el artífice principal de la paz con el Perú y de la dolarización. Durante su gobierno, el país vivió una de las peores crisis financiera y social, lo que se conoció como el feriado bancario, que derivó en su derrocamiento. Es la historia que cuenta en el libro que será presentado, este 13 de mayo, por él, el expresidente Fernando Henrique Cardoso de Brasil, Eduardo Frei de Chile y el economista Ricardo Hausmann. Este panel, conducido por Andrea Bernal, se podrá seguir en Ecuador en la página de Facebook del Grupo Planeta www.facebook.com/planetadelibrosec a las 15:00. 4P propuso al expresidente contar por qué decidió, casi 20 años después, escribir su historia. Él  accedió y 4P agradece. Este es su texto y es exclusivo.

Por JAMIL MAHUAD
Ex presidente de Ecuador

Así dolarizamos al Ecuador recoge las memorias de quienes decidimos cambiar el paradigma monetario de nuestro país. El libro es una creación grupal similar a la conformación de un coro: todos conocíamos la partitura (que habíamos escrito con nuestras acciones) y los tonos de las voces de los actores más importantes. Nos quedaba por asegurar que, como en la buena música, el libro ofreciera espacios para diferentes tonos, matices y contrastes. En buena hora lo conseguimos: el libro presenta un bufet de opciones donde pueden distinguirse y apreciarse 11 variaciones sobre el mismo tema contadas desde la experiencia personal de sus autores.

Resolvimos escribir nuestras crónicas en primera persona, que la prosa fluyera libre y que tejiera la narración de los momentos clave del proceso con  anécdotas, diálogos y reflexiones. Trabajamos con ahínco para que nuestros textos se diferenciaran por igual tanto de los áridos y fríos informes técnicos como del lenguaje burocrático o grandilocuente de los informes anuales de labores.

Cuando la luz solar toca un prisma genera muchos tonos y colores que son percibidos de modo diferente según la ubicación y perspectiva de quien la mira. La luz de la verdad se comporta de manera semejante. Por eso Gibran Jalil Gibran dice que cuando nos encontremos de frente con una situación verdadera no nos engañemos proclamando que hemos descubierto “la” verdad sino que en su lugar recordemos que hemos descubierto “una” verdad, ya que hemos percibido algunos de sus tonos y colores.

Este libro recoge una verdad: la que vivimos los dolarizadores del Ecuador, aquellos quienes tuvimos la responsabilidad legal y moral de tomar esa decisión en nombre del pueblo ecuatoriano. Desde su título, este libro advierte que contiene memorias y reflexiones que, por definición, son subjetivas. Pero ellas tienen el valor de reflejar la verdad vivida por quienes estuvimos “realmente en la arena [con la cara manchada] de polvo, sudor y sangre”, de quienes nos jugamos todo en el fragor de la batalla mientras recibíamos críticas de toda especie provenientes de quienes sin correr ningún riesgo personal ni político opinaban desde la comodidad de las tribunas.

Mi contribución al libro, que algunos la consideran ‘un libro dentro del libro’, se titula De la Paz del Cóndor a la Paz del Dólar; se contiene en alrededor de 700 páginas y narra los eventos más importantes ocurridos en los apenas 18 meses que duró mi abreviada presidencia. Necesité 20 años para rumiarla y dos años, a tiempo completo, para escribirla.

Cuando se vive una experiencia traumática (y el año 1999 lo fue para el pueblo ecuatoriano y para su gobierno), la tentación de olvidar los hechos, de “voltear la página” y dedicarse a otra cosa está siempre presente. Sin embargo, esta tentación va a contracorriente de las exigencias que impone escribir una memoria. Estas exigencias se parecen al cruel tratamiento que recibe una persona que sufrió quemaduras en un incendio: cuando la piel empieza naturalmente a cicatrizar es la obligación del médico rasparla, desprenderla, para volver a exponer la carne viva, que es cuando la sanación realmente comienza.

Quienes escribimos memorias danzamos entre los recuerdos de buenos momentos (en los que la vida nos lleva de la mano con alegría y nos invita a desplazarnos con fluidez como al seguir las notas de Vivaldi o de Mozart, o la cadencia rítmica de los valses de Strauss), y las pesadillas de los malos momentos (cuya terrible música discordante rechina en nuestros oídos). Escribir memorias exige destruir las cicatrices que en una reacción defensiva natural han empezado a formarse sobre la carne quemada y volver a exponer la carne viva; nos obliga a recordar que “los sentimientos que enterramos vivos, nunca mueren” y que solo descansarán en paz si tenemos el valor de reconocerlos, reprocesarlos y permitirles que avancen hasta la conclusión de sus respectivos ciclos.

