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Caso Isaías: tras 21 años, termina en nada

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Si los hermanos William y Roberto Isaías hubieran dispuesto para su beneficio los 151 millones de dólares que el Banco Central del Ecuador entregó al Filanbanco como parte del salvataje bancario, entonces serían culpables de peculado. Pero como ese dinero fue depositado en una cuenta del Banco Central y únicamente fue utilizado de acuerdo a las decisiones conjuntas de ese Banco, la Superintendencia de Bancos y los administradores del Filanbanco, entonces los hermanos Isaías son inocentes del delito de peculado por el que les ha acusado durante 21 años y por el que han tenido una orden de captura que aún pesa en su contra.

Este es, básicamente, el razonamiento que los jueces Daniella Camacho y Luis Rivera de la Sala de Revisión de la Corte Nacional plasmaron en una sentencia de casi 67 páginas para declarar a los hermanos Isaías inocentes y consecuentemente así liberarlos de la orden de prisión que tenían encima, así como del pedido de extradición hecho a las autoridades de los EEUU.

Los jueces de la Corte Nacional aceptaron primero el recurso de revisión que presentó en diciembre del 2020 el abogado de los Isaías, Jorge Zavala Egas, en el que se alegaba que en las decisiones de los jueces de primera y segunda instancia que los habían condenado, se había producido un error de hecho, no de derecho. El error de los jueces era, básicamente, haber establecido una conducta penal que nunca existió: el peculado. Peculado hubiera habido si los Isaías hubieran dispuesto  del dinero público que se destinó para el salvataje bancario. En otras palabras, los hermanos Isaías podrán regresar al Ecuador tan pronto como se ejecutoríe la sentencia (cosa que seguramente ocurrirá el martes) y los jueces ordenen la cancelación de la orden de prisión.  El voto salvado fue del juez Marco Rodríguez que consideró que el pedido de revisión no era procedente.

Sentencia hermanos Iasías Dassum

Los Isaías, sin embargo, no podrán en virtud de la sentencia de hoy hacer ningún tipo de reclamación al Estado por su condena ya que los jueces consideran que estuvieron prófugos de la justicia y ausentes del proceso penal. La sentencia lo dice: “No ha lugar el derecho a la repetición, pues la presente causa fue juzgada en ausencia de los beneficiarios de esta sentencia, quienes no comparecieron a la causa ni cumplieron ninguna pena privativa de libertad”. Zavala Baquerizo dijo a 4P. que sus clientes, a pesar de esto, están de acuerdo con él en que no harán ninguna apelación o pedido de aclaración de la sentencia, de tal manera que las cosas quedarán como están. Una fuente cercana a los Isaías confirmó que “lo que más les preocupaba por ahora era ese pedido de extradición del que siempre se sentían amenazados”.

El fallo, sin embargo, no significa que los Isaías abandonen su pretensión de recuperar los bienes que el Estado ecuatoriano se incautó durante el gobierno de Rafael Correa en julio del 2008. El proceso por esos bienes, explicó Zavala Egas, no tienen ninguna relación con la sentencia de la Corte Nacional. Por el contrario, los 200 bienes que reclaman los Isaías no pueden ser vendidos o enajenados ya que la una sala de lo penal de la Corte Provincial del Guayas aceptó la observación del Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, en Ginebra, que en el 2016 señaló que en la incautación ordenada por Correa no se habían respetado las debidas garantías. Esto quiere decir que, por ejemplo, el Estado no podrá vender los canales incautados como TCTelevisión o GamaTV, aunque sí su concesión que es un bien público.

La incapacidad de vender los bienes de los Isaías es, en realidad, una consecuencia directa de la decisión de la Constituyente correísta de Montecristi de aprobar un Mandato constitucional según el cual «no es susceptible de acción de amparo constitucional u otra de carácter especial, y si de hecho se hubiere interpuesto, será inmediatamente archivada, sin que se pueda suspender o impedir el cumplimiento de la referida resolución». El Mandato agregaba que los «jueces o magistrados que avocaren conocimiento de cualquier clase de acción constitucional relativa a esta resolución y aquellas que se tomen para ejecutarla, implementarla o cumplirla a cabalidad, deberán inadmitirlas, bajo pena de destitución y sin perjuicio de la responsabilidad penal a la que hubiera lugar».

Según las Naciones Unidas, ese Mandato establece claramente que los hermanos Isaías no tuvieron derecho a una defensa justa durante el proceso de incautación de sus bienes que ascienden a casi 200 entre negocios, propiedades y medios y que luego de la administración correísta quedaron en la más absoluta quiebra. En otras palabras, el correísmo firmó la posibilidad de que los hermanos Isaías recuperen los bienes que el gobierno de Correa les arrebató.

Así es como luego de 21 años está terminando un caso que ha estado siempre contaminado por el discurso político que nació del profundo trauma social que significó la crisis bancaria de 1999 y la posterior dolarización: los Isaías han sido declarados inocentes y muy probablemente el Estado tendrá que devolverles sus bienes por culpa de la demagogia correísta que les impidió, por decisión constituyente, tener el legítimo derecho a un proceso justo.

Foto: El Telégrafo

4 Comments

  1. Estos siniestros personajes, ejes de la quiebra de 1999, razón fundamental del encumbramiento del correismo, retornan impunes… estaban detrás, manejando los hilos… ya sabemos a que nos atenemos ¿No?

  2. Correcto, se tiene que devolver los bienes a los señores Isaías, los mismos que fueron víctimas del correísmo y de una mala acción de la justicia ecuatoriana. Recordemos que el Filanbanco fue entregado al Estado viable y una vez en manos del Estado ecuatoriano lo fucionaron con el banco la Previsora que tenía muchas deudas que asumió el Filanbanco, lo cual causó la quiebra definitiva de Filanbanco en manos del Estado, los señores Isaías también entregaron bienes como garantía al Estado, luego se dijo que no servián esos bienes y que habían sido engañados, quién cree ese cuento del Estado para tapar la corrupción que llevo al cierre definitivo de Filanbanco.

  3. Que pena; en este país a la corta o a la larga los jueces emiten sus fallos a favor del que esta agarrado el dinero, te piden testigos, certificados de los bancos, certificados de bienes en el registro de la propiedad y un montón mas de papeles y al final, si pruebas que tienes razón te roban el expediente y te mantienen hueveando por mucho tiempo, AÑOS te cansas y abandonas el caso. Ya es hora que se reescriba la historia para nuestro querido pueblo y se obligue de verdad a los operadores de justicia, proceder de acuerdo a derecho. Estos sin vergüenzas con sus fallos truchos le cambian la vida a la gente ,los vagos quedan millonarios y la gante que hemos trabajado por muchos años con talento, tenacidad de diez a catorce horas diarias llegamos a viejos y todo el fruto de nuestro esfuerzo lo disfrutan unos cuantos picaros y sus «respetables familias» hasta cuando vamos a tener que soportar, estos atropellos de la justicia . La falta de seguridad jurídica es la verdadera razón por la que no viene la gran inversión extranjera. He tenido la mala experiencia de ver como a unos pocos inversionistas que han traído sus ahorros con el afán de emprender sus negocios, son estafados y si reclaman con la fuerza que les da la razón . fácil los amenazan de muerte y en muchos casos lo han hecho. Estoy mas que seguro que en poco tiempo , nuestro sistema de justicia procederá a la devolución de los bienes incautados «a tan distinguidos personajes» y los estafados los parientes de la gente que se murió y ellos.

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