Por eso escribí al empezar mi testimonio: “Parece ser de la esencia de un trabajo de esta naturaleza que las memorias se mastiquen, se traguen, se regurgiten y se vuelvan a masticar y a tragar; que sigan el proceso de recordar hechos, colocarlos en secuencia, analizarlos en contexto y volver a recordarlos para reiniciar el círculo. De ahí probablemente provienen los famosos versos de T. S. Eliot:

No debemos cesar de explorar
y al final de nuestras exploraciones
retornaremos al lugar del que partimos
y lo conoceremos por primera vez.”

Quienes busquen en este libro ajustes de cuentas políticas, o munición para el insulto, el ataque o la confrontación sin salida, han dado con el libro equivocado. Hemos pintado a grandes brochazos las realidades políticas, económicas, sociales y culturales del Ecuador de final del milenio; no nos hemos detenido en circunstancias transitorias, irrelevantes y nimias. Sin duda habrá quienes consideren que este libro trata el tema de manera equivocada, o tiene el tono equivocado, o aparece en el momento equivocado, o tiene la presentación equivocada o la extensión equivocada, en fin…

Presentamos nuestros textos sin ninguna pretensión; más bien con la humildad de quienes deseamos contribuir, desde la historia y la reflexión, a edificar un Ecuador con nuevos y mejores paradigmas.

Nuestro coro de coautores acaba de perder a una de sus voces más queridas e importantes, la de Miguel Dávila, quien como gerente general del Banco Central inició y concluyó de manera inteligente, clara, fácil, y honrada la monumental operación de retirar de circulación todos los sucres que existían en el mercado ecuatoriano y sustituirlos por dólares. Como si de una burla trágica del destino se tratara, el mismo día en que Amazon iniciaba la preventa de la versión digital de este libro que Miguel con tanta ilusión y esfuerzo ayudó a construir, nuestro querido amigo perdía su valiente, incansable y categórica lucha contra la COVID 19.
Si bien Miguel no alcanzó a tener este libro en sus manos, este libro sí lo tiene a él en su centro profundo ya que su energía decidida y limpia brota a borbotones en las páginas que escribió.

 Foto: Archivo JMW

17 Comments

  1. Tras la creación del libro Así dolarizamos al Ecuador, se relata cuales fueron las bases poder hacer la dolarización en este país y con ello trayendo una gran crisis que llevo a muchas familias a la quiebra. Este libro se relata en primera persona así que da un tono mas personal ya que va contando sus anécdotas, algunos diálogos y sobre todo reflexiones. Dando a conocer desde una perspectiva diferente la historia que paso nuestro país.

  2. No es un comentario, más bien quisiera saber en dónde puedo adquirir el libro. Me gustaría leerlo, y guardar para que mis hijos conozcan la historia de lo que pasó en nuestro querido Ecuador y el por qué se tomó la decisión de dolarizar al país. Gracias de antemano.

  3. En las postrimerías del siglo 21, el Ecuador experimentaba un colapso total de su economía. Su moneda nacional, el Sucre se evaporaba en las manos de los consumidores, perdiendo día a día capacidad adquisitiva. A este escenario de guerra económica, se sumaba la posibilidad de una guerra abierta con el Perú, que podía destruir los cimientos de nuestra nacionalidad. Ambos escenarios no eran nuevos. Eran recurrentes a lo largo de la historia de nuestro País. Ningún gobierno tuvo el valor de poner el cascabel al gato. La nacionalista teoría de la herida abierta, era la perfecta excusa para no hacer nada ante el secular problema fronterizo que carcomía la caja fiscal en desmedro de la economía. El problema monetario y el problema fronterizo requería de medidas difíciles, si queríamos seguir siendo reconocidos como ecuatorianos. Yamil Mahuad fue el estadista que tomó la decisión valiente de cerrar la frontera y de poner en los bolsillos de los ecuatorianos una moneda fuerte como es el dólar a cambio de un escuálido Sucre que cada día perdía valor. De no tomarse estas medidas las muertes en los dos frentes, militar y económico, hubieran sido mucho más que aquellos que lamentablemente murieron por el feriado bancario. Hoy, hasta los más conspicuos contradictores de Yamil Mahuad, no quieren desprenderse de los dólares en su bolsillo. Incluyendo las más destempladas voces de la extrema izquierda antiimperialista. Porque los beneficios de ganar en dólares no requiere mayor análisis. Lamentablemente los ecuatorianos hemos tratado al dólar como si fuese el Sucre. Gastamos más de lo que producimos y mantenemos los mismos beneficios que eran buenos en épocas de devaluación monetaria. Ahora estamos abocados a tomar una difícil decisión: si queremos seguir recibiendo ingresos en dólares, debemos sacrificar beneficios. Y es que la dolarizacion no es compatible con la legislación social y económica del Ecuador. No reconocer esta realidad nos costará lágrimas y sangre.

  4. La forma en que se llegó a la dolarización es sujeta a críticas, no la decisión de dolarizar . La Paz con Perú suprimió la escuza del ejecutivo en tiempos de crisis. Sin duda dos aportes centrales para el crecimiento de PIB Ecuatoriano. Gracias Dr. Mahuad

  5. Entonces GRACIAS señor Jamil, por tan humana y desarraigada decisión a favor de las futuras generaciones. Dios te lleve al cielo, oh Ángel justiciero del MALDITO Sucre…

  6. Interesante, lúcida y de mucho aporte fue la presentación del libro del Dr. Yamil Mahuad. Algo adicional que en nuestra historia es un valor a rescatar, no hubo resentimiento, venganza ni odio. Hubo grandeza.
    Muchas gracias!!

  7. Islandia fue, creo, el único país que decidió que cuando los bancos metieron la pata y quebraron, al igual que la banca ecuatoriana, debían asumir su responsabilidad y sus pérdidas. El gobierno islandés, en lugar de entregar el dinero a las entidades financieras, se lo entregó a los ciudadanos, hasta cierto monto, no recuerdo cuál, pero evitaba que sucediera lo que sucedió en el Ecuador, que los bancos y el gobierno le quitaran a sus ciudadanos las cuatro quintas partes de su dinero, sea de ahorro o de trabajo. Eso fue lo que hizo Mahuad: de cada cien mil sucres, que equivalían a 20 dólares, el gobierno le devolvió 4 a los ciudadanos, al dejar el dólar en 25 mil sucres. ¿Para qué? Para salvar a los bancos. Que después el dólar se haya convertido en una ventaja, es otra cosa. Pero que Mahuad no venga con la historia de que salvó al Ecuador con la dolarización. Salvó a los bancos, a los que se debía. Y de chiripa le sonó la flauta. Recuerden que el mismo Abdalá estuvo a punto de hacer la conversión (al estilo argentino) con un dólar de 8 mil sucres.

  8. «Mientras recibíamos críticas de toda especie provenientes de quienes sin correr ningún riesgo personal ni político opinaban desde la comodidad de las tribunas…» ¿Qué pensarán de esta indolencia los millares de ecuatorianos que terminaron con sus vidas desechas y desparramadas por el mundo, o quienes perdieron a familiares porque no pudieron acceder a los ahorros de toda la vida para comprar la receta? Las (in)decisiones que causaron tantas catástrofes personales, lejos de ser visionarias y valientes como el señor Mahuad ahora las pinta, buscaron proteger los negocios de quien había entregado, luego supimos, millones de dólares para su campaña. Él contribuyente sí estuvo preso. Hasta él afrontó riesgos personales que el señor Mahuad supo evadir con su asilo en Harvard.

    No es casualidad que Mahuad haya recalado allí. La dolarización de países satélites era un experimento mental con el que especulaba un grupo de radicales de la escuela de Gobierno de esa universidad. Su adopción en el país fue un salto al vacío, un arriesgadísimo experimento, una última medida desesperada para aferrarse al asiento. La reivindicación de la idea que en estos comentarios hace Carlos Fabara para otro grupo de radicales de la USFQ solo destaca la naturaleza improvisada de la decisión. En su momento, la medida causó enorme sufrimiento a los más vulnerables. Las ventajas que luego pudo haber tenido -que indudablemente ha tenido- dependieron de circunstancias fortuitas e incontrolables (por ejemplo, de la sostenida devaluación del dólar durante los siguientes tres lustros, sin la que la economía ecuatoriana hubiera sido inviable). Ahora se quiere recontar su gestación como sabiduría incomprendida.

    Más que la dolorosa y necesaria cura de quemaduras con que, con la cursilería que le recordamos, lo compara el autor, este libro aparece como un lifting, una angustiada cirugía plástica a una faceta muy fea de su papel en la historia.

  9. JAMIL sus últimos comentarios sobre el economista Miguel Dávila Catillo, son propios de un ser con profundos valores de lo que es la verdadera amistad y reconocimiento a una persona que colaboró con eficiencia y patriotismo en los momentos más difíciles de nuestra historia. L

  10. Gracias nuevamente Dr Jamil Mahuad Witt. Sin duda como lo explico en el lanzamiento, hizo lo que le tocó hacer pero para hacerlo se necesita valor cimentado en la responsabilidad de lo que implica. Innegable como todo lo que vale la pena y nos ayuda a mejorar hubo mucho dolor y sacrificio sin duda de miles de ecuatorianos pero solo la visión de un mejor futuro y bienestar para las nuevas generaciones hoy diecisiete millones de ciudadanos. Solo su sabía decisión y el apoyo y colaboración de ese gran equipo humano que lo acompañaron saben lo que significó. Es innegable muchas personas no lograran comprender ni valorar de lo que hasta la fecha tales decisiones no han salvado. Muchas gracias Dios se los pague.

  11. La voz de un estadista de la talla de Jamil Mahuad y la verdad de primera mano, recopilada en veinte años de memoria contenida, surge de sus palabras de presentación de esta obra trascendente para la comprensión de los acontecimientos históricos que transformaron al país. Sin duda imprescindible su lectura motivadora.

  12. Solo de leer este pequeño abre boca del tal libro, me recuerda su discurso meloso de posesión, aquel de las «siete armonías» y de los «momentos», casi como repitiendo ese estilo que pensé hubiese madurado y dado paso a un análisis claro de los motivos que lo llevaron a asumir tal decisión, que además de destrozarnos mató a mucha gente. El país le exige verdades no retórica. Le exige motivos que le hagan comprender tanto sufrimiento vivido, tanta muerte. La justicia tampoco ha reparado ese dolor, usted huyó y jamás la enfrentó, por tanto no creo que tenga la suficiente calidad moral para escribir una parte oscura de la historia y que todos la adoptemos como tal.

  13. Al poco tiempo de la posesión como presidente del Ecuador, Mahuad debió enfrentar dos problemas muy serios, resolver el problema limítrofe con el Perú o quizá enfrentar una guerra con consecuencias desastrosas para el país. Por otro lado, la crisis económica de iba avanzando a paso firme.
    Bajo la dirección dirección de Santiago Gangotena Gonzalez, Peresidente de la USFQ, realizamos en forma espontameamente varias reuniones de profesores, personal administrativo, estudiantes, etc. al medio día durante la hora almuerzo en una de las cafeterías de la Universidad con la finalidad de discutir y proponer una salida a crisis que estaba a vuelta de la esquina.
    Por primera vez se escucho que el Ecuador debía cambiar el Sucre devaluado por una moneda fuerte y de alto poder adquisitivo el Dólar Americano.
    Sin temor a equivocarme fue en la Universidad San Francisco de Quito donde se dio el primer grito por la libertad económica. Por esos tiempos felizmente Correa (el enemigo No.1 de la dolarización) no estaba en la Universidad se había ido a Illinois.
    Nadie se opuso todos estábamos convencidos de que ese era el camino para solucionar en gran parte la pobreza así hasta el más humilde de ecuatorianos tendría en su bolsillo el dólar americano., una moneda fuerte. La prueba fue que dispuesto el cambio de moneda el pueblo llano rápidamente aprendió usar las monedas y billetes.
    Gangotena diseño todas las monedas fraccionarias, pero solo acetaron la más pequeña la de menor valor monetario pero es símbolo de la libertad Luz de América.
    El Ecuador tiene dos deudas contigo por haber roto los paradigmas: la eliminación del Sucre y un cambio radical en la educación universitaria, en esta deuda se debe incluir a los profesores Dres. Carlos Montúfar y Bruce Hoeneisen.

    • Mahauad pudo cometer errores como todo humano, pero cometió dos grandes aciertos como gran estadista, que cambiaron al Ecuador, así les pese a sus detractores gratuitos: i)La Dolarizacion y ii) La Paz con el Perú. Pasó a la Historia con méritos.

  14. Gracias Jamil y demás autores en presentarnos esta composición que será muy útil para entender sin apasionamientos políticos el gran servicio que tu y tu gobierno dieron al Ecuador al tomar decisiones valientes. Aprecio tus palabra para con Miguel Dávila, gran amigo y compañero y además un excelente profesional.

